{"id":11042,"date":"2026-07-29T08:12:20","date_gmt":"2026-07-29T11:12:20","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=11042"},"modified":"2026-07-29T08:12:22","modified_gmt":"2026-07-29T11:12:22","slug":"amsterdam-la-marcha-del-orgullo-se-lleno-de-banderas-palestinas-apenas-dias-despues-del-atentado-islamita-en-berlin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2026\/07\/29\/amsterdam-la-marcha-del-orgullo-se-lleno-de-banderas-palestinas-apenas-dias-despues-del-atentado-islamita-en-berlin\/","title":{"rendered":"\u00c1msterdam: La marcha del Orgullo se llen\u00f3 de banderas palestinas apenas d\u00edas despues del atentado islamita en Berl\u00edn"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras la capital alemana a\u00fan limpiaba la sangre de un atentado terrorista perpetrado por un extremista de ISIS contra la comunidad LGBTQ+, sectores de la izquierda europea redoblan su apoyo a Gaza. El ins\u00f3lito cortocircuito de quienes defienden a reg\u00edmenes que penalizan la homosexualidad con la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Europa atraviesa un momento de profunda fractura cultural y pol\u00edtica, donde las ideolog\u00edas parecen chocar frontalmente contra la realidad. El reciente fin de semana ha dejado expuesta, con una brutalidad inusitada, la que quiz\u00e1s sea la contradicci\u00f3n m\u00e1s grande del progresismo occidental moderno: <strong>el inquebrantable apoyo de ciertos sectores de izquierda y colectivos LGBTQ+ hacia el fundamentalismo isl\u00e1mico y la causa palestina.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El contraste de las im\u00e1genes es escalofriante. Mientras en <strong>Berl\u00edn<\/strong> se lloraba a las v\u00edctimas de una masacre perpetrada por un terrorista isl\u00e1mico en plena celebraci\u00f3n del Orgullo Gay, en <strong>\u00c1msterdam<\/strong>, a escasos d\u00edas de diferencia, miles de manifestantes de la misma comunidad marchaban ondeando banderas palestinas y estandartes isl\u00e1micos, invisibilizando casi por completo la cl\u00e1sica bandera del arco\u00edris.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-video\"><video height=\"852\" style=\"aspect-ratio: 480 \/ 852;\" width=\"480\" controls src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/X2Twitter.com_UNuXpqN0ADH07og5_852p.mp4\"><\/video><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El horror en el Tiergarten<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para entender la magnitud del absurdo, es necesario retroceder al 25 de julio. Lo que deb\u00eda ser el cierre festivo del <strong>Christopher Street Day (CSD)<\/strong>, la emblem\u00e1tica Marcha del Orgullo en Berl\u00edn, termin\u00f3 en una carnicer\u00eda. En el parque Tiergarten, una furgoneta embisti\u00f3 deliberadamente a la multitud. No conforme con el atropello, el atacante descendi\u00f3 del veh\u00edculo y arremeti\u00f3 contra las v\u00edctimas con un machete.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El saldo fue desgarrador: <strong>una mujer asesinada y al menos 29 heridos<\/strong>, tres de ellos en estado cr\u00edtico. El ministro del Interior alem\u00e1n, Alexander Dobrindt, no utiliz\u00f3 eufemismos: \u201cEstamos frente a un ataque terrorista islamista\u201d. El asesino, abatido por la polic\u00eda, fue identificado como <strong>Abdul Ballout<\/strong>, un joven de 21 a\u00f1os de ascendencia libanesa en cuyo tel\u00e9fono m\u00f3vil se encontr\u00f3 un video jurando lealtad al grupo terrorista ISIS.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ataque fue un mensaje directo, violento y letal contra la comunidad homosexual, motivado por un fanatismo religioso que no tolera su existencia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La paradoja de \u00c1msterdam<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-video\"><video controls src=\"blob:https:\/\/elliberador.com\/f84006a7-3685-45cc-adc3-0f3579403433\"><\/video><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cualquiera esperar\u00eda que un atentado de esta magnitud generara una ola de repudio un\u00e1nime hacia el extremismo isl\u00e1mico por parte de los colectivos por la diversidad. Sin embargo, la respuesta en la Canal Pride de \u00c1msterdam, celebrada el 28 de julio, fue un despliegue masivo de banderas de Palestina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo el c\u00e1ntico <strong>\u201cNo pride with genocide\u201d<\/strong> (No hay orgullo con genocidio), activistas occidentales exigieron el fin de la guerra en Gaza, criticando al gobierno neerland\u00e9s y a Israel. La escena provoc\u00f3 la indignaci\u00f3n de analistas internacionales. El psic\u00f3logo evolucionista <strong>Gad Saad<\/strong> calific\u00f3 el fen\u00f3meno como un caso de <strong>\u00abempat\u00eda suicida\u00bb<\/strong>, mientras que la activista <strong>Brigitte Gabriel<\/strong> fue m\u00e1s contundente, tildando la actitud de \u00abenfermedad mental\u00bb ante la fresca tragedia berlinesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La izquierda europea parece haber ca\u00eddo en una ceguera ideol\u00f3gica incomprensible. <strong>Sectores cr\u00edticos se\u00f1alan la rid\u00edcula paradoja de personas homosexuales occidentales apoyando fervorosamente a una sociedad gobernada por Ham\u00e1s.<\/strong> En la Franja de Gaza, la homosexualidad no solo est\u00e1 severamente criminalizada, con penas de hasta 10 a\u00f1os de prisi\u00f3n, sino que es perseguida y castigada con ejecuciones extrajudiciales y violencia extrema. Si estos mismos manifestantes que marcharon en \u00c1msterdam caminaran por las calles de Gaza con su orientaci\u00f3n sexual al descubierto, su destino ser\u00eda la c\u00e1rcel o la muerte.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El choque de realidades en las calles<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El absurdo no termina en la teor\u00eda; se palpa en la pr\u00e1ctica. En las \u00faltimas semanas se han registrado m\u00faltiples incidentes en \u00c1msterdam y otras capitales europeas donde <strong>activistas con banderas LGBTIQ+ intentaron sumarse a marchas pro-palestinas y terminaron siendo expulsados, escupidos o increpados por los propios manifestantes de origen musulm\u00e1n.<\/strong> La alianza interseccional que la izquierda intenta forzar en sus laboratorios sociol\u00f3gicos se desmorona en las calles, donde el conservadurismo religioso isl\u00e1mico rechaza de plano a quienes intentan apoyarlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de esto, una facci\u00f3n de la izquierda radicalizada persiste en su narrativa. Parecen haber adoptado un sesgo sistem\u00e1tico en contra de Occidente \u2014y un feroz repudio hacia Israel, el \u00fanico pa\u00eds de Medio Oriente con derechos plenos para la comunidad LGBTQ+\u2014, al punto de romantizar ideolog\u00edas que buscan su destrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Colectivo suicida<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"707\" height=\"464\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/9D45B06D-38D5-4981-996B-8DE58EB033AE.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11050\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/9D45B06D-38D5-4981-996B-8DE58EB033AE.png 707w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/9D45B06D-38D5-4981-996B-8DE58EB033AE-300x197.png 300w\" sizes=\"(max-width: 707px) 100vw, 707px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este cortocircuito progresista se enmarca en una crisis europea mucho mayor. Las pol\u00edticas de fronteras abiertas y la recepci\u00f3n masiva de inmigraci\u00f3n proveniente de pa\u00edses con culturas profundamente incompatibles con los valores liberales occidentales est\u00e1n pasando factura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la llegada del Islam a Europa vemos <strong>el aumento de las tasas de criminalidad, robos con violencia y alarmantes cifras de agresiones sexuales hacia las mujeres<\/strong>. Estos n\u00fameros, muchas veces silenciados o minimizados por lo pol\u00edticamente correcto, reflejan el fracaso de los modelos de asimilaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el ala m\u00e1s dura del progresismo contin\u00faa defendiendo estas pol\u00edticas. Festejan la diversidad cultural mientras ignoran que est\u00e1n importando una intolerancia radical que ya ha empezado a cobrarse vidas en sus propias marchas festivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La masacre de Berl\u00edn y el desfile de \u00c1msterdam quedar\u00e1n en la historia reciente de Europa como la radiograf\u00eda de una \u00e9poca oscura: <strong>el momento en que las v\u00edctimas decidieron marchar levantando la bandera de sus propios verdugos<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La marcha del Orgullo en \u00c1msterdam se llen\u00f3 de banderas palestinas d\u00edas despu\u00e9s de que un extremista isl\u00e1mico de ISIS asesinara a una mujer en la celebraci\u00f3n similar de Berl\u00edn. Este hecho expone la contradicci\u00f3n de la izquierda suicida que apoya fervorosamente a una causa y religi\u00f3n cuyos reg\u00edmenes en Gaza penalizan la homosexualidad con la c\u00e1rcel y la muerte.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":11048,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[10],"tags":[63,2042,20,832,81,419,86,2067],"class_list":["post-11042","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","tag-amsterdam","tag-berlin-2","tag-destacados","tag-gaza","tag-islam","tag-lgbtq","tag-palestina","tag-queers"],"acf":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Gemini_Generated_Image_ll04i8ll04i8ll04.webp","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11042","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11042"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11042\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11051,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11042\/revisions\/11051"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11048"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11042"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11042"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11042"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}