{"id":13740,"date":"2026-10-19T21:32:11","date_gmt":"2026-10-20T00:32:11","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=13740"},"modified":"2026-10-19T21:32:12","modified_gmt":"2026-10-20T00:32:12","slug":"el-lado-oscuro-de-la-modernidad-la-revuelta-de-la-vendee-y-la-sombra-de-la-revolucion-francesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2026\/10\/19\/el-lado-oscuro-de-la-modernidad-la-revuelta-de-la-vendee-y-la-sombra-de-la-revolucion-francesa\/","title":{"rendered":"El lado oscuro de la modernidad: la revuelta de la Vend\u00e9e y la sombra de la Revoluci\u00f3n Francesa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La narrativa tradicional de la historia occidental ha consagrado a la Revoluci\u00f3n Francesa de 1789 como el hito fundacional por excelencia de la libertad moderna y de los derechos humanos universales. Bajo el eco inmortal de su lema \u2014Libertad, Igualdad, Fraternidad\u2014 se construy\u00f3 el relato de un pueblo que se sacudi\u00f3 el yugo del absolutismo mon\u00e1rquico para abrazar la luz de la raz\u00f3n y la democracia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, un an\u00e1lisis riguroso y despojado de romanticismos escolares revela una cara profundamente opuesta y oscura de aquel proceso: detr\u00e1s de los ideales abstractos de la Ilustraci\u00f3n radical, el Estado revolucionario desat\u00f3 una maquinaria de persecuci\u00f3n religiosa y perpetr\u00f3 en la regi\u00f3n de la Vend\u00e9e una represi\u00f3n de enormes proporciones, que historiadores como Reynald Secher han catalogado como el primer genocidio de la era moderna. Esa caracterizaci\u00f3n, vale aclararlo, contin\u00faa siendo objeto de un intenso debate historiogr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La persecuci\u00f3n religiosa y el quiebre espiritual<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El conflicto comenz\u00f3 a profundizarse cuando el nuevo poder revolucionario avanz\u00f3 sobre la estructura de la Iglesia Cat\u00f3lica en Francia. A trav\u00e9s de medidas como la confiscaci\u00f3n de los bienes eclesi\u00e1sticos y la imposici\u00f3n de la Constituci\u00f3n Civil del Clero en 1790 \u2014que reorganiz\u00f3 la Iglesia francesa y oblig\u00f3 a sus miembros a prestar juramento al nuevo orden constitucional\u2014 se produjo una profunda ruptura con Roma y con numerosos sacerdotes y fieles. M\u00e1s adelante, durante la etapa de descristianizaci\u00f3n, se cerrar\u00edan iglesias, se destruir\u00edan s\u00edmbolos religiosos y se perseguir\u00eda directamente el culto cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lejos de recibir a los \u201clibertadores\u201d con los brazos abiertos, buena parte del pueblo de las provincias \u2014campesinos, agricultores y artesanos profundamente arraigados en su fe\u2014 comprendi\u00f3 que el nuevo orden secularista pod\u00eda despojarlos de algunas de sus tradiciones m\u00e1s sagradas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la regi\u00f3n occidental de la Vend\u00e9e, muchos habitantes prefirieron empu\u00f1ar guada\u00f1as, hoces y escopetas de caza antes que renunciar a sus sacramentos y aceptar la persecuci\u00f3n de los sacerdotes refractarios. A la cuesti\u00f3n religiosa se sumaron el rechazo al centralismo revolucionario y, como detonante inmediato de la insurrecci\u00f3n de 1793, la leva obligatoria de 300.000 hombres decretada por el Gobierno. Se trat\u00f3 de un alzamiento popular atravesado por la defensa de la libertad de culto, las tradiciones locales y el rechazo al poder central de Par\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las sombras de la represi\u00f3n: datos y m\u00e9todos del Terror<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta del Comit\u00e9 de Salvaci\u00f3n P\u00fablica y del Gobierno revolucionario ante la insurrecci\u00f3n no contempl\u00f3 el di\u00e1logo ni la clemencia, sino una represi\u00f3n de extraordinaria violencia. La documentaci\u00f3n de \u00e9poca, los registros parroquiales y los estudios especializados \u2014entre ellos los del historiador Reynald Secher\u2014 han permitido reconstruir dimensiones escalofriantes del conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un saldo demogr\u00e1fico devastador:<\/strong> las cifras contin\u00faan siendo discutidas entre los historiadores. Las estimaciones contempor\u00e1neas hablan de decenas de miles de muertos y algunos estudios elevan las p\u00e9rdidas entre insurgentes y poblaci\u00f3n civil hasta alrededor de 170.000 personas, adem\u00e1s de decenas de miles de soldados republicanos. La magnitud de la tragedia, en cualquier caso, est\u00e1 fuera de discusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las \u201cColumnas Infernales\u201d:<\/strong> bajo las \u00f3rdenes del general Louis-Marie Turreau se implement\u00f3 una despiadada pol\u00edtica de tierra arrasada. Aldeas fueron incendiadas, viviendas destruidas y habitantes asesinados por ser considerados enemigos de la Revoluci\u00f3n o colaboradores de la insurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las noyades de Nantes:<\/strong> en la ciudad de Nantes, bajo la autoridad del representante revolucionario Jean-Baptiste Carrier, se llevaron adelante ejecuciones masivas mediante los denominados ahogamientos en el r\u00edo Loira. Sacerdotes, religiosos y civiles considerados contrarrevolucionarios eran embarcados y posteriormente arrojados o hundidos en el r\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante d\u00e9cadas, una parte de la historiograf\u00eda de orientaci\u00f3n laicista o marxista tendi\u00f3 a minimizar estos hechos o a interpretarlos fundamentalmente como un episodio de guerra civil y contrarrevoluci\u00f3n. La recuperaci\u00f3n de los archivos de la Vend\u00e9e volvi\u00f3 a colocar la magnitud de aquella represi\u00f3n en el centro de una discusi\u00f3n que contin\u00faa abierta.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n: la historia detr\u00e1s del mito<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La revisi\u00f3n de episodios como la masacre de la Vend\u00e9e invita a repensar las complejidades y los costos humanos de los fanatismos ideol\u00f3gicos. Nos recuerda que la invocaci\u00f3n de grandes conceptos universales como la libertad o la igualdad puede ser utilizada, parad\u00f3jicamente, para justificar la destrucci\u00f3n de libertades concretas y el aplastamiento de las minor\u00edas o comunidades que se resisten a la uniformidad impuesta desde el poder central.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda de referencia recomendada<\/h3>\n\n\n\n<ol start=\"1\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Reynald Secher \u2013 <em>A French Genocide: The Vend\u00e9e<\/em>.<\/strong> Estudio basado en registros parroquiales y archivos locales que instal\u00f3 con fuerza la tesis del genocidio, posteriormente discutida por otros historiadores.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Jean de Viguerie \u2013 <em>Christianisme et R\u00e9volution<\/em>.<\/strong> An\u00e1lisis sobre el impacto espiritual y pol\u00edtico del proceso revolucionario en la sociedad francesa.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Daniel-Rops \u2013 <em>Historia de la Iglesia de Cristo<\/em>.<\/strong> Especialmente los vol\u00famenes dedicados a la Iglesia frente al ciclo de las revoluciones modernas.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Vayamos ahora a una historia global y conceptual<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre fines del siglo XVII y el siglo XIX, tres grandes ideas sacudieron al mundo de aquella \u00e9poca: la aparici\u00f3n del liberalismo, del nacionalismo y del socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas ideas, surgidas y desarrolladas en momentos diferentes, cuestionaron de distintas maneras las estructuras feudales remanentes y las monarqu\u00edas absolutas que a\u00fan imperaban en Europa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las estructuras de clase subsist\u00edan al amparo de monarqu\u00edas absolutas legitimadas por la tradici\u00f3n, la herencia y, en muchos casos, por la Iglesia. Guerras de religi\u00f3n y de dominio hab\u00edan castigado a Europa durante siglos, con niveles de vida y expectativas de bienestar extremadamente bajos en comparaci\u00f3n con los que aparecer\u00edan posteriormente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La consolidaci\u00f3n de los \u201cEstados nacionales\u201d constituye el marco dentro del cual se desarrollar\u00edan los acontecimientos hist\u00f3ricos de los siguientes tres siglos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los primeros grandes antecedentes destinados a frenar el poder de los monarcas se encuentra en Inglaterra con la <strong>Carta Magna de 1215<\/strong>, surgida como un acuerdo entre Juan I de Inglaterra \u2014apodado Juan Sin Tierra\u2014 y los barones ingleses sublevados frente a los abusos fiscales y pol\u00edticos del monarca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de que el documento sufri\u00f3 diversas modificaciones y presiones por parte de los subsiguientes monarcas, logr\u00f3 renovarse a lo largo de los a\u00f1os hasta ser reemplazado o complementado por nuevas leyes dictadas por el Parlamento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Carta Magna est\u00e1 considerada uno de los grandes antecedentes hist\u00f3ricos de la protecci\u00f3n de derechos y, fundamentalmente, del principio de que incluso el rey se encuentra sometido a la ley. Aunque originalmente proteg\u00eda sobre todo privilegios de los barones y hombres libres, con el paso de los siglos adquiri\u00f3 una trascendencia pol\u00edtica mucho m\u00e1s amplia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el siglo XVII, las tensiones entre la Corona y el Parlamento ingl\u00e9s volvieron a estallar. Jacobo I y, especialmente, su hijo Carlos I defendieron amplias prerrogativas mon\u00e1rquicas frente a un Parlamento cada vez m\u00e1s decidido a limitar el poder real.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El conflicto culmin\u00f3 en la Guerra Civil inglesa. <strong>Carlos I fue juzgado y ejecutado en 1649<\/strong>, y Oliver Cromwell fue uno de los firmantes de la orden de ejecuci\u00f3n. Posteriormente, en 1688, tuvo lugar la llamada <strong>\u201cRevoluci\u00f3n Gloriosa\u201d<\/strong>, que tendr\u00eda una enorme repercusi\u00f3n sobre la suerte del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta revoluci\u00f3n, Jacobo II abandon\u00f3 Inglaterra y el Parlamento ofreci\u00f3 la Corona conjuntamente a <strong>Guillermo de Orange y Mar\u00eda<\/strong>, hija de Jacobo. El proceso consolid\u00f3 definitivamente una monarqu\u00eda limitada por el Parlamento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La influencia de la Revoluci\u00f3n Gloriosa fue tal que las Trece Colonias americanas, que declararon su Independencia en 1776 y dictaron la Constituci\u00f3n de 1787, recogieron buena parte de esa tradici\u00f3n constitucional inglesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque aquella enumeraci\u00f3n de derechos provenientes de la Revoluci\u00f3n Gloriosa no representaba todav\u00eda una declaraci\u00f3n universal de derechos en el sentido contempor\u00e1neo, el documento fue considerado poderoso e ic\u00f3nico y se transform\u00f3 en uno de los antecedentes de libertades que llegan hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese proceso dio fundamentos a la libertad del individuo frente a la autoridad arbitraria del d\u00e9spota. Es as\u00ed como la Revoluci\u00f3n Gloriosa de 1688 consolid\u00f3 el poder del Parlamento y debilit\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el poder absoluto del monarca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">John Locke dio formulaci\u00f3n filos\u00f3fica a muchos de los principios que terminar\u00edan asociados con aquella tradici\u00f3n. En su <em>Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil<\/em> resalt\u00f3 la necesidad del <strong>\u201cconsentimiento de los gobernados\u201d<\/strong> como fuente de legitimidad y defendi\u00f3 derechos naturales anteriores al Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <strong>Bill of Rights<\/strong>, o Declaraci\u00f3n de Derechos de 1689, aprobado durante el reinado de Guillermo III y Mar\u00eda II, busc\u00f3 impedir la repetici\u00f3n de los abusos atribuidos a los \u00faltimos monarcas Estuardo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta declaraci\u00f3n de derechos estableci\u00f3, entre otras cosas:<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"1\" class=\"wp-block-list\">\n<li>El rey no pod\u00eda suspender leyes ni ejercer determinadas facultades legislativas sin autorizaci\u00f3n del Parlamento.<\/li>\n\n\n\n<li>La Corona no pod\u00eda recaudar impuestos sin aprobaci\u00f3n parlamentaria.<\/li>\n\n\n\n<li>Era ilegal mantener un ej\u00e9rcito permanente en tiempos de paz sin consentimiento del Parlamento.<\/li>\n\n\n\n<li>Las elecciones de los miembros del Parlamento deb\u00edan ser libres.<\/li>\n\n\n\n<li>El Parlamento deb\u00eda reunirse con frecuencia.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El proceso tambi\u00e9n avanz\u00f3, aunque de manera mucho m\u00e1s limitada de lo que posteriormente llegar\u00eda a ocurrir, en materia de tolerancia religiosa. El <strong>Toleration Act de 1689<\/strong> concedi\u00f3 libertad de culto a buena parte de los protestantes disidentes, pero <strong>no extendi\u00f3 esa libertad a los cat\u00f3licos ni elimin\u00f3 las restricciones para acceder a cargos p\u00fablicos<\/strong>, que persistieron durante mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1695, adem\u00e1s, dej\u00f3 de regir el sistema de licencias previas para la publicaci\u00f3n de impresos al expirar el <em>Licensing Act<\/em>. Aquello represent\u00f3 un paso decisivo en el desarrollo posterior de la libertad de prensa, aunque todav\u00eda no constitu\u00eda una declaraci\u00f3n general de libertad de expresi\u00f3n en el sentido moderno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras el liberalismo se instalaba lentamente en Gran Breta\u00f1a y luego en los Estados Unidos, otra reacci\u00f3n contra las monarqu\u00edas absolutistas se desarrollaba en el coraz\u00f3n de Europa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aparecieron con fuerza el nacionalismo y, algo m\u00e1s tarde, el socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nacionalismo moderno recibi\u00f3 un enorme impulso de la Revoluci\u00f3n Francesa y de las guerras posteriores. El socialismo, en cambio, se desarrollar\u00eda principalmente durante el siglo XIX, aunque recogiendo elementos provenientes del pensamiento ilustrado, de la Revoluci\u00f3n Francesa y de autores anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los pensadores m\u00e1s influyentes sobre aquella tradici\u00f3n continental se encontraba <strong>Jean-Jacques Rousseau<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras en los Estados Unidos las Trece Colonias se rebelaban contra Jorge III bajo la consigna de no aceptar impuestos sin representaci\u00f3n pol\u00edtica, en Francia la rebeli\u00f3n contra Luis XVI proclam\u00f3 tambi\u00e9n derechos individuales mediante la Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Sin embargo, en la interpretaci\u00f3n cr\u00edtica que aqu\u00ed se propone, la din\u00e1mica revolucionaria terminar\u00eda progresivamente desplaz\u00e1ndose desde la protecci\u00f3n de esos derechos hacia el poder de quienes afirmaban encarnar la <strong>\u201cvoluntad general\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras la libertad individual y el comercio florec\u00edan en Inglaterra y en los Estados Unidos, la guerra se expand\u00eda por Europa y, posteriormente, el proceso revolucionario desembocaba en el Imperio napole\u00f3nico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nacionalismo ambicioso, beligerante y militar se abri\u00f3 paso en Europa. Napole\u00f3n fue proclamado emperador y coronado en 1804 en una ceremonia realizada con la presencia del papa P\u00edo VII, aunque fue el propio Napole\u00f3n quien se coloc\u00f3 la corona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la lectura que sostiene esta columna, de aquella tradici\u00f3n pol\u00edtica se desarrollar\u00edan posteriormente distintas formas de liderazgo autoritario y colectivista que marcar\u00edan los siglos XIX y XX: desde los nacionalismos imperiales hasta el fascismo, el nazismo y el comunismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Guerras entre naciones, razas y clases sociales se sucedieron en Europa continental. El socialismo igualitarista y redistribucionista surgi\u00f3 durante el siglo XIX y encontr\u00f3 parte de sus antecedentes intelectuales en el clima de ideas abierto por la Revoluci\u00f3n Francesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los Estados alemanes, Rousseau ejerci\u00f3 una fuerte influencia sobre Kant, mientras el idealismo alem\u00e1n desarrollar\u00eda posteriormente sus propias corrientes a trav\u00e9s de autores como Fichte y Hegel. En Francia, Robespierre, Marat, Saint-Just, Danton y, posteriormente, Saint-Simon representar\u00edan expresiones muy diferentes de un universo intelectual y pol\u00edtico surgido alrededor de la Revoluci\u00f3n y sus consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras en los Estados Unidos Jefferson, Franklin, John Adams, Samuel Adams, Hamilton y Madison establecieron y consagraron derechos que dieron lugar a una sociedad pr\u00f3spera, en Inglaterra se desarroll\u00f3 la Revoluci\u00f3n Industrial en un ambiente intelectual marcado por autores como Locke, Hume, Smith y, posteriormente, <strong>John Stuart Mill<\/strong> y Spencer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ciclo iniciado con la Revoluci\u00f3n Francesa y continuado por las guerras revolucionarias y napole\u00f3nicas se extendi\u00f3 durante m\u00e1s de dos d\u00e9cadas y dej\u00f3 centenares de miles de muertos, destrucci\u00f3n y profundas transformaciones pol\u00edticas en Europa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Revoluci\u00f3n americana y las ideas provenientes de la tradici\u00f3n constitucional inglesa contribuyeron, en cambio, al desarrollo de instituciones que favorecieron el crecimiento y la abundancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lamentablemente, fuera del mundo angloamericano, las ideas de la Revoluci\u00f3n Gloriosa y de la Revoluci\u00f3n Americana suelen recibir mucha menos atenci\u00f3n que la Revoluci\u00f3n Francesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed se conocen, en cambio, los pensadores franceses y las distintas corrientes continentales que se desarrollaron posteriormente con Kant, Hegel, Marx, Fichte, Nietzsche, Heidegger, Foucault y Derrida, entre otros. Las ense\u00f1anzas de Adam Smith, Locke, Jefferson, Franklin y Adams reciben muchas veces una atenci\u00f3n considerablemente menor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tesis que aqu\u00ed se plantea es que determinadas interpretaciones de Rousseau abrieron una tradici\u00f3n pol\u00edtica en la que la voluntad colectiva pod\u00eda colocarse por encima del individuo y que, posteriormente, ser\u00eda reinterpretada y radicalizada por distintas corrientes colectivistas. Las ideas de Locke, por el contrario, pusieron el acento en los derechos naturales, el consentimiento y los l\u00edmites concretos al poder pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cifras exactas de muertos de aquellos procesos son discutidas y dependen del per\u00edodo que se tome en consideraci\u00f3n. Lo que resulta indiscutible es la diferencia de escala: las guerras revolucionarias y napole\u00f3nicas provocaron <strong>millones de muertos en Europa<\/strong>, mientras que la Guerra de Independencia estadounidense dej\u00f3 decenas de miles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n existi\u00f3 una diferencia en su proyecci\u00f3n exterior. La revoluci\u00f3n norteamericana naci\u00f3 fundamentalmente como una rebeli\u00f3n colonial destinada a alcanzar la independencia y el autogobierno, mientras que la Revoluci\u00f3n Francesa desemboc\u00f3 posteriormente en guerras revolucionarias y napole\u00f3nicas que se extendieron por buena parte de Europa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rousseau sosten\u00eda que la soberan\u00eda resid\u00eda en la voluntad general y que el inter\u00e9s com\u00fan deb\u00eda prevalecer frente a los intereses particulares. El problema hist\u00f3rico apareci\u00f3 cuando quienes ejerc\u00edan el poder afirmaron representar de manera exclusiva esa voluntad general y utilizaron esa legitimidad para restringir derechos individuales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">John Locke, por el contrario, consagr\u00f3 una filosof\u00eda basada en derechos naturales y estableci\u00f3 l\u00edmites claros para los pol\u00edticos y los gobiernos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de las tremendas diferencias morales y pr\u00e1cticas entre ambos caminos, el mundo reverencia y estudia las ideas de la Revoluci\u00f3n Francesa mientras muchas veces ignora o minimiza las difundidas por la Revoluci\u00f3n Americana y por la tradici\u00f3n constitucional inglesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto es especialmente visible entre numerosos intelectuales y en buena parte de las universidades latinoamericanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya es hora de que descubramos tambi\u00e9n esa otra tradici\u00f3n en Latinoam\u00e9rica y comencemos a estudiar con mayor profundidad a los autores y las teor\u00edas que pueden ayudarnos a salir del hambre, la pobreza y el estancamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La represi\u00f3n en la Vend\u00e9e y el contraste entre la tradici\u00f3n liberal angloamericana y la deriva jacobina obligan a revisar el relato idealizado de 1789. La libertad individual, los l\u00edmites al poder y la \u201cvoluntad general\u201d marcaron caminos distintos cuyas consecuencias llegan hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13741,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[35],"tags":[20,2978,2979],"class_list":["post-13740","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-destacados","tag-revolucion-francesa","tag-vendee"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Levantamiento-Revolucion-Francesa.webp","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13740","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13740"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13740\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13742,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13740\/revisions\/13742"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13741"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13740"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13740"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13740"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}