{"id":14314,"date":"2026-11-07T20:35:28","date_gmt":"2026-11-07T23:35:28","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=14314"},"modified":"2026-11-07T21:23:28","modified_gmt":"2026-11-08T00:23:28","slug":"guardianes-de-la-patria-verde-el-legado-de-los-parques-nacionales-argentinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2026\/11\/07\/guardianes-de-la-patria-verde-el-legado-de-los-parques-nacionales-argentinos\/","title":{"rendered":"Guardianes de la patria verde: el legado de los Parques Nacionales argentinos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Por Miguel Morra y Ricardo Nogara<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada <strong>6 de noviembre<\/strong>, la Argentina conmemora el <strong>D\u00eda de los Parques Nacionales<\/strong>. Lejos de constituir una simple fecha en el calendario escolar, esta jornada evoca una de las visiones institucionales m\u00e1s vanguardistas de la historia sudamericana: la decisi\u00f3n de resguardar el patrimonio natural no solo como un recurso estrat\u00e9gico, sino como un pilar fundamental de la soberan\u00eda, la identidad y el futuro de la naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La g\u00e9nesis de esta pol\u00edtica p\u00fablica sit\u00faa al pa\u00eds a la vanguardia internacional, convirtiendo a la Argentina en el tercer pa\u00eds de Am\u00e9rica \u2014despu\u00e9s de Estados Unidos y Canad\u00e1\u2014 en establecer un sistema de parques nacionales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El gesto del Perito Moreno y la institucionalizaci\u00f3n del sistema<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hito fundacional se remonta al <strong>6 de noviembre de 1903<\/strong>. En esa fecha, el destacado cient\u00edfico, explorador y ge\u00f3grafo <strong>Francisco Pascasio Moreno<\/strong> \u2014el Perito Moreno\u2014 dirigi\u00f3 una carta al Gobierno nacional mediante la cual donaba tres leguas cuadradas de superficie (unas <strong>7.500 hect\u00e1reas<\/strong>) emplazadas en el extremo oeste del brazo Blest del lago Nahuel Huapi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dichas tierras le hab\u00edan sido otorgadas por el Congreso de la Naci\u00f3n en reconocimiento a su labor como perito de l\u00edmites en la delimitaci\u00f3n fronteriza con Chile. Sin embargo, en un acto de desprendimiento y visi\u00f3n de futuro, desprovisto de especulaci\u00f3n comercial, Moreno solicit\u00f3 expresamente que la finca fuera conservada como un <strong>\u00abparque p\u00fablico natural\u00bb<\/strong>, accesible para todos los habitantes y protegido para las generaciones venideras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1907, esa superficie inicial fue ampliada, constituida formalmente en 1922 como el <em>Parque Nacional del Sud<\/em> y ratificada m\u00e1s tarde bajo la ley que dio origen al emblem\u00e1tico <strong>Parque Nacional Nahuel Huapi<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que comenz\u00f3 como una donaci\u00f3n patri\u00f3tica tom\u00f3 dimensi\u00f3n de pol\u00edtica de Estado en <strong>1934<\/strong>. Con la sanci\u00f3n de la <strong>Ley N.\u00ba 12.103<\/strong>, la Argentina cre\u00f3 la Direcci\u00f3n de Parques Nacionales (hoy Administraci\u00f3n de Parques Nacionales) y declar\u00f3 formalmente los dos primeros grandes parques nacionales del pa\u00eds: <strong>Nahuel Huapi e Iguaz\u00fa<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La visi\u00f3n de los pioneros de la conservaci\u00f3n comprendi\u00f3 tempranamente dos verdades fundamentales:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1. Soberan\u00eda y territorio:<\/strong> Proteger las fronteras naturales y los biomas estrat\u00e9gicos del pa\u00eds \u2014desde los bosques andino-patag\u00f3nicos hasta las selvas subtropicales\u2014 era una forma de consolidar la presencia nacional y resguardar cuencas h\u00eddricas cr\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2. Desarrollo sin destrucci\u00f3n:<\/strong> La preservaci\u00f3n de la naturaleza no era antag\u00f3nica con el progreso. Los parques se convirtieron en motores de integraci\u00f3n regional, investigaci\u00f3n cient\u00edfica y turismo de escala global.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la actualidad, el sistema comprende decenas de parques nacionales, reservas y monumentos naturales que abarcan desde los hielos continentales de Santa Cruz hasta las yungas salte\u00f1as, pasando por el monte centro-occidental, los pastizales pampeanos y el litoral mar\u00edtimo y fluvial.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conservaci\u00f3n, libertad y futuro<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a los relatos catastr\u00f3ficos que conciben la preservaci\u00f3n como una prohibici\u00f3n coercitiva de la actividad humana, el modelo argentino hist\u00f3rico demuestra lo contrario: <strong>la verdadera conservaci\u00f3n florece all\u00ed donde hay seguridad jur\u00eddica, investigaci\u00f3n cient\u00edfica abierta y desarrollo responsable<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cuidado de las \u00e1reas protegidas garantiza bienes p\u00fablicos esenciales: la preservaci\u00f3n de una biodiversidad \u00fanica, la regulaci\u00f3n clim\u00e1tica, el resguardo del agua dulce y el incentivo al emprendimiento tur\u00edstico privado, que genera empleo e infraestructura en comunidades rurales e hist\u00f3ricamente postergadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recordar el inicio de los Parques Nacionales es honrar la premisa de que la riqueza de un pa\u00eds se mide tanto por su capital productivo como por el respeto inteligente hacia su patrimonio natural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A m\u00e1s de un siglo de aquel gesto del Perito Moreno, el desaf\u00edo contempor\u00e1neo consiste en <strong>administrar estas reservas con m\u00e1xima eficiencia, desburocratizar su gesti\u00f3n y resguardar su biodiversidad de las amenazas del fuego y la usurpaci\u00f3n ilegal<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Proteger nuestros parques es resguardar la libertad de las generaciones futuras para contemplar, estudiar y disfrutar la Argentina en toda su majestuosidad.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Furtivismo y especies ex\u00f3ticas: una historia de guardaparques en la Patagonia<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre ciervos colorados, especies invasoras y recorridas a caballo por los bosques patag\u00f3nicos, el guardaparque nacional Ricardo L. Nogara recupera una experiencia vivida en el Parque Nacional Lan\u00edn. Una historia de conservaci\u00f3n, cazadores furtivos y encuentros inesperados en plena cordillera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La especie humana vivi\u00f3 y vive buscando nuevos horizontes, quiz\u00e1s porque el hombre no soporta quedarse en su casa haciendo las tareas dom\u00e9sticas\u2026 y por ello busc\u00f3 y busc\u00f3 excusas para rajarse por ah\u00ed, enfrentarse en batallas de conquista y perderse en los bosques en busca de alguna presa, cosa de volver al hogar con algo para que la do\u00f1a cocine y no lo rega\u00f1e por su ausencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y de esa forma, se talaron \u00e1rboles para construir inmensos barcos que atravesaron los oc\u00e9anos, y en ellos no solo iban hombres y mujeres, sino alguna semillita o plantita que, como recuerdo de su viejo continente, ser\u00eda sembrada en el futuro asentamiento. M\u00e1s adelante, tambi\u00e9n se trasladaron diversas especies animales, como vacas, ovejas, caballos, chivos, cerdos, gallinas, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y como siempre era poco lo que encontraban por estos pagos, al se\u00f1or Luro se le ocurri\u00f3 traer a su establecimiento pampeano ciervos desde Europa con fines cineg\u00e9ticos, que hoy pueblan los parques nacionales <strong>Lan\u00edn y Nahuel Huapi<\/strong>, con franca expansi\u00f3n hacia el sur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ni hablar del desastre que causaron al traer castores a Ushuaia desde Canad\u00e1. Hoy es ciertamente un caso grave, ya que este simp\u00e1tico bicho no encontr\u00f3 predadores naturales en la Isla Grande de Tierra del Fuego, como en su lugar de origen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y mejor no hablemos de las especies arb\u00f3reas que llegaron de la mano del hombre para dispersarse y acabar con las pobres nativas, que se hab\u00edan adaptado desde hac\u00eda milenios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es que, de los miles de plantas y cientos de animalitos que fueron llegando, no todos prosperaron, por suerte, ya que en sitios como las selvas los nichos ecol\u00f3gicos se encuentran bien cubiertos y les resulta muy dif\u00edcil encontrar uno nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero en nuestro querido bosque patag\u00f3nico esto no fue as\u00ed. Es como que el ambiente los estaba esperando para que se produjera la cat\u00e1strofe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y hoy podemos ver c\u00f3mo los pinos se dispersan por todos lados y los sauces cubren las costas de los r\u00edos que bajan de la cordillera para cruzar hacia el Atl\u00e1ntico. La rosa mosqueta y la retama cubren las zonas que antes se utilizaban para pastoreo, mientras que los jabal\u00edes est\u00e1n cada vez m\u00e1s cerca de los sitios poblados. \u00a1Por suerte, a nadie se le ocurri\u00f3 traer osos y lobos!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde Parques Nacionales se trabaja mucho para controlar estas especies, ya sean vegetales, animales o bien insectos, como la tan molesta <strong>avispa chaqueta amarilla<\/strong>, que en pleno verano no te deja comer tranquilo al aire libre porque se mete en tu comida y, si te llega a picar, \u00a1ten\u00e9s que ir urgente al hospital antes de que se te cierre la glotis!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero como el hombre no abandon\u00f3 sus pr\u00e1cticas ancestrales de salir a buscar comida, y no precisamente al supermercado, hoy tenemos una diversidad de cazadores que llegan a <strong>San Mart\u00edn de los Andes y Bariloche<\/strong> para perderse en los cotos de caza deportiva de varias estancias y tambi\u00e9n de algunos sectores de \u00e1reas protegidas del Parque Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Lan\u00edn, esa \u00e1rea espec\u00edfica est\u00e1 en la cuenca de los lagos <strong>Lolog y Curruhu\u00e9<\/strong>, principalmente. Y el acceso legal a esos cotos, de no menos de <strong>1.500 hect\u00e1reas<\/strong>, sale a remate p\u00fablico en el mes de noviembre para que luego, desde marzo a mayo, los due\u00f1os de esos espacios prueben suerte buscando un buen trofeo de ciervo o jabal\u00ed, durante unos siete d\u00edas o el tiempo que hayan comprado para su cacer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cambio, en las estancias todo est\u00e1 un poco m\u00e1s aceitado, ya que cuidan de esos ciervos durante todo el a\u00f1o. O sea, los tienen cebados con piedras de sal y tambi\u00e9n existen grandes tendidos de alambrado ol\u00edmpico para que los futuros machos en celo no se vayan tan lejos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es bueno aclarar que, en general, la caza del ciervo se realiza cuando el bicho est\u00e1 en pleno celo, o sea, <strong>bastante pelotudo<\/strong>. Ya fuera de este per\u00edodo de su vida resulta muy dif\u00edcil cazarlo, y tampoco tendr\u00e1 su cornamenta en esplendor, ya que para fines del invierno se produce el volteo de la misma, para luego, en primavera, comenzar a generar una nueva y m\u00e1s grande.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando me toc\u00f3 dejar la <strong>Seccional Lolog<\/strong>, deb\u00eda transmitirle a mi sucesor los conocimientos adquiridos de esa enorme jurisdicci\u00f3n, que se caracteriza por tener los mejores cotos de caza de ciervo colorado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso significaba salir a caballo por las distintas picadas o sendas que atraviesan arroyos y suben distintas monta\u00f1as, hasta por encima de la l\u00ednea de crecimiento de los t\u00edpicos \u00e1rboles de la cordillera, como la lenga, que llega ya en forma achaparrada hasta los <strong>1.700 metros sobre el nivel del mar<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue entonces cuando, terminada la temporada de cacer\u00eda, m\u00e1s o menos para fines de abril, quedamos de acuerdo con mi compa\u00f1ero guardaparque en realizar esa recorrida. Preparamos los caballos, monturas y maletas para afrontar algunas noches de fr\u00edo cordillerano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Salimos con la idea firme de llegar al refugio de cazadores de <strong>Rinc\u00f3n de los Pinos<\/strong>. Enti\u00e9ndase que por ac\u00e1 se le dice pino a la <em>Araucaria araucana<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La intenci\u00f3n era hacer noche all\u00ed, considerando que los d\u00edas ya eran bastante cortos y que deb\u00edamos contar con suficiente luz al llegar para juntar la le\u00f1a que nos permitiera cocinar en la salamandra y, por supuesto, calentar el lugar, al menos hasta que uno se durmiera despu\u00e9s de compartir unos buenos tragos de la infaltable bota de vino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya hab\u00edamos dejado atr\u00e1s el <strong>r\u00edo Auquinco<\/strong>, que todav\u00eda permanec\u00eda bajo, ya que las lluvias de oto\u00f1o hab\u00edan sido escasas. Al paso seguro de nuestros caballos, \u00edbamos enfilados entre paredes de ca\u00f1a colihue y algunos \u00f1ires, sabiendo que en breve estar\u00edamos por divisar el techo de chapa del peque\u00f1o refugio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo hab\u00eda construido un poblador del sector del lago Huechulafquen hac\u00eda muchos a\u00f1os, para lo cual se ocup\u00f3 de trasladar con su catango y sus bueyes los materiales de construcci\u00f3n necesarios para que este lugar tuviera hasta un piso de cemento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos personajes ya no existen. Eran, evidentemente, otros hombres. \u00a1\u00a1\u00a1Que no med\u00edan sus sacrificios y disfrutaban de la monta\u00f1a con sus desaf\u00edos y nevadas, que muchas veces les imped\u00edan volver pronto al confort de sus ranchos!!!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De pronto, y para mi sorpresa, siento olor a humo, cosa que no deb\u00eda suceder, y menos si este proven\u00eda del refugio al cual est\u00e1bamos por llegar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Solo hab\u00eda una respuesta: <strong>alguien que no deb\u00eda estar all\u00ed evidentemente estaba encendiendo la estufa a le\u00f1a<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ah\u00ed nom\u00e1s le digo a mi compa\u00f1ero que se prepare para un encuentro no deseado con posibles furtivos, al tiempo que desenfund\u00e1bamos las viejas pistolas calibre .45 <strong>Ballester-Molina<\/strong> para meter bala en boca, como se dice habitualmente, ya que no es costumbre viajar con el arma lista para disparar por una cuesti\u00f3n de seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Divisamos el techo del refugio y la presencia de dos personas. Fue entonces cuando dije que, pasara lo que pasara, tendr\u00edamos que pasar la noche con esa gente, con la esperanza de que tan solo fueran caminantes aventureros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos aparecimos de golpe, con las pistolas enfundadas y un fuerte y firme:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Buenas tardes, \u00bfqui\u00e9nes son ustedes? \u00bfQu\u00e9 hacen ac\u00e1?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al tiempo que yo desmontaba para dirigirme, sin mediar preguntas, hacia el interior del refugio, que estaba con la puerta abierta y dejaba ver claramente un fusil de caza apoyado en la pared de madera, al costado de una ventana sin vidrio, pero con un pl\u00e1stico duro para que no entrara el viento helado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ah\u00ed comenz\u00f3 el amable di\u00e1logo con estos personajes, que no entend\u00edan c\u00f3mo los hab\u00edamos sorprendido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por suerte, y al menos eso creo hasta hoy, no hab\u00edan cazado nada. Ven\u00edan desde <strong>Lagunita Verde<\/strong>, donde los hab\u00edan dejado sus esposas para que pudieran hacer todo el sendero hasta <strong>Puerto Arturo<\/strong> y, seg\u00fan ellos, llevaban el arma por si los atacaba alg\u00fan animal salvaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En medio de las preguntas y respuestas, yo ya le hab\u00eda quitado el cerrojo al fusil y los hombres aseguraban que no ten\u00edan otra arma. Les cre\u00edmos, pero de todas formas ten\u00edamos que cumplir con nuestro deber y labrar la correspondiente <strong>acta de infracci\u00f3n<\/strong>, adem\u00e1s de secuestrar el elemento de prueba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue justo en ese momento cuando nos percatamos de que no hab\u00edamos llevado ni una libreta, ni un l\u00e1piz\u2026 nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Paso siguiente, mi compa\u00f1ero se aproxima con un prolijo pedazo de cart\u00f3n y un carb\u00f3n apagado. Y as\u00ed fue como redactamos la infracci\u00f3n y el secuestro del cerrojo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya aclarados los tantos, desensillamos los montados, los atamos con las sogas largas y los bozales para que pastorearan, luego de llevarlos a tomar agua del r\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y como si fu\u00e9ramos viejos compa\u00f1eros, los cuatro juntamos m\u00e1s le\u00f1a para la noche y, por supuesto, compartimos el vino y la cena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta gente no conoc\u00eda muy bien el lugar y, como andaban de a pie, me preocupaba m\u00e1s que llegaran bien a su destino que lo que pudieran haber cazado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando entr\u00e9 a Parques, me qued\u00f3 bien clara una frase que le\u00ed en un libro de los Parques Nacionales de Estados Unidos: <strong>\u201cLo principal es cuidar a la gente del Parque y sus riesgos\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al otro d\u00eda regresamos sin poder terminar nuestro programa de recorrida, pero satisfechos de haber sorprendido a los posibles cazadores, que en su debido momento se presentaron para pagar la infracci\u00f3n y recuperar su preciado fusil <strong>M\u00e1user corto de caballer\u00eda<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creo que prefiero a ese hombre que todav\u00eda tiene ese esp\u00edritu de cazador\u2026 y no a aquel que no tiene ni idea de lo que significa caminar por las monta\u00f1as desafiando el viento helado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegado el momento, ese cazador va a defender mejor la necesidad de contar con <strong>\u00e1reas naturales donde no llega la se\u00f1al del wifi<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada 6 de noviembre, la Argentina recuerda el gesto fundacional del Perito Moreno y una tradici\u00f3n de conservaci\u00f3n que convirti\u00f3 a nuestro pa\u00eds en pionero continental. La protecci\u00f3n de la naturaleza, la soberan\u00eda territorial y el desarrollo responsable forman parte de un mismo legado hist\u00f3rico.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":14315,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1598],"tags":[3130,3128,3129],"class_list":["post-14314","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","tag-guardianes","tag-parques-nacionales","tag-patria"],"acf":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/Parques-Nacionales-Argentina.webp","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14314","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14314"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14314\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14317,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14314\/revisions\/14317"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14315"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14314"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14314"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14314"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}