{"id":4758,"date":"2025-11-27T10:18:51","date_gmt":"2025-11-27T13:18:51","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=4758"},"modified":"2025-11-27T10:18:53","modified_gmt":"2025-11-27T13:18:53","slug":"orgullo-y-prejuicio-en-san-martin-la-agresion-silenciada-a-una-libertaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2025\/11\/27\/orgullo-y-prejuicio-en-san-martin-la-agresion-silenciada-a-una-libertaria\/","title":{"rendered":"Orgullo y prejuicio en San Mart\u00edn: la agresi\u00f3n silenciada a una libertaria"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Del festejo al abuso: los hechos de la Marcha del Orgullo 2023<\/em><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"724\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Cuidemos-a-yasmin-724x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4759\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Cuidemos-a-yasmin-724x1024.jpg 724w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Cuidemos-a-yasmin-212x300.jpg 212w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Cuidemos-a-yasmin-768x1086.jpg 768w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Cuidemos-a-yasmin.jpg 848w\" sizes=\"(max-width: 724px) 100vw, 724px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>El 11 de noviembre de 2023, durante la cuarta Marcha del Orgullo LGBT+ en San Mart\u00edn, ocurri\u00f3 lo impensado. Yasm\u00edn, una joven militante de La Libertad Avanza, se hab\u00eda acercado con otros compa\u00f1eros a la plaza central para <strong>repartir volantes del entonces candidato Javier Milei<\/strong> en plena campa\u00f1a de balotaje. La recepci\u00f3n fue hostil: un grupo de participantes de la marcha comenz\u00f3 a insultarla, la rode\u00f3 y le exigi\u00f3 que se retirara, llegando incluso a <strong>romperle los folletos<\/strong>. La tensi\u00f3n escal\u00f3 r\u00e1pidamente: <strong>le arrojaron agua y botellas<\/strong>, hasta que <strong>un manifestante \u2013vestido solo con ropa interior y una remera\u2013 se acerc\u00f3 a Yasm\u00edn, meneando la cintura y acercando sus genitales y su cola a la altura de su rostro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El agravio qued\u00f3 <strong>registrado en video<\/strong> y se viraliz\u00f3 en las redes sociales, causando indignaci\u00f3n. <strong>Diana Mondino<\/strong>, diputada nacional electa por entonces, conden\u00f3 enf\u00e1ticamente la agresi\u00f3n: <em>\u201cEsta joven fue v\u00edctima de violencia f\u00edsica y sexual expl\u00edcita. Un hombre le pas\u00f3 los genitales por su cara. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los fantasmas del INADI, del Ministerio de la Mujer y las sororas para condenarlo?\u201d<\/em>, cuestion\u00f3, poniendo en evidencia un <strong>silencio atronador de los organismos oficiales<\/strong>. Incluso Javier Milei, candidato presidencial libertario, se hizo eco de lo sucedido, denunciando la violencia sufrida por su militante y <strong>se\u00f1alando a seguidores del oficialismo como responsables del ataque<\/strong>. Parad\u00f3jicamente, en una marcha supuestamente dedicada a la tolerancia y la diversidad, se hab\u00eda perpetrado un <strong>acto de odio y humillaci\u00f3n<\/strong> contra una joven <strong>por el \u201cdelito\u201d de pensar distinto<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Justicia lenta y doble est\u00e1ndar de la casta y los organismos de derechos<\/em><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Tras el incidente, Yasm\u00edn \u2013respaldada por testigos y evidencia f\u00edlmica\u2013 radic\u00f3 una denuncia penal contra Cristian Godoy Garc\u00eda, el activista LGBT identificado como su agresor. Sin embargo, la b\u00fasqueda de justicia top\u00f3 con <strong>obst\u00e1culos inesperados<\/strong>. En una primera instancia, el Juzgado de Garant\u00edas N\u00b05 de San Mart\u00edn <strong>sorprendi\u00f3 al sobreseer al acusado, alegando que en las im\u00e1genes no se constataba delito alguno<\/strong>, pese a lo expl\u00edcito de la agresi\u00f3n. Solo la insistencia de un fiscal comprometido logr\u00f3 <strong>revertir esa decisi\u00f3n ins\u00f3lita<\/strong>: la fiscal\u00eda apel\u00f3 y la C\u00e1mara orden\u00f3 elevar el caso a juicio oral. Pero las maniobras dilatorias continuaron: a horas de iniciarse el juicio \u2013previsto inicialmente para el 21 de octubre de 2025\u2013 el Juzgado Correccional N\u00b01 de San Mart\u00edn suspendi\u00f3 la audiencia a pedido del fiscal Ricardo Romero, retrasando una vez m\u00e1s el proceso. <strong>Dos a\u00f1os despu\u00e9s de los hechos, la causa a\u00fan no tuvo una resoluci\u00f3n<\/strong>, un retraso dif\u00edcil de justificar que incrementa la sensaci\u00f3n de impunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Peor a\u00fan, la reacci\u00f3n de la llamada <em>\u201ccasta pol\u00edtica\u201d<\/em> y de ciertos organismos de derechos humanos ha dejado un sabor amargo. Este caso expuso una <strong>evidente doble vara<\/strong>: si la v\u00edctima hubiera pertenecido a una minor\u00eda af\u00edn al progresismo y el agresor a las filas libertarias, la condena habr\u00eda sido inmediata y un\u00e1nime. En cambio, <strong>al tratarse de una libertaria agredida por un activista LGBT, reinan el silencio y las excusas<\/strong>. Ejemplos sobran:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>INADI (Instituto contra la Discriminaci\u00f3n)<\/strong> \u2013habitualmente vocal ante agresiones de tinte discriminatorio\u2013 <strong>no emiti\u00f3 ni un solo comunicado de repudio<\/strong> por este ataque sexual y pol\u00edtico.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>El Ministerio de la Mujer y Diversidad<\/strong> guard\u00f3 un <strong>silencio absoluto<\/strong>, pese a tratarse de <strong>violencia de g\u00e9nero invertida<\/strong> (un var\u00f3n atacando sexualmente a una joven mujer por su ideolog\u00eda).<\/li>\n\n\n\n<li>Varias <strong>organizaciones de derechos humanos y colectivos LGBT<\/strong> que suelen enarbolar la defensa de las v\u00edctimas, en este caso <strong>brillaron por su ausencia<\/strong> e incluso <strong>se posicionaron del lado del acusado<\/strong>. De hecho, la Federaci\u00f3n Argentina LGBT, el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales), Innocence Project Argentina y la Asociaci\u00f3n Pensamiento Penal solicitaron participar en el proceso <strong>como <em>amicus curiae<\/em><\/strong> <strong>a favor de Godoy<\/strong>, movida que el fiscal intent\u00f3 infructuosamente bloquear. Es decir, organismos que deber\u00edan velar por la justicia y la igualdad ante la ley, <strong>eligieron respaldar al agresor<\/strong> antes que a la v\u00edctima.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Esta respuesta dispar refleja <strong>hipocres\u00eda e intereses ocultos<\/strong>. Como se\u00f1al\u00f3 Mondino en su contundente mensaje, parece que <strong>\u201cno hay derechos\u201d para quienes no comulgan con la ideolog\u00eda predominante<\/strong>. La casta pol\u00edtica progresista y ciertos autoproclamados defensores de los derechos humanos <strong>priorizan sus afinidades ideol\u00f3gicas sobre los principios de justicia universal<\/strong>. Cuando las denuncias provienen del \u201cotro lado\u201d de la grieta, su empat\u00eda desaparece. <strong>La vara moral se ajusta seg\u00fan la identidad pol\u00edtica del agresor y de la v\u00edctima<\/strong>, socavando la credibilidad de estas instituciones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>La hora de la verdad: audiencia clave y mensaje de la Argentina liberal<\/em><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Finalmente, luego de idas y vueltas, se espera que la justicia escuche a Yasm\u00edn. <strong>Este jueves 27 de noviembre, a las 9:00 AM, en el Juzgado Correccional N\u00b01 de San Mart\u00edn (Av. Eva Per\u00f3n 2535)<\/strong>, tendr\u00e1 lugar la audiencia donde Cristian Godoy Garc\u00eda deber\u00e1 responder por el delito de <strong>abuso sexual simple<\/strong> que se le imputa. No es una audiencia cualquiera: es un <strong>term\u00f3metro para la sociedad argentina<\/strong>. Afuera del juzgado, dos visiones del pa\u00eds se har\u00e1n presentes. Por un lado, grupos militantes LGBT y de izquierda han anunciado movilizaciones exigiendo la absoluci\u00f3n de Godoy \u2013han llegado a conformar el colectivo ir\u00f3nicamente llamado <em>\u201cCulo enjuiciado\u201d<\/em>, que denuncia una supuesta <em>\u201ccriminalizaci\u00f3n de las identidades sexo disidentes\u201d<\/em> y reclama <strong>la absoluci\u00f3n urgente del acusado<\/strong>. Por el otro lado, ciudadanos comunes y militantes libertarios observan con preocupaci\u00f3n, pregunt\u00e1ndose si finalmente <strong>se har\u00e1 justicia o si prevalecer\u00e1 la impunidad avalada por la correcci\u00f3n pol\u00edtica<\/strong>. Yasm\u00edn, la v\u00edctima, tendr\u00e1 que presentarse a declarar <strong>rodeada de quienes apoyan a su agresor<\/strong>, una situaci\u00f3n tan ins\u00f3lita como intimidante. Es imperativo que no est\u00e9 sola y que la verdad de los hechos prevalezca sobre cualquier operaci\u00f3n militante.<\/p>\n\n\n\n<p>Este caso trasciende a sus protagonistas individuales; se inscribe en el marco de la <strong>batalla cultural<\/strong> que vive la Argentina. En juego est\u00e1 un principio b\u00e1sico: <strong>la igualdad ante la ley<\/strong>, sin sesgos ideol\u00f3gicos. La nueva Argentina de impronta liberal, surgida del hartazgo social frente a d\u00e9cadas de impunidad selectiva, <strong>no puede tolerar este tipo de atropellos<\/strong>. La lecci\u00f3n debe ser clara y contundente. <strong>La libertad y la justicia siempre estar\u00e1n del lado de las v\u00edctimas, nunca de los victimarios<\/strong>, sin importar el color de su bandera. Quien agrede y viola los derechos de otro debe enfrentar las consecuencias de sus actos, <strong>sin privilegios ni excusas por pertenecer a tal o cual colectivo<\/strong>. Como bien ha afirmado la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, <em>\u201cel que las hace, las paga\u201d<\/em>. Esa frase, convertida en pol\u00edtica de Estado, resume el anhelo de millones de argentinos: que <strong>por fin rija un Estado de Derecho s\u00f3lido, donde la ley se aplique de forma pareja para todos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso de Yasm\u00edn contra Godoy Garc\u00eda es una prueba de fuego. De su desenlace depender\u00e1, en parte, la confianza de la sociedad en que algo est\u00e1 cambiando de verdad. <strong>Que este jueves sea el d\u00eda en que la justicia deje de mirar para otro lado<\/strong>. En la Argentina que renace, <strong>no habr\u00e1 lugar para la hipocres\u00eda ni la violencia impune<\/strong>. La sociedad entera espera un mensaje inequ\u00edvoco: <strong>nadie est\u00e1 por encima de la ley, y ninguna causa \u201cjusta\u201d justifica cometer injusticias<\/strong>. S\u00f3lo as\u00ed empezaremos a sanar las heridas de tanta grieta y a vivir, por fin, en libertad y en paz.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Ecus<br><em>La libertad no se mendiga, se ejerce<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La batalla cultural argentina tiene un nuevo cap\u00edtulo en San Mart\u00edn. Una joven militante libertaria denuncia haber sufrido un ataque humillante en la Marcha del Orgullo 2023. Mientras la justicia avanza con inexplicable lentitud, el silencio \u2013y la complicidad\u2013 de quienes suelen abogar por los derechos resulta ensordecedor. Un caso inc\u00f3modo que expone la doble vara moral y enciende alarmas en la nueva Argentina liberal.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4760,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"La agresi\u00f3n a Jazm\u00edn en la Marcha del Orgullo 2023 expone la doble vara de la casta y el silencio de organismos que deber\u00edan defender a las v\u00edctimas.","jetpack_seo_html_title":"Caso Jazm\u00edn en San Mart\u00edn: pol\u00e9mica, agresi\u00f3n y silencio de la casta","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[20],"class_list":["post-4758","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-justicia","tag-destacados"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Cuidemos-a-yasmin-1.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4758","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4758"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4758\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4800,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4758\/revisions\/4800"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4760"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4758"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4758"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4758"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}