{"id":1998,"date":"2025-05-02T13:37:15","date_gmt":"2025-05-02T16:37:15","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=1998"},"modified":"2025-05-02T16:07:55","modified_gmt":"2025-05-02T19:07:55","slug":"la-propuesta-de-milei-sobre-el-iva-historia-y-actualidad-de-un-impuesto-a-la-pobreza-de-peron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2025\/05\/02\/la-propuesta-de-milei-sobre-el-iva-historia-y-actualidad-de-un-impuesto-a-la-pobreza-de-peron\/","title":{"rendered":"La propuesta de Milei sobre el IVA: historia y actualidad de un impuesto a la pobreza"},"content":{"rendered":"\n<p>El presidente Javier Milei ha sacudido el tablero fiscal argentino con una propuesta audaz: <strong>separar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) entre la Naci\u00f3n y las provincias<\/strong> para fortalecer el federalismo fiscal. Esta iniciativa busca devolver a las provincias la autonom\u00eda impositiva perdida d\u00e9cadas atr\u00e1s, alentando la competencia fiscal entre jurisdicciones y obligando a las econom\u00edas locales a pararse sobre sus propios pies. A continuaci\u00f3n, analizamos en detalle esta propuesta desde un enfoque t\u00e9cnico-econ\u00f3mico con tintes libertarios, revisando la historia y problemas del IVA en Argentina, evaluando su posible impacto en las cuentas nacionales y provinciales, y comparando con modelos internacionales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El IVA en Argentina: origen y efectos a lo largo del tiempo<\/h2>\n\n\n\n<p>El IVA cumple medio siglo en el pa\u00eds y ha sido protagonista central de la recaudaci\u00f3n p\u00fablica. <strong>Se cre\u00f3 a fines de 1973 (entr\u00f3 en vigencia en 1975)<\/strong> durante el gobierno de Juan D. Per\u00f3n, sustituyendo al impuesto a las ventas (nacional) y al impuesto a las actividades lucrativas (provincial). La adopci\u00f3n del IVA respondi\u00f3 a la necesidad de <strong>modernizar el sistema tributario<\/strong>: evitar las distorsiones del viejo impuesto en cascada y aumentar la recaudaci\u00f3n en un contexto de creciente gasto p\u00fablico. Inicialmente ten\u00eda una al\u00edcuota general del <strong>13%<\/strong> (con excepciones amplias para atenuar su efecto regresivo en la canasta b\u00e1sica) y una tasa especial de <strong>21%<\/strong> para ciertos bienes. Sin embargo, con el tiempo el IVA se fue expandiendo y encareciendo:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"614\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/0000041584-1-1024x614.jpg\" alt=\"Per\u00f3n y su economista comunista Jos\u00e9 Gelbard, art\u00edfice del IVA y del futuro Rodrigazo\" class=\"wp-image-2002\" style=\"width:579px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/0000041584-1-1024x614.jpg 1024w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/0000041584-1-300x180.jpg 300w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/0000041584-1-768x461.jpg 768w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/0000041584-1.jpg 1125w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Incrementos constantes de la al\u00edcuota:<\/strong> la tasa original del 13% <em>nunca baj\u00f3<\/em>. Por el contrario, fue elevada sucesivamente al 16%, luego 18% y finalmente al <strong>21% en 1995<\/strong>, nivel que se mantiene hasta hoy. Argentina termin\u00f3 con <strong>uno de los IVA m\u00e1s altos del mundo desarrollado<\/strong>, s\u00f3lo detr\u00e1s de contados pa\u00edses (Italia y Uruguay con 22%, a la par de Espa\u00f1a y los Pa\u00edses Bajos con 21%). Adem\u00e1s existen pocos bienes con tasa reducida (10,5%) y algunos servicios con una agravada de 27%, lo que deja a la mayor\u00eda del consumo alcanzado por el m\u00e1ximo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Car\u00e1cter regresivo:<\/strong> al gravar por igual el consumo de todos, el IVA recae proporcionalmente m\u00e1s sobre quienes menos tienen. En Argentina esto se agrava porque aplica incluso a muchos productos b\u00e1sicos sin distingos por capacidad econ\u00f3mica. Mientras pa\u00edses desarrollados eximen o reducen el IVA en alimentos esenciales (Reino Unido, Canad\u00e1, Australia y otros aplican 0%, y la mayor\u00eda de la UE tasas de 5\u201310% en comida), aqu\u00ed la canasta b\u00e1sica paga 21% excepto contadas excepciones. El resultado: los m\u00e1s pobres destinan una porci\u00f3n mayor de sus ingresos al IVA, haci\u00e9ndolo un impuesto notoriamente injusto en t\u00e9rminos sociales.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Incentivos a la evasi\u00f3n y distorsiones financieras:<\/strong> la elevada carga del IVA fomenta la evasi\u00f3n en muchos eslabones de la cadena productiva. Adem\u00e1s, problemas en el dise\u00f1o local agravan su peso: en Argentina los saldos t\u00e9cnicos a favor (cr\u00e9ditos de IVA superiores al d\u00e9bito) <em>no<\/em> se reintegran ni actualizan autom\u00e1ticamente, obligando a las empresas a financiar esos importes en un contexto inflacionario. Esto encarece costos y finalmente se traslada a precios, contraviniendo la te\u00f3rica neutralidad del IVA. Sectores exportadores, aunque tienen reintegros, sufren tr\u00e1mites engorrosos y demoras que lic\u00faan el beneficio.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Falta de transparencia para el contribuyente:<\/strong> hist\u00f3ricamente el IVA estuvo <em>invisibilizado<\/em> para el consumidor final en Argentina. A diferencia de otros pa\u00edses donde el ticket de compra discrimina claramente el impuesto, aqu\u00ed el precio exhibido ya lo incluye y solo las empresas ven el IVA desglosado en sus facturas. Esta opacidad gener\u00f3 <strong>\u201cfalta de conciencia fiscal\u201d<\/strong> en la ciudadan\u00eda: la gente no percibe cu\u00e1nto de lo que paga son impuestos, lo que reduce el escrutinio p\u00fablico sobre el gasto. Seg\u00fan analistas tributarios, esta falta de involucramiento facilit\u00f3 el crecimiento desmedido del gasto p\u00fablico en las \u00faltimas d\u00e9cadas. En l\u00ednea con una visi\u00f3n libertaria, el gobierno de Milei busc\u00f3 corregir esto implementando desde abril de 2025 la obligaci\u00f3n de <strong>detallar el IVA en todos los comprobantes de venta<\/strong>, incluso de peque\u00f1os comercios, para que el impuesto sea expl\u00edcito en cada ticket. La medida busca <strong>dar mayor claridad al consumidor sobre la carga impositiva<\/strong> de cada compra, fomentando la transparencia y el debate informado sobre el destino de esos fondos.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, el IVA naci\u00f3 con el fin t\u00e9cnico de reemplazar impuestos distorsivos y dotar al Estado de una fuente potente de ingresos, pero con el tiempo sus <strong>efectos negativos<\/strong> se han acumulado: se transform\u00f3 en un tributo elevado en t\u00e9rminos internacionales, regresivo en su impacto social, fuente de informalidad y, parad\u00f3jicamente, pilar de un esquema fiscal poco transparente y centralista. Este diagn\u00f3stico es clave para entender por qu\u00e9 desde sectores libertarios se plantea reformular completamente la relaci\u00f3n Naci\u00f3n-Provincias en torno a este impuesto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Federalismo fiscal en agenda: la propuesta de Milei de dividir el IVA<\/h2>\n\n\n\n<p>Frente a este panorama, Milei propone <strong>\u201cdevolver la autonom\u00eda impositiva a las provincias\u201d<\/strong> y, en concreto, <strong>distribuir el IVA entre la Naci\u00f3n y las jurisdicciones provinciales<\/strong>. \u00bfEn qu\u00e9 consiste esto? En esencia, implicar\u00eda que cada nivel de gobierno cobre y se quede con una parte del IVA. Hoy el IVA es un impuesto nacional cuya recaudaci\u00f3n luego se comparte en cierto porcentaje con las provincias via coparticipaci\u00f3n. La iniciativa del gobierno busca romper ese esquema: <strong>el gobierno nacional cobrar\u00eda solo su tramo del IVA, y cada provincia aplicar\u00eda y retendr\u00eda su propio IVA adicional en su territorio<\/strong>. En otras palabras, en la factura se distinguir\u00eda un IVA nacional y un IVA provincial.<\/p>\n\n\n\n<p>Milei desliz\u00f3 esta idea durante la Expo EFI 2025, sugiriendo que en la pr\u00f3xima reforma tributaria <strong>\u201cla Naci\u00f3n cobrar\u00e1 su IVA y las provincias decidir\u00e1n el suyo\u201d<\/strong>. Por ejemplo, podr\u00eda fijarse una al\u00edcuota b\u00e1sica federal (digamos 21% o quiz\u00e1s algo menor) y permitir que cada provincia agregue algunos puntos porcentuales seg\u00fan sus necesidades. Esto <strong>abrir\u00eda la puerta a la competencia fiscal interna<\/strong>: provincias con finanzas ordenadas podr\u00edan fijar un IVA provincial m\u00e1s bajo para atraer inversiones y consumo, mientras que las m\u00e1s dependientes tal vez opten por una tasa mayor. El propio presidente cit\u00f3 el caso de Estados Unidos, donde los estados compiten con distintos impuestos a las ventas \u2013desde niveles cercanos al 9% en lugares como Tennessee o Washington, hasta menos del 2% en Alaska\u2013 y esa competencia lleva a que empresas y personas \u201cvoten con los pies\u201d, mud\u00e1ndose a jurisdicciones m\u00e1s amigables.<\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo declarado de Milei es <strong>fortalecer el federalismo fiscal aut\u00e9ntico<\/strong>. Actualmente rige la Ley N\u00ba 23.548 de coparticipaci\u00f3n (sancionada en 1988), por la cual las provincias <strong>cedieron a la Naci\u00f3n la facultad de recaudar ciertos impuestos a cambio de recibir diariamente una porci\u00f3n fija de esos fondos<\/strong>. Si bien este sistema buscaba equilibrar las disparidades regionales, en la pr\u00e1ctica gener\u00f3 provincias <em>altamente dependientes<\/em> de los giros autom\u00e1ticos y con escasa responsabilidad fiscal sobre sus gastos. <strong>\u201cRecuperar la autonom\u00eda significa que cada provincia se financie con los impuestos que recaude en su territorio\u201d<\/strong>, enfatiz\u00f3 Milei, argumentando que as\u00ed los gobernadores deber\u00e1n salir de la \u201czona de confort\u201d de la coparticipaci\u00f3n y <strong>rendir cuentas directamente a sus ciudadanos por lo que gastan<\/strong>. Este principio \u2013conocido como <em>corresponsabilidad fiscal<\/em>\u2013 es muy caro al ideario libertario: <em>\u201cel que gasta, recauda (y da la cara por c\u00f3mo gasta)\u201d<\/em>. La propuesta del IVA compartido va precisamente en esa direcci\u00f3n, al devolverse a las provincias una de las principales fuentes tributarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Milei tambi\u00e9n dej\u00f3 entrever que esta transformaci\u00f3n requerir\u00e1 coordinaci\u00f3n para evitar caos impositivo. <strong>No se trata de que cada provincia cree tributos nuevos a su antojo<\/strong>, ya que eso s\u00ed podr\u00eda derivar en solapamientos y distorsiones \u2013\u201cuna anarqu\u00eda impositiva con doble o triple imposici\u00f3n\u201d, advierten expertos\u2013. La idea ser\u00eda m\u00e1s bien <strong>consolidar impuestos existentes<\/strong>: unificar el actual IVA nacional con los impuestos provinciales al consumo (notoriamente el Impuesto a los Ingresos Brutos) en un solo tributo al valor agregado de alcance provincial. De facto, muchas provincias cobran hoy Ingresos Brutos sobre ventas dentro de su jurisdicci\u00f3n, lo que es un impuesto cascada muy criticado por su efecto distorsivo. Integrarlo dentro de un <em>\u201cIVA provincial unificado\u201d<\/em> eliminar\u00eda esa distorsi\u00f3n. Este IVA provincial unificado podr\u00eda tener distintas al\u00edcuotas seg\u00fan cada provincia, tal como hoy cada distrito fija su porcentaje de Ingresos Brutos, pero bajo un esquema com\u00fan de aplicaci\u00f3n. <strong>Brasil ofrece un ejemplo a seguir<\/strong>: en 2023 aprob\u00f3 una reforma para sustituir una mara\u00f1a de grav\u00e1menes (federales, estatales y municipales) por un sistema de <strong>IVA dual<\/strong>, donde habr\u00e1 un impuesto al valor agregado federal y otro para los estados\/municipios (Impuesto sobre Bienes y Servicios, IBS) con bases unificadas. Los estados brasile\u00f1os vienen coordinando la transici\u00f3n para que la suma de ambos IVA no supere cierto techo (aprox. 26.5%). En Argentina, una estrategia similar implicar\u00eda un <strong>acuerdo entre la Naci\u00f3n y la \u201cliga de gobernadores\u201d<\/strong> para definir reglas claras: por ejemplo, qu\u00e9 bienes gravar, c\u00f3mo repartir la recaudaci\u00f3n de transacciones entre provincias y fijar topes razonables a las al\u00edcuotas para que la carga total no espante la actividad formal.<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, la propuesta de Milei busca <strong>\u201cterminar con el unitario fiscal\u201d<\/strong> y reemplazarlo por un modelo m\u00e1s cercano a un confederaci\u00f3n de fiscos provinciales. Desde la perspectiva libertaria, esto empoderar\u00eda a las provincias, incentiv\u00e1ndolas a ser eficientes y a <strong>\u201ccompetir para ver qui\u00e9n atrae m\u00e1s inversiones\u201d<\/strong>. Pero semejante cambio estructural tambi\u00e9n entra\u00f1a desaf\u00edos importantes, especialmente para aquellas provincias que hoy dependen en gran medida del auxilio nacional. \u00bfQui\u00e9nes ganar\u00edan y qui\u00e9nes perder\u00edan con un IVA provincializado? \u00bfY c\u00f3mo se ajustar\u00eda el gobierno central a esta nueva realidad? Lo analizamos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Impacto en las cuentas nacionales y provinciales<\/h2>\n\n\n\n<p>Para dimensionar el efecto de esta medida, conviene primero ver la foto actual de la recaudaci\u00f3n y distribuci\u00f3n de los principales impuestos. En Argentina, <strong>IVA e Impuesto a las Ganancias son las dos mayores fuentes tributarias<\/strong>. En 2024, el IVA represent\u00f3 aproximadamente <strong>6,7% del PBI<\/strong>, y el Impuesto a las Ganancias alrededor de <strong>4,3% del PBI<\/strong>. Ambos ingresos hoy se reparten entre Naci\u00f3n y provincias mediante coparticipaci\u00f3n: del IVA, la Naci\u00f3n se queda en los hechos con ~3,1% del PBI y las provincias con ~3,6%; en Ganancias, Naci\u00f3n retiene ~1,6% del PBI y las provincias ~2,7%. Es decir, sumando ambos tributos, actualmente el gobierno central obtiene unos 4,7 puntos del PBI mientras los estados provinciales reciben unos 6,3 puntos del PBI.<\/p>\n\n\n\n<p>Milei propone un <strong>cambio de asignaci\u00f3n pero manteniendo equilibrada la balanza entre niveles de gobierno<\/strong>: las provincias pasar\u00edan a quedarse con el <strong>6,7% del PBI<\/strong> que recauda el IVA, y la Naci\u00f3n con el <strong>4,3% del PBI<\/strong> de Ganancias. Esto pr\u00e1cticamente <em>equivale<\/em> a lo que cada parte ya obtiene hoy por coparticipaci\u00f3n, por lo cual <strong>no tendr\u00eda por qu\u00e9 generarse un desequilibrio fiscal agregado<\/strong>. En teor\u00eda, la Naci\u00f3n no perder\u00eda recursos netos (compensar\u00eda el IVA cedido con m\u00e1s Ganancias) y las provincias tampoco (sustituir\u00edan transferencias por recaudaci\u00f3n propia del IVA). Claro que en la pr\u00e1ctica, algunas provincias saldr\u00edan ganando y otras perdiendo en relaci\u00f3n al esquema actual, porque la distribuci\u00f3n ya no ser\u00eda por un coeficiente fijo sino por <strong>lo efectivamente generado en cada territorio<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos qui\u00e9nes ser\u00edan los <em>ganadores<\/em> y <em>perdedores<\/em>. Actualmente, la coparticipaci\u00f3n federal <strong>beneficia desproporcionadamente a las provincias m\u00e1s rezagadas<\/strong> en poblaci\u00f3n o PBI, a costa de las m\u00e1s productivas. Por ejemplo, en 2022 la regi\u00f3n Centro (Buenos Aires, C\u00f3rdoba, Santa Fe, Entre R\u00edos y CABA) concentr\u00f3 el <strong>74,2% de la actividad econ\u00f3mica del pa\u00eds y 64,4% de la poblaci\u00f3n<\/strong>, pero recibi\u00f3 solo el <strong>46,5%<\/strong> de los fondos coparticipados. En cambio, regiones de menor peso econ\u00f3mico obtuvieron una tajada mucho mayor que su aporte: el NEA gener\u00f3 apenas 3,7% del PBI pero recibi\u00f3 15% de los recursos; el NOA produjo 5,8% del PBI y accedi\u00f3 a 17,4% de los fondos. Este mecanismo redistributivo hizo que solo un pu\u00f1ado de jurisdicciones sean aportantes netas al \u201cpozo\u201d com\u00fan, mientras la mayor\u00eda son receptoras netas. De acuerdo a un an\u00e1lisis de IARAF, <strong>solo 6 distritos financiaron al resto en 2022<\/strong>: Ciudad de Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Neuqu\u00e9n, Chubut y Mendoza. CABA result\u00f3 la m\u00e1s perjudicada en t\u00e9rminos relativos, recibiendo 16 puntos porcentuales menos en fondos de lo que aporta al PBI nacional. Buenos Aires (provincia) tambi\u00e9n tuvo una brecha negativa de ~12,5 puntos, y Santa Fe una leve diferencia negativa (aporte similar pero recibe algo menos). En cambio, las provincias del norte encabezaron la lista de beneficiadas: Chaco, Formosa y Santiago del Estero recibieron en transferencias 2,9 a 3,6 puntos porcentuales m\u00e1s que lo que contribuyeron al producto.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra forma de verlo es la <strong>dependencia de cada provincia de la coparticipaci\u00f3n para financiar su presupuesto<\/strong>. Provincias ricas generan m\u00e1s ingresos propios (impuestos locales) y dependen menos de los giros nacionales, mientras que las m\u00e1s pobres pr\u00e1cticamente <em>viven<\/em> de la coparticipaci\u00f3n. Seg\u00fan datos de 2023, estos son algunos ejemplos extremos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em>M\u00e1s dependientes:<\/em> Santiago del Estero financia <strong>80%<\/strong> de sus ingresos con fondos coparticipados; La Rioja alrededor de <strong>76%<\/strong>; provincias del norte como Jujuy, Catamarca, Formosa y San Luis rondan el <strong>74%<\/strong> de dependencia. En Chaco, casi <strong>69%<\/strong> de sus recursos provienen de la Naci\u00f3n. Esto indica que la mayor parte de su gasto (salarios p\u00fablicos, obras, etc.) se cubre con dinero recaudado fuera de su provincia.<\/li>\n\n\n\n<li><em>Menos dependientes:<\/em> Neuqu\u00e9n (por su riqueza petrolera) apenas tiene <strong>19%<\/strong> de dependencia de coparticipaci\u00f3n, financiando el 81% restante con ingresos propios. La Ciudad de Buenos Aires tambi\u00e9n se autosustenta en gran medida, ya que solo <strong>24%<\/strong> de sus fondos vienen de Naci\u00f3n (esto tras el recorte de fondos que sufri\u00f3 en 2020 y su posterior restituci\u00f3n parcial v\u00eda Corte Suprema). Chubut, otra provincia hidrocarbur\u00edfera, depende en un <strong>29%<\/strong> de la coparticipaci\u00f3n. Incluso provincias grandes como Buenos Aires, C\u00f3rdoba o Santa Fe muestran una estructura m\u00e1s equilibrada: el Estado bonaerense obtiene alrededor del <strong>36%<\/strong> de sus ingresos v\u00eda coparticipaci\u00f3n, C\u00f3rdoba un <strong>44%<\/strong>, Mendoza 47% y Santa Fe 51% (el resto lo logran con recaudaci\u00f3n propia, principalmente Ingresos Brutos, Sellos, inmobiliario, etc.).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 ocurrir\u00eda bajo el esquema propuesto? <strong>Las provincias \u201caportantes\u201d ver\u00edan incrementados sus recursos disponibles<\/strong>, porque dejar\u00edan de detraer una parte considerable de lo recaudado en su territorio para el fondo com\u00fan. Por ejemplo, Buenos Aires y CABA podr\u00edan retener localmente la mayor parte del IVA generado por sus consumidores, en lugar de redistribuirlo al interior. Esto podr\u00eda darles margen para <em>reducir impuestos provinciales<\/em> distorsivos (como I.Brutos) o bien para invertir en infraestructura, seguridad, etc., mejorando servicios a sus contribuyentes. Incluso provincias medianas con econom\u00edas din\u00e1micas (Santa Fe, Mendoza) posiblemente recaudar\u00edan por IVA propio cantidades similares o mayores a lo que hoy les gira Naci\u00f3n, d\u00e1ndoles mayor independencia financiera.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, <strong>las provincias altamente dependientes enfrentar\u00edan un duro desaf\u00edo<\/strong>. A Santiago del Estero, Formosa, Chaco, por citar casos, ya no les alcanzar\u00eda con la actividad econ\u00f3mica magra que tienen para sostener el nivel de gasto p\u00fablico actual. Se ver\u00edan obligadas a <strong>ajustar sus cuentas<\/strong>: o bien <em>estimular fuertemente inversiones privadas<\/em> para ampliar su base imponible local, o recortar gastos y mejorar eficiencia para vivir con menos recursos, o \u2013muy probablemente\u2013 ambas cosas. La era del subsidio autom\u00e1tico llegar\u00eda a su fin, forzando una responsabilidad fiscal que esas jurisdicciones no han tenido que ejercer plenamente en d\u00e9cadas. En t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, podr\u00edan verse impelidas a <strong>subir sus al\u00edcuotas de IVA provincial<\/strong> por encima de las de otras provincias para tratar de recaudar m\u00e1s. No obstante, esa estrategia tiene l\u00edmites: tasas muy altas podr\u00edan alentar la evasi\u00f3n o el contrabando interprovincial (comprar bienes en provincias vecinas con IVA m\u00e1s bajo). <em>Ya hoy<\/em> se observan desv\u00edos de comercio internos por diferencias impositivas \u2013por ejemplo, si una provincia cobra Ingresos Brutos muy alto, las empresas prefieren radicarse o vender desde otra con menor carga\u2013. Por eso ser\u00e1 crucial una coordinaci\u00f3n: quiz\u00e1s se permita cierta variaci\u00f3n, pero contenida, para evitar distorsiones extremas.<\/p>\n\n\n\n<p>Un efecto positivo de esta presi\u00f3n es que <strong>muchas provincias deber\u00edan encarar reformas de fondo<\/strong>. Aquellas con estructuras sobredimensionadas tendr\u00edan que reducir gasto pol\u00edtico y clientelar, porque ya no habr\u00eda \u201cotra provincia\u201d pagando la cuenta. Vale se\u00f1alar que, gracias al fuerte ajuste del gasto nacional en 2024, <em>incluso con menor coparticipaci\u00f3n la mayor\u00eda de las provincias lograron super\u00e1vit fiscal<\/em> ese a\u00f1o \u201312 de 15 jurisdicciones medidas por una consultora mejoraron sus resultados primarios\u2013, lo cual indica que hay margen para manejarse con menos recursos si se administra con prudencia. Pero casos como la Provincia de Buenos Aires (que termin\u00f3 2024 con el d\u00e9ficit m\u00e1s alto en t\u00e9rminos absolutos, unos $698 mil millones) o Chaco y Catamarca (tambi\u00e9n con rojos significativos) evidencian que <strong>el camino no ser\u00e1 sencillo para todos<\/strong>. Parad\u00f3jicamente, Buenos Aires \u2013que genera un tercio del PBI nacional\u2013 carga con un d\u00e9ficit cr\u00f3nico en sus cuentas provinciales, en parte porque hist\u00f3ricamente recibi\u00f3 una porci\u00f3n menor de coparticipaci\u00f3n que otras provincias m\u00e1s peque\u00f1as. Con la reforma, Buenos Aires podr\u00eda ver incrementados sus ingresos propios v\u00eda IVA, pero aun as\u00ed deber\u00e1 controlar su gasto para sanear n\u00fameros. Otras provincias deficitarias como Chaco tendr\u00e1n que hacer un esfuerzo a\u00fan mayor, pues perder\u00edan ayuda neta nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>En el nivel nacional, el <strong>Tesoro deber\u00eda resignarse a depender menos del IVA<\/strong> y m\u00e1s de otros tributos (Ganancias, derechos de exportaci\u00f3n, etc.). Desde una \u00f3ptica libertaria esto es deseable: el gobierno central reducir\u00eda su rol redistributivo y se concentrar\u00eda en sus funciones espec\u00edficas (defensa, justicia, relaciones exteriores, tal vez educaci\u00f3n o infraestructura nacional), financi\u00e1ndose con impuestos sobre rentas o comercio exterior, pero dejando la tributaci\u00f3n sobre consumo al \u00e1mbito local. Adem\u00e1s, al eliminar la coparticipaci\u00f3n del IVA, <strong>se transparentar\u00eda el verdadero esfuerzo fiscal de la Naci\u00f3n versus las provincias<\/strong>. Hoy, la Naci\u00f3n recauda y luego devuelve; con la reforma, cada peso recaudado tendr\u00eda un due\u00f1o definido de antemano, evitando disputas como las que hemos visto (v.gr. el recorte unilateral de fondos a CABA en 2020 que termin\u00f3 judicializado). Por supuesto, el gobierno nacional podr\u00eda enfrentar resistencia pol\u00edtica: los mandatarios provinciales que pierdan fondos presionar\u00e1n por compensaciones o transici\u00f3n lenta. Pero Milei parece dispuesto a avanzar apoy\u00e1ndose en las provincias que se ver\u00edan beneficiadas netas (el centro productivo del pa\u00eds), form\u00e1ndose as\u00ed una divisi\u00f3n pol\u00edtica interesante entre \u201cprovicias aportantes\u201d vs \u201cprovicias dependientes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Mirada comparada: IVA y federalismo en el mundo<\/h2>\n\n\n\n<p>La discusi\u00f3n sobre repartir o no el IVA entre distintos niveles de gobierno tiene antecedentes internacionales variados. <strong>La gran mayor\u00eda de los pa\u00edses del mundo aplican un IVA unificado a nivel nacional<\/strong> (m\u00e1s de 160 pa\u00edses lo poseen), pero en los pa\u00edses federales a menudo hay mecanismos para involucrar a estados o provincias en la recaudaci\u00f3n o definici\u00f3n de impuestos al consumo:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Caso extremo \u2013 Estados Unidos:<\/strong> Es el <strong>\u00fanico pa\u00eds de la OCDE que no posee un IVA nacional<\/strong>. En lugar de ello, cada estado fija sus <em>sales taxes<\/em> (impuestos a las ventas minoristas), con amplias diferencias: algunos estados como Florida o Texas rondan el 6-7%, otros superan el 9% al sumar impuestos locales (California, Tennessee), mientras que unos pocos no cobran nada (Delaware, New Hampshire, Montana) o casi nada (Alaska). Este sistema altamente descentralizado ejemplifica la competencia fiscal interna: estados sin impuesto sobre ventas o sin impuesto a la renta (como Texas o Nevada) suelen atraer poblaci\u00f3n y empresas, mientras otros con cargas elevadas las ven emigrar. El resultado es un <em>mapa tributario heterog\u00e9neo<\/em>, donde cada estado se financia con sus propios impuestos y recibe transferencias federales solo para ciertos programas (ej. salud, infraestructura) de forma condicionada. Para un libertario, el modelo estadounidense demuestra que es posible sostener un pa\u00eds sin un IVA central; sin embargo, cr\u00edticos se\u00f1alan que EE.UU. enfrenta d\u00e9ficits fiscales recurrentes y una complejidad administrativa por la disparidad de normas estatales. Aun as\u00ed, la flexibilidad impositiva de sus estados se traduce en experimentaci\u00f3n de pol\u00edticas y en disciplina impuesta por el mercado: un estado que sube demasiado los impuestos ve r\u00e1pida respuesta en la fuga de bases imponibles.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Modelo europeo:<\/strong> En casi toda Europa existe un <strong>IVA nacional uniforme<\/strong>, con una sola al\u00edcuota general (y usualmente algunas reducidas para bienes esenciales o sectores espec\u00edficos). Las tasas en la Uni\u00f3n Europea oscilan entre 17% (Luxemburgo) y 27% (Hungr\u00eda), estando la mayor\u00eda alrededor del 20%. Si bien formalmente es un impuesto centralizado, en pa\u00edses federales como <strong>Alemania<\/strong> o <strong>Austria<\/strong> la ley prev\u00e9 que la recaudaci\u00f3n del IVA <strong>se comparta con los estados federados<\/strong> en porcentajes fijos. Es decir, los L\u00e4nder alemanes no pueden alterar la tasa ni la base del IVA (que es nacional), pero s\u00ed reciben autom\u00e1ticamente una porci\u00f3n significativa de lo recaudado en su territorio, garantizando recursos para sus presupuestos. Este esquema logra cierto equilibrio: evita competencias desleales (misma tasa en todo el pa\u00eds) a la vez que sostiene el federalismo fiscal por el lado de la distribuci\u00f3n. No obstante, cr\u00edticos se\u00f1alan que sistemas as\u00ed pueden desincentivar el esfuerzo recaudatorio local \u2013pues el estado subnacional recibe fondos \u201cllueva o truene\u201d\u2013 y generar disputas pol\u00edticas cuando una regi\u00f3n siente que aporta m\u00e1s de lo que le devuelven (un tema presente incluso en Alemania entre estados ricos del sur y pobres del este).<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Canad\u00e1 y la f\u00f3rmula dual:<\/strong> Canad\u00e1 ofrece un <strong>modelo mixto interesante<\/strong>. Existe un impuesto federal al consumo (GST) del 5%, pero las provincias tienen la opci\u00f3n de imponer un impuesto provincial adicional. Algunas provincias, como Quebec, administran su propio IVA provincial (TVQ) sumado al GST, mientras que otras optaron por un <strong>IVA armonizado (HST)<\/strong> donde la administraci\u00f3n federal recauda un \u00fanico impuesto que combina la tasa federal y provincial y luego reparte la parte provincial. Por ejemplo, Ontario tiene un HST de 13% (5% federal + 8% provincial) y el contribuyente ve una sola l\u00ednea en la factura. En contraste, Alberta decidi\u00f3 no tener impuesto provincial, de modo que solo se cobra el 5% federal. Esta flexibilidad ha llevado a diferencias en la carga al consumidor seg\u00fan la provincia (de 5% en Alberta hasta 15% en las provincias atl\u00e1nticas). \u00bfEl resultado? Provincias ricas en recursos como Alberta atraen m\u00e1s comercio con su menor impuesto, mientras que otras prefieren el ingreso extra para financiar servicios. La administraci\u00f3n compartida ha funcionado relativamente bien, aunque no est\u00e1 exenta de complejidades burocr\u00e1ticas (por ejemplo, Quebec maneja su recaudaci\u00f3n separada, lo que requiere coordinaci\u00f3n con la autoridad federal). Para Argentina, el caso canadiense sugiere que <em>s\u00ed es viable t\u00e9cnicamente<\/em> que coexistan un IVA nacional y IVAs provinciales, siempre que haya acuerdos claros de armonizaci\u00f3n y mecanismos de recaudaci\u00f3n eficientes.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Reformas en Sudam\u00e9rica:<\/strong> Brasil ya se mencion\u00f3 como caso en movimiento: hist\u00f3ricamente ha tenido un sistema complejo con impuestos estatales al consumo (ICMS), municipales (ISS) y federales (IPI, PIS\/COFINS) que encarecen el cumplimiento. La reforma constitucional de 2023 unificar\u00e1 todo en un <strong>IVA dual<\/strong> a partir de 2026, con un componente federal y otro estadual\/municipal. Cada nivel fijar\u00e1 su al\u00edcuota dentro de un marco coordinado. Se busca simplicidad y eliminar arbitrajes tributarios internos. Otras naciones latinoamericanas, en su mayor\u00eda unitarias, mantienen IVA nacionales (Chile 19%, Per\u00fa 18%, Colombia 19%, etc.) y compensan a sus regiones v\u00eda presupuestos nacionales. Un dato llamativo: <strong>pr\u00e1cticamente todos los pa\u00edses latinoamericanos han adoptado IVA salvo muy contadas excepciones<\/strong> (Paraguay fue de los \u00faltimos en implementarlo en 1991; solo algunos microestados del Caribe carecen de IVA propio). Esto refleja que el IVA se convirti\u00f3 en la \u201ccolumna vertebral\u201d de la recaudaci\u00f3n moderna. Pero al mismo tiempo, los pa\u00edses reconocen sus efectos no deseados: muchos aplican devoluciones de IVA a sectores vulnerables o zonas fronterizas para amortiguar el impacto. En Argentina mismo, durante 2023 se lanz\u00f3 el programa \u201cCompre sin IVA\u201d que devolv\u00eda 21% a jubilados y bajos ingresos en compras de alimentos b\u00e1sicos, reconociendo la carga excesiva que este impuesto representa en el bolsillo popular.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, <strong>desdoblar el IVA entre Naci\u00f3n y provincias colocar\u00eda a la Argentina en una senda de mayor descentralizaci\u00f3n fiscal<\/strong>, algo in\u00e9dito en nuestra historia reciente pero no completamente ajeno a experiencias internacionales. El \u00e9xito de la medida depender\u00e1 de <em>c\u00f3mo<\/em> se instrumente: si se logra un acuerdo entre provincias para un IVA unificado con reglas claras de reparto (como sugiere el equipo de Milei inspir\u00e1ndose en Brasil), el proceso podr\u00eda ser ordenado y beneficioso. Por el contrario, si deriva en una guerra de al\u00edcuotas sin coordinaci\u00f3n, podr\u00eda traer problemas de evasi\u00f3n y litigios entre jurisdicciones. La clave est\u00e1 en encontrar el balance entre autonom\u00eda y armonizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Consideraciones finales<\/h2>\n\n\n\n<p>Desde la visi\u00f3n editorial de <strong>El Liberador<\/strong>, la propuesta de Milei representa un <strong>avance hacia la libertad econ\u00f3mica de las provincias<\/strong> y una ruptura con el centralismo asfixiante. Hacer que \u201ccada cual viva de lo que produce\u201d puede sonar rudo, pero a largo plazo es la \u00fanica manera de salir del esquema paternalista que ha fomentado el despilfarro y la falta de responsabilidad. Un gobernador que ya no pueda culpar a Buenos Aires por la falta de fondos ser\u00e1 un gobernador obligado a gestionar mejor. Y un ciudadano que vea claramente en su ticket cu\u00e1nto le cobra su provincia sabr\u00e1 a qui\u00e9n exigirle cuentas por esos impuestos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, la transici\u00f3n deber\u00e1 ser cuidadosa. Podr\u00eda contemplarse un <strong>fondo de compensaci\u00f3n transitorio<\/strong> para que provincias muy rezagadas no caigan en crisis s\u00fabita mientras ajustan sus finanzas. Asimismo, se requiere invertir en capacidades administrativas locales: no todas las provincias tienen organismos tributarios eficientes para recaudar un IVA propio, algo en lo que la Naci\u00f3n podr\u00eda asistir t\u00e9cnicamente (por ejemplo, mediante la nueva Agencia Federal ARCA operando \u201cpor cuenta y orden\u201d de las provincias). Pero estos son obst\u00e1culos superables comparados con los potenciales beneficios de un federalismo fiscal pleno.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, discriminar el IVA entre Naci\u00f3n y provincias no es solo una reforma impositiva m\u00e1s, sino un cambio de paradigma: implica <strong>pasar de la cultura de la dependencia a la cultura de la responsabilidad fiscal<\/strong>. Las provincias argentinas volver\u00edan a ser due\u00f1as de su destino financiero, compitiendo por atraer empresas y vecinos con mejores pol\u00edticas. Y la Naci\u00f3n podr\u00eda concentrarse en sus funciones indelegables, aliviada de actuar como intermediaria omnipresente en la recaudaci\u00f3n. Como toda idea transformadora, genera temores en algunos sectores, pero tambi\u00e9n despierta esperanza de un pa\u00eds m\u00e1s equilibrado y pr\u00f3spero. En palabras del propio Milei, <em>\u201cesto es el pilar del desarrollo\u201d<\/em>, porque cuando el que gasta es el mismo que debe recaudar de sus contribuyentes, m\u00e1gicamente aparecen la prudencia y la eficiencia. Si Argentina logra dar este paso, podr\u00eda sentar un precedente innovador en la regi\u00f3n y, qui\u00e9n dice, finalmente comenzar a <em>despegar<\/em> de a\u00f1os de decadencia hacia un futuro de mayor libertad y responsabilidad compartida.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El presidente Javier Milei ha sacudido el tablero fiscal argentino con una propuesta audaz: separar&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2004,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-1998","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-investigacion"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/iii-768x400-1.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1998"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1998\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2007,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1998\/revisions\/2007"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2004"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}