{"id":12459,"date":"2026-09-14T07:59:44","date_gmt":"2026-09-14T10:59:44","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=12459"},"modified":"2026-09-14T07:59:46","modified_gmt":"2026-09-14T10:59:46","slug":"pullaro-prohibe-los-trapitos-en-rosario-autopropaganda-y-abandono-a-la-gente-de-a-pie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2026\/09\/14\/pullaro-prohibe-los-trapitos-en-rosario-autopropaganda-y-abandono-a-la-gente-de-a-pie\/","title":{"rendered":"Pullaro proh\u00edbe los trapitos en Rosario: autopropaganda y abandono a la gente de a pie"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rosario amaneci\u00f3 con una novedad que, en cualquier ciudad normal del mundo, ser\u00eda la regla b\u00e1sica de convivencia, pero que en las calles santafesinas se vive hoy como una epifan\u00eda indignante: el Estado, cuando realmente quiere, puede controlar el espacio p\u00fablico.<strong> Con el inicio de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, el Ministerio de Justicia y Seguridad anunci\u00f3 con bombos y platillos un \u00aboperativo especial\u00bb para erradicar a los denominados trapitos de los alrededores de los estadios y sedes del evento<\/strong>. La medida, celebrada por la prensa y publicitada en gacetillas oficiales, esconde una bofetada letal y silenciosa para el ciudadano de a pie. <strong>\u00bfAh, pero entonces se pod\u00eda?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La deducci\u00f3n es tan lineal como brutal. Si hoy el Estado tiene la capacidad operativa de barrer con las mafias de las calles, significa que todo este tiempo en que <strong>los santafesinos y rosarinos fueron robados<\/strong>, extorsionados, amenazados y humillados en cada cuadra, fue por puro deseo, inacci\u00f3n y voluntad pol\u00edtica del gobernador Maximiliano Pullaro y del intendente Pablo Javkin.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El milagro del marketing pol\u00edtico<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La habilitaci\u00f3n de un \u00absal\u00f3n especial\u00bb en la Unidad Regional II (UR II) para alojar a los cuidacoches demorados expone la faceta m\u00e1s c\u00ednica de la pol\u00edtica santafesina. De la noche a la ma\u00f1ana, la gesti\u00f3n de Pullaro despleg\u00f3 la log\u00edstica, la voluntad y la presencia policial necesaria para garantizar que los turistas, los dirigentes y las delegaciones de los 15 pa\u00edses participantes no sufran lo que el rosarino promedio padece cada vez que intenta salir a cenar, ir a un recital o simplemente estacionar frente a un hospital por una urgencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante a\u00f1os, la excusa oficial fue la falta de recursos, la supuesta complejidad legal de la contravenci\u00f3n, o la saturaci\u00f3n del sistema penitenciario y policial. <strong>Todo result\u00f3 ser una mentira monumental<\/strong>. Era pura y exclusiva desidia. Cuando la imagen del Gobernador est\u00e1 en juego y hay c\u00e1maras de televisi\u00f3n encendidas, los recursos aparecen por arte de magia. Todo lo que hace la actual gesti\u00f3n parece estar calibrado \u00fanica y exclusivamente para el term\u00f3metro de las encuestas y la ambici\u00f3n de un proyecto personal. La seguridad de la sociedad rosarina ha quedado relegada a un segundo plano frente a la imperiosa necesidad de mostrar una \u00abciudad de exportaci\u00f3n\u00bb ficticia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La tarifa de la extorsi\u00f3n cotidiana<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta el 11 de septiembre de 2026, estacionar en Pichincha, en el centro, en las inmediaciones del Parque Independencia o en cualquier polo gastron\u00f3mico significaba someterse al apriete mafioso. Las mafias de los cuidacoches tarifaron el espacio p\u00fablico ante la mirada absolutamente c\u00f3mplice y pasiva de las autoridades. Diez mil pesos. Esa es la cifra base que un rosarino deb\u00eda entregar bajo coacci\u00f3n para asegurarse de que su propio veh\u00edculo no terminara rayado, con los vidrios destrozados o, en el peor de los casos, para no sufrir agresiones f\u00edsicas al bajar a la vereda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pablo Javkin y Maximiliano Pullaro hicieron o\u00eddos sordos a los reclamos vecinales constantes. Miles de denuncias al 911 terminaron archivadas o minimizadas con la inacci\u00f3n de los patrulleros. El Estado, tanto a nivel municipal como provincial, decidi\u00f3 de facto tercerizar el control de las calles entreg\u00e1ndoselo a bandas organizadas. Permitieron que el trabajador y el contribuyente rosarino fuera reh\u00e9n en su propia ciudad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una fiesta pagada con asfixia impositiva y deuda<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El esc\u00e1ndalo, sin embargo, no termina en esta seguridad de doble vara. La hipocres\u00eda se vuelve a\u00fan m\u00e1s obscena cuando se analiza qui\u00e9n financia este lavado de cara monumental. Los Juegos Suramericanos, ese hermoso escaparate internacional donde Pullaro y Javkin se pasean sonrientes cortando cintas en el Monumento a la Bandera, no son gratis. <strong>Se est\u00e1n pagando con los asfixiantes tributos de Ingresos Brutos que estrangulan a las pymes y comerciantes locales todos los meses, y con la emisi\u00f3n de deuda que terminar\u00e1 hipotecando el futuro econ\u00f3mico de la provincia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, el ciudadano de Santa Fe est\u00e1 financiando con sus propios impuestos una burbuja de seguridad temporal de la que ni siquiera es el verdadero destinatario. El vecino paga este megaoperativo anti-trapitos para que el turista no vea la cruda realidad de una ciudad que, al d\u00eda siguiente de la clausura de los juegos, volver\u00e1 a quedar a merced de los due\u00f1os de la calle. Es el maquillaje institucional m\u00e1s caro y perverso de la historia de la provincia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La prohibici\u00f3n debe ser la regla, no la excepci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los trapitos tienen que estar prohibidos siempre, sin excepciones ni fechas de caducidad. La extorsi\u00f3n en la v\u00eda p\u00fablica no es una simple contravenci\u00f3n que se \u00abagrava\u00bb ocasionalmente en eventos masivos. Es un delito que lastima el tejido social, vac\u00eda los bolsillos y siembra el miedo todos los d\u00edas del a\u00f1o. No puede haber zonas liberadas de lunes a viernes y \u00abrigurosos operativos antiextorsi\u00f3n\u00bb solo por dos semanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este operativo \u00abespecial\u00bb que finaliza el 26 de septiembre no es, de ninguna manera, un logro de gesti\u00f3n digno de aplausos; es la confesi\u00f3n expl\u00edcita y documentada de un fracaso intencional. <strong>Pullaro y Javkin demostraron, sin quererlo, que siempre tuvieron las herramientas a disposici\u00f3n para terminar con este flagelo. Eligieron no hacerlo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando la llama de los Juegos Suramericanos se apague y las delegaciones internacionales regresen a sus pa\u00edses, los patrulleros desaparecer\u00e1n de las cuadras calientes de Rosario. El famoso sal\u00f3n de la UR II volver\u00e1 a vaciarse, y los rosarinos, una vez m\u00e1s abandonados a su suerte, tendr\u00e1n que volver a sacar billetes de 10.000 pesos por la ventanilla para pagar el peaje de la impunidad. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante a\u00f1os, los ciudadanos de Rosario padecieron la extorsi\u00f3n sistem\u00e1tica en las calles. Ahora, para lavar su imagen frente a los turistas de un certamen internacional, el Gobierno provincial y el municipal erradican a los cuidacoches en tiempo r\u00e9cord. Una postal del abandono cotidiano que desnuda la verdadera prioridad de la gesti\u00f3n: el marketing por encima de la gente.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":12460,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[598],"tags":[20,567,2535,43,66,2536],"class_list":["post-12459","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-santa-fe","tag-destacados","tag-javkin","tag-juegos-suramericanos","tag-rosario","tag-santa-fe","tag-trapitos"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Gemini_Generated_Image_r54anvr54anvr54a.webp","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12459","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12459"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12459\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12461,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12459\/revisions\/12461"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12460"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}