{"id":2725,"date":"2025-07-05T12:17:11","date_gmt":"2025-07-05T15:17:11","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=2725"},"modified":"2025-07-05T12:17:11","modified_gmt":"2025-07-05T15:17:11","slug":"pullaro-y-el-defund-the-police-a-la-santafesina-reemplazo-de-comisarias-por-centros-de-denuncias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2025\/07\/05\/pullaro-y-el-defund-the-police-a-la-santafesina-reemplazo-de-comisarias-por-centros-de-denuncias\/","title":{"rendered":"Pullaro y el \u2018Defund the Police\u2019 a la santafesina: reemplazo de comisar\u00edas por centros de denuncias"},"content":{"rendered":"\n<p>El gobernador de Santa Fe, <strong>Maximiliano Pullaro<\/strong>, decidi\u00f3 cerrar comisar\u00edas en Rosario \u2014entre ellas la <strong>14, 17, 20 y Sub 22<\/strong>\u2014 argumentando que ya no tienen presos, dado que estos fueron trasladados a unidades penitenciarias. Sobre el papel, puede parecer una medida l\u00f3gica para liberar m\u00f3viles policiales y reforzar la presencia en las calles. Pero no todo es tan claro: <strong>varias lecturas se abren paso<\/strong>, y algunas dejan un sabor amargo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, hay quienes ven con buenos ojos que <strong>la polic\u00eda deje de ser carcelera y vuelva a las calles<\/strong>, especialmente en una ciudad tan golpeada por la violencia como Rosario. Pero surge una pregunta clave: <strong>\u00bfc\u00f3mo pretende Pullaro mejorar la eficacia de una fuerza que cobra sueldos de miseria, que tiene escasa capacitaci\u00f3n y que muchas veces trabaja sin recursos?<\/strong> Si el objetivo es tener m\u00e1s presencia policial real, <strong>el primer paso deber\u00eda ser mejorar los salarios y la formaci\u00f3n de los agentes<\/strong>, no cerrar comisar\u00edas y llenar esos espacios con bur\u00f3cratas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed aparece la otra cara del asunto. Seg\u00fan fuentes locales, en la <strong>comisar\u00eda 14<\/strong> (Marcos Paz y Unidas) se instalar\u00e1 un <em>Centro Territorial de Denuncias<\/em>. Y ya muchos vecinos sospechan que eso no es m\u00e1s que una excusa para <strong>acomodar militantes del oficialismo<\/strong>. Porque si el argumento es que \u201clas comisar\u00edas no sirven sin presos\u201d, \u00bfdesde cu\u00e1ndo una comisar\u00eda solo sirve como calabozo? \u00bfY desde cu\u00e1ndo un centro de denuncias requiere tanto personal pol\u00edtico?<\/p>\n\n\n\n<p>El peligro es doble: por un lado, se <strong>desmantela la estructura policial de cercan\u00eda<\/strong>, y por el otro, <strong>se refuerza la presencia de militantes que responden a un poder pol\u00edtico con v\u00ednculos propios con el delito<\/strong>, aunque de guante blanco. El mismo que reparte cargos, controla licitaciones y maneja fondos p\u00fablicos como si fueran propios. En otras palabras: <strong>se reemplaza una forma de delincuencia por otra, solo que esta \u00faltima escribe las reglas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este tipo de maniobras recuerda inevitablemente al avance silencioso de los sistemas totalitarios. En lugar de mejorar las instituciones que sostienen el orden, <strong>se las vac\u00eda desde adentro y se las reemplaza por estructuras pol\u00edticas funcionales al poder<\/strong>. Como en la novela <em>1984<\/em> de George Orwell, <strong>se redefine el rol de las instituciones, se manipula el lenguaje \u2014\u201ccentro de denuncias\u201d en lugar de comisar\u00eda\u2014 y se reemplaza la vigilancia del crimen por el control ideol\u00f3gico del territorio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que en el discurso se presenta como una mejora, <strong>en los hechos puede significar el retroceso institucional m\u00e1s peligroso: el reemplazo de una fuerza de seguridad (deficiente, s\u00ed, pero reformable) por una red de operadores pol\u00edticos con acceso privilegiado al poder y a los recursos p\u00fablicos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esto remite inevitablemente al concepto de <em>Defund the Police<\/em> que impuls\u00f3 la izquierda norteamericana y el progresismo global: quitarle poder, presencia y presupuesto a las fuerzas del orden para transformarlas en entidades testimoniales. En Santa Fe no se le quit\u00f3 presupuesto a la polic\u00eda \u2014todav\u00eda\u2014, pero <strong>no se le subi\u00f3 el sueldo, no se la capacit\u00f3 y se la sigue usando como chivo expiatorio mientras los verdaderos recursos van a parar a oficinas que funcionan como agencias de empleo pol\u00edtico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, <strong>si Pullaro estuviera verdaderamente preocupado por la seguridad<\/strong>, no estar\u00eda cerrando comisar\u00edas para poner centros de denuncia con punteros, sino <strong>mejorando el salario, la formaci\u00f3n y el equipamiento de los polic\u00edas que patrullan el barro todos los d\u00edas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La inseguridad no se combate vaciando edificios y reubicando nombres en planillas. Se combate con profesionalismo, decisi\u00f3n y recursos bien asignados. Y, sobre todo, <strong>no entregando los barrios al control de la pol\u00edtica partidaria que tambi\u00e9n tiene su historial de impunidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Porque una cosa es limpiar la comisar\u00eda. Otra muy distinta es <strong>darle la navaja al mono y esperar que cuide el barrio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, decidi&oacute; cerrar comisar&iacute;as en Rosario &mdash;entre ellas la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2726,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[20],"class_list":["post-2725","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-seguridad","tag-destacados"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Gb6A8c_WoAAMlgb.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2725","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2725"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2725\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2727,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2725\/revisions\/2727"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2726"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}