{"id":4109,"date":"2025-10-13T17:50:24","date_gmt":"2025-10-13T20:50:24","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=4109"},"modified":"2025-10-13T17:51:01","modified_gmt":"2025-10-13T20:51:01","slug":"isis-en-el-congo-yihadismo-que-apunta-a-borrar-al-cristianismo-del-mapa-publica-cientos-de-asesinatos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2025\/10\/13\/isis-en-el-congo-yihadismo-que-apunta-a-borrar-al-cristianismo-del-mapa-publica-cientos-de-asesinatos\/","title":{"rendered":"ISIS en el Congo: yihadismo que apunta a borrar al cristianismo del mapa publica cientos de asesinatos"},"content":{"rendered":"\n<p>En los \u00faltimos meses, la milicia conocida como ADF \u2014juramentada al Estado Isl\u00e1mico desde 2019 y rebautizada como ISCAP\u2014 intensific\u00f3 ataques contra poblaciones rurales, con un patr\u00f3n repetido: irrupci\u00f3n nocturna, ejecuci\u00f3n de civiles, quema de viviendas, profanaci\u00f3n de templos y secuestro de rehenes para trabajos forzados o para nutrir su maquinaria de terror. Las fotograf\u00edas difundidas por sus canales afines no buscan informar; buscan <strong>multiplicar el impacto psicol\u00f3gico<\/strong> all\u00ed donde el grupo ya golpe\u00f3 y anticipar pr\u00f3ximas incursiones. La propaganda es la segunda mitad del crimen.<\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo que se desprende de esa comunicaci\u00f3n es abiertamente <strong>sectario<\/strong>: convertir zonas mixtas en territorios homog\u00e9neos bajo r\u00e9gimen de terror, quebrando la vida comunitaria cristiana y forzando desplazamientos masivos. En su ret\u00f3rica, los yihadistas presentan a las comunidades cristianas como \u201cenemigos\u201d a eliminar o someter, y a los propios musulmanes que no comulgan con su proyecto como traidores. La yihad, en esta versi\u00f3n salafista, no es una experiencia espiritual ni un esfuerzo interior; es un <strong>programa pol\u00edtico-militar<\/strong> para imponer su autoridad total.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/G0cYrz1bgAIrJUx-1024x683.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4111\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/G0cYrz1bgAIrJUx-1024x683.jpeg 1024w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/G0cYrz1bgAIrJUx-300x200.jpeg 300w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/G0cYrz1bgAIrJUx-768x512.jpeg 768w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/G0cYrz1bgAIrJUx.jpeg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La din\u00e1mica b\u00e9lica explica en parte la escalada: cada operaci\u00f3n de las fuerzas congole\u00f1as y ugandesas que empuja a ISCAP fuera de un santuario suele ir seguida de <strong>represalias contra civiles<\/strong> y un pico de publicaciones propagand\u00edsticas que \u201creivindican\u201d el castigo. As\u00ed, la organizaci\u00f3n compensa p\u00e9rdidas t\u00e1cticas con <strong>dominaci\u00f3n simb\u00f3lica<\/strong>: demuestra que sigue viva, aterroriza a comunidades vulnerables y explora oportunidades de reclutamiento entre j\u00f3venes de regiones sin Estado efectivo, servicios ni futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>El blanco preferente \u2014los cristianos\u2014 no es casual. Atacar iglesias, funerales y vigilias tiene <strong>alto rendimiento propagand\u00edstico<\/strong>: rompe la confianza b\u00e1sica de la vida cotidiana, impacta en la identidad de las v\u00edctimas y env\u00eda a otras comunidades el mensaje de que ninguna reuni\u00f3n es segura. A la vez, ese patr\u00f3n instala una <strong>limpieza sectaria por goteo<\/strong>: cuando la gente huye, se vac\u00edan aldeas, se pierden cosechas y escuelas, y la regi\u00f3n entra en un ciclo de pobreza y resentimiento que el propio grupo explota luego para expandirse.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"680\" height=\"474\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/G1c2JG_WEAAmgMY.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4112\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/G1c2JG_WEAAmgMY.jpeg 680w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/G1c2JG_WEAAmgMY-300x209.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El punto no es reemplazar un fanatismo por otro: es <strong>defender la libertad religiosa y el Estado de derecho<\/strong> all\u00ed donde los yihadistas quieren imponer la ley del machete. La convivencia exige reglas, propiedad segura, justicia que llegue y gobernantes limitados por la ley. Sin eso, los vac\u00edos los ocupan quienes convierten la fe en arma y el vecino en objetivo. En el este del Congo, hoy, esa es la frontera real entre civilizaci\u00f3n y barbarie.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La filial centroafricana del Estado Isl\u00e1mico difundi\u00f3 nuevas im\u00e1genes de v\u00edctimas cristianas en el este de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo. No es un hecho aislado: forma parte de una campa\u00f1a de yihad sectaria del ADF\/ISCAP que combina asesinatos, incendios y secuestros con propaganda dise\u00f1ada para sembrar terror y expulsar comunidades cristianas de Ituri y Kivu Norte. Este fen\u00f3meno no representa a la mayor\u00eda de los musulmanes, pero s\u00ed expone la l\u00f3gica de los grupos yihadistas salafistas que rechazan la convivencia y pretenden imponer su dominio por la fuerza.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4110,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[20,80,78],"class_list":["post-4109","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","tag-destacados","tag-genocidio","tag-yihad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/GjMCfXBWUAQ9_b6.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4109"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4109\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4114,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4109\/revisions\/4114"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4110"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}