{"id":3073,"date":"2025-07-25T14:21:23","date_gmt":"2025-07-25T17:21:23","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=3073"},"modified":"2025-07-25T14:22:35","modified_gmt":"2025-07-25T17:22:35","slug":"kicillof-24-policias-y-un-asado-polemico-autoritarismo-ideologico-en-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2025\/07\/25\/kicillof-24-policias-y-un-asado-polemico-autoritarismo-ideologico-en-democracia\/","title":{"rendered":"Kicillof, 24 polic\u00edas y un asado pol\u00e9mico: \u00bfAutoritarismo ideol\u00f3gico en democracia?"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gobernador bonaerense <strong>Axel Kicillof<\/strong> se encuentra en el centro de la pol\u00e9mica tras apartar de sus cargos a <strong>24 jefes policiales<\/strong> de la Provincia de Buenos Aires. El motivo: haber participado de un <em>asado de camarader\u00eda<\/em> con <strong>Maximiliano Bondarenko<\/strong>, un ex comisario ahora candidato opositor de <em>La Libertad Avanza<\/em> (el partido libertario de Javier Milei). Cr\u00edticos del gobierno calificaron la medida como una \u201ccacer\u00eda de brujas\u201d y acusan a Kicillof de <em>abuso de poder<\/em>, afirmando que <em>\u201clos echaron por compartir un asado de camarader\u00eda\u201d<\/em> con un rival pol\u00edtico. La ministra de Seguridad nacional, <strong>Patricia Bullrich<\/strong>, respald\u00f3 a los oficiales desplazados y denunci\u00f3 que Kicillof inici\u00f3 una persecuci\u00f3n ideol\u00f3gica porque \u201codia a la Polic\u00eda\u201d. Seg\u00fan Bullrich, <em>\u201cecharon a 24 polic\u00edas porque comparten amistad con alguien que es candidato\u201d<\/em>, en referencia a Bondarenko.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Kicillof, por su parte, defendi\u00f3 la decisi\u00f3n ampar\u00e1ndose en la normativa vigente: los reglamentos proh\u00edben a polic\u00edas en servicio realizar <em>\u201cactividades partidarias\u201d<\/em> o conspirativas dentro de la fuerza. De acuerdo con el ministro de Seguridad provincial, Javier Alonso, los uniformados separados <strong>\u201ctrabajaban para Bondarenko\u201d<\/strong> y habr\u00edan planeado un <em>\u201cgolpe al comando institucional\u201d<\/em> de la polic\u00eda con miras a una futura intervenci\u00f3n de la fuerza. No obstante, para la oposici\u00f3n estos argumentos no son m\u00e1s que excusas. <strong>Sebasti\u00e1n Pareja<\/strong>, dirigente de La Libertad Avanza en Buenos Aires, enfatiz\u00f3 que <em>\u201cpor un asado que fue una semana antes del cierre de listas\u2026 la represalia no se hizo esperar y lleg\u00f3 para todos ellos\u201d<\/em>. En otras palabras, sostienen que el gobierno de Kicillof castig\u00f3 de forma fulminante a los polic\u00edas por el simple hecho de reunirse socialmente con un candidato opositor.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Paralelismos con reg\u00edmenes autoritarios<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las denuncias de <strong>persecuci\u00f3n pol\u00edtica<\/strong> e <strong>ideol\u00f3gica<\/strong> en este caso han llevado a muchos a trazar inquietantes paralelismos hist\u00f3ricos. La idea de expulsar a funcionarios o empleados del Estado por <em>\u201cno pensar como el gobierno\u201d<\/em> evoca pr\u00e1cticas propias de reg\u00edmenes totalitarios \u2013tanto de derecha como de izquierda\u2013 en los que la lealtad al l\u00edder o al partido \u00fanico se impon\u00eda por sobre cualquier atisbo de pluralismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fascismo italiano:<\/strong> Bajo la dictadura de Benito Mussolini en la Italia fascista, la exigencia de lealtad absoluta al Estado fue pol\u00edtica de Estado. De hecho, una ley del <em>24 de diciembre de 1925<\/em> estableci\u00f3 que <em>\u201ctodos los funcionarios p\u00fablicos que rechacen jurar fidelidad al Estado italiano deben ser destituidos\u201d<\/em>. Quien no comulgara con los designios del r\u00e9gimen era removido sin miramientos de la administraci\u00f3n p\u00fablica. Adem\u00e1s, el r\u00e9gimen fascista prohibi\u00f3 los partidos opositores, clausur\u00f3 medios independientes y confin\u00f3 a disidentes pol\u00edticos en islas-prisi\u00f3n. La consigna era clara: <strong>solo hab\u00eda lugar para quienes fueran incondicionales al Duce<\/strong>. Cualquier funcionario sospechado de deslealtad o tibieza ideol\u00f3gica era expulsado del Estado, prefigurando el mismo tipo de purga pol\u00edtica que hoy se le critica a Kicillof.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Purga sovi\u00e9tica:<\/strong> En el mismo expectro ideol\u00f3gico de izquierda y del Estado por sobre todas las cosas, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica de <strong>Stalin<\/strong> llev\u00f3 a cabo la tristemente c\u00e9lebre <strong>Gran Purga<\/strong> (<em>Yezh\u00f3vshchina<\/em> o <em>Gran Terror<\/em>, 1936-1938). En esa serie de campa\u00f1as represivas, <em>\u201ccientos de miles de miembros del Partido Comunista Sovi\u00e9tico, socialistas, anarquistas y opositores fueron perseguidos o vigilados por la polic\u00eda; adem\u00e1s, se realizaron juicios p\u00fablicos\u201d<\/em> y un gran n\u00famero de acusados termin\u00f3 ejecutado o enviado a campos de trabajo forzado. El stalinismo justific\u00f3 estas purgas alegando la necesidad de \u201climpiar el camino de elementos saboteadores o disidentes\u201d internos, especialmente de cara a la amenaza externa de la Alemania nazi. Sin embargo, como se\u00f1alan los historiadores, <em>\u201cuna gran cantidad de las v\u00edctimas eran miembros del propio Partido Comunista y l\u00edderes de las Fuerzas Armadas\u201d<\/em> sovi\u00e9ticas. Es decir, Stalin elimin\u00f3 sistem\u00e1ticamente a cualquier cuadro del Estado que no considerara 100% leal a su l\u00ednea, consolidando un <strong>totalitarismo ideol\u00f3gico<\/strong> absoluto. Salvando las distancias, muchos ven en la decisi\u00f3n de Kicillof ecos de esa mentalidad: apartar preventivamente a quienes percibe como <em>\u201cquinta columna\u201d<\/em> interna por haber confraternizado con la oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Peronismo y lealtad partidaria:<\/strong> La historia argentina no es ajena a episodios de <strong>purga ideol\u00f3gica<\/strong> dentro del Estado. Durante el primer peronismo (1946-1955), Juan Domingo Per\u00f3n y especialmente su influyente esposa <strong>Eva Duarte<\/strong> promovieron abiertamente el alineamiento total de los trabajadores y empleados p\u00fablicos con la \u201ccausa peronista\u201d. Evita lleg\u00f3 a proclamar que <em>en la Argentina peronista no habr\u00eda lugar para los traidores o indiferentes:<\/em> en su \u00faltimo discurso p\u00fablico (1\u00b0 de mayo de 1952) advirti\u00f3 que si las fuerzas olig\u00e1rquicas osaban desafiar a Per\u00f3n, <strong>\u201csaldr\u00e9 con el pueblo\u2026 para no dejar en pie ning\u00fan ladrillo que no sea peronista\u201d<\/strong>. Esta frase \u2013<em>\u201cno dejar en pie ning\u00fan ladrillo que no sea peronista\u201d<\/em>\u2013 ejemplifica la postura de <strong>lealtad absoluta o expulsi\u00f3n<\/strong>: en el Estado y en la sociedad deb\u00eda quedar \u00fanicamente quien estuviera comprometido con la causa de Per\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aquellos considerados desafectos al movimiento fueron efectivamente apartados o castigados. Un caso emblem\u00e1tico fue el del sindicalista <strong>Cipriano Reyes<\/strong>, art\u00edfice de la movilizaci\u00f3n obrera del 17 de octubre de 1945 pero luego cr\u00edtico de ciertas decisiones de Per\u00f3n. Reyes se opuso a diluir su Partido Laborista dentro del partido peronista \u00fanico, y poco despu\u00e9s fue acusado de encabezar un complot contra el gobierno. Termin\u00f3 <strong>encarcelado y torturado<\/strong>, y solo recuper\u00f3 la libertad tras la ca\u00edda de Per\u00f3n en 1955. La suerte de Reyes env\u00eda un mensaje claro: bajo el peronismo cl\u00e1sico, <em>\u201cen el Estado nadie pod\u00eda permanecer si no estaba comprometido con la causa peronista\u201d<\/em>. Quienes no comulgaban plenamente con el oficialismo de entonces sufr\u00edan persecuci\u00f3n pol\u00edtica, despidos de sus empleos p\u00fablicos e incluso prisi\u00f3n. Este antecedente hist\u00f3rico resuena hoy en la provincia de Buenos Aires, donde se acusa a Kicillof \u2013un gobernador comunista de l\u00ednea kirchnerista\u2013 de <strong>reeditar una suerte de autoritarismo ideol\u00f3gico<\/strong> al sancionar a agentes de seguridad por el mero hecho de <em>no ser de los suyos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfAutoritarismo ideol\u00f3gico en plena democracia?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caso de los 24 polic\u00edas bonaerenses despedidos reaviva el debate sobre los l\u00edmites entre la lealtad institucional y la <strong>libertad pol\u00edtica<\/strong> de los funcionarios en una democracia. Es entendible que se exija neutralidad pol\u00edtico-partidaria a las fuerzas de seguridad mientras est\u00e1n en servicio; de hecho, la Ley org\u00e1nica policial proh\u00edbe expl\u00edcitamente la militancia partidaria de los agentes en actividad. No obstante \u00bfcenar con un candidato convierte a cualquier asistente en militante activo? La <strong>dureza extrema<\/strong> de la respuesta de Kicillof \u2013interpretada por muchos como un <strong>castigo ejemplar<\/strong> m\u00e1s que una medida administrativa\u2013 enciende alarmas sobre una deriva autoritaria. <strong>\u00bfSe est\u00e1 usando la normativa como excusa para depurar a gente por sus ideas o amistades pol\u00edticas?<\/strong> Cuando un gobierno democr\u00e1ticamente electo incurre en pr\u00e1cticas de <em>\u201cpurga ideol\u00f3gica\u201d<\/em>, inmediatamente surgen comparaciones con los reg\u00edmenes totalitarios del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, la oposici\u00f3n sostiene que Kicillof actu\u00f3 m\u00e1s movido por intolerancia ideol\u00f3gica que por genuinas faltas disciplinarias. Hablan de <em>\u201cpersecuci\u00f3n pol\u00edtica\u201d<\/em> y de un <em>abuso de poder incompatible con la vida democr\u00e1tica<\/em>. Incluso figuras no alineadas con La Libertad Avanza expresaron preocupaci\u00f3n: <strong>\u00bfes aceptable que en una democracia un gobernador eche a empleados p\u00fablicos simplemente por reunirse socialmente con opositores?<\/strong> Tales acciones, de confirmarse como represalias pol\u00edticas, <strong>erosionan el pluralismo<\/strong> y env\u00edan un mensaje intimidante al resto de los funcionarios: <em>\u201calinearse o atenerse a las consecuencias\u201d<\/em>. Esto recuerda al <strong>totalitarismo de partido \u00fanico<\/strong>, sea el de Mussolini, Stalin o ciertos periodos del peronismo, donde el Estado exig\u00eda adhesi\u00f3n ideol\u00f3gica monol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parad\u00f3jicamente, la decisi\u00f3n de Axel Kicillof podr\u00eda transformarse en un <strong>tiro por la culata<\/strong>. Con esta medida, el gobernador no solo puso en el centro de la escena a <strong>Maximiliano Bondarenko<\/strong>, sino que lo ubic\u00f3 simb\u00f3licamente <strong>del lado de las fuerzas de seguridad<\/strong>, un reclamo urgente de los bonaerenses, especialmente en el Conurbano, la regi\u00f3n m\u00e1s insegura del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las estad\u00edsticas muestran que el Gran Buenos Aires es un verdadero <strong>para\u00edso para los delincuentes<\/strong>: motochorros, desarmaderos, escruches, carteristas, asesinatos de colectiveros, ataques a comerciantes y apu\u00f1alamientos en plena v\u00eda p\u00fablica son parte del paisaje cotidiano. A esto se suma la presencia impune de <strong>l\u00edderes narcos<\/strong> que controlan barrios enteros, mientras los vecinos viven pr\u00e1cticamente <strong>enjaulados en sus propios hogares<\/strong>, sin poder disfrutar de la vida en la calle. Las <strong>mujeres<\/strong>, particularmente, padecen una verdadera odisea cada vez que deben salir de sus casas, a cualquier hora, por el simple hecho de caminar por la v\u00eda p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este contexto, Kicillof parece haberse puesto <strong>del lado equivocado de la historia<\/strong>: al castigar a polic\u00edas por confraternizar con un opositor, queda alineado \u2013al menos en la percepci\u00f3n p\u00fablica\u2013 <strong>contra las fuerzas de seguridad<\/strong> y, por extensi\u00f3n, del lado de quienes socavan el orden. La ciudadan\u00eda, que exige m\u00e1s control policial y no menos, podr\u00eda interpretar esta decisi\u00f3n como una muestra del <strong>viejo sesgo ideol\u00f3gico socialista<\/strong> que desconf\u00eda de la polic\u00eda y, en cambio, diluye su accionar mientras la delincuencia avanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lejos de disciplinar pol\u00edticamente a la Bonaerense, Kicillof corre el riesgo de fortalecer la imagen de Bondarenko como un <strong>defensor de los uniformados<\/strong> en medio de la peor crisis de inseguridad de la provincia. Y en un a\u00f1o electoral, este error de c\u00e1lculo podr\u00eda costarle caro: los bonaerenses ya no discuten ideolog\u00eda, <strong>discuten sobrevivir<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un asado que desat\u00f3 una purga en la Polic\u00eda Bonaerense<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3076,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[20],"class_list":["post-3073","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica","tag-destacados"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/KRMBMFUHRZBGDP5EJAB5ZX6SRY-1.avif","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3073","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3073"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3073\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3075,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3073\/revisions\/3075"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3076"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3073"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3073"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3073"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}