{"id":2903,"date":"2025-07-14T00:43:40","date_gmt":"2025-07-14T03:43:40","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=2903"},"modified":"2025-07-14T01:12:50","modified_gmt":"2025-07-14T04:12:50","slug":"por-que-las-jubilaciones-son-bajas-en-argentina-y-el-sistema-previsional-esta-quebrado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2025\/07\/14\/por-que-las-jubilaciones-son-bajas-en-argentina-y-el-sistema-previsional-esta-quebrado\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 las jubilaciones son bajas en Argentina y el sistema previsional est\u00e1 quebrado"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Envejecimiento poblacional y crisis previsional a nivel global<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema de las jubilaciones bajas y sistemas previsionales en crisis no es exclusivo de Argentina. En todo el mundo, los <strong>sistemas de pensiones enfrentan tensiones demogr\u00e1ficas<\/strong>: la gente vive cada vez m\u00e1s a\u00f1os gracias a los avances en salud, mientras disminuye la proporci\u00f3n de trabajadores j\u00f3venes que aportan. Muchos pa\u00edses deben reformar sus sistemas para evitar la quiebra. <strong>Francia<\/strong>, por ejemplo, se vio obligada en 2023 a elevar la edad jubilatoria de 62 a 64 a\u00f1os en medio de fuertes protestas, con el fin de sostener financieramente su r\u00e9gimen p\u00fablico. La raz\u00f3n es simple: <em>las personas est\u00e1n cobrando pensiones por m\u00e1s tiempo debido a una mayor expectativa de vida<\/em>, lo que <strong>aumenta la carga sobre los fondos previsionales<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este fen\u00f3meno se observa tambi\u00e9n en Argentina. La poblaci\u00f3n de adultos mayores est\u00e1 creciendo constantemente: <strong>los mayores de 65 a\u00f1os pasaron de ser el 2% de la poblaci\u00f3n en 1895 a cerca del 12% en 2022<\/strong>, y se proyecta que seguir\u00e1n aumentando. En paralelo, las mejoras en salud hacen que los adultos mayores vivan m\u00e1s a\u00f1os activos. En las \u00faltimas d\u00e9cadas <strong>la expectativa de vida al nacer en Argentina aument\u00f3 unos 7 a\u00f1os<\/strong>, y hoy una persona de 70 a\u00f1os puede tener condiciones f\u00edsicas similares a las de una de 50 a\u00f1os de hace treinta a\u00f1os. Esto, que en s\u00ed es un logro de desarrollo, <strong>complica la sostenibilidad de un sistema previsional de reparto<\/strong> (donde los trabajadores actuales financian a los jubilados actuales) si no se ajustan par\u00e1metros como la edad de retiro o la tasa de aportes. Muchos pa\u00edses desarrollados tienen <strong>3 a 4 trabajadores activos por cada jubilado para equilibrar las cuentas<\/strong>, pero en Argentina esa <strong>relaci\u00f3n activo\u2013pasivo est\u00e1 muy por debajo<\/strong> de lo necesario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En resumen, <em>a nivel mundial<\/em> las jubilaciones enfrentan una <strong>\u201ctormenta perfecta\u201d<\/strong>: m\u00e1s beneficiarios viviendo m\u00e1s tiempo y relativamente menos cotizantes. <strong>Incluso naciones ricas<\/strong> est\u00e1n ajustando sus sistemas ante riesgos de insolvencia. Sin embargo, en Argentina estos problemas estructurales se han agravado por <strong>decisiones pol\u00edticas locales equivocadas<\/strong> que han llevado el sistema previsional al borde de la quiebra.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Decisiones pol\u00edticas que quebraron el sistema previsional argentino<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el plano local, distintos gobiernos intervinieron en el sistema previsional con fines de <strong>corto plazo<\/strong> y <strong>electoralistas<\/strong>, profundizando su deterioro. En particular, las gestiones de <strong>N\u00e9stor Kirchner (2003\u20132007) y Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner (2007\u20132015, y luego 2019\u20132023 como vice)<\/strong> implementaron medidas que, si bien brindaron alivio moment\u00e1neo a algunos sectores, <em>hipotecaron la sustentabilidad futura<\/em> de las jubilaciones. A continuaci\u00f3n, se analizan las principales decisiones que llevaron a jubilaciones tan bajas y a un sistema pr\u00e1cticamente <strong>quebrado<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Nacionalizaci\u00f3n de las AFJP: fondos privados confiscados para gasto presente<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las pol\u00edticas m\u00e1s controvertidas fue la <strong>eliminaci\u00f3n de las AFJP (Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones)<\/strong> en 2008. Las AFJP hab\u00edan sido creadas en los 90 como cuentas individuales de ahorro previsional. Para 2007, ante la voracidad fiscal del Estado, <strong>el gobierno de N\u00e9stor Kirchner impuls\u00f3 que los afiliados pudieran volver voluntariamente al sistema p\u00fablico<\/strong>. El resultado fue ilustrativo: <em>solo el 17,8% de los trabajadores en las AFJP opt\u00f3 por pasarse al Estado<\/em>, lo que implica que <strong>m\u00e1s de 80% prefer\u00eda mantener sus ahorros en cuentas privadas<\/strong>. En otras palabras, cuando se consult\u00f3 en los hechos a los ahorristas (mediante esta \u201clibre opci\u00f3n\u201d), la gran mayor\u00eda <strong>no quer\u00eda que sus ahorros jubilatorios fueran estatizados<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de esa clara preferencia, en 2008 el gobierno de Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner <strong>decidi\u00f3 estatizar compulsivamente los fondos<\/strong>. Se disolvieron las AFJP y se cre\u00f3 un <em>\u00fanico r\u00e9gimen p\u00fablico<\/em> (SIPA), <strong>traspasando todos los ahorros privados acumulados al Estado<\/strong>. Esta medida signific\u00f3 para el gobierno un ingreso inmediato de <strong>m\u00e1s de 23.000 millones de d\u00f3lares<\/strong> en activos confiscados, adem\u00e1s de apropiarse del flujo anual de aportes de millones de trabajadores. El motivo de fondo fue paliar urgentes necesidades fiscales: para 2008 el Tesoro argentino ya enfrentaba un deterioro en sus cuentas p\u00fablicas. En palabras del economista y exministro Ricardo L\u00f3pez Murphy, <em>\u201ccomo no pudieron seducirlos, los violaron y los transfirieron al r\u00e9gimen estatal\u201d<\/em> refiri\u00e9ndose a que, al no lograr que los afiliados dejaran voluntariamente sus cuentas, el gobierno directamente <strong>expropi\u00f3 los ahorros previsionales<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este manotazo de fondos tuvo <strong>consecuencias grav\u00edsimas a largo plazo<\/strong>. En primer lugar, esos ahorros ya no estar\u00edan capitaliz\u00e1ndose para pagar futuras jubilaciones, sino que fueron gastados por el Estado en el corto plazo. En segundo lugar, destruy\u00f3 la confianza en las reglas de juego y ahuyent\u00f3 el desarrollo de un sistema de capitalizaci\u00f3n que pudiera complementar al de reparto. Se \u201cvendieron las joyas de la abuela\u201d para financiar un fest\u00edn de gasto presente, dejando un <strong>vac\u00edo patrimonial<\/strong> que a\u00f1os despu\u00e9s se traduce en <strong>jubilaciones magras<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Fondos jubilatorios usados para planes sociales y gasto pol\u00edtico<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 hizo el Estado con el enorme bot\u00edn previsional obtenido? Lejos de guardarlo para las jubilaciones, <strong>lo destin\u00f3 a planes asistenciales, cr\u00e9ditos dirigidos y otros gastos<\/strong> que brindaron <em>un alivio transitorio a la poblaci\u00f3n<\/em>, con fines claramente clientelistas. La propia Cristina Kirchner <strong>defendi\u00f3 abiertamente el uso de los fondos de ANSES (la caja previsional)<\/strong> para financiar la creaci\u00f3n en 2009 de la <strong>Asignaci\u00f3n Universal por Hijo (AUH)<\/strong> y otras erogaciones. <em>\u201cCuando exist\u00edan las AFJP nadie se preocupaba de que con el dinero de los trabajadores se compraban acciones\u201d<\/em>, justific\u00f3 la entonces Presidente, argumentando que ahora esos recursos se usaban con \u201cjusticia social\u201d. Seg\u00fan datos oficiales de 2009, <strong>ANSES destin\u00f3 $2.600 millones de d\u00f3lares<\/strong> para pagar la AUH en su primer a\u00f1o, ahorr\u00e1ndole al Tesoro unos $1.300 millones de d\u00f3lares que antes gastaba en otros planes sociales. Es decir, se us\u00f3 la plata de los futuros jubilados para <strong>financiar programas asistencialistas del presente<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, se emplearon fondos de ANSES para todo tipo oficios ajenos a la seguridad social: desde pr\u00e9stamos subsidiados a empresas amigas, hasta financiar el d\u00e9ficit de empresas estatizadas como Aerol\u00edneas Argentinas, e incluso para programas tur\u00edsticos para jubilados que resultaban pol\u00edticamente rentables. Estas erogaciones dieron una <strong>sensaci\u00f3n de bienestar moment\u00e1neo<\/strong> \u2013por ejemplo, la AUH redujo la indigencia en 2010\u2013, pero a costa de <strong>vaciar la caja jubilatoria<\/strong>. En la pr\u00e1ctica, se consumieron los ahorros destinados a pagar pensiones futuras, <em>hipotecando el ingreso de los jubilados de hoy<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propia Cristina Kirchner lleg\u00f3 a afirmar sin rodeos que <em>\u201csi no hubi\u00e9ramos recuperado las AFJP, la AUH no existir\u00eda\u201d<\/em>, reconociendo que <strong>la expansi\u00f3n del asistencialismo se financi\u00f3 con el dinero que originalmente era de los aportantes previsionales<\/strong>. Es decir, <strong>se redistribuyeron recursos de los trabajadores formales (sus ahorros jubilatorios) hacia otros sectores de la poblaci\u00f3n<\/strong> en forma de subsidios. Lejos de generar \u201cascenso social\u201d, este esquema termin\u00f3 por <strong>subsidiar la pobreza estructural<\/strong>, como veremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Moratorias masivas: 7 de cada 10 nuevos jubilados no aportaron lo suficiente<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra decisi\u00f3n pol\u00e9mica que agrav\u00f3 la fragilidad del sistema fue la implementaci\u00f3n de <strong>moratorias previsionales masivas<\/strong>. Estas moratorias permitieron que <strong>personas que no hab\u00edan completado los 30 a\u00f1os de aportes requeridos<\/strong> pudieran igualmente acceder a una jubilaci\u00f3n m\u00ednima, pagando una peque\u00f1a deuda simb\u00f3lica o nada en absoluto. En 2005 se lanz\u00f3 la primera moratoria amplia (conocida como \u201cjubilaci\u00f3n para amas de casa\u201d), a la que siguieron nuevas rondas en 2014 y a\u00f1os posteriores. Si bien estas medidas extendieron la cobertura previsional al 91% de los adultos mayores \u2013casi universalizando las jubilaciones\u2013 lo hicieron <strong>sin base contributiva real<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El resultado hoy es un sistema altamente <em>desequilibrado<\/em>: <strong>la mayor\u00eda de los jubilados nunca aport\u00f3 lo que exige la ley<\/strong>. Seg\u00fan datos oficiales recientes, <strong>el 60% de los beneficiarios previsionales actuales (m\u00e1s de 4,3 millones de personas) accedi\u00f3 a su haber mediante moratorias sin reunir los 30 a\u00f1os de aportes<\/strong>. Apenas <strong>4 de cada 10 jubilados<\/strong> ten\u00edan sus contribuciones completas (unos 2,84 millones). En el caso de las jubilaciones otorgadas en los \u00faltimos a\u00f1os, la proporci\u00f3n v\u00eda moratoria fue a\u00fan mayor: cerca del <strong>68% de las jubilaciones vigentes se obtuvieron por moratoria<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este esquema implic\u00f3 <strong>un enorme costo fiscal<\/strong> que se carg\u00f3 sobre los pocos aportantes: de golpe el sistema tuvo que pagar millones de haberes extra que <em>no ten\u00edan respaldo en contribuciones acumuladas<\/em>. Para graficarlo, <strong>el n\u00famero de beneficiarios previsionales se duplic\u00f3<\/strong> en dos d\u00e9cadas, pasando de 3,3 millones en 2001 a <strong>7,1 millones en 2024<\/strong>. Sin embargo, esa expansi\u00f3n no vino acompa\u00f1ada de un equivalente aumento de aportantes, por lo que la relaci\u00f3n activo\/pasivo se desplom\u00f3 a niveles cr\u00edticos (cerca de <em>1,3 trabajadores formales por cada jubilado<\/em>, si se considera solo el SIPA). Expertos estiman que <strong>se requerir\u00edan al menos 3 o 4 aportantes por jubilado<\/strong> para que el esquema de reparto sea sostenible, algo lej\u00edsimo de la realidad argentina actual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lo m\u00e1s injusto<\/strong> de estas moratorias es que se financiaron con recursos de los trabajadores que s\u00ed aportaron regularmente. <em>No se pag\u00f3 con fondos de Cristina Kirchner ni \u201cde los ricos\u201d<\/em> \u2013como a veces se argumenta\u2013, <strong>sino con el dinero de los propios jubilados contributivos<\/strong>. Cada peso destinado a pagar una pensi\u00f3n a alguien que no aport\u00f3 es un peso menos para los que s\u00ed lo hicieron. <strong>Hoy el dinero de la caja previsional, en vez de dividirse entre los ~3 millones de jubilados que contribuyeron efectivamente, debe repartirse entre m\u00e1s de 7 millones de beneficiarios<\/strong>. Esto explica por qu\u00e9 los haberes son tan bajos: <em>si el mismo fondo se dividiera entre menos de la mitad de beneficiarios, cada uno podr\u00eda cobrar m\u00e1s del doble<\/em>. De hecho, c\u00e1lculos simples muestran que <strong>las jubilaciones m\u00ednimas podr\u00edan ser del orden de un 120% superiores<\/strong> si solo se pagaran a quienes cumplieron con sus aportes. En valores de hoy, la m\u00ednima (que ronda los $300.000 mensuales actualmente) podr\u00eda acercarse a unos $700.000 de haberse mantenido un padr\u00f3n acotado a aportantes genuinos. Esta brecha cuantifica el <strong>perjuicio directo que sufren los jubilados \u201cde ley\u201d<\/strong> debido a la masiva inclusi\u00f3n de beneficiarios sin aportes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para resumir el panorama actual del sistema argentino, la siguiente tabla contrasta la cantidad de jubilados que aportaron plenamente con aquellos incorporados por moratorias:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout mtr-table mtr-thead-th\"><thead><tr><th data-mtr-content=\"Beneficiarios previsionales (2024)\" class=\"mtr-th-tag\"><div class=\"mtr-cell-content\">Beneficiarios previsionales (2024)<\/div><\/th><th data-mtr-content=\"Personas\" class=\"mtr-th-tag\"><div class=\"mtr-cell-content\">Personas<\/div><\/th><th data-mtr-content=\"Porcentaje del total\" class=\"mtr-th-tag\"><div class=\"mtr-cell-content\">Porcentaje del total<\/div><\/th><\/tr><\/thead><tbody><tr><td data-mtr-content=\"Beneficiarios previsionales (2024)\" class=\"mtr-td-tag\"><div class=\"mtr-cell-content\"><strong>Total jubilados y pensionados (SIPA)<\/strong><\/div><\/td><td data-mtr-content=\"Personas\" class=\"mtr-td-tag\"><div class=\"mtr-cell-content\">7.140.000 aprox.<\/div><\/td><td data-mtr-content=\"Porcentaje del total\" class=\"mtr-td-tag\"><div class=\"mtr-cell-content\">100%<\/div><\/td><\/tr><tr><td data-mtr-content=\"Beneficiarios previsionales (2024)\" class=\"mtr-td-tag\"><div class=\"mtr-cell-content\">Con 30 a\u00f1os de aportes (r\u00e9gimen contributivo)<\/div><\/td><td data-mtr-content=\"Personas\" class=\"mtr-td-tag\"><div class=\"mtr-cell-content\">2.841.954<\/div><\/td><td data-mtr-content=\"Porcentaje del total\" class=\"mtr-td-tag\"><div class=\"mtr-cell-content\">40%<\/div><\/td><\/tr><tr><td data-mtr-content=\"Beneficiarios previsionales (2024)\" class=\"mtr-td-tag\"><div class=\"mtr-cell-content\">V\u00eda moratorias (aportes incompletos)<\/div><\/td><td data-mtr-content=\"Personas\" class=\"mtr-td-tag\"><div class=\"mtr-cell-content\">4.299.928<\/div><\/td><td data-mtr-content=\"Porcentaje del total\" class=\"mtr-td-tag\"><div class=\"mtr-cell-content\">60%<\/div><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Fuente: Bolet\u00edn Estad\u00edstico de ANSES \/ Infobae (2024).*<\/em>*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tabla evidencia c\u00f3mo <strong>6 de cada 10 beneficios previsionales fueron otorgados sin los aportes requeridos<\/strong>, reflejando el enorme peso de las moratorias. En la pr\u00e1ctica, el <strong>sistema previsional devino en un esquema asistencial<\/strong> financiado por salarios presentes, perdiendo su naturaleza de seguro contributivo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" data-id=\"2910\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/jubilacion_comparacion-1024x683.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2910\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/jubilacion_comparacion-1024x683.png 1024w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/jubilacion_comparacion-300x200.png 300w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/jubilacion_comparacion-768x512.png 768w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/jubilacion_comparacion.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" data-id=\"2911\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/beneficiarios_distribucion-1024x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2911\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/beneficiarios_distribucion-1024x1024.png 1024w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/beneficiarios_distribucion-300x300.png 300w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/beneficiarios_distribucion-150x150.png 150w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/beneficiarios_distribucion-768x768.png 768w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/beneficiarios_distribucion-70x70.png 70w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/beneficiarios_distribucion.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Consecuencias: jubilados empobrecidos, desaliento al trabajo y m\u00e1s pobreza estructural<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las pol\u00edticas descriptas \u2013expropiar los fondos de las AFJP y usarlos para gasto corriente, y jubilar masivamente a personas sin aportes\u2013 <strong>han da\u00f1ado al pa\u00eds en m\u00faltiples aspectos<\/strong>. En el corto plazo pudieron dar cierta ilusi\u00f3n de prosperidad o justicia social, pero sus efectos de largo plazo han sido profundamente negativos, tanto para los jubilados como para la econom\u00eda en general. A continuaci\u00f3n, se enumeran las principales consecuencias:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Jubilaciones miserables:<\/strong> Hoy las prestaciones son realmente bajas en t\u00e9rminos reales. Debido al despilfarro de los ahorros previsionales y a la sobrecarga de beneficiarios, <em>los jubilados que s\u00ed aportaron toda su vida terminan cobrando haberes de pobreza<\/em>. La <strong>jubilaci\u00f3n m\u00ednima equivale a apenas USD 200\u2013300 mensuales<\/strong> al tipo de cambio libre, insuficiente para cubrir las necesidades b\u00e1sicas de un adulto mayor. Incluso el haber medio actual sigue <strong>7% por debajo del promedio hist\u00f3rico<\/strong> en poder adquisitivo, pese a recientes ajustes. Los continuos parches (bonos, reajustes de emergencia) no logran compensar la p\u00e9rdida porque el problema es estructural: <strong>falta el dinero<\/strong> que se gast\u00f3 en el pasado y sobran obligaciones impagas con una poblaci\u00f3n cubierta artificialmente. Como referencia, en otros pa\u00edses con sistemas m\u00e1s equilibrados la tasa de sustituci\u00f3n (porcentaje del sueldo reemplazado por la pensi\u00f3n) suele ser m\u00e1s alta; en Francia, por ejemplo, ronda el 74% del ingreso previo, mientras en Argentina muchos jubilados apenas alcanzan el 50% o menos, agravando su vulnerabilidad econ\u00f3mica.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Desincentivo al trabajo formal:<\/strong> El esquema argentino actual castiga a quien aport\u00f3 e <em>ir\u00f3nicamente premia a quien no lo hizo<\/em>. Esto env\u00eda una se\u00f1al perversa a las nuevas generaciones de trabajadores: <em>\u201cno vale la pena aportar durante 30 a\u00f1os, total al final te jubil\u00e1s igual por moratoria\u201d<\/em>. El resultado probable es mayor informalidad laboral y evasi\u00f3n previsional, debilitando todav\u00eda m\u00e1s la base de financiamiento. De hecho, expertos se\u00f1alan que muchos de los que accedieron a jubilaciones v\u00eda moratoria <strong>tuvieron historiales laborales informales<\/strong> o discontinuos, y siguen trabajando en negro tras jubilarse, porque el sistema no incentiva la formalizaci\u00f3n. As\u00ed, se crea un c\u00edrculo vicioso de <strong>informalidad y asistencia<\/strong>: la gente evita contribuir, luego depende del Estado para jubilarse y cobra pensiones bajas que los fuerzan a seguir trabajando precariamente en la vejez. Este modelo <em>aniquila la cultura del trabajo y el ahorro<\/em>, pilares del progreso en cualquier sociedad.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Aumento de la pobreza y la marginalidad:<\/strong> Quiz\u00e1s la mayor iron\u00eda es que, pese al discurso de \u201cinclusi\u00f3n social\u201d, estas pol\u00edticas <strong>no lograron disminuir la pobreza de manera sustentable<\/strong>, m\u00e1s bien la han agravado a largo plazo. Mientras <strong>el mundo reduc\u00eda dr\u00e1sticamente la pobreza<\/strong> gracias al crecimiento econ\u00f3mico y la apertura de mercados (la tasa mundial de pobreza extrema cay\u00f3 de 37,8% en 1990 a apenas ~11% en 2014, y sigui\u00f3 bajando hasta 2019).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Multiplicaci\u00f3n de las villas miseria<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No solo la pobreza monetaria creci\u00f3 nuevamente, sino que <strong>se profundiz\u00f3 la pobreza estructural<\/strong>. Los recursos previsionales volcados a asistencialismo <em>no generaron movilidad social ascendente<\/em>, sino que muchas familias quedaron atrapadas en la dependencia de planes. Un indicador contundente es la proliferaci\u00f3n de <strong>villas miseria y asentamientos precarios<\/strong> en la \u00faltima d\u00e9cada. De acuerdo al Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP), <em>Argentina contaba con 5.687 villas y asentamientos en 2018<\/em>, y en el relevamiento m\u00e1s reciente (datos a 2021) se identificaron <strong>6.467 barrios populares<\/strong> dispersos por todo el pa\u00eds. En ellos habitan entre <strong>4 y 5 millones de personas<\/strong>, aproximadamente el 10% de la poblaci\u00f3n nacional. La <strong>superficie ocupada por villas creci\u00f3 a un ritmo promedio de 2% anual entre 2017 y 2023<\/strong>, aceler\u00e1ndose respecto a la d\u00e9cada anterior. Esto significa que lejos de reducirse, <em>los asentamientos informales se multiplicaron y expandieron<\/em>. En 2016, un relevamiento parcial de TECHO ya hab\u00eda registrado al menos <strong>2.400 asentamientos<\/strong> en algunas provincias, donde viv\u00edan m\u00e1s de <strong>650.000 familias<\/strong> en condiciones muy precarias. La situaci\u00f3n ha ido a peor: para 2023 el propio Estado reconoce una cifra casi <strong>tres veces mayor de barrios marginales<\/strong>. Este crecimiento de las <em>villas miseria<\/em> es la manifestaci\u00f3n visible de c\u00f3mo <strong>el asistencialismo cr\u00f3nico termin\u00f3 subsidiando la pobreza<\/strong>, en lugar de combatirla. Las pol\u00edticas de transferencias de dinero sin exigir contraprestaci\u00f3n ni fomentar la inserci\u00f3n laboral <strong>consolidaron bolsillos de pobreza intergeneracional<\/strong> (barrios enteros donde varias generaciones no han conocido el empleo formal). En contraste, muchos pa\u00edses de la regi\u00f3n y del mundo lograron <strong>reducir la pobreza de forma sostenible creando empleo privado y atrayendo inversiones<\/strong>, algo que en Argentina se vio relegado por el \u00e9nfasis en la redistribuci\u00f3n de un <strong>pie cada vez m\u00e1s peque\u00f1o de la torta econ\u00f3mica<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"610\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/output-1-1024x610.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2915\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/output-1-1024x610.png 1024w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/output-1-300x179.png 300w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/output-1-768x458.png 768w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/output-1-1536x915.png 1536w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/output-1.png 1980w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un sistema inviable tras a\u00f1os de populismo previsional<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En s\u00edntesis, las <strong>jubilaciones bajas en Argentina<\/strong> se explican por factores demogr\u00e1ficos comunes a muchos pa\u00edses (mayor longevidad, menos nacimientos) pero <em>agravados enormemente por decisiones pol\u00edticas locales equivocadas<\/em>. La <strong>estatizaci\u00f3n de las AFJP<\/strong> por parte del kirchnerismo y la apropiaci\u00f3n de los ahorros de los trabajadores para gastarlos en el corto plazo fue un <strong>puntapi\u00e9 inicial del desastre previsional<\/strong>: se dilapid\u00f3 el capital que deb\u00eda sustentar mejores jubilaciones futuras. A esto se sum\u00f3 la estrategia de <strong>jubilar masivamente a quienes no hab\u00edan aportado<\/strong>, utilizando la caja de ANSES como si fuera un fondo infinito para hacer pol\u00edtica social. <strong>Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner y N\u00e9stor Kirchner, en aras de un relato \u201cinclusivo\u201d, terminaron de romper el contrato previsional<\/strong>: hoy no hay correspondencia entre aporte y beneficio, y el sistema se sostiene con parches y deuda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las consecuencias est\u00e1n a la vista: <strong>jubilados empobrecidos<\/strong>, que despu\u00e9s de d\u00e9cadas de trabajo apenas sobreviven; <strong>trabajo desincentivado<\/strong>, porque el Estado iguala hacia abajo y castiga al que se esfuerza; y <strong>m\u00e1s pobreza y marginalidad<\/strong>, ya que los planes pagos con recursos previsionales <em>no sacaron a la gente de la pobreza<\/em>, sino que la acostumbraron a la asistencia permanente y la mantuvieron estructuralmente excluida del progreso. En otras palabras, <strong>se pan para hoy y hambre para ma\u00f1ana<\/strong>: se gastaron \u201clas joyas de la abuela\u201d para un veranito de consumo y clientelismo, y la resaca la sufren hoy tanto los jubilados como los sectores vulnerables que siguen sin oportunidades reales de desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde una perspectiva <strong>liberal y libertaria<\/strong>, lo ocurrido en Argentina es un <strong>caso de manual de los da\u00f1os que causa el intervencionismo estatal desmedido<\/strong>. En lugar de fomentar el ahorro privado, la inversi\u00f3n y el empleo \u2014que son las fuentes genuinas de prosperidad\u2014, el Estado eligi\u00f3 <strong>confiscar y repartir<\/strong>, malgastando recursos y rompiendo incentivos. Mientras pa\u00edses que abrazaron econom\u00edas m\u00e1s libres lograron crecimiento y reducci\u00f3n de la pobreza hist\u00f3rica, Argentina se empantan\u00f3 repartiendo una riqueza que no ten\u00eda, hasta agotar la gallina de los huevos de oro. Hoy el sistema previsional argentino est\u00e1, metaf\u00f3ricamente, <strong>quebrado<\/strong>: financieramente deficitario, socialmente injusto y pol\u00edticamente utilizado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Revertir esta situaci\u00f3n exigir\u00e1 inevitablemente <strong>reformas de fondo<\/strong>: restablecer la <strong>responsabilidad individual<\/strong> en el ahorro para la vejez (por ejemplo, recreando esquemas de capitalizaci\u00f3n o cuentas personales inviolables), <strong>focalizar la asistencia<\/strong> solo en quienes realmente la necesitan (en vez de jubilaciones masivas sin aportes), y <strong>premiar el trabajo y la formalidad<\/strong> en lugar de castigarlos. Son medidas dif\u00edciles pero necesarias si se quiere evitar un colapso mayor. De lo contrario, las jubilaciones argentinas seguir\u00e1n siendo <em>sin\u00f3nimo de pobreza<\/em>, y el pa\u00eds continuar\u00e1 en el c\u00edrculo vicioso de <strong>m\u00e1s asistencialismo, menos trabajo y m\u00e1s pobreza<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, las jubilaciones son bajas en Argentina <em>porque el sistema fue saqueado y desnaturalizado<\/em>. Reconstruir un sistema previsional solvente y justo demandar\u00e1 dejar atr\u00e1s las falsas soluciones del populismo previsional y abrazar <strong>pol\u00edticas de libertad econ\u00f3mica, previsi\u00f3n y respeto a la propiedad<\/strong> que han demostrado ser las \u00fanicas capaces de generar prosperidad duradera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Envejecimiento poblacional y crisis previsional a nivel global El problema de las jubilaciones bajas y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2905,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[20],"class_list":["post-2903","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-investigacion","tag-destacados"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/20241018131241_jubilados_5.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2903","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2903"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2903\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2917,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2903\/revisions\/2917"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2905"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2903"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2903"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2903"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}