Carlos III traiciona a la Inglaterra Cristiana y rinde la Corona al multiculturalismo
Una nación forjada durante siglos bajo el estandarte de la cruz cristiana enfrenta hoy su mayor traición desde la propia cúspide del poder. El Palacio de Buckingham ha reescrito oficialmente el rol del monarca, despojándolo de su esencia histórica para convertirlo en un mero gestor del multiculturalismo. ¿Es este el principio del fin para la identidad británica?