{"id":13895,"date":"2026-10-24T14:24:32","date_gmt":"2026-10-24T17:24:32","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=13895"},"modified":"2026-10-24T14:24:34","modified_gmt":"2026-10-24T17:24:34","slug":"el-sindrome-de-estocolmo-ideologico-por-que-mujeres-occidentales-apoyan-agendas-que-las-perjudican","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2026\/10\/24\/el-sindrome-de-estocolmo-ideologico-por-que-mujeres-occidentales-apoyan-agendas-que-las-perjudican\/","title":{"rendered":"El \u00abS\u00edndrome de Estocolmo ideol\u00f3gico\u00bb: por qu\u00e9 mujeres occidentales apoyan agendas que las perjudican"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la historia de la psicolog\u00eda pol\u00edtica, pocos fen\u00f3menos resultan tan fascinantes \u2014y al mismo tiempo alarmantes\u2014 como la adhesi\u00f3n irrestricta de un colectivo a doctrinas o movimientos que, en la pr\u00e1ctica, pueden terminar socavando sus propios derechos, su seguridad y su libertad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si a nivel individual el <strong>S\u00edndrome de Estocolmo<\/strong> describe el v\u00ednculo afectivo que una v\u00edctima puede desarrollar hacia su captor, en la esfera sociocultural puede utilizarse, a modo de analog\u00eda, para analizar un fen\u00f3meno colectivo: la firme alianza de amplios sectores del electorado femenino occidental con determinadas agendas de la izquierda radical.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La construcci\u00f3n de la masa militante: del feminismo a la interseccionalidad<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante las \u00faltimas d\u00e9cadas, la izquierda pol\u00edtica logr\u00f3 una fuerte hegemon\u00eda cultural al apropiarse de causas con alta carga emotiva: <strong>el feminismo, las reivindicaciones del colectivo LGBT, el animalismo y el ambientalismo<\/strong>. Bajo el paraguas de la llamada \u201cinterseccionalidad\u201d, estas causas fueron integradas dentro de un mismo marco ideol\u00f3gico, en el que muchas veces la cr\u00edtica interna encuentra fuertes mecanismos de sanci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A las mujeres se les present\u00f3 durante a\u00f1os el relato de que la izquierda constituye su <strong>\u201cprotectora natural\u201d<\/strong> frente a una supuesta opresi\u00f3n patriarcal ancestral. Sin embargo, detr\u00e1s del discurso de empat\u00eda y diversidad comenzaron a emerger contradicciones conceptuales y pragm\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Las contradicciones del dogma: identidad, derechos y seguridad<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primer lugar, la adopci\u00f3n irrestricta de determinadas corrientes contempor\u00e1neas vinculadas con la identidad de g\u00e9nero abri\u00f3 una discusi\u00f3n acerca del lugar de la mujer como sujeto de derecho biol\u00f3gico y social. <strong>Espacios de intimidad, categor\u00edas deportivas y conquistas hist\u00f3ricas femeninas<\/strong> comenzaron a entrar en tensi\u00f3n con una agenda queer que, parad\u00f3jicamente, cuestiona la propia definici\u00f3n de \u201cmujer\u201d que el feminismo tradicional busc\u00f3 reivindicar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la contradicci\u00f3n m\u00e1s delicada aparece en el \u00e1mbito de <strong>la seguridad p\u00fablica y las pol\u00edticas migratorias<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Europa, numerosos partidos y colectivos de izquierda respaldaron durante a\u00f1os pol\u00edticas migratorias amplias, incluyendo la recepci\u00f3n de importantes contingentes procedentes de sociedades donde persisten concepciones fuertemente restrictivas sobre la autonom\u00eda femenina, la igualdad entre hombres y mujeres y los derechos de las minor\u00edas sexuales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En pa\u00edses como <strong>Suecia, Alemania, Francia o Espa\u00f1a<\/strong>, los debates sobre inmigraci\u00f3n y seguridad incorporaron durante los \u00faltimos a\u00f1os cuestiones relacionadas con delitos sexuales, agresiones grupales, integraci\u00f3n cultural y violencia contra las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La existencia de esos problemas no permite responsabilizar colectivamente a los inmigrantes ni a una religi\u00f3n determinada. Pero tampoco deber\u00eda impedir analizar las dificultades de integraci\u00f3n cuando determinados valores o pr\u00e1cticas chocan directamente con <strong>principios occidentales como la igualdad ante la ley, la libertad individual y los derechos de las mujeres<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante esta realidad, parte del debate pol\u00edtico responde muchas veces con silencios, relativizaciones o acusaciones cruzadas. Algunas de las mismas plataformas que denuncian con dureza el denominado \u201cpatriarcado occidental\u201d muestran una actitud considerablemente m\u00e1s cautelosa cuando las vulneraciones de derechos ocurren dentro de comunidades consideradas minoritarias o culturalmente protegidas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Un fen\u00f3meno de sometimiento social<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo explicar que una persona justifique o incluso respalde marcos pol\u00edticos que pueden entrar en contradicci\u00f3n con intereses, valores o derechos que considera fundamentales?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es aqu\u00ed donde puede utilizarse, como met\u00e1fora pol\u00edtica, el paralelismo con el <strong>S\u00edndrome de Estocolmo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A nivel social, el miedo a la condena p\u00fablica, al ostracismo o a recibir determinadas etiquetas funciona muchas veces como un mecanismo de disciplina dentro de los espacios pol\u00edticos y culturales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchas mujeres pueden terminar asumiendo determinadas posiciones no solamente por convicci\u00f3n, sino tambi\u00e9n por la necesidad de mantenerse dentro de una <strong>\u201ctribu\u201d ideol\u00f3gica<\/strong> que proporciona pertenencia, aceptaci\u00f3n y una determinada identificaci\u00f3n moral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se genera as\u00ed una dependencia pol\u00edtica respecto de una estructura ideol\u00f3gica que promete protecci\u00f3n, pero que puede entrar en contradicci\u00f3n con algunos de los intereses que originalmente dec\u00eda defender.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El necesario despertar cr\u00edtico<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La libertad real requiere, ante todo, <strong>capacidad de juicio cr\u00edtico y apego a los hechos<\/strong> por encima de cualquier forma de manipulaci\u00f3n emocional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Continuar justificando pol\u00edticas que puedan afectar la seguridad, la cultura o los derechos de las mujeres simplemente para preservar determinada correcci\u00f3n pol\u00edtica no constituye necesariamente un avance. Puede transformarse, por el contrario, en una forma de autoenga\u00f1o colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es necesario se\u00f1alar la paradoja: <strong>la defensa de la mujer no deber\u00eda quedar subordinada a ninguna ideolog\u00eda<\/strong> ni aceptar contradicciones \u00fanicamente porque provengan del propio espacio pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La protecci\u00f3n de sus derechos exige volver a principios elementales: <strong>raz\u00f3n, Estado de derecho, igualdad ante la ley, sentido com\u00fan y, fundamentalmente, libertad individual<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La adhesi\u00f3n de sectores del electorado femenino occidental a determinadas agendas progresistas plantea una paradoja: movimientos que se presentan como defensores de los derechos de las mujeres terminan respaldando pol\u00edticas que, seg\u00fan esta columna, pueden entrar en contradicci\u00f3n con su seguridad, su autonom\u00eda y conquistas hist\u00f3ricas.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13900,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[35],"tags":[20,95],"class_list":["post-13895","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-destacados","tag-libertad"],"acf":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Entre-protesta-y-control.webp","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13895","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13895"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13895\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13901,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13895\/revisions\/13901"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13900"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13895"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13895"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13895"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}