{"id":10995,"date":"2026-07-28T11:46:26","date_gmt":"2026-07-28T14:46:26","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=10995"},"modified":"2026-07-28T11:46:27","modified_gmt":"2026-07-28T14:46:27","slug":"la-cinta-de-mobius-una-metafora-para-comprender-las-relaciones-toxicas-y-el-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2026\/07\/28\/la-cinta-de-mobius-una-metafora-para-comprender-las-relaciones-toxicas-y-el-poder\/","title":{"rendered":"La cinta de M\u00f6bius: una met\u00e1fora para comprender las relaciones t\u00f3xicas y el poder"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">La expositora del seminario comenz\u00f3 diciendo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">\u2014Para hablar sobre este tema voy a presentar un escrito de hace varios a\u00f1os. Para comprender c\u00f3mo es el esquema relacional de las personas t\u00f3xicas y su entorno, puede hacerse un paralelismo con la cinta de M\u00f6bius.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p2 wp-block-paragraph\">Psic\u00f3patas, golpeadores y abusadores<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Como toda cinta, a simple vista parece que tiene dos caras, pero en realidad tiene una sola. Del mismo modo ocurre con muchas personas, en especial con psic\u00f3patas, golpeadores y abusadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo podemos comprobar que tiene una sola cara y algunas otras cualidades? Para ello tengo tres cintas de papel blanco de cincuenta cent\u00edmetros de largo por tres cent\u00edmetros de ancho, una birome y cola para pegar el papel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Tomamos una de ellas y unimos sus puntas con una gota de cola, luego de darle medio giro a uno de sus extremos. Obtendremos una cinta similar a la de la imagen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Repetimos el procedimiento con las otras dos y tendremos tres cintas de M\u00f6bius.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Toda mujer que ha convivido con un golpeador o abusador suele creer, al principio, que esa persona tiene dos caras: una bondadosa, coherente y amable, y otra prepotente y violenta que aparece seg\u00fan las circunstancias. Sin embargo, no es as\u00ed, del mismo modo que sucede con estas cintas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Para comprobarlo, tomamos una de ellas, la apoyamos sobre la mesa y colocamos la birome en el centro, como si fu\u00e9ramos a escribir. En lugar de mover la lapicera, la mantenemos firme mientras hacemos girar la cinta hasta completar una l\u00ednea continua que termina uni\u00e9ndose consigo misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Al observar el resultado, vemos que, sin haber levantado nunca la birome, la l\u00ednea recorri\u00f3 completamente las aparentes dos caras de la cinta. Es decir, la cinta tiene una sola cara. Igual que estas personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Las v\u00edctimas suelen creer que, si esa persona tiene dos \u201ccaras\u201d, podr\u00e1n eliminar la parte mala y conservar la buena. Si suponemos que la parte negativa representa la mitad de su personalidad, bastar\u00eda tomar una tijera, realizar un peque\u00f1o corte longitudinal y comenzar a cortar la cinta por el medio para deshacerse de esa mitad. Pero, \u00bfqu\u00e9 ocurre cuando el corte vuelve a unirse?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Queda una sola cinta, el doble de larga y con la mitad del ancho original. Ya no es una cinta de M\u00f6bius, porque tiene dos vueltas. Es decir, termin\u00f3 siendo m\u00e1s larga y m\u00e1s complicada. Se perdi\u00f3 tiempo y esfuerzo sin mejorar nada; por el contrario, se obtuvo algo peor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Pero la v\u00edctima contin\u00faa pensando que algo bueno debe quedar y vuelve a intentarlo, convencida de que podr\u00e1 eliminar dos terceras partes negativas de esa persona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Para representarlo, tomamos la tercera cinta y realizamos un corte longitudinal a un cent\u00edmetro del borde, aproximadamente un tercio de su ancho. Cortamos manteniendo siempre esa distancia hasta completar todo el recorrido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">\u00bfEl resultado?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Quedan dos cintas separadas, pero una enlazada dentro de la otra. La m\u00e1s peque\u00f1a, que sigue siendo una verdadera cinta de M\u00f6bius, representa a la v\u00edctima. La otra, mucho m\u00e1s grande y con varias vueltas, representa al manipulador. La v\u00edctima permanece unida a \u00e9l, cada vez m\u00e1s peque\u00f1a y dependiente, mientras el agresor se vuelve a\u00fan m\u00e1s complejo y dominante. Nuevamente se perdi\u00f3 tiempo, esfuerzo y quiz\u00e1 tambi\u00e9n parte de la propia identidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">El verdadero desaf\u00edo siempre consiste en reconocer a una persona de estas caracter\u00edsticas antes de construir una relaci\u00f3n importante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Estas personas son como los camaleones: cambian de personaje y de aspecto seg\u00fan la ocasi\u00f3n. Intentar distinguirlas \u00fanicamente por su imagen no resulta sencillo, pero existen rasgos afectivos e interpersonales que suelen repetirse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Son seductores, generan una buena primera impresi\u00f3n, son buenos oradores, aparentan seguridad, se manejan con arrogancia, se muestran carism\u00e1ticos y conmovedores e incluso parecen preocuparse por los m\u00e1s d\u00e9biles o por determinadas causas sociales. Todo forma parte de una ficci\u00f3n destinada a captar a quien ser\u00e1 su v\u00edctima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">La manipulaci\u00f3n, la mentira y el enga\u00f1o constituyen sus principales herramientas de persuasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Su mayor satisfacci\u00f3n consiste en anular la voluntad del otro para demostrar superioridad. Simulan sentir amor, pero son insensibles y carecen de remordimientos. Son egoc\u00e9ntricos, solo valoran a quienes los adulan, no toleran las cr\u00edticas, jam\u00e1s asumen errores, responsabilizan siempre a terceros, tienen dificultades para controlar sus impulsos y suelen moverse permanentemente en el l\u00edmite de la legalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p3 wp-block-paragraph\">Quien quiera protegerse de una relaci\u00f3n t\u00f3xica y peligrosa deber\u00eda tener presentes estas caracter\u00edsticas y desarrollar un razonamiento claro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Antes de enviar este escrito para su publicaci\u00f3n lo revis\u00e9 buscando errores. En lugar de encontrarlos, descubr\u00ed otra cosa: un paralelismo que considero sorprendente con determinados dirigentes populistas, fascistas y socialistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Las mismas caracter\u00edsticas descriptas anteriormente parecen repetirse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Cambian de personaje seg\u00fan la ocasi\u00f3n, buscan seducir al electorado, generan una buena primera impresi\u00f3n, apelan a discursos emotivos, prometen proteger a los sectores m\u00e1s vulnerables y construyen relatos destinados a captar voluntades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">La manipulaci\u00f3n, la mentira y el enga\u00f1o vuelven a ocupar un lugar central como herramientas de persuasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n se caracterizan por el egocentrismo, la intolerancia hacia quienes piensan distinto, la dificultad para asumir errores y la tendencia permanente a responsabilizar a otros por sus propios fracasos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Quien quiera protegerse de este tipo de liderazgos deber\u00eda aplicar el mismo razonamiento que utilizar\u00eda para evitar una relaci\u00f3n personal t\u00f3xica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Ya sabemos que aparentan tener dos caras, pero en realidad tienen una sola. Si los acompa\u00f1amos creyendo que podremos cambiar su parte negativa, solo conseguiremos fortalecerlos. En el peor de los casos, terminaremos atados a ellos, transform\u00e1ndonos en personas parecidas y absolutamente dependientes de sus delirios, sin posibilidades de decidir con libertad, so pena de ser maltratados o incluso muertos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Piense en cualquier dirigente populista, fascista o socialista antes y despu\u00e9s de una elecci\u00f3n, o durante el ejercicio del poder. All\u00ed podr\u00e1 verificar por s\u00ed mismo muchas de estas \u201ccualidades\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\">Aunque el liberalismo logr\u00f3 un avance muy importante al llegar a la Casa Rosada, cuando pocos cre\u00edan que era posible, una buena parte de la sociedad argentina a\u00fan permanece inmersa en una relaci\u00f3n de dependencia con muchos gobernadores, legisladores, intendentes y funcionarios que ocupan cargos pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p3 wp-block-paragraph\">Creo que la defensa de la Vida, la Libertad y la Propiedad constituye el esquema racional que puede mejorar el bienestar de todos. En una palabra: el liberalismo. Por eso considero que vale la pena continuar dando la batalla cultural y pol\u00edtica hasta el fondo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A partir de la conocida cinta de M\u00f6bius, propongo una reflexi\u00f3n sobre los mecanismos de manipulaci\u00f3n de los psic\u00f3patas, golpeadores y abusadores, y el paralelismo que, a mi entender, puede establecerse con determinados liderazgos pol\u00edticos.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":11007,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[35],"tags":[20,2055,2056],"class_list":["post-10995","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-destacados","tag-mobius","tag-mobius-2"],"acf":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Cinta-de-Mobius.webp","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10995","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10995"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10995\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10996,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10995\/revisions\/10996"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11007"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10995"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10995"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10995"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}