{"id":2299,"date":"2025-05-20T22:23:55","date_gmt":"2025-05-21T01:23:55","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=2299"},"modified":"2025-05-20T22:24:11","modified_gmt":"2025-05-21T01:24:11","slug":"la-oms-festeja-tratado-pandemico-control-global-en-nombre-de-la-salud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2025\/05\/20\/la-oms-festeja-tratado-pandemico-control-global-en-nombre-de-la-salud\/","title":{"rendered":"La OMS festeja tratado pand\u00e9mico: control global en nombre de la salud"},"content":{"rendered":"\n<p>El 20 de mayo de 2025, la Asamblea Mundial de la Salud aprob\u00f3 un nuevo \u00abAcuerdo sobre Pandemias\u00bb con el objetivo de coordinar respuestas sanitarias globales ante futuras emergencias. El texto ha sido presentado como un paso hist\u00f3rico hacia la prevenci\u00f3n de crisis como la del COVID-19, pero para muchos analistas y ciudadanos atentos a las libertades individuales, el documento encierra m\u00e1s preguntas que certezas.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan los puntos conocidos, el tratado otorga a la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) facultades ampliadas para declarar emergencias sanitarias internacionales, coordinar respuestas nacionales e incluso intervenir en las cadenas de producci\u00f3n de insumos. En la pr\u00e1ctica, esto implica que un organismo supranacional tendr\u00eda la capacidad de condicionar o imponer decisiones sobre pa\u00edses soberanos bajo el pretexto de \u00abproteger la salud global\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Este tipo de acuerdos sientan un precedente peligroso: <strong>la cesi\u00f3n de soberan\u00eda en nombre del miedo<\/strong>. La historia reciente ya demostr\u00f3 lo que puede suceder cuando se centraliza el poder de forma global: restricciones a las libertades, censura a voces cr\u00edticas, encierros indiscriminados y una poblaci\u00f3n infantilizada por narrativas unilaterales. \u00bfDeber\u00edamos volver a permitirlo?<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los ejemplos m\u00e1s claros de los excesos cometidos en nombre de la \u00absalud p\u00fablica\u00bb fue el caso de Argentina durante la pandemia de COVID-19. <strong>Bajo el gobierno de Alberto Fern\u00e1ndez, el pa\u00eds fue sometido a una de las cuarentenas m\u00e1s largas y estrictas del mundo<\/strong>, que dur\u00f3 m\u00e1s de 200 d\u00edas de confinamiento ininterrumpido en su forma inicial, y se extendi\u00f3 por fases durante casi un a\u00f1o. Las consecuencias fueron devastadoras: <strong>miles de empresas cerradas, millones de empleos perdidos, ni\u00f1os y adolescentes sin acceso a educaci\u00f3n presencial por m\u00e1s de un a\u00f1o, deterioro de la salud mental y un aumento significativo de la pobreza.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pese a esas medidas extremas, los resultados sanitarios no fueron mejores que los de pa\u00edses con restricciones m\u00e1s flexibles. En su libro <em>Pandemonics<\/em>, <strong>Javier Milei<\/strong> denuncia con dureza estos confinamientos, describi\u00e9ndolos como \u00abun acto de totalitarismo sanitario\u00bb, donde el Estado utiliz\u00f3 el miedo como herramienta para someter a la poblaci\u00f3n. Para Milei, las cuarentenas no s\u00f3lo fueron ineficaces, sino destructivas, y funcionaron como un laboratorio para imponer una l\u00f3gica de obediencia colectiva que anul\u00f3 la responsabilidad individual y el funcionamiento libre del mercado. Seg\u00fan el autor, se trat\u00f3 de un experimento de ingenier\u00eda social sin precedentes, donde los derechos civiles fueron suspendidos por decreto y la econom\u00eda fue arrasada con la excusa de salvar vidas. Argentina cerr\u00f3 2021 con una de las tasas de mortalidad por COVID-19 m\u00e1s altas de la regi\u00f3n y un sistema de salud colapsado en varias provincias. Los informes posteriores revelaron adem\u00e1s la compra de vacunas con sobreprecios, irregularidades en la log\u00edstica y el esc\u00e1ndalo del \u00abvacunatorio VIP\u00bb donde pol\u00edticos y amigos del poder accedieron a dosis antes que los grupos de riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p>A esto se suman las consecuencias a mediano y largo plazo de la campa\u00f1a de vacunaci\u00f3n obligatoria. En numerosos pa\u00edses, incluidos miembros de la Uni\u00f3n Europea, Canad\u00e1 y Australia, se han presentado demandas colectivas contra laboratorios farmac\u00e9uticos por efectos adversos de las vacunas contra el COVID-19. En muchos casos, los Estados hab\u00edan firmado contratos que exim\u00edan de responsabilidad legal a las empresas, dejando a los ciudadanos sin mecanismos de reclamo directo. Este blindaje jur\u00eddico fue uno de los aspectos m\u00e1s cuestionados del modelo sanitario global impulsado por organismos como la OMS.<\/p>\n\n\n\n<p>Diversos estudios y reportes m\u00e9dicos comenzaron a registrar aumentos inusuales de eventos card\u00edacos \u2014como miocarditis y pericarditis\u2014 especialmente en poblaciones j\u00f3venes, tras la administraci\u00f3n masiva de vacunas. Un indicador elocuente fue el s\u00fabito incremento de deportistas profesionales que sufrieron descompensaciones o problemas card\u00edacos durante entrenamientos y competencias, incluso aquellos sin antecedentes previos. Algunos debieron abandonar sus carreras por razones m\u00e9dicas luego de haberse sometido a esquemas de vacunaci\u00f3n obligatoria. Aunque los v\u00ednculos no fueron siempre concluyentes, el patr\u00f3n fue reconocido incluso por organismos de salud como un posible efecto adverso en ciertos grupos, y la acumulaci\u00f3n de casos despert\u00f3 la preocupaci\u00f3n de cardi\u00f3logos, m\u00e9dicos cl\u00ednicos e instituciones deportivas de todo el mundo. \u2014como miocarditis y pericarditis\u2014 especialmente en poblaciones j\u00f3venes, tras la administraci\u00f3n masiva de vacunas. Aunque los v\u00ednculos no fueron siempre concluyentes, el patr\u00f3n fue reconocido incluso por algunos organismos de salud como un posible efecto adverso en ciertos grupos.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, las propias farmac\u00e9uticas comenzaron a reconocer que la efectividad de las vacunas disminu\u00eda con el tiempo y frente a nuevas variantes del virus. Este reconocimiento, que surgi\u00f3 despu\u00e9s de haber promovido esquemas de vacunaci\u00f3n obligatoria o cuasi obligatoria, dej\u00f3 en evidencia que muchas decisiones pol\u00edticas se tomaron sin transparencia y sin base cient\u00edfica s\u00f3lida.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese mismo modelo de control absoluto es el que ahora la OMS busca estandarizar a nivel mundial. Bajo el nuevo acuerdo, el organismo podr\u00eda recomendar confinamientos, imponer directivas sobre insumos m\u00e9dicos, coordinar con plataformas para combatir la \u00abdesinformaci\u00f3n\u00bb (lo que podr\u00eda incluir censura), y condicionar el acceso a recursos seg\u00fan la cooperaci\u00f3n de cada gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Argentina, bajo la presidencia de Javier Milei, decidi\u00f3 no adherir al tratado y, m\u00e1s a\u00fan, inici\u00f3 formalmente el proceso de retiro de la OMS, siguiendo los pasos de Estados Unidos durante la administraci\u00f3n Trump. El argumento es claro: la salud no puede ser excusa para perder soberan\u00eda, ni para aceptar estructuras globales que escapan al control democr\u00e1tico de los ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>La medida fue criticada por sectores tradicionales que insisten en la necesidad de \u00abcoordinaci\u00f3n internacional\u00bb, pero desde <em>El Liberador<\/em> planteamos una pregunta esencial: \u00bfcoordinaci\u00f3n o sumisi\u00f3n? \u00bfColaboraci\u00f3n entre naciones o avance de una burocracia internacional sin mandato directo?<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia dej\u00f3 lecciones dolorosas: gobiernos que usaron la salud para expandir su control, organismos que fracasaron en la prevenci\u00f3n y respuesta, y cient\u00edficos silenciados por pensar distinto. En ese contexto, el tratado pand\u00e9mico no representa una garant\u00eda de prevenci\u00f3n, sino un riesgo de repetir el mismo error: creer que m\u00e1s poder centralizado traer\u00e1 mejores soluciones.<\/p>\n\n\n\n<p>El nuevo tratado de la OMS es, para muchos, una puerta de entrada al biocontrol global. Se promueve como protecci\u00f3n, pero puede terminar siendo vigilancia. Se habla de solidaridad, pero puede traducirse en obediencia. Se dice actuar por el bien com\u00fan, pero se niega el disenso.<\/p>\n\n\n\n<p>Queda planteado el debate: \u00bfcu\u00e1nto estamos dispuestos a ceder por seguridad? \u00bfY cu\u00e1nto nos puede costar recuperar lo que cedamos en nombre del miedo?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 20 de mayo de 2025, la Asamblea Mundial de la Salud aprob&oacute; un nuevo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2300,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[20],"class_list":["post-2299","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","tag-destacados"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/BBVA-OMS-sostenibilidad-EFE.avif","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2299"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2301,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2299\/revisions\/2301"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2300"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}