{"id":3347,"date":"2025-08-12T13:10:44","date_gmt":"2025-08-12T16:10:44","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=3347"},"modified":"2025-08-12T19:02:08","modified_gmt":"2025-08-12T22:02:08","slug":"el-plan-de-la-extrema-izquierda-en-accion-plantar-discursos-de-odio-para-ejercer-violencia-real","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2025\/08\/12\/el-plan-de-la-extrema-izquierda-en-accion-plantar-discursos-de-odio-para-ejercer-violencia-real\/","title":{"rendered":"El plan de la extrema izquierda en acci\u00f3n: plantar \u00abdiscursos de odio\u00bb para ejercer violencia real"},"content":{"rendered":"\n<p>La <strong>izquierda<\/strong> ha encontrado en el siglo XXI una ventana perfecta para ejercer la violencia y relativizarla: el relato del <em>\u201cdiscurso de odio\u201d<\/em>. Con el respaldo de casi la <strong>totalidad de los grandes medios<\/strong> y las <strong>plataformas digitales m\u00e1s influyentes<\/strong> \u2014<em>Instagram, Facebook y YouTube<\/em>\u2014, que aplican <strong>censura sistem\u00e1tica<\/strong> contra cualquier idea que critique al progresismo o a la <strong>Agenda 2030<\/strong>, esta t\u00e1ctica no cambia la esencia original de su ideolog\u00eda: <strong>llegar al poder y conservarlo mediante la fuerza<\/strong>. No es una exageraci\u00f3n: <em>Karl Marx<\/em> hablaba de la <strong>dictadura del proletariado<\/strong> como etapa necesaria, y la historia muestra c\u00f3mo los <strong>bolcheviques<\/strong> impusieron su r\u00e9gimen en Rusia, fundando la <strong>URSS<\/strong> sobre la sangre de opositores. En <strong>Am\u00e9rica Latina<\/strong>, las d\u00e9cadas del <em>60, 70 y 80<\/em> fueron escenario de <strong>guerrillas marxistas<\/strong> que, lejos de fortalecer la democracia, la minaban con <strong>secuestros, asesinatos y terrorismo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, la estrategia es distinta: en lugar de esconderse tras <strong>c\u00e9lulas armadas<\/strong>, se <strong>infiltran en el sistema<\/strong> y usan la <em>psicolog\u00eda de masas<\/em> para <strong>fabricar enemigos<\/strong> y <strong>encender el resentimiento social<\/strong>. Alimentan <strong>complejos personales<\/strong> y los <strong>colectivizan<\/strong>, se\u00f1alando supuestas <em>causas nobles<\/em>: dicen defender a ultranza los <strong>derechos de mujeres y LGBT<\/strong>, mientras <strong>callan<\/strong> y hasta <strong>justifican<\/strong> las <strong>dictaduras isl\u00e1micas<\/strong> m\u00e1s <strong>mis\u00f3ginas<\/strong> y <strong>homof\u00f3bicas<\/strong> del planeta. <em>Solo \u201cimporta\u201d<\/em> la vida de mujeres y homosexuales en pa\u00edses democr\u00e1ticos; en los reg\u00edmenes que los <strong>lapidan<\/strong> o <strong>encarcelan<\/strong>, miran para otro lado.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, con un <strong>doble discurso<\/strong> sostenido en la <strong>manipulaci\u00f3n emocional<\/strong>, presentan al <strong>adversario pol\u00edtico<\/strong> como un <strong>enemigo p\u00fablico<\/strong> y habilitan cualquier tipo de <strong>agresi\u00f3n<\/strong> contra \u00e9l. Los <strong>nuevos fascistas<\/strong> se llaman a s\u00ed mismos <strong>antifascistas<\/strong>. Y la evidencia est\u00e1 a la vista: referentes como el <em>\u201cPitu\u201d Salvatierra<\/em> pueden pedir una <strong>guerra civil<\/strong> contra quienes piensan distinto sin que sus colegas progresistas lo condenen, porque en este juego, la <strong>intolerancia<\/strong> y la <strong>violencia<\/strong> siempre son <em>\u201cpor el bien com\u00fan\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Este patr\u00f3n no es teor\u00eda ni exageraci\u00f3n ret\u00f3rica: <strong>los \u00faltimos a\u00f1os est\u00e1n plagados de ejemplos concretos de c\u00f3mo la izquierda radical, amparada en este doble discurso, ha pasado de la intolerancia verbal a la violencia f\u00edsica<\/strong>, dejando un reguero de v\u00edctimas en distintas partes del mundo:<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">1. Asesinato de Miguel Uribe Turbay en Colombia<\/h3>\n\n\n\n<p>El 11 de agosto falleci\u00f3 <strong>Miguel Uribe Turbay<\/strong>, senador y precandidato presidencial conservador, tras dos meses de agon\u00eda luego de ser <strong>herido de gravedad en un mitin en Bogot\u00e1<\/strong> el 7 de junio. El autor material, un adolescente, fue detenido junto a varias personas vinculadas a la log\u00edstica del crimen, pero <strong>el autor intelectual permanece sin detenci\u00f3n<\/strong>.<br><br>El crimen ocurri\u00f3 en un pa\u00eds gobernado por el presente <strong>Gustavo Petro<\/strong>, exguerrillero del M\u201119, encuadrado en un contexto de Estado paralelo con nexos entre estructuras ilegales y el poder pol\u00edtico. Algunos sectores denuncian la influencia creciente del <strong>Cartel de los Soles<\/strong> desde Venezuela, que seg\u00fan informes ha penetrado en las fuerzas armadas y el r\u00e9gimen.<br><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">2. Bolsonaro apu\u00f1alado por extremista de izquierda<\/h3>\n\n\n\n<p>En septiembre de 2018, el entonces candidato <strong>Jair Bolsonaro fue apu\u00f1alado<\/strong> casi hasta la muerte por un agresor identificado con la izquierda. Aunque sobrevivi\u00f3 tras varias cirug\u00edas, el hecho marc\u00f3 un precedente de violencia pol\u00edtica. Hoy Bolsonaro es apresado por el m\u00e1ximo tribunal por tan solo tener manifestantes que piden que no siga avanzando la persecuci\u00f3n pol\u00edtica, mientras que cuando intentaron asesinarlo, se minimiz\u00f3 el acto como n caso aislado de una persona que ten\u00eda cierta justificaci\u00f3n de estar enojado contra las declaraciones del entonces candidato, mostrando la complicidad de los medios en construir el relato de la justificaci\u00f3n de la violencia si la persona es de izquierda.<br><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">3. Jap\u00f3n: el asesinato de Shinzo Abe<\/h3>\n\n\n\n<p>El <strong>8 de julio de 2022<\/strong>, el ex primer ministro <strong>Shinzo Abe<\/strong> fue <strong>asesinado a tiros<\/strong> durante un acto de campa\u00f1a en Nara. El atacante, <strong>Tetsuya Yamagami<\/strong>, utiliz\u00f3 un arma casera y dispar\u00f3 por la espalda, provocando lesiones fatales en una arteria. Aunque sus motivos declarados eran personales, la izquierda global y sus medios aprovecharon para desviar el foco y relativizar el hecho, evitando enmarcarlo como violencia pol\u00edtica contra un l\u00edder conservador.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">4. Estados Unidos: el atentado contra Donald Trump<\/h3>\n\n\n\n<p>El <strong>13 de julio de 2024<\/strong>, <strong>Donald Trump<\/strong> sufri\u00f3 un <strong>intento de asesinato<\/strong> durante un mitin electoral en Butler, Pensilvania. Un tirador desde un techo cercano le provoc\u00f3 una herida sangrante en la oreja, dejando adem\u00e1s un muerto y varios heridos. Pese a la gravedad del ataque, buena parte del progresismo medi\u00e1tico lo trat\u00f3 con frialdad, m\u00e1s preocupados por cuestionar al propio Trump que por condenar el atentado en\u00e9rgicamente.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">5. Argentina: golpizas y justificaciones medi\u00e1ticas<\/h3>\n\n\n\n<p>En octubre de 2024, el influencer libertario <strong>Fran Fijap<\/strong> fue <strong>golpeado brutalmente por una turba de manifestantes de izquierda<\/strong> frente al Congreso, en el marco de protestas por el veto a la Ley de Financiamiento Universitario. Perseguido hasta un local de empanadas, pudo salvar su vida gracias a que fue resguardado por transe\u00fantes. Sin embargo, <strong>medios afines al kirchnerismo y la izquierda minimizaron el ataque<\/strong>, sugiriendo que \u201cprovocaba\u201d a los manifestantes.<br>Lo mismo se ha repetido con militantes de Javier Milei, agredidos durante campa\u00f1as electorales por activistas feministas o LGBT radicalizados, en un clima donde se presenta a todo opositor como \u201codiador de jubilados\u201d o \u201cenemigo de discapacitados\u201d. Este relato infantil y simplista alimenta la idea de que la violencia est\u00e1 \u201cjustificada\u201d contra quienes ellos rotulan como \u201clos malos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">6. El diputado kirchnerista electo por Buenos Aires \u00abPitu\u00bb Salvatierra llama a la guerra civil contra los libertarios<\/h3>\n\n\n\n<p>Alejandro \u00abPitu\u00bb Salvatierra, electo diputado provincial por el kirchnerismo, con antecedentes penales que incluyen robo de bancos y vinculaciones con el narcotr\u00e1fico, llam\u00f3 a iniciar una <strong>guerra civil<\/strong> con la frase <strong>\u201cson ellos o nosotros\u201d<\/strong> mientras co-conduc\u00eda un programa radial financiado por pauta oficial. Este programa, dependiente de recursos estatales distribuidos discretamente a medios afines, simboliza el tel\u00f3n de fondo permisivo de la extrema izquierda para normalizar mensajes incendiarios y violentos que cruzan el l\u00edmite de los discursos a la incitaci\u00f3n expl\u00edcita.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">7. Legisladores comunistas de Sud\u00e1frica llaman a matar a personas blancas descendientes de extranjeros<\/h3>\n\n\n\n<p>En <strong>Sud\u00e1frica<\/strong>, la violencia pol\u00edtica con tinte ideol\u00f3gico se ha mezclado con un discurso <strong>abiertamente racista y xen\u00f3fobo<\/strong>. El <em>Partido Comunista de Sud\u00e1frica<\/em> y facciones aliadas dentro del Congreso Nacional Africano han sido se\u00f1alados por promover consignas como <em>\u201cKill the Boer\u201d<\/em> (<em>Maten al granjero<\/em>), un llamado directo a la eliminaci\u00f3n de productores agropecuarios blancos y sus familias, incluidos sus hijos, por el simple hecho de <strong>no ser originarios del pa\u00eds<\/strong> y tener ascendencia europea. No se trata solo de palabras: en los \u00faltimos a\u00f1os, los asesinatos y ataques brutales contra granjas han aumentado, dejando un reguero de v\u00edctimas. La consigna, lejos de ser condenada, fue normalizada en actos pol\u00edticos, al punto de que <strong>Donald Trump<\/strong>, en una reuni\u00f3n p\u00fablica con el presidente sudafricano y frente a la prensa internacional, mostr\u00f3 un video donde se coreaba este c\u00e1ntico violento, exponiendo la <strong>tolerancia del gobierno<\/strong> hacia una ret\u00f3rica que justifica el exterminio de personas por su origen y color de piel.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>8. Chile \u2013 Violencia en el estallido social (2019-2020)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En octubre de 2019, Chile vivi\u00f3 uno de los episodios m\u00e1s destructivos de su historia reciente, cuando bajo la excusa de protestar por el alza del transporte p\u00fablico y la \u201cdesigualdad social\u201d, grupos radicalizados de izquierda desataron una ola de violencia sin precedentes. Se incendiaron estaciones de metro, se saquearon comercios, se atacaron comisar\u00edas y hasta se intent\u00f3 prender fuego a iglesias hist\u00f3ricas. La ret\u00f3rica de \u201cmanifestaciones pac\u00edficas\u201d fue amplificada por medios afines, mientras el da\u00f1o econ\u00f3mico super\u00f3 los 3.000 millones de d\u00f3lares y se registraron decenas de muertos y mutilados, muchos de ellos inocentes que nada ten\u00edan que ver con el conflicto.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>9. Espa\u00f1a \u2013 Radicales de Podemos y la izquierda independentista (2019-2023)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En Espa\u00f1a, la combinaci\u00f3n de la izquierda populista de Podemos y el separatismo radical catal\u00e1n gener\u00f3 un clima de violencia pol\u00edtica recurrente. Las protestas por la independencia de Catalu\u00f1a y las manifestaciones contra decisiones judiciales derivaron en ataques a la polic\u00eda, quema de patrullas, bloqueo de aeropuertos y agresiones a periodistas. Desde sectores de la izquierda se justific\u00f3 abiertamente la violencia como \u201crespuesta al fascismo\u201d y se inst\u00f3 a \u201cacabar con la derecha\u201d como objetivo pol\u00edtico<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>10. Francia \u2013 \u201cBlack Blocs\u201d y violencia en protestas sindicales (2023)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En 2023, las protestas contra la reforma laboral impulsada por el presidente Emmanuel Macron fueron infiltradas por grupos de extrema izquierda conocidos como \u201cBlack Blocs\u201d. Vestidos de negro y encapuchados, destruyeron mobiliario urbano, incendiaron autos y atacaron edificios p\u00fablicos, enfrent\u00e1ndose violentamente a la polic\u00eda. El discurso oficial, en lugar de condenar la violencia, insisti\u00f3 en que era parte del \u201cderecho a la protesta\u201d, invisibilizando a los ciudadanos comunes que fueron v\u00edctimas de saqueos y destrozos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>11. Estados Unidos \u2013 Antifa y los disturbios de 2020<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tras la muerte de George Floyd, en mayo de 2020, ciudades como Portland, Seattle y Minneapolis fueron escenario de una escalada de violencia encabezada por grupos Antifa y otros colectivos de extrema izquierda. Comisar\u00edas fueron incendiadas, negocios (incluidos de propietarios afroamericanos) fueron saqueados, y opositores ideol\u00f3gicos fueron atacados f\u00edsicamente. En Portland, estos grupos llegaron a declarar zonas \u201caut\u00f3nomas\u201d sin polic\u00eda, donde se produjeron asesinatos y abusos, en una muestra de que el \u201cantifascismo\u201d autoproclamado es, en realidad, un fascismo de signo contrario.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>12. Brasil \u2013 MST (Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En Brasil, el MST \u2014de orientaci\u00f3n marxista\u2014 lleva d\u00e9cadas practicando la ocupaci\u00f3n ilegal de propiedades privadas, bajo el pretexto de la \u201creforma agraria popular\u201d. Adem\u00e1s de invadir y destruir cultivos, se han registrado casos de ataques f\u00edsicos contra productores rurales y sus familias. Durante los gobiernos del Partido de los Trabajadores, el MST goz\u00f3 de financiamiento p\u00fablico indirecto y respaldo pol\u00edtico, convirti\u00e9ndose en un brazo de presi\u00f3n que utiliza la violencia como m\u00e9todo de negociaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>13. Alemania \u2013 Autodenominados \u201cantifascistas\u201d contra opositores de derecha<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En Alemania, particularmente en ciudades como Berl\u00edn y Hamburgo, grupos que se autodenominan \u201cantifascistas\u201d han atacado sistem\u00e1ticamente a militantes y candidatos del partido de derecha AfD. Las agresiones incluyen palizas, vandalismo contra sedes partidarias y ataques a manifestaciones pac\u00edficas contra la inmigraci\u00f3n ilegal. Estos actos, en lugar de ser condenados un\u00e1nimemente, son relativizados por sectores pol\u00edticos y medi\u00e1ticos, que justifican la violencia si el blanco es un adversario ideol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>14. India \u2013 Naxalitas (guerrilla mao\u00edsta)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En India, la insurgencia mao\u00edsta conocida como los Naxalitas sigue activa en zonas rurales, especialmente en los estados de Chhattisgarh, Jharkhand y Odisha. Inspirados en la ideolog\u00eda de Mao Zedong, estos grupos han llevado a cabo emboscadas contra la polic\u00eda, destruido infraestructura y asesinado a civiles, todo bajo el discurso de una \u201crevoluci\u00f3n campesina\u201d que, en la pr\u00e1ctica, oprime a las comunidades locales. A pesar de d\u00e9cadas de violencia, sectores de la izquierda internacional intentan minimizar su accionar bajo el pretexto de la \u201clucha contra la desigualdad\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La muerte de Miguel Uribe Turbay en Colombia vuelve a exponer una tendencia peligrosa: la izquierda radical, que hist\u00f3ricamente lleg\u00f3 al poder por la fuerza, hoy se vale del relato del \u201cdiscurso de odio\u201d para justificar la violencia pol\u00edtica y acallar a sus opositores, con la complicidad de medios, plataformas y una agenda ideol\u00f3gica global.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3366,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[35],"tags":[20],"class_list":["post-3347","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-destacados"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/colombia-desestabilizacion-extrema-izquierda-gustavo-petro.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3347"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3347\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3365,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3347\/revisions\/3365"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3366"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}