{"id":3821,"date":"2025-09-18T17:48:15","date_gmt":"2025-09-18T20:48:15","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=3821"},"modified":"2025-09-19T09:02:30","modified_gmt":"2025-09-19T12:02:30","slug":"el-congreso-rechaza-mas-vetos-de-milei-la-unica-conviccion-son-las-cajas-y-la-conveniencia-propia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2025\/09\/18\/el-congreso-rechaza-mas-vetos-de-milei-la-unica-conviccion-son-las-cajas-y-la-conveniencia-propia\/","title":{"rendered":"El Congreso rechaza m\u00e1s vetos de Milei: las cajas y la codicia como convicci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>La hist\u00f3rica votaci\u00f3n que <strong>rechaz\u00f3 el veto presidencial de Javier Milei<\/strong> sobre la ley de emergencia pedi\u00e1trica del Hospital Garrahan y el financiamiento universitario dej\u00f3 algo m\u00e1s que una derrota legislativa: expuso una <strong>traici\u00f3n flagrante al mandato popular<\/strong>. Con 181 votos afirmativos contra 60 negativos en el caso del Garrahan, y 174 contra 67 en el de las universidades, la oposici\u00f3n no s\u00f3lo super\u00f3 con holgura los dos tercios necesarios, sino que arrastr\u00f3 consigo a <strong>diputados elegidos bajo un discurso libertario o \u201crepublicano\u201d<\/strong> que terminaron avalando el <strong>gasto p\u00fablico populista<\/strong> que prometieron combatir. La escena fue contundente: quienes llegaron al Congreso de la mano de Milei para equilibrar las cuentas y frenar el despilfarro <strong>dieron la espalda a sus votantes<\/strong> y se alinearon con las mismas pr\u00e1cticas que juraron desterrar.<\/p>\n\n\n\n<p>Este <strong>golpe parlamentario<\/strong> reviste una gravedad institucional innegable. No se trata de un matiz ideol\u00f3gico ni de un voto de conciencia aislado, sino de una <strong>negaci\u00f3n del contrato electoral<\/strong>. Miles de argentinos votaron por una agenda de equilibrio fiscal, reducci\u00f3n del gasto y rechazo al asistencialismo demag\u00f3gico; sin embargo, varios de sus supuestos representantes <strong>optaron por traicionar ese mandato expl\u00edcito<\/strong>, torpedeando el rumbo econ\u00f3mico elegido en las urnas. En democracia, el voto popular es soberano: subvertirlo por conveniencia personal es <strong>una falta \u00e9tica grave<\/strong> que erosiona la confianza en las instituciones. Si el Presidente vet\u00f3 esas leyes por considerarlas perjudiciales para el erario y contrarias al programa de gobierno, el deber de quienes comparten esa visi\u00f3n era sostener el veto. Hacer lo contrario \u2013y peor a\u00fan, junto al kirchnerismo y sus aliados hist\u00f3ricos del dispendio\u2013 equivale a <strong>burlarse de la voluntad del electorado<\/strong>. Es dif\u00edcil exagerar la gravedad de que varios diputados hayan contribuido a desestabilizar el esfuerzo de saneamiento fiscal del Gobierno <strong>por inter\u00e9s propio<\/strong>. En vez de honrar el resultado de 2023, estos legisladores se acomodaron a la <strong>vieja pol\u00edtica del gasto f\u00e1cil<\/strong>, esa que hipotec\u00f3 el futuro del pa\u00eds una y otra vez.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo ocurrido confirma el peor diagn\u00f3stico que Javier Milei hab\u00eda hecho sobre la \u201ccasta\u201d: para algunos, la pol\u00edtica no es vocaci\u00f3n de servicio sino <strong>un mercado de favores<\/strong>. En efecto, la Casa Rosada denunci\u00f3 que en los d\u00edas previos se desplegaron negociaciones y presiones dignas del m\u00e1s crudo lobbying. Y finalmente, en el recinto, <strong>varios diputados mostraron que su lealtad estaba en venta<\/strong>. Los casos son elocuentes. Por un lado, <strong>ex libertarios<\/strong> que llegaron al Congreso en la lista de La Libertad Avanza se dieron vuelta ni bien dejaron de percibir beneficios personales. Oscar Zago y Eduardo Falcone, por ejemplo, abandonaron el bloque oficialista tras ser <em>\u201cexcluidos del armado electoral\u201d<\/em> en Buenos Aires, enemistados con el armado de Karina Milei y Mart\u00edn Menem, y terminaron votando gustosamente contra los vetos presidenciales. Es decir, cuando vieron peligrar sus futuras candidaturas, no dudaron en <strong>romper con Milei<\/strong> y pasarse al bando que garantiza continuidad a los fondos y privilegios. \u00bfConvicci\u00f3n ideol\u00f3gica? No, <strong>c\u00e1lculo y resentimiento<\/strong>. Similar es el papel\u00f3n de los cuatro diputados que formaron el mini-bloque ir\u00f3nicamente llamado <em>\u201cCoherencia\u201d<\/em>: Marcela Pagano, Carlos D\u2019Alessandro, Gerardo Gonz\u00e1lez y Lourdes Micaela Arrieta. Todos ellos fueron elegidos por el espacio libertario y hasta hace poco proclamaban su fe en las ideas de la libertad, pero a la hora de la verdad <strong>votaron codo a codo con el kirchnerismo<\/strong> para reinstaurar leyes de mayor gasto p\u00fablico. Su \u201ccoherencia\u201d result\u00f3 ser con sus ambiciones personales y no con los principios que anunciaban en campa\u00f1a. Abandonaron a Milei lanzando cr\u00edticas hacia la conducci\u00f3n del bloque \u2013acusando supuestas faltas de di\u00e1logo o el protagonismo de la hermana del Presidente\u2013, pero sus actos demostraron que <strong>su verdadera molestia era no recibir cargos o favores<\/strong>. Lejos de encarnar diferencias doctrinarias honestas, estos diputados evidenciaron que <strong>vinieron a la pol\u00edtica a hacer negocios, no a defender ideas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El colmo de la desfachatez lo aport\u00f3 Carlos D\u2019Alessandro. Este diputado puntano hab\u00eda votado inicialmente en contra de la \u201cemergencia pedi\u00e1trica\u201d, alineado entonces con la postura austera del Gobierno. Sin embargo, tras pelearse con la conducci\u00f3n libertaria (se quej\u00f3 de la intervenci\u00f3n de su partido provincial, evidenciando que su prioridad eran sus propios feudos pol\u00edticos), cambi\u00f3 s\u00fabitamente de postura. A la hora de rechazar el veto presidencial, justific\u00f3 su voltereta alegando razones emotivas: <em>\u201cVotar en contra del Garrahan es votar en contra del equilibrio moral\u201d<\/em>, declar\u00f3 en el recinto. Curioso <strong>equilibrio moral<\/strong> el de D\u2019Alessandro: hace dos meses no ten\u00eda reparos en oponerse a ese mismo financiamiento extraordinario, pero ahora se arroga superioridad \u00e9tica por apoyarlo. Resulta evidente que su br\u00fajula no es la moral ni la t\u00e9cnica presupuestaria, sino la <strong>oportunidad pol\u00edtica del momento<\/strong>. Como \u00e9l, muchos aprovecharon el f\u00e1cil recurso de revestir su traici\u00f3n con un ropaje compasivo \u2013\u00bfqui\u00e9n se opondr\u00eda a ayudar a ni\u00f1os enfermos o a universidades en crisis?\u2013, cuando en realidad <strong>se estaban sumando al populismo fiscal que originalmente repudiaron<\/strong>. En nombre de una falsa sensibilidad, terminaron traicionando el cambio que prometieron impulsar.<\/p>\n\n\n\n<p>En la sesi\u00f3n que volte\u00f3 los vetos, <strong>varias ausencias se justificaron por \u201cenfermedad\u201d<\/strong> \u2014incluidas <em>dos diputadas electas por LLA<\/em>, que optaron por no dar la cara en un momento definitorio\u2014, un contraste que duele cuando se recuerda que <strong>Carlos Menem, con 78 a\u00f1os, afiebrado y con un <em>principio de neumon\u00eda<\/em><\/strong>, baj\u00f3 al recinto y <strong>vot\u00f3 igualmente<\/strong> en la madrugada del 17 de julio de 2008, ayudando a forzar el 36\u201336 que desemboc\u00f3 en el \u201cno positivo\u201d de Cobos. Los testimonios de esa noche \u2014del entonces jefe de Gabinete Alberto Fern\u00e1ndez y del opositor Ernesto Sanz\u2014 describen al riojano \u201cmoribundo de la gripe\u201d pero sentado en su banca hasta el final. <em>Compromiso institucional versus excusas de \u00faltimo minuto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Otro cap\u00edtulo de esta decadente <em>\u201crebeli\u00f3n de los aliados\u201d<\/em> lo protagonizaron diputados de Juntos por el Cambio que se supon\u00eda iban a acompa\u00f1ar las banderas de la responsabilidad fiscal. El caso de Mendoza expone los riesgos de sumar candidatos \u201cprestados\u201d sin alineaci\u00f3n ideol\u00f3gica: <strong>Pamela Verasay<\/strong>, <strong>segunda en la lista de Luis Petri en Mendoza<\/strong> (apadrinada por Alfredo Cornejo), ser\u00e1 legisladora por la alianza Cambia Mendoza\u2013La Libertad Avanza y sin embargo <em>ya<\/em> vota en contra del presidente Milei. Antes de renovar su banca con el partido del Presidente, <strong>Verasay acompa\u00f1\u00f3 a la oposici\u00f3n para rechazar el veto presidencial a la ley de financiamiento universitario<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En <strong>Santa Fe<\/strong>, en cambio, la dirigencia opt\u00f3 por un <em>armado puro<\/em> de cara a las legislativas de octubre, integrado por <strong>fieles al proyecto<\/strong> m\u00e1s que por celebridades electorales. Parad\u00f3jicamente, esta lista <em>sin nombres rutilantes<\/em> es criticada por algunos dentro de la alianza por \u201cno tener conocidos\u201d. \u00bfA qui\u00e9n preferir\u00edan esos cr\u00edticos internos? \u00bfA alg\u00fan candidato famoso al estilo Pagano o a un diputado del PRO como Gabriel Chumpitaz? Chumpitaz quien <strong>estuvo meses arrodill\u00e1ndose delante de cualquiera que le prometiera una m\u00ednima posibilidad de entrar en la lista a diputados nacionales por Santa Fe para octubre dentro de La Libertad Avanza<\/strong>, y tras no ser elegido directamente vot\u00f3 a favor de reinstaurar las leyes de gasto \u2013tanto en Garrahan como en universidades\u2013, uni\u00e9ndose as\u00ed al coro populista contra el que se hab\u00eda definido. Figueroa Casas, por su parte, ya hab\u00eda mostrado su lado estatista al formar parte de la lista del radical socialista gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. La diputada del PRO opt\u00f3 por una maniobra m\u00e1s calculadora: se ausent\u00f3 en la votaci\u00f3n del Garrahan (quiz\u00e1 para no aparecer votando contra un hospital de ni\u00f1os) pero s\u00ed apoy\u00f3 derribar el veto en financiamiento universitario. En resumen, ninguno honr\u00f3 la plataforma de austeridad y cambio profundo que su espacio dec\u00eda encarnar. Demostraron que sus convicciones flaquean cuando ven la posibilidad de <strong>quedar bien con el establishment pol\u00edtico o con intereses creados<\/strong>. No s\u00f3lo traicionaron a sus propios electores de centro-derecha, sino que evidenciaron la falta de cohesi\u00f3n \u00e9tica en un sector de la oposici\u00f3n que, en teor\u00eda, deber\u00eda ser aliado natural de un programa de ajuste del gasto. Su comportamiento termin\u00f3 dando la raz\u00f3n a Milei cuando denunciaba la existencia de <em>\u201cradicales con peluca\u201d<\/em> o <em>\u201cpseudo-opositores\u201d<\/em> que, llegado el momento, <strong>se pliegan a la vieja politiquer\u00eda<\/strong>. Que diputados del PRO cercanos a Mauricio Macri \u2013como <strong>Silvia Lospennato, H\u00e9ctor Baldassi, Sof\u00eda Brambilla o \u00c1lvaro Gonz\u00e1lez<\/strong>, entre otros\u2013 tambi\u00e9n hayan votado junto al kirchnerismo en esta instancia refuerza esa idea. En pocos d\u00edas, Juntos por el Cambio pas\u00f3 del discurso de la responsabilidad a aportar votos para aumentar el gasto: <strong>una voltereta ideol\u00f3gica dif\u00edcil de explicar<\/strong> sin recurrir al cinismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final del d\u00eda, el ejemplo de Santa Fe demuestra los beneficios de una lista 100% leal al proyecto: por m\u00e1s que algunos <em>socios<\/em> con m\u00e1s ambici\u00f3n de poder y dinero que convicci\u00f3n pataleen porque \u201cno son conocidos\u201d, se evitan las traiciones en momentos cr\u00edticos. No hay que olvidar que la misma <strong>Granata<\/strong> que hoy enfrenta discursivamente al gobernador Pullaro por los medios, <strong>ella y su bloque completo se ausentaron<\/strong> cuando en la Legislatura hab\u00eda que votar contra la <strong>Reforma Constitucional socialista<\/strong> y <strong>el endeudamiento r\u00e9cord de 1.000 millones de d\u00f3lares para \u00abobra p\u00fablica\u00bb<\/strong>, conviertiendola en una aspirante a Marcela Pagano versi\u00f3n Santa Fe. En las dif\u00edciles, los supuestos aliados medi\u00e1ticos desaparecen o votan en contra; en cambio, los <em>soldados propios<\/em> \u2013aunque menos famosos\u2013 sostienen el rumbo sin titubear.<\/p>\n\n\n\n<p>Al ver el resultado de esta votaci\u00f3n, Milei declar\u00f3 \u2013con evidente frustraci\u00f3n\u2013 que <strong>el Congreso se ha convertido en un aguantadero de lobbies y negociados<\/strong>. Cuesta refutarlo despu\u00e9s de presenciar este espect\u00e1culo. La rapidez con que algunos diputados cambiaron de bando confirma que <strong>para muchos el esca\u00f1o es moneda de cambio<\/strong> y no representaci\u00f3n genuina. Es exactamente lo que el Presidente denunciaba cuando hablaba de la \u201ccasta\u201d: personajes que simulan adherir a una idea nueva, pero que en el fondo siguen haciendo los viejos trucos de siempre. Este rev\u00e9s, por doloroso que sea para el proyecto de gobierno, tiene al menos el m\u00e9rito de <strong>desenmascarar a los falsos libertarios y falsos republicanos<\/strong>. Qued\u00f3 a la vista qui\u00e9n es qui\u00e9n en el Congreso: de un lado, una minor\u00eda que se mantuvo fiel al plan votado por la ciudadan\u00eda; del otro, un nutrido grupo de tr\u00e1nsfugas que antepusieron su conveniencia personal o su obediencia a caciques pol\u00edticos tradicionales.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El rechazo al veto de Javier Milei dej\u00f3 al descubierto a diputados que, elegidos con discurso de cambio, terminaron vendiendo sus votos por conveniencia, traicionando a sus electores y aline\u00e1ndose con el mismo populismo que prometieron combatir.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3825,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[20],"class_list":["post-3821","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica","tag-destacados"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Captura-de-pantalla-2025-09-19-083853.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3821","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3821"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3821\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3826,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3821\/revisions\/3826"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3825"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3821"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3821"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3821"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}