{"id":13444,"date":"2026-10-09T13:15:56","date_gmt":"2026-10-09T16:15:56","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=13444"},"modified":"2026-10-09T13:15:58","modified_gmt":"2026-10-09T16:15:58","slug":"el-che-detras-del-mito-de-simbolo-revolucionario-a-marca-global","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2026\/10\/09\/el-che-detras-del-mito-de-simbolo-revolucionario-a-marca-global\/","title":{"rendered":"El Che detr\u00e1s del mito: de s\u00edmbolo revolucionario a marca global"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El t\u00e9rmino <strong>\u201cche\u201d<\/strong> se consolid\u00f3 en la Argentina como una de las expresiones m\u00e1s caracter\u00edsticas del espa\u00f1ol rioplatense. Ya estaba presente en el habla popular durante el siglo XIX y, con el paso del tiempo, termin\u00f3 convertido en una verdadera marca de identidad nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No existe, sin embargo, una \u00fanica certeza acerca de d\u00f3nde surgi\u00f3 la palabra. Su etimolog\u00eda contin\u00faa discutida y a lo largo de los a\u00f1os se propusieron distintas explicaciones para un t\u00e9rmino que hoy utilizamos naturalmente para llamar la atenci\u00f3n de alguien, dirigirnos a una persona con confianza o expresar sorpresa. La Asociaci\u00f3n de Academias de la Lengua Espa\u00f1ola registra precisamente esos usos en Argentina, Uruguay, Paraguay y otros pa\u00edses de la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfDe d\u00f3nde sali\u00f3 el \u201cche\u201d?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las hip\u00f3tesis m\u00e1s difundidas apunta al <strong>guaran\u00ed<\/strong>, idioma en el que <em>che<\/em> significa \u201cyo\u201d o \u201cmi\u201d. Su empleo frecuente en expresiones dirigidas hacia otras personas pudo haber facilitado, seg\u00fan esta teor\u00eda, su transformaci\u00f3n en un vocativo dentro del habla rioplatense.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n se ha se\u00f1alado una posible <strong>influencia mapuche<\/strong>. En mapudungun, <em>che<\/em> significa \u201cgente\u201d o \u201cpersona\u201d y aparece en palabras como <em>mapuche<\/em>. Esta semejanza llev\u00f3 a algunos autores a considerar que pudo influir en la manera de interpelar al otro, aunque no existe consenso acad\u00e9mico que permita establecerla como explicaci\u00f3n definitiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una tercera hip\u00f3tesis vincula nuestra expresi\u00f3n con el <strong>valenciano <em>xe<\/em><\/strong>, utilizado para llamar la atenci\u00f3n de una persona de una manera muy parecida al \u201cche\u201d rioplatense. Fil\u00f3logos espa\u00f1oles analizaron desde hace d\u00e9cadas esa posible relaci\u00f3n, aunque el origen sigue abierto a discusi\u00f3n. La propia literatura ling\u00fc\u00edstica acad\u00e9mica reconoce que la etimolog\u00eda del \u201cche\u201d argentino ha sido buscada en fuentes muy diversas y permanece controvertida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfC\u00f3mo se arraig\u00f3 en la identidad argentina?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el correr de los a\u00f1os, se transform\u00f3 en una herramienta infalible de la comunicaci\u00f3n rioplatense, tanto para llamar al otro \u2014\u201c\u00a1Che, escuchame!\u201d\u2014 como para expresar asombro \u2014\u201c\u00a1Qu\u00e9 calor, che!\u201d\u2014. Entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, el habla popular, la literatura y el teatro terminaron de incorporarlo como uno de los sellos ling\u00fc\u00edsticos de la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s lleg\u00f3 su exportaci\u00f3n definitiva al mundo. <strong>Ernesto \u201cChe\u201d Guevara<\/strong> utilizaba constantemente la expresi\u00f3n y sus compa\u00f1eros cubanos terminaron apod\u00e1ndolo de esa manera precisamente por su forma argentina de hablar. Parad\u00f3jicamente, un t\u00e9rmino que exist\u00eda mucho antes que \u00e9l termin\u00f3 asociado internacionalmente con su figura y convertido, fuera del pa\u00eds, en sin\u00f3nimo inmediato de argentinidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ernesto Guevara de la Serna (1928-1967) fue m\u00e9dico, pol\u00edtico, guerrillero y revolucionario marxista argentino-cubano. Se convirti\u00f3 en una de las figuras pol\u00edticas m\u00e1s conocidas y controvertidas del siglo XX y, despu\u00e9s de su muerte, su rostro termin\u00f3 transformado en un s\u00edmbolo internacional de la revoluci\u00f3n, la rebeld\u00eda contracultural y buena parte de la militancia de izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nacido en <strong>Rosario<\/strong>, padeci\u00f3 asma desde su infancia. Mientras estudiaba Medicina realiz\u00f3 extensos viajes por Am\u00e9rica Latina, entre ellos el c\u00e9lebre recorrido en motocicleta junto a su amigo Alberto Granado, experiencia que influy\u00f3 considerablemente sobre su formaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras presenciar en Guatemala el derrocamiento del gobierno de <strong>Jacobo \u00c1rbenz<\/strong>, respaldado por Estados Unidos, profundiz\u00f3 sus convicciones marxistas y su idea de que la transformaci\u00f3n pol\u00edtica deb\u00eda producirse mediante una revoluci\u00f3n armada. En M\u00e9xico conoci\u00f3 a Fidel y Ra\u00fal Castro y se incorpor\u00f3 al Movimiento 26 de Julio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desembarc\u00f3 en Cuba en 1956 y pas\u00f3 de desempe\u00f1arse inicialmente como m\u00e9dico de la tropa a convertirse en uno de los principales comandantes de la guerrilla que combati\u00f3 al r\u00e9gimen de <strong>Fulgencio Batista<\/strong>, finalmente derrocado en 1959. Guevara tuvo un papel relevante en la batalla de Santa Clara, uno de los episodios decisivos del triunfo revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Del guerrillero al funcionario comunista<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras el triunfo de la Revoluci\u00f3n cubana, Guevara asumi\u00f3 cargos de enorme peso pol\u00edtico y econ\u00f3mico. Fue presidente del Banco Nacional de Cuba y posteriormente ministro de Industrias, mientras impulsaba la transformaci\u00f3n del pa\u00eds hacia un sistema comunista y el fortalecimiento de la relaci\u00f3n con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n estuvo a cargo de <strong>La Caba\u00f1a<\/strong> durante los primeros meses posteriores a la revoluci\u00f3n, per\u00edodo en el que funcionaron tribunales revolucionarios y se produjeron numerosos fusilamientos. Las estimaciones sobre la cantidad exacta de ejecuciones bajo su jurisdicci\u00f3n var\u00edan seg\u00fan las fuentes y contin\u00faa existiendo discusi\u00f3n hist\u00f3rica sobre los procedimientos utilizados y la responsabilidad espec\u00edfica de Guevara en cada caso. Lo que no est\u00e1 en discusi\u00f3n es su participaci\u00f3n en aquel sistema de justicia revolucionaria y su defensa p\u00fablica de la pena de muerte contra los considerados enemigos de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fiel a su ideal de internacionalizar la revoluci\u00f3n, dej\u00f3 sus cargos y Cuba en 1965. Primero emprendi\u00f3 una campa\u00f1a guerrillera en el <strong>Congo<\/strong>, que termin\u00f3 en un fracaso, y posteriormente se traslad\u00f3 en secreto a Bolivia con el objetivo de organizar un nuevo foco revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El intento boliviano tampoco consigui\u00f3 generar el apoyo popular que Guevara esperaba. Aislado y perseguido por el Ej\u00e9rcito boliviano, cuyas fuerzas recib\u00edan asistencia estadounidense, fue capturado el <strong>8 de octubre de 1967<\/strong> y ejecutado al d\u00eda siguiente en la localidad de <strong>La Higuera<\/strong>. Ten\u00eda 39 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los verdaderos resultados del Che y toda su runfla<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed es donde la construcci\u00f3n rom\u00e1ntica alrededor de Guevara merece, al menos, ser discutida. Su imagen termin\u00f3 adquiriendo una dimensi\u00f3n muy superior a los resultados concretos obtenidos por el hombre que aparece detr\u00e1s del mito.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>a)<\/strong> Muri\u00f3 defendiendo un ideal que propon\u00eda una sociedad sin libertad pol\u00edtica ni econ\u00f3mica. A juicio de quien escribe, era una porquer\u00eda de ideal.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>b)<\/strong> Fue guerrillero y termin\u00f3 capturado en una regi\u00f3n monta\u00f1osa de Bolivia que hab\u00eda elegido precisamente para desarrollar una guerra irregular. El desenlace permite, como m\u00ednimo, discutir seriamente su pretendida genialidad guerrillera.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>c)<\/strong> Fue revolucionario y no consigui\u00f3 convencer a una poblaci\u00f3n rural muy pobre para que acompa\u00f1ara su levantamiento boliviano. El foco revolucionario qued\u00f3 progresivamente aislado hasta su derrota.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>d)<\/strong> Su muerte termin\u00f3 siendo mucho m\u00e1s \u00fatil para la construcci\u00f3n de su mito que sus \u00faltimos a\u00f1os de actividad revolucionaria. El hombre fracas\u00f3 en el Congo y Bolivia; la imagen del m\u00e1rtir, en cambio, recorri\u00f3 el planeta.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>e)<\/strong> Y existe una iron\u00eda imposible de ignorar: hoy su rostro genera millones para la misma econom\u00eda capitalista que combati\u00f3. Remeras, p\u00f3sters, tazas, cuadros y todo tipo de <em>merchandising<\/em> con la imagen del revolucionario marxista se venden como cualquier otro producto de consumo global.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, uno de los mayores s\u00edmbolos anticapitalistas del siglo XX termin\u00f3 convertido tambi\u00e9n en una <strong>marca comercial extraordinariamente rentable<\/strong>. Probablemente pocas contradicciones describan mejor la distancia entre el personaje hist\u00f3rico y el mito construido despu\u00e9s de su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Simplemente\u2026 <strong>lo dejo a tu criterio<\/strong>, como dir\u00eda cierta fil\u00f3sofa contempor\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Guevara en sus propias palabras<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su pensamiento puede conocerse tambi\u00e9n a trav\u00e9s de sus propios textos y discursos. No es necesario recurrir a caricaturas ni atribuirle frases imposibles de comprobar para encontrar definiciones extremadamente duras acerca de la violencia revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su <strong>Mensaje a los pueblos del mundo a trav\u00e9s de la Tricontinental<\/strong>, publicado en 1967, escribi\u00f3 sobre <strong>\u201cel odio como factor de lucha\u201d<\/strong> y sostuvo que \u00e9ste pod\u00eda transformar al combatiente en una <strong>\u201cfr\u00eda m\u00e1quina de matar\u201d<\/strong>. No fue una frase atribuida por un enemigo pol\u00edtico d\u00e9cadas despu\u00e9s: form\u00f3 parte de un texto escrito por el propio Guevara.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tampoco ocult\u00f3 su posici\u00f3n frente a los fusilamientos. En su discurso ante las Naciones Unidas del <strong>11 de diciembre de 1964<\/strong>, defendi\u00f3 p\u00fablicamente que la Revoluci\u00f3n cubana hab\u00eda fusilado y continuar\u00eda haci\u00e9ndolo mientras sus dirigentes lo consideraran necesario. Esa declaraci\u00f3n forma parte de uno de sus discursos internacionales m\u00e1s conocidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una carta escrita a\u00f1os antes a su madre tambi\u00e9n dej\u00f3 una definici\u00f3n reveladora acerca de su identificaci\u00f3n absoluta con la causa revolucionaria: afirm\u00f3 que no ten\u00eda hogar, mujer, hijos, padres ni hermanos y que consideraba amigos a quienes coincidieran pol\u00edticamente con \u00e9l. La frase aparece reproducida en distintas reconstrucciones biogr\u00e1ficas a partir de aquella correspondencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es posible analizar a Guevara como personaje hist\u00f3rico, estudiar las razones que explican su influencia y comprender por qu\u00e9 generaciones enteras encontraron en \u00e9l un s\u00edmbolo de rebeld\u00eda. Tambi\u00e9n es posible reconocer que para millones de personas contin\u00faa representando ideales de justicia social y resistencia pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero eso no obliga a <strong>romantizarlo ni convertirlo en una figura moralmente incontestable<\/strong>. Detr\u00e1s de la fotograf\u00eda convertida en remera existi\u00f3 un dirigente revolucionario marxista que defendi\u00f3 abiertamente la lucha armada, particip\u00f3 de un r\u00e9gimen de ejecuciones y concibi\u00f3 la violencia como una herramienta leg\u00edtima para imponer su proyecto pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y \u00e9se tambi\u00e9n fue el <strong>Che<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra que identifica a los argentinos termin\u00f3 asociada para siempre a Ernesto Guevara, una figura convertida en emblema mundial de la izquierda. Pero detr\u00e1s de la iconograf\u00eda, las remeras y la \u00e9pica sobreviven sus fracasos guerrilleros, su defensa de la violencia revolucionaria y las contradicciones de un personaje todav\u00eda romantizado d\u00e9cadas despu\u00e9s de su muerte.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13445,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[35],"tags":[2786,1408,20],"class_list":["post-13444","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-che","tag-che-guevara","tag-destacados"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Collage-de-Che_-revolucion-y-consumo.webp","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13444","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13444"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13444\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13446,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13444\/revisions\/13446"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13445"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}