{"id":12296,"date":"2026-09-08T20:01:59","date_gmt":"2026-09-08T23:01:59","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=12296"},"modified":"2026-09-08T20:02:00","modified_gmt":"2026-09-08T23:02:00","slug":"milei-cambio-las-reglas-se-acabo-el-papa-estado-volvio-la-educacion-y-la-responsabilidad-financiera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2026\/09\/08\/milei-cambio-las-reglas-se-acabo-el-papa-estado-volvio-la-educacion-y-la-responsabilidad-financiera\/","title":{"rendered":"Milei cambi\u00f3 las reglas, se acab\u00f3 el \u00abpap\u00e1\u00bb Estado: volvi\u00f3 la educaci\u00f3n y la responsabilidad financiera"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A casi dos semanas del discurso de <strong>Javier Milei<\/strong> en el recinto de la <strong>Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)<\/strong>, donde hizo hincapi\u00e9 en el mercado crediticio de la Rep\u00fablica Argentina, algunos ya anticipan que este ser\u00e1 un tema clave: una carta que la oposici\u00f3n intentar\u00e1 jugar con fuerza de cara a las elecciones de 2027 para responsabilizar al Gobierno por la morosidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero antes de repetir consignas y convertir un fen\u00f3meno financiero en otro caballito de batalla contra el modelo libertario, hay que comenzar por los n\u00fameros. <strong>La morosidad con las entidades financieras ronda el 8%<\/strong> y, si se observa espec\u00edficamente el endeudamiento de las familias, el porcentaje es todav\u00eda mayor. En comparaci\u00f3n con otros pa\u00edses latinoamericanos, el \u00edndice es alto y, en el plano local, creci\u00f3 de manera sostenida durante los \u00faltimos meses. A partir de ac\u00e1 se abren varios interrogantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primero es inevitable: <strong>\u00bfrealmente la tasa de inter\u00e9s es el problema o se la intenta convertir en un enemigo conveniente?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para responder esa pregunta, lo primero que hay que entender es que <strong>el inter\u00e9s constituye uno de los principales incentivos para el ahorro<\/strong>. Incluso, yendo un paso m\u00e1s all\u00e1, podr\u00eda decirse que es un mecanismo fundamental para distribuir recursos entre quien dispone de un excedente de dinero y quien necesita financiamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otras palabras, un pr\u00e9stamo no es m\u00e1s que <strong>un acuerdo entre partes<\/strong> mediante el cual, de manera voluntaria, el ahorrista transfiere temporalmente sus recursos a quien los necesita, a cambio de una compensaci\u00f3n. A diferencia de la redistribuci\u00f3n forzosa administrada por el Estado, <strong>el cr\u00e9dito conecta a las personas a trav\u00e9s de contratos voluntarios<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Qu\u00e9 muestran los n\u00fameros de la morosidad<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para comprender el fondo del problema hay que desglosar las cifras. Seg\u00fan los datos correspondientes a junio, <strong>la morosidad con entidades financieras alcanz\u00f3 el 7,6%<\/strong>, mientras que entre las familias lleg\u00f3 al <strong>12,8%<\/strong>. En el caso de los proveedores no financieros de cr\u00e9dito \u2014segmento que incluye billeteras virtuales y fintech\u2014, <strong>el indicador super\u00f3 el 30%<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema tambi\u00e9n presenta un fuerte componente generacional. Las personas menores de 35 a\u00f1os registran tasas de mora superiores al <strong>25%<\/strong> y, entre los menores de 25, la proporci\u00f3n se acerca al <strong>40%<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por un lado, la irrupci\u00f3n de las <strong>billeteras virtuales<\/strong> permiti\u00f3 que muchas personas que antes no calificaban para obtener financiamiento en un banco tradicional pudieran acceder a un pr\u00e9stamo. El an\u00e1lisis que se desprende es directo: cuanto mayores sean los controles y las restricciones al momento de otorgar cr\u00e9ditos, menor ser\u00e1 la tasa de morosidad, pero tambi\u00e9n se reducir\u00e1 la <strong>inclusi\u00f3n financiera y el acceso al dinero<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El riesgo cero solamente existe cuando no se presta.<\/strong> Pretender que haya cr\u00e9dito para todos, pero sin intereses, sin riesgo y sin consecuencias frente al incumplimiento, no es una pol\u00edtica financiera: <strong>es demagogia<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como contrapartida positiva, esas mismas billeteras virtuales son las que hoy depositan rendimientos diarios entre sus usuarios, incluyendo a miles de personas que antes ni siquiera pod\u00edan abrir una cuenta bancaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Discutir el inter\u00e9s es, en buena medida, <strong>discutir el propio funcionamiento del sistema capitalista<\/strong>. Sin ahorro no existe cr\u00e9dito y, sin una recompensa para quien posterga su consumo y arriesga su capital, dif\u00edcilmente pueda desarrollarse un mercado financiero s\u00f3lido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Atacar la tasa sin hablar del riesgo, la inflaci\u00f3n y el incumplimiento equivale a cuestionar el precio sin preguntarse por qu\u00e9 existe. <strong>El inter\u00e9s no es un castigo inventado por el prestamista:<\/strong> es la compensaci\u00f3n por ceder temporalmente capital y asumir la posibilidad de no recuperarlo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El final de la deuda que se licuaba<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sistema de cr\u00e9dito est\u00e1 cambiando. El famoso <strong>\u201ctarjete\u00e1, que despu\u00e9s va todo a la licuadora\u201d<\/strong>, producto de una inflaci\u00f3n que reduc\u00eda r\u00e1pidamente el valor real de las deudas, perdi\u00f3 sentido con la desaceleraci\u00f3n de los precios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante d\u00e9cadas, <strong>la inflaci\u00f3n generada por la pol\u00edtica castig\u00f3 al ahorrista, destruy\u00f3 la moneda y convirti\u00f3 al endeudamiento irresponsable en una aparente estrategia financiera<\/strong>. El argentino aprendi\u00f3 que conven\u00eda gastar antes que ahorrar y tomar deuda antes que conservar pesos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor estabilidad del tipo de cambio modific\u00f3 ese paradigma. Durante a\u00f1os, endeudarse funcion\u00f3 como una estrategia de crecimiento o, incluso, de supervivencia frente a la inflaci\u00f3n. Ahora es necesario controlar cuidadosamente las obligaciones asumidas y saber <strong>en qu\u00e9 y para qu\u00e9 nos estamos endeudando<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Con Milei comenz\u00f3 a desmontarse ese mecanismo perverso.<\/strong> Cuando la deuda deja de licuarse m\u00e1gicamente por la inflaci\u00f3n, cada decisi\u00f3n vuelve a tener consecuencias y <strong>la responsabilidad individual recupera el lugar que nunca debi\u00f3 perder<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El manejo financiero se convirti\u00f3 en una cuesti\u00f3n de precisi\u00f3n quir\u00fargica a la hora de decidir cu\u00e1ndo tomar una deuda, con qu\u00e9 finalidad y bajo qu\u00e9 condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los bancos tienen que volver a competir por la calidad y el precio de sus servicios. Las billeteras digitales, por su parte, se consolidaron como un espacio en el que muchas veces no se busca la mejor estrategia financiera, sino comodidad y flexibilidad para el uso cotidiano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante este escenario, la <strong>educaci\u00f3n financiera<\/strong> es el pilar fundamental sobre el que hay que trabajar. La soluci\u00f3n no pasa por volver a los controles, se\u00f1alar culpables o prometer que el Estado rescatar\u00e1 a quienes no pueden pagar. El verdadero desaf\u00edo es que cada persona comprenda <strong>las condiciones que acepta y las consecuencias de utilizar mal el cr\u00e9dito<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes se compraban d\u00f3lares a cualquier precio porque siempre sub\u00edan, se tomaban deudas a cualquier tasa porque luego se licuaban y los comercios pod\u00edan trasladar r\u00e1pidamente los costos mediante remarcaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo eso cambi\u00f3. Ya no sirve comprar d\u00f3lares a cualquier valor, no resulta conveniente endeudarse por cualquier motivo y el c\u00e1lculo preciso de los costos pas\u00f3 a ser determinante para sostener un comercio. <strong>La estabilidad no elimina las responsabilidades: las vuelve visibles.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El mismo cr\u00e9dito, dos resultados completamente distintos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tomemos un ejemplo. Juan gasta <strong>50.000 pesos mensuales<\/strong> en una lavander\u00eda porque no tiene ahorros ni lavarropas. Entonces pide un cr\u00e9dito de <strong>400.000 pesos<\/strong> para comprar uno y acuerda con el prestamista devolver el dinero en diez pagos de 50.000 pesos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Transcurridos los diez meses, quien prest\u00f3 el dinero recibi\u00f3 <strong>500.000 pesos<\/strong> en lugar de los 400.000 iniciales. Juan, por su parte, <strong>se capitaliz\u00f3 con un lavarropas<\/strong> y dej\u00f3 de gastar los 50.000 pesos fijos mensuales en la lavander\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo este esquema de beneficio mutuo funciona buena parte del sistema de pr\u00e9stamos: el prestamista obtiene una rentabilidad y el deudor utiliza el dinero para adquirir un activo que le permite reducir gastos o generar mayores ingresos. <strong>Nadie oblig\u00f3 a ninguna de las partes y ambas terminaron beneficiadas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora supongamos un escenario inverso. Juan tiene una lavander\u00eda y necesita <strong>400.000 pesos para pagar los sueldos del mes<\/strong> porque sus gastos fijos superan a sus ingresos. Vuelve a solicitar un pr\u00e9stamo y utiliza ese dinero para cubrir los salarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mes siguiente, nuevamente le faltan 400.000 pesos para afrontar los sueldos, pero adem\u00e1s debe pagar la primera cuota del cr\u00e9dito, de 50.000. <strong>Su problema de caja pas\u00f3 de 400.000 a 450.000 pesos mensuales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si vuelve a recurrir al financiamiento, quien le preste el dinero probablemente exigir\u00e1 una tasa m\u00e1s alta por el mayor riesgo asumido. Juan ingresar\u00e1 entonces en <strong>la famosa bola de nieve<\/strong> y terminar\u00e1 trabajando exclusivamente para pagar sus deudas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El cr\u00e9dito no cre\u00f3 el problema:<\/strong> solamente posterg\u00f3 las consecuencias de un desequilibrio que ya exist\u00eda. Culpar al sistema financiero ser\u00eda m\u00e1s c\u00f3modo que revisar las decisiones tomadas, pero no resolver\u00eda absolutamente nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ambos casos, <strong>el sistema financiero fue exactamente el mismo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El \u00fanico que cambi\u00f3 fue Juan.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras a\u00f1os en los que la inflaci\u00f3n castigaba al ahorrista y premiaba a quien se endeudaba sin medir las consecuencias, la estabilidad obliga a recuperar la cultura del esfuerzo, el ahorro y las decisiones responsables.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":12298,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2498],"tags":[2195,20,2500,119,56,2336],"class_list":["post-12296","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-finanzas","tag-creditos","tag-destacados","tag-finanzas","tag-javier-milei","tag-milei","tag-morosidad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Morosidad-Milei-Cuentas-ordenadas-credito-1.webp","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12296"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12296\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12297,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12296\/revisions\/12297"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12298"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}