{"id":4708,"date":"2025-11-25T23:42:13","date_gmt":"2025-11-26T02:42:13","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=4708"},"modified":"2025-11-25T23:56:28","modified_gmt":"2025-11-26T02:56:28","slug":"la-matanza-de-canada-de-gomez-cuando-el-ejercito-porteno-degollo-a-soldados-federales-dormidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2025\/11\/25\/la-matanza-de-canada-de-gomez-cuando-el-ejercito-porteno-degollo-a-soldados-federales-dormidos\/","title":{"rendered":"La matanza de Ca\u00f1ada de G\u00f3mez: cuando el ej\u00e9rcito porte\u00f1o degoll\u00f3 a soldados federales dormidos"},"content":{"rendered":"\n<p>La Argentina de mediados del siglo XIX era un pa\u00eds fracturado. Tras la batalla de Pav\u00f3n, librada el 17 de septiembre de 1861, el retiro sorpresivo de Justo Jos\u00e9 de Urquiza dej\u00f3 sin conducci\u00f3n a la Confederaci\u00f3n Argentina. Bartolom\u00e9 Mitre avanz\u00f3 entonces con su ej\u00e9rcito sobre los territorios federales, decidido a aplastar cualquier foco de resistencia. Dos meses despu\u00e9s, en plena madrugada del <strong>22 de noviembre<\/strong>, se consumar\u00eda una de las matanzas m\u00e1s atroces y menos recordadas de nuestra historia: <strong>el deg\u00fcello masivo de Ca\u00f1ada de G\u00f3mez<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un campamento dormido y una noche sin aviso<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Tras la ca\u00edda pol\u00edtico-militar de la Confederaci\u00f3n, varias divisiones federales permanecieron dispersas y expectantes, creyendo que Urquiza dar\u00eda nuevas \u00f3rdenes de reorganizaci\u00f3n. Una de ellas, comandada por el correntino <strong>Benjam\u00edn Virasoro<\/strong>, exgobernador y veterano de numerosas campa\u00f1as, estableci\u00f3 un campamento en Ca\u00f1ada de G\u00f3mez, apenas a 75 kil\u00f3metros de Rosario.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran d\u00edas de incertidumbre, pero tambi\u00e9n de agotamiento. Ninguno de aquellos hombres imaginaba que esa ser\u00eda su \u00faltima noche.<\/p>\n\n\n\n<p>A oscuras, oculto entre la vegetaci\u00f3n de la ca\u00f1ada, se mov\u00eda otro ej\u00e9rcito: <strong>tropas unitarias porte\u00f1as dirigidas por el general uruguayo Venancio Flores<\/strong>, aliado de Mitre y mano derecha del proyecto porte\u00f1ista. Hab\u00edan cruzado el Carcara\u00f1\u00e1 la noche anterior y dividido sus fuerzas para realizar un movimiento de pinzas letal. Flores ya hab\u00eda comunicado sus intenciones: hac\u00eda falta \u201cuna muestra de fuerza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La orden no era enfrentar. <strong>Era aniquilar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La masacre: 300 federales degollados en minutos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Antes del amanecer, las tropas porte\u00f1as cayeron sobre el campamento dormido.<br>Fue un ataque sorpresivo, premeditado y sin posibilidad de defensa.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>M\u00e1s de <strong>300 soldados federales fueron pasados a deg\u00fcello<\/strong>, asesinados con lanzas, sables y bayonetas mientras intentaban despertar.<\/li>\n\n\n\n<li>Otros 150 fueron capturados y luego obligados a servir en las filas porte\u00f1as, aunque muchos desertaron poco despu\u00e9s.<\/li>\n\n\n\n<li>Solo algunos lograron huir cuando clareaba el d\u00eda.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Entre los sobrevivientes escaparon dos j\u00f3venes que m\u00e1s tarde ser\u00edan figuras claves de la cultura y la pol\u00edtica nacional: <strong>Rafael Hern\u00e1ndez<\/strong>, quien a\u00f1os despu\u00e9s fundar\u00eda la Universidad Nacional de La Plata, y <strong>Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez<\/strong>, autor del <em>Mart\u00edn Fierro<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00e9cadas m\u00e1s tarde, Rafael recordar\u00eda aquella madrugada como una pesadilla indeleble:<br><em>\u201cNo puedo olvidar que donde hoy se eleva floreciente la colonia Ca\u00f1ada de G\u00f3mez, el a\u00f1o 1861 bole\u00e1bamos yeguas para alimentarnos\u2026 y de cuya derrota por sorpresa conservo una herida que me ocasiona dolores desesperantes\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"903\" height=\"647\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Captura-de-pantalla-2025-11-25-232648.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4710\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Captura-de-pantalla-2025-11-25-232648.png 903w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Captura-de-pantalla-2025-11-25-232648-300x215.png 300w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Captura-de-pantalla-2025-11-25-232648-768x550.png 768w\" sizes=\"(max-width: 903px) 100vw, 903px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La orden del terror<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El propio ministro de Guerra de Mitre, <strong>Gelly y Obes<\/strong>, describi\u00f3 el episodio con brutal franqueza:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cHay m\u00e1s de trescientos muertos y como 150 prisioneros, mientras que por nuestra parte s\u00f3lo hemos tenido dos muertos y cinco heridos\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Incluso para la l\u00f3gica militar de la \u00e9poca \u2014ya de por s\u00ed feroz\u2014 la matanza gener\u00f3 incomodidad. Hasta el mismo Flores evit\u00f3 detallar lo ocurrido.<br>Aunque la violencia hab\u00eda sido com\u00fan en d\u00e9cadas de guerras civiles, el ataque a tropas dormidas, sin capacidad de defensa y sin que mediara combate, marc\u00f3 un punto extremo: un acto de terrorismo de Estado en el marco de la construcci\u00f3n del poder porte\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Despu\u00e9s de Pav\u00f3n, el avance implacable<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Tras su retirada en Pav\u00f3n, Urquiza abandon\u00f3 el campo sin explicaci\u00f3n, arrastrando consigo a su caballer\u00eda y dejando desorientada a toda la Confederaci\u00f3n. Mitre, ya sin resistencia capaz de frenarlo, ocup\u00f3 Rosario el <strong>4 de octubre de 1861<\/strong> y se apropi\u00f3 de los fondos de la aduana, recursos que servir\u00edan para financiar las campa\u00f1as posteriores.<\/p>\n\n\n\n<p>La masacre de Ca\u00f1ada de G\u00f3mez fue parte de ese proceso: <strong>la consolidaci\u00f3n del centralismo porte\u00f1o a trav\u00e9s de la fuerza<\/strong>, eliminando a los \u00faltimos n\u00facleos federales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un pa\u00eds construido sobre la violencia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La Argentina de ese siglo fue un territorio moldeado a golpes:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>En 1863, ser\u00eda exhibida en una pica la cabeza del caudillo <strong>Chacho Pe\u00f1aloza<\/strong>.<\/li>\n\n\n\n<li>En 1870, <strong>Urquiza<\/strong> ser\u00eda asesinado en el Palacio San Jos\u00e9.<\/li>\n\n\n\n<li>Y desde 1864 en adelante, la Guerra del Paraguay dejar\u00eda un saldo de destrucci\u00f3n nacional sin precedentes.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>La masacre de Ca\u00f1ada de G\u00f3mez encaja en esa l\u00ednea de episodios que la historia oficial porte\u00f1a prefiri\u00f3 minimizar: episodios que muestran c\u00f3mo, bajo discursos de \u201cunidad nacional\u201d, la pol\u00edtica se resolv\u00eda <strong>a deg\u00fcello<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"904\" height=\"681\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Captura-de-pantalla-2025-11-25-232711.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4711\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Captura-de-pantalla-2025-11-25-232711.png 904w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Captura-de-pantalla-2025-11-25-232711-300x226.png 300w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Captura-de-pantalla-2025-11-25-232711-768x579.png 768w\" sizes=\"(max-width: 904px) 100vw, 904px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El asesinato de Venancio Flores a\u00f1os despu\u00e9s en Paraguay<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una memoria inc\u00f3moda que a\u00fan resuena<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Hoy, a 164 a\u00f1os de aquella madrugada, Ca\u00f1ada de G\u00f3mez es una ciudad pujante, pero la llanura que fue testigo del deg\u00fcello conserva la memoria de un pa\u00eds que a\u00fan debat\u00eda qu\u00e9 modelo deb\u00eda prevalecer:<br>\u00bfla Argentina federal y productiva del interior, o el proyecto centralista porte\u00f1o que termin\u00f3 imponi\u00e9ndose por la fuerza?<\/p>\n\n\n\n<p>Recordar este episodio no es un ejercicio erudito: es entender que <strong>los cimientos del centralismo pol\u00edtico argentino<\/strong> no se levantaron con consensos, sino sobre la sangre de cientos de hombres dormidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 22 de noviembre de 1861, a 75 kil\u00f3metros de Rosario, tropas porte\u00f1as al mando del uruguayo Venancio Flores atacaron de madrugada un campamento federal que dorm\u00eda confiado en Ca\u00f1ada de G\u00f3mez. M\u00e1s de 300 hombres fueron asesinados a sangre fr\u00eda. Entre los pocos sobrevivientes estaban Rafael y Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez, este \u00faltimo futuro autor de Mart\u00edn Fierro. Un episodio brutal, silenciado por la historia oficial porte\u00f1a, que expone c\u00f3mo se consolid\u00f3 el poder central tras Pav\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4709,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[34],"tags":[445,20,444],"class_list":["post-4708","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-efemerides","tag-canada-de-gomez","tag-destacados","tag-efemerides"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Captura-de-pantalla-2025-11-25-232629.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4708","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4708"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4708\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4720,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4708\/revisions\/4720"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4709"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4708"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4708"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4708"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}