{"id":2392,"date":"2025-05-27T11:20:48","date_gmt":"2025-05-27T14:20:48","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=2392"},"modified":"2025-05-27T11:28:05","modified_gmt":"2025-05-27T14:28:05","slug":"la-extrema-izquierda-de-sudafrica-llama-abiertamente-a-matar-a-personas-blancas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2025\/05\/27\/la-extrema-izquierda-de-sudafrica-llama-abiertamente-a-matar-a-personas-blancas\/","title":{"rendered":"La extrema izquierda de Sud\u00e1frica llama abiertamente a matar a personas blancas"},"content":{"rendered":"\n<p>En Sud\u00e1frica, el clima pol\u00edtico y social se ve sacudido por el crecimiento del <em>Economic Freedom Fighters (EFF)<\/em>, un partido de extrema izquierda que ha ganado notoriedad por su ret\u00f3rica incendiaria y sus llamados abiertos a la violencia racial. Fundado por <em>Julius Malema<\/em>, exmiembro del Congreso Nacional Africano (ANC), el EFF combina elementos de comunismo, nacionalismo negro y panafricanismo, y se ha consolidado como la tercera fuerza parlamentaria del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los aspectos m\u00e1s alarmantes de este partido es su uso reiterado de la canci\u00f3n <em>\u00abKill the Boer\u00bb<\/em> (Mata al granjero blanco), una consigna heredada del apartheid que Malema entona en actos pol\u00edticos y manifestaciones. Aunque sus defensores argumentan que se trata de una expresi\u00f3n simb\u00f3lica de resistencia hist\u00f3rica, su utilizaci\u00f3n actual ocurre en un contexto de creciente violencia contra los <em>boers<\/em> (campesinos blancos), lo que ha desatado preocupaci\u00f3n internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Las cifras son escalofriantes: cada a\u00f1o se registran cientos de ataques contra granjas, muchas veces con niveles extremos de crueldad. En zonas rurales de Sud\u00e1frica, han comenzado a aparecer filas de cruces blancas en homenaje a los granjeros asesinados, como un silencioso testimonio del drama que vive esta comunidad. Mientras tanto, el gobierno sudafricano y gran parte de la comunidad internacional guardan silencio o minimizan el fen\u00f3meno por temor a ser etiquetados de racistas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Donald Trump mostr\u00f3 un video revelador al presidente de Sud\u00e1frica<\/h2>\n\n\n\n<p>Un episodio revelador de esta negaci\u00f3n ocurri\u00f3 durante una reuni\u00f3n bilateral entre el entonces presidente de Estados Unidos, <em>Donald Trump<\/em>, y el presidente de Sud\u00e1frica, <em>Cyril Ramaphosa<\/em>, en la Casa Blanca. En dicho encuentro, Trump le mostr\u00f3 un video que documentaba los ataques y asesinatos de granjeros blancos en zonas rurales sudafricanas. Ramaphosa, sorprendido, pregunt\u00f3 si eso realmente estaba ocurriendo en su pa\u00eds, como si desconociera la situaci\u00f3n que afecta a miles de sus compatriotas. El gesto no solo mostr\u00f3 desconexi\u00f3n o cinismo, sino tambi\u00e9n la falta de voluntad del gobierno sudafricano para asumir y condenar estos cr\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p>La estrategia del EFF es clara: consolidar poder explotando tensiones raciales no resueltas, promoviendo la expropiaci\u00f3n de tierras sin compensaci\u00f3n y profundizando el resentimiento hist\u00f3rico como motor pol\u00edtico. Esta narrativa, lejos de apuntar a una reconciliaci\u00f3n nacional, ha contribuido a polarizar a\u00fan m\u00e1s a la sociedad sudafricana, generando un clima de persecuci\u00f3n contra una minor\u00eda espec\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Estereotipo de l\u00edder comunista<\/h2>\n\n\n\n<p>1En este contexto, <em>Julius Malema<\/em> no escapa al estereotipo del l\u00edder comunista: mientras llama a la violencia desde los escenarios, viste boina roja al estilo revolucionario y lanza consignas de odio racial, acumula riqueza y privilegios personales. Se ha reportado que Malema vive en propiedades de alto valor, posee veh\u00edculos de lujo y mantiene un estilo de vida que contrasta violentamente con la ret\u00f3rica proletaria que predica. A pesar de su discurso igualitarista, Malema representa ese modelo cl\u00e1sico del l\u00edder de izquierda radical que predica la revoluci\u00f3n desde la comodidad de sus privilegios.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde una perspectiva libertaria y de respeto por los derechos humanos, lo que ocurre en Sud\u00e1frica debe ser condenado sin eufemismos. La violencia racial, venga de donde venga, no puede ser justificada por ninguna causa hist\u00f3rica ni bandera ideol\u00f3gica. El uso del Estado o de la representaci\u00f3n pol\u00edtica para avalar el odio y la persecuci\u00f3n sienta un precedente peligroso para cualquier democracia que aspire a la paz y la libertad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Sud&aacute;frica, el clima pol&iacute;tico y social se ve sacudido por el crecimiento del Economic&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2393,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[20],"class_list":["post-2392","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","tag-destacados"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/OIP-6.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2392"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2392\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2395,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2392\/revisions\/2395"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2393"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}