{"id":10907,"date":"2026-07-24T21:31:15","date_gmt":"2026-07-25T00:31:15","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=10907"},"modified":"2026-07-24T21:35:05","modified_gmt":"2026-07-25T00:35:05","slug":"del-chavismo-a-la-urss-la-ley-de-discursos-de-odio-de-santa-fe-es-parte-de-la-agenda-de-las-dictaduras-socialistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2026\/07\/24\/del-chavismo-a-la-urss-la-ley-de-discursos-de-odio-de-santa-fe-es-parte-de-la-agenda-de-las-dictaduras-socialistas\/","title":{"rendered":"Del chavismo a la URSS: la ley de \u201cdiscursos de odio\u201d de Santa Fe es parte de la agenda de las dictaduras socialistas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El oficialismo santafesino y sus aliados dieron <strong>un paso peligroso para la libertad de expresi\u00f3n<\/strong>. El Senado provincial otorg\u00f3 media sanci\u00f3n al proyecto impulsado por Felipe Michlig que declara a Santa Fe <strong>\u201cterritorio libre de discriminaci\u00f3n y discursos de odio\u201d<\/strong>, establece campa\u00f1as oficiales de concientizaci\u00f3n e incorpora sanciones econ\u00f3micas contra quienes sean considerados responsables de emitir ese tipo de expresiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La iniciativa define como \u201cdiscurso de odio\u201d a cualquier expresi\u00f3n verbal, escrita, simb\u00f3lica, audiovisual o digital que <strong>\u201cincite, promueva, justifique o naturalice\u201d<\/strong> la discriminaci\u00f3n, la hostilidad, la violencia o el <strong>\u201cmenosprecio\u201d<\/strong> hacia una persona o grupo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La definici\u00f3n incluye una extensa lista de condiciones y agrega la f\u00f3rmula abierta <strong>\u201cotras caracter\u00edsticas personal\u00edsimas\u201d<\/strong>. Quienes incurran en esas conductas podr\u00edan recibir una multa de hasta 60 jus \u2014equivalente a varios millones de pesos\u2014, conmutable por un curso obligatorio.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El Estado santafesino pretende asumir el poder de determinar cu\u00e1ndo una opini\u00f3n deja de ser una opini\u00f3n y pasa a convertirse en un discurso merecedor de castigo.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema no est\u00e1 en perseguir amenazas concretas, agresiones o llamados directos a cometer actos violentos. Todo eso ya puede ser sancionado por el ordenamiento jur\u00eddico argentino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El verdadero riesgo aparece cuando el Estado ampl\u00eda el castigo hacia conceptos subjetivos como <strong>\u201cnaturalizar\u201d, \u201chostilidad\u201d o \u201cmenosprecio\u201d<\/strong>, cuya interpretaci\u00f3n puede depender de la ideolog\u00eda, la sensibilidad o la conveniencia pol\u00edtica del funcionario de turno.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"614\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pullaro-felipe-1-1024x614.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-10916\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pullaro-felipe-1-1024x614.webp 1024w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pullaro-felipe-1-300x180.webp 300w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pullaro-felipe-1-768x461.webp 768w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pullaro-felipe-1.webp 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El senador Felipe Michlig (UCR) que impulsa la ley junto al gobernador Maximiliano Pullaro (UCR)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una persona puede reconocer cu\u00e1ndo est\u00e1 amenazando a otra. Mucho m\u00e1s dif\u00edcil es saber cu\u00e1ndo una opini\u00f3n cr\u00edtica, una iron\u00eda, una caracterizaci\u00f3n pol\u00edtica o una discusi\u00f3n p\u00fablica est\u00e1 \u201cnaturalizando\u201d un supuesto menosprecio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el ciudadano no puede prever con claridad qu\u00e9 conducta est\u00e1 prohibida, comienza a callarse por temor. Ese fen\u00f3meno se conoce como <strong>autocensura<\/strong> y es uno de los principales resultados de las legislaciones autoritarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Santa Fe todav\u00eda no es Venezuela, Cuba o Nicaragua. Tampoco este proyecto contempla las penas de prisi\u00f3n, cierres de medios o bloqueos digitales utilizados por esas dictaduras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero s\u00ed adopta una arquitectura jur\u00eddica inquietantemente parecida:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una finalidad aparentemente noble, una definici\u00f3n el\u00e1stica, sanciones estatales y un poder p\u00fablico encargado de determinar qu\u00e9 expresiones son tolerables.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Venezuela: el antecedente m\u00e1s parecido<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El paralelo m\u00e1s directo se encuentra en la Venezuela chavista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En noviembre de 2017, la Asamblea Nacional Constituyente controlada por Nicol\u00e1s Maduro aprob\u00f3 la denominada <strong>\u201cLey Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pac\u00edfica y la Tolerancia\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta el nombre exhibe la misma estrategia discursiva. No se presenta como una ley de censura, sino como una herramienta para defender la paz, la convivencia, la diversidad y el respeto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, detr\u00e1s de esos objetivos incorpora categor\u00edas amplias que permiten castigar la <strong>\u201cpromoci\u00f3n\u201d o el \u201cfomento\u201d del odio<\/strong>, la discriminaci\u00f3n y la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ley venezolana establece penas de entre <strong>10 y 20 a\u00f1os de prisi\u00f3n<\/strong>, permite bloquear sitios de internet, obliga a retirar contenidos y habilita la revocaci\u00f3n de licencias de radio y televisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Relator\u00eda para la Libertad de Expresi\u00f3n de la CIDH advirti\u00f3 desde su aprobaci\u00f3n que emplea figuras <strong>\u201camplias, vagas y ambiguas\u201d<\/strong>, capaces de alcanzar opiniones protegidas y producir un efecto intimidatorio sobre medios, periodistas y ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La semejanza con Santa Fe no se encuentra todav\u00eda en la gravedad de las penas, sino en el mecanismo inicial: el Estado recibe una definici\u00f3n flexible y el poder de decidir qu\u00e9 expresiones deben ser castigadas.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ambos casos se parte de una definici\u00f3n que no exige necesariamente una amenaza concreta ni una incitaci\u00f3n directa e inminente a la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Basta con que una autoridad considere que determinada expresi\u00f3n <strong>promueve, justifica o naturaliza la hostilidad o el menosprecio<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La experiencia venezolana muestra qu\u00e9 puede suceder cuando se entrega al poder pol\u00edtico una herramienta semejante.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"850\" height=\"497\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Captura-de-pantalla-2026-07-24-204640.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-10909\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Captura-de-pantalla-2026-07-24-204640.png 850w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Captura-de-pantalla-2026-07-24-204640-300x175.png 300w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Captura-de-pantalla-2026-07-24-204640-768x449.png 768w\" sizes=\"(max-width: 850px) 100vw, 850px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La CIDH document\u00f3 que la Ley contra el Odio fue utilizada selectivamente para <strong>criminalizar cr\u00edticas al gobierno, publicaciones en redes sociales y cuestionamientos a funcionarios<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En junio de 2026, la Relator\u00eda volvi\u00f3 a pedir su derogaci\u00f3n como parte del aparato normativo utilizado para restringir la cr\u00edtica y el disenso en Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Primero se prometi\u00f3 combatir el odio. Despu\u00e9s se termin\u00f3 persiguiendo a quien denunciaba al gobierno.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cuba: la opini\u00f3n permitida debe servir al socialismo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dictadura cubana utiliza desde hace d\u00e9cadas una estructura todav\u00eda m\u00e1s expl\u00edcita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">All\u00ed la libertad de expresi\u00f3n fue hist\u00f3ricamente reconocida \u00fanicamente cuando se ejerc\u00eda de acuerdo con los <strong>\u201cfines de la sociedad socialista\u201d<\/strong>. El propio Estado qued\u00f3 facultado para decidir qu\u00e9 palabras, producciones art\u00edsticas o publicaciones eran compatibles con la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los \u00faltimos a\u00f1os, el r\u00e9gimen adapt\u00f3 ese viejo mecanismo a internet.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Decreto-Ley 35 y la Resoluci\u00f3n 105 de 2021 incorporaron categor\u00edas como <strong>\u201csubversi\u00f3n social\u201d, \u201cdifusi\u00f3n da\u00f1ina\u201d, \u201ceco medi\u00e1tico de noticias falsas\u201d<\/strong>, expresiones ofensivas contra la \u201cmoralidad p\u00fablica\u201d, ataques al \u201cprestigio del pa\u00eds\u201d y promoci\u00f3n de la \u201cindisciplina social\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La CIDH advirti\u00f3 que esas categor\u00edas son amplias e imprecisas y permiten limitar expresiones cr\u00edticas bajo la excusa de defender la seguridad, el orden p\u00fablico o la moral.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"662\" height=\"700\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Captura-de-pantalla-2026-07-24-205003.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-10910\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Captura-de-pantalla-2026-07-24-205003.png 662w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Captura-de-pantalla-2026-07-24-205003-284x300.png 284w\" sizes=\"(max-width: 662px) 100vw, 662px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3 que su aplicaci\u00f3n queda en manos de un Estado sin independencia judicial, separaci\u00f3n real de poderes ni garant\u00edas democr\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El parecido conceptual resulta evidente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Cuba se protege el <strong>\u201cprestigio del pa\u00eds\u201d<\/strong>, la \u201cdisciplina social\u201d y la moral revolucionaria. En Santa Fe se pretende proteger la \u201cconvivencia democr\u00e1tica\u201d frente a expresiones que puedan \u201cnaturalizar\u201d la hostilidad o el menosprecio.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfQui\u00e9n define qu\u00e9 expresi\u00f3n da\u00f1a la convivencia, la moral o la cohesi\u00f3n social? La respuesta siempre es la misma: el Estado.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Nicaragua: las \u201cnoticias falsas\u201d y el odio como armas contra la disidencia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Daniel Ortega tambi\u00e9n construy\u00f3 su aparato de censura mediante palabras aparentemente destinadas a proteger a la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Ley Especial de Ciberdelitos, aprobada en 2020 y conocida como <strong>\u201cLey Mordaza\u201d<\/strong>, castiga la difusi\u00f3n de informaci\u00f3n \u201cfalsa o tergiversada\u201d cuando produzca alarma, temor o zozobra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La norma eleva las penas cuando esa informaci\u00f3n supuestamente incita al odio o pone en peligro la estabilidad econ\u00f3mica, el orden p\u00fablico, la salud p\u00fablica o la <strong>\u201cseguridad soberana\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las sanciones pueden alcanzar varios a\u00f1os de prisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"992\" height=\"456\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Captura-de-pantalla-2026-07-24-205621.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-10912\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Captura-de-pantalla-2026-07-24-205621.png 992w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Captura-de-pantalla-2026-07-24-205621-300x138.png 300w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Captura-de-pantalla-2026-07-24-205621-768x353.png 768w\" sizes=\"(max-width: 992px) 100vw, 992px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra vez aparece la misma t\u00e9cnica:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Conceptos subjetivos, bienes jur\u00eddicos gigantescos y una autoridad sin controles independientes que decide qu\u00e9 informaci\u00f3n es falsa, qu\u00e9 publicaci\u00f3n genera zozobra y qu\u00e9 cr\u00edtica amenaza la estabilidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La CIDH sostuvo que esta legislaci\u00f3n gener\u00f3 un ambiente inhibitorio para la prensa y se integr\u00f3 a una estrategia m\u00e1s amplia destinada a amedrentar a periodistas, organizaciones civiles y opositores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En febrero de 2026, el organismo describi\u00f3 a Nicaragua como un r\u00e9gimen autoritario basado en el control, la vigilancia y la represi\u00f3n contra cualquier persona percibida como opositora.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La censura moderna rara vez se presenta abiertamente como censura. Se la llama lucha contra las noticias falsas, defensa de la estabilidad o protecci\u00f3n frente al odio.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El resultado, sin embargo, es que solamente la versi\u00f3n oficial queda a salvo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">China: orden social, valores socialistas y vigilancia digital<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La China comunista no necesita utilizar siempre la expresi\u00f3n \u201cdiscurso de odio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su sistema emplea conceptos igualmente expansivos, como <strong>\u201cseguridad nacional\u201d, \u201corden social\u201d, \u201cbuenas costumbres\u201d, \u201crumores\u201d, \u201csubversi\u00f3n\u201d<\/strong> o afectaci\u00f3n de los \u201cvalores socialistas centrales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las autoridades controlan los principales canales de informaci\u00f3n, bloquean contenidos y pueden perseguir publicaciones cr\u00edticas mediante delitos como \u201cdifusi\u00f3n de rumores\u201d, \u201cprovocaci\u00f3n de disputas\u201d o \u201cincitaci\u00f3n a la subversi\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las normas chinas combinan esas categor\u00edas con vigilancia tecnol\u00f3gica e identificaci\u00f3n obligatoria de los usuarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Ley de Seguridad Nacional de 2015 incorpor\u00f3 una definici\u00f3n pr\u00e1cticamente ilimitada de seguridad, extendida a la pol\u00edtica, la cultura, las finanzas e internet.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/68118004_605-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10913\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/68118004_605-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/68118004_605-300x169.jpg 300w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/68118004_605-768x432.jpg 768w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/68118004_605.jpg 1199w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Organizaciones de derechos humanos se\u00f1alaron que esa amplitud entrega al Partido Comunista herramientas para <strong>vigilar y castigar activistas, cr\u00edticos y opositores<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El v\u00ednculo con Santa Fe vuelve a estar en la elasticidad del lenguaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando una norma no exige demostrar una amenaza concreta, sino una afectaci\u00f3n general al orden, la convivencia, los valores sociales o la estabilidad, <strong>cualquier cr\u00edtica inc\u00f3moda puede ser reinterpretada como una conducta da\u00f1ina<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica: del \u201corden socialista\u201d a la persecuci\u00f3n de los disidentes<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El antecedente hist\u00f3rico m\u00e1s extremo aparece en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El art\u00edculo 70 del C\u00f3digo Penal castigaba la denominada <strong>\u201cagitaci\u00f3n y propaganda antisovi\u00e9tica\u201d<\/strong>. Tambi\u00e9n se utiliz\u00f3 el art\u00edculo 190 para perseguir la difusi\u00f3n de afirmaciones consideradas falsas o difamatorias contra el r\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hac\u00eda falta organizar un atentado ni ejercer violencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Publicar textos, reclamar derechos humanos, cuestionar al Partido Comunista o difundir informaci\u00f3n contraria a la narrativa oficial pod\u00eda convertirse en una actividad antisovi\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un memorando secreto del jefe de la KGB, Yuri Andr\u00f3pov, revel\u00f3 que miles de personas fueron condenadas mediante esas figuras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre 1958 y 1966 se registraron <strong>3.448 condenas<\/strong> por agitaci\u00f3n y propaganda antisovi\u00e9tica. Entre 1967 y 1975, otras <strong>1.583 personas<\/strong> fueron sentenciadas mediante los art\u00edculos utilizados contra la disidencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El r\u00e9gimen justificaba esa persecuci\u00f3n como una defensa de la unidad moral y pol\u00edtica de la sociedad socialista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los opositores no eran presentados como ciudadanos con opiniones diferentes, sino como <strong>elementos hostiles que amenazaban la convivencia y la estabilidad del sistema<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un caso representativo corresponde al <strong>juicio de los escritores Andr\u00e9i Siniavski y Yuli Daniel<\/strong>, con un juicio celebrado en Mosc\u00fa en febrero de 1966. Ambos fueron declarados culpables en virtud del art\u00edculo 70 del C\u00f3digo Penal sovi\u00e9tico por <strong>\u201cagitaci\u00f3n y propaganda antisovi\u00e9tica\u201d<\/strong>, despu\u00e9s de publicar en el extranjero obras literarias que el r\u00e9gimen consider\u00f3 difamatorias contra el sistema sovi\u00e9tico<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Siniavski fue condenado a <strong>siete a\u00f1os en un campo de trabajo de r\u00e9gimen estricto<\/strong>, mientras que Daniel recibi\u00f3 <strong>cinco a\u00f1os<\/strong>. La acusaci\u00f3n se apoy\u00f3 fundamentalmente en sus textos, no en hechos violentos ni en la organizaci\u00f3n de un atentado.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"819\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/WUXMvAsnmAxs_9zjhyvFTiYCv2mT0Jq8K0cwhmSY-85iGGGq9UQirMh8QB2y_aUFPacHDVop0m_B0hYX6FoWwv1VNKg66sDu3KPzKpbL82u2Vm-uiI0ketX44rnbc_gyrtTOW0XR85qhu73AET2CbDYcApZ-R0QD4HTSXPwrhJork8RCZn5fAKrfdMIkQnH-1024x819.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10914\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/WUXMvAsnmAxs_9zjhyvFTiYCv2mT0Jq8K0cwhmSY-85iGGGq9UQirMh8QB2y_aUFPacHDVop0m_B0hYX6FoWwv1VNKg66sDu3KPzKpbL82u2Vm-uiI0ketX44rnbc_gyrtTOW0XR85qhu73AET2CbDYcApZ-R0QD4HTSXPwrhJork8RCZn5fAKrfdMIkQnH-1024x819.jpeg 1024w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/WUXMvAsnmAxs_9zjhyvFTiYCv2mT0Jq8K0cwhmSY-85iGGGq9UQirMh8QB2y_aUFPacHDVop0m_B0hYX6FoWwv1VNKg66sDu3KPzKpbL82u2Vm-uiI0ketX44rnbc_gyrtTOW0XR85qhu73AET2CbDYcApZ-R0QD4HTSXPwrhJork8RCZn5fAKrfdMIkQnH-300x240.jpeg 300w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/WUXMvAsnmAxs_9zjhyvFTiYCv2mT0Jq8K0cwhmSY-85iGGGq9UQirMh8QB2y_aUFPacHDVop0m_B0hYX6FoWwv1VNKg66sDu3KPzKpbL82u2Vm-uiI0ketX44rnbc_gyrtTOW0XR85qhu73AET2CbDYcApZ-R0QD4HTSXPwrhJork8RCZn5fAKrfdMIkQnH-768x614.jpeg 768w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/WUXMvAsnmAxs_9zjhyvFTiYCv2mT0Jq8K0cwhmSY-85iGGGq9UQirMh8QB2y_aUFPacHDVop0m_B0hYX6FoWwv1VNKg66sDu3KPzKpbL82u2Vm-uiI0ketX44rnbc_gyrtTOW0XR85qhu73AET2CbDYcApZ-R0QD4HTSXPwrhJork8RCZn5fAKrfdMIkQnH.jpeg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Los escritores <strong>Andr\u00e9i Siniavski<\/strong> y <strong>Yuli Daniel<\/strong> fueron juzgados y condenados en 1966 por \u201cagitaci\u00f3n y propaganda antisovi\u00e9tica\u201d. El r\u00e9gimen comunista convirti\u00f3 la publicaci\u00f3n de obras cr\u00edticas en un delito contra el Estado.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lo que realmente protege la libertad de expresi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Convenci\u00f3n Americana sobre Derechos Humanos permite prohibir la apolog\u00eda del odio nacional, racial o religioso \u00fanicamente cuando constituya una <strong>incitaci\u00f3n a la violencia o a otra acci\u00f3n ilegal similar<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El l\u00edmite no es simplemente que una expresi\u00f3n resulte desagradable, ofensiva, injusta o despreciativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debe existir una incitaci\u00f3n suficientemente concreta a realizar una conducta violenta o ilegal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El proyecto santafesino abandona ese l\u00edmite preciso cuando equipara la violencia con la <strong>\u201chostilidad\u201d, el \u201cmenosprecio\u201d o la acci\u00f3n de \u201cnaturalizar\u201d determinadas ideas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una opini\u00f3n puede ser equivocada, ofensiva e incluso moralmente repudiable sin que corresponda entregar al Estado la facultad de castigarla.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La democracia no consiste en que todos hablen de manera amable. Consiste en que nadie pueda ser perseguido por expresar una opini\u00f3n, especialmente cuando esa opini\u00f3n contradice a quienes ejercen el poder.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las amenazas, el hostigamiento, la violencia y la discriminaci\u00f3n concreta deben ser sancionados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero una sociedad libre no necesita un Ministerio de la Verdad, funcionarios clasificando opiniones ni cursos ideol\u00f3gicos obligatorios para reeducar ciudadanos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bajo palabras como \u201cconvivencia\u201d, \u201ctolerancia\u201d y \u201cpaz social\u201d, el Senado santafesino dio media sanci\u00f3n a un proyecto que utiliza conceptos vagos para castigar expresiones y coloca al Estado como \u00e1rbitro de las opiniones. El mecanismo tiene antecedentes alarmantes en Venezuela, Cuba, Nicaragua, China y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10911,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1912,4],"tags":[20,2039,1974,2038,869,697,66,296,498,642],"class_list":["post-10907","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-politica","tag-destacados","tag-discurso-de-odio","tag-felipe-michlig","tag-mao-tse-tung","tag-maximiliano-pullaro","tag-nicolas-maduro","tag-santa-fe","tag-senado","tag-socialismo","tag-urss"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/2f6328ab-f020-4bbc-88e1-665054128a74.webp","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10907","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10907"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10907\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10919,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10907\/revisions\/10919"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10911"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10907"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10907"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10907"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}