{"id":4796,"date":"2025-11-28T17:18:49","date_gmt":"2025-11-28T20:18:49","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=4796"},"modified":"2025-11-28T17:21:42","modified_gmt":"2025-11-28T20:21:42","slug":"juez-absuelve-a-depravado-sexual-por-motivos-politicos-segun-su-resolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2025\/11\/28\/juez-absuelve-a-depravado-sexual-por-motivos-politicos-segun-su-resolucion\/","title":{"rendered":"Juez absuelve a depravado sexual por motivos \u00abpol\u00edticos\u00bb seg\u00fan su resoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>El magistrado que pertenece a organizaciones ideol\u00f3gicas permiti\u00f3 el triunfo del relato sobre la verdad, dejando a Yasm\u00edin sola frente a su agresor.<\/p>\n\n\n\n<p>La reciente absoluci\u00f3n en el caso que enfrentaba a Yasm\u00edn con su agresor Cristian Godoy marc\u00f3 un punto de quiebre en la credibilidad del Poder Judicial argentino. No solo por el veredicto en s\u00ed, sino por la evidencia de que quienes deb\u00edan impartir justicia actuaron guiados por afinidades ideol\u00f3gicas antes que por los hechos del expediente. El episodio deja en claro que la Justicia, la que deber\u00eda ser ciega e imparcial, qued\u00f3 atrapada en el mismo entramado pol\u00edtico que tantas veces dice denunciar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em><strong>DIEGO CALMAVONICI Y SU V\u00cdNCULO CON ORGANIZACIONES IDEOL\u00d3GICAS<\/strong><\/em><\/h2>\n\n\n\n<p>Uno de los elementos m\u00e1s graves \u2013y m\u00e1s silenciados\u2013 es el rol del propio Calmovicini, quien no solo permiti\u00f3, sino que aval\u00f3 expl\u00edcitamente la participaci\u00f3n de organizaciones de derechos humanos y agrupaciones militantes dentro del proceso judicial. Estas entidades, alineadas ideol\u00f3gicamente con el acusado, ingresaron al expediente de forma directa pese a la oposici\u00f3n fiscal, desbalanceando por completo el ambiente procesal.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo m\u00e1s escandaloso es que el propio Diego Calmavonici forma parte de una de estas organizaciones. Esa doble condici\u00f3n \u2013\u00e1rbitro y militante al mismo tiempo\u2013 pulveriza cualquier presunci\u00f3n de imparcialidad. \u00bfC\u00f3mo puede un juez actuar objetivamente cuando las mismas agrupaciones que \u00e9l integra defienden p\u00fablicamente al imputado? La respuesta qued\u00f3 estampada en una absoluci\u00f3n que no hace m\u00e1s que confirmar ese conflicto de inter\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em><strong>YASM\u00cdN ABANDONADA FRENTE A UNA MULTITUD MILITANTE<\/strong><\/em><\/h2>\n\n\n\n<p>Mientras el agresor solicitaba y obten\u00eda, gracias al aval del magistrado, 15 lugares para activistas que lo defendieran dentro del juzgado, Yasmin no pudo obtener siquiera una silla para su propia madre. La escena es digna de un pa\u00eds donde la justicia est\u00e1 secuestrada por la pol\u00edtica: una v\u00edctima sola, asustada, rodeada de militantes que no buscaban la verdad, sino imponer un relato.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n no termin\u00f3 all\u00ed. Afuera del tribunal, m\u00e1s activistas convocados por el imputado celebraban, cantaban y hostigaban, dejando claro que su presencia no era casual, sino una puesta en escena para intimidar a quien se anim\u00f3 a denunciar. Y todo esto fue posible porque el Diego Calmavonici permiti\u00f3 que esas mismas organizaciones influyeran dentro y fuera del proceso judicial.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>LA JUSTICIA QUE SE QUITA LA VENDA<\/em><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En la Argentina liberal que muchos buscan construir, no hay espacio para una justicia capturada. La imparcialidad no es negociable. Cuando quienes deben aplicar la ley se colocan del lado del victimario solo porque pertenece al colectivo \u201ccorrecto\u201d, estamos ante una involuci\u00f3n institucional peligrosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Este caso demuestra que existe un sector del Poder Judicial dispuesto a sacrificar a v\u00edctimas reales para proteger identidades pol\u00edticas. Que la militancia sirva como escudo contra la ley es inadmisible. La absoluci\u00f3n dictada por el Diego Calmavonici no es justicia: es un acto de militancia judicial disfrazado de sentencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La libertad, la rep\u00fablica y el Estado de Derecho exigen que todos \u2013absolutamente todos\u2013 respondan por sus actos. Nada puede justificar que la v\u00edctima sea abandonada y el Cristian Godoy premiado. Ninguna bandera, ninguna identidad, ninguna agrupaci\u00f3n militante tiene derecho a ubicarse por encima de la ley.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Ecus<br><em>La libertad no se mendiga, se ejerce<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Calmavonici pertenece a una agrupaci\u00f3n de ddhh con afinidad a movimientos de izquierda que promueven la homosexualidad y pedofilia.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4797,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"El fallo de Calmovicini expone c\u00f3mo la ideolog\u00eda y su v\u00ednculo con ONG LGBTQ+ dejaron sin justicia a Yasm\u00edn en un caso de abuso.","jetpack_seo_html_title":"Justicia militante: Calmovicini absuelve a agresor y deja indefensa a Yasm\u00edn por afinidad ideol\u00f3gica","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[20],"class_list":["post-4796","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-justicia","tag-destacados"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/yas.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4796","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4796"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4796\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4799,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4796\/revisions\/4799"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4797"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4796"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4796"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4796"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}