{"id":5460,"date":"2025-12-28T13:51:58","date_gmt":"2025-12-28T16:51:58","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=5460"},"modified":"2025-12-28T14:48:10","modified_gmt":"2025-12-28T17:48:10","slug":"casi-medio-millon-de-dolares-de-fondos-publicos-gastados-fiesta-del-aeropuerto-de-rosario-para-lavar-la-imagen-de-pullaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2025\/12\/28\/casi-medio-millon-de-dolares-de-fondos-publicos-gastados-fiesta-del-aeropuerto-de-rosario-para-lavar-la-imagen-de-pullaro\/","title":{"rendered":"Casi medio mill\u00f3n de d\u00f3lares de fondos p\u00fablicos gastados fiesta del Aeropuerto de Rosario para lavar la imagen de Pullaro"},"content":{"rendered":"\n<p>A simple vista, la reinauguraci\u00f3n del Aeropuerto Internacional de Rosario \u2014con pista repavimentada, luces balizas y un nuevo balizamiento\u2014 podr\u00eda leerse como una buena noticia para la conectividad y la log\u00edstica de una provincia tect\u00f3nicamente golpeada por la crisis econ\u00f3mica. Pero lo que rode\u00f3 a ese acto oficial \u2014un <strong>festival con artistas \u201cen aparente gratuidad\u201d<\/strong>, exhibiciones a\u00e9reas, sorteos, paracaidistas y hasta piruetas de aviones\u2014 dice mucho m\u00e1s sobre <strong>c\u00f3mo se usa el dinero p\u00fablico para generar espect\u00e1culo pol\u00edtico<\/strong> que sobre las reales prioridades del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>La Provincia inform\u00f3 que la obra del aeropuerto demand\u00f3 una inversi\u00f3n de alrededor de <strong>US$150 millones<\/strong>. Pero luego arm\u00f3 un \u201ccirco\u201d alrededor de esa obra que, seg\u00fan estimaciones conservadoras, <strong>no bajar\u00eda de US$450 mil<\/strong>, incluyendo artistas, sonido, escenario, log\u00edstica a\u00e9rea, seguridad y todos los costos asociados a un evento de ese tipo. <\/p>\n\n\n\n<p>Ese desbalance no s\u00f3lo es llamativo: es preocupante por lo que revela sobre <strong>decisiones de gasto, prioridades del manejo p\u00fablico y transparencia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Opacidad tradicional y la f\u00e1bula de los artistas \u201cque vienen gratis\u201d<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En Argentina es com\u00fan que gobiernos provinciales o municipales anuncien shows con artistas consignando que \u201cel artista viene <strong>gratis<\/strong>\u201d. Se repite la narrativa con un mismo guion: artistas reconocidos ofrecen su tiempo sin cachet, dicen que \u201cacompa\u00f1an la gesti\u00f3n\u201d, y el Estado se coloca en el centro de la escena. La l\u00f3gica impl\u00edcita es: <em>el gobierno no paga artistas, y sin embargo consigue que toquen.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pero cualquiera que haya trabajado en la producci\u00f3n de eventos sabe que eso no ocurre en la realidad. La industria del entretenimiento \u2014como cualquier otra\u2014 tiene costos: movilidad, alojamiento, rider t\u00e9cnico, seguros, producci\u00f3n, backline, cargas sociales, equipo de sonido, transporte del staff, t\u00e9cnicos, etc. Un artista no regala su participaci\u00f3n <strong>para aparecer en la foto con un pol\u00edtico<\/strong>: no existe esa \u201cgenuina gratuidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que suele ocurrir \u2014y esto es una pr\u00e1ctica conocida en eventos estatales\u2014 es que los <strong>cachets se triangulan, se cargan como otros rubros o se diluyen en \u201cpatrocinios\u201d que despu\u00e9s terminan siendo facturados a la administraci\u00f3n p\u00fablica<\/strong>, o se pagan mediante convenios con terceros que \u201caportan\u201d al evento, quedando todo en la nebulosa contable. Esto es especialmente f\u00e1cil cuando no hay <strong>expedientes ni montos publicados<\/strong> por rubro y proveedor.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed, esa opacidad se profundiza: no existe a\u00fan un desglose oficial claro de:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>cu\u00e1nto se pag\u00f3 a <strong>Vilma Palma e Vampiros<\/strong>,<\/li>\n\n\n\n<li>cu\u00e1nto se pag\u00f3 (o se triangul\u00f3) por <strong>Sof\u00eda Gazzaniga y su equipo<\/strong>,<\/li>\n\n\n\n<li>cu\u00e1nto cost\u00f3 <strong>escenario, luces, sonido, pantallas y generadores<\/strong>,<\/li>\n\n\n\n<li>cu\u00e1nto costaron las <strong>piruetas a\u00e9reas<\/strong>, paracaidistas y coordinaci\u00f3n con pilotos,<\/li>\n\n\n\n<li>cu\u00e1nto se destin\u00f3 a <strong>seguridad, log\u00edstica y protocolos<\/strong>,<\/li>\n\n\n\n<li>cu\u00e1nto se destin\u00f3 a <strong>invitaciones, hospitalidad y catering<\/strong>.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Todo lo que se sabe del evento viene en forma de relato oficial promocional: <strong>fotos, videos y cifras de convocatoria<\/strong>, pero <strong>no de gasto efectivo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"640\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N2e-oW0AA-B8Z-1024x640.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5455\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N2e-oW0AA-B8Z-1024x640.jpeg 1024w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N2e-oW0AA-B8Z-300x188.jpeg 300w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N2e-oW0AA-B8Z-768x480.jpeg 768w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N2e-oW0AA-B8Z-1536x960.jpeg 1536w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N2e-oW0AA-B8Z.jpeg 1600w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Pullaro festejando su acto de relanzamiento<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>M\u00e1s que una celebraci\u00f3n funcional: un espect\u00e1culo pol\u00edtico con \u201ctodo incluido\u201d<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Ese espect\u00e1culo incluy\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Sorteos de pasajes y premios.<\/li>\n\n\n\n<li>Exhibiciones de aeronaves y pilotos realizando trucos en el aire.<\/li>\n\n\n\n<li>Paracaidistas bajando ante el p\u00fablico.<\/li>\n\n\n\n<li>Shows musicales con al menos dos artistas de renombre.<\/li>\n\n\n\n<li>Food trucks, puestos de atenci\u00f3n y log\u00edstica de recepci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s preocupante no es solo el nivel de despliegue, sino <strong>c\u00f3mo se financia<\/strong>. Si todo sali\u00f3 de fondos p\u00fablicos, estamos frente a un caso cl\u00e1sico de <strong>despilfarro para autobombo<\/strong>. Pero si hubo <strong>\u201caportes privados\u201d, sponsors o empresas que pusieron plata o recursos<\/strong> para hacer posible el acto, el problema puede ser todav\u00eda m\u00e1s grave. Porque entonces ya no se trata solo de un mal uso de los impuestos, sino de otra cosa:<br>\u00bf<strong>por qu\u00e9<\/strong> una empresa privada financiar\u00eda un acto pol\u00edtico que tiene como protagonista al gobernador?<br>\u00bfqu\u00e9 espera recibir a cambio, en contratos, regulaciones, permisos o trato preferencial?<br>Un pol\u00edtico <strong>no deber\u00eda<\/strong> apropiarse de recursos privados para montar un evento que lo beneficia electoralmente. Si eso ocurre, no es un \u201cgesto de colaboraci\u00f3n\u201d: es, como m\u00ednimo, <strong>un conflicto de intereses monumental<\/strong> y, en el peor de los casos, la puerta a un esc\u00e1ndalo institucional de enorme magnitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en medio de una sociedad con dificultades econ\u00f3micas reales (inflaci\u00f3n, p\u00e9rdida de poder adquisitivo, crisis de empleo), el acto pol\u00edtico montado rodeado de espect\u00e1culo y autopromoci\u00f3n suena \u2014literal y figuradamente\u2014 a <strong>gala para la \u00e9lite<\/strong>, pagada con el esfuerzo fiscal del ciudadano promedio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N4TTOXIAAeiPN-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5454\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N4TTOXIAAeiPN-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N4TTOXIAAeiPN-300x300.jpeg 300w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N4TTOXIAAeiPN-150x150.jpeg 150w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N4TTOXIAAeiPN-768x768.jpeg 768w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N4TTOXIAAeiPN-1536x1536.jpeg 1536w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N4TTOXIAAeiPN-70x70.jpeg 70w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N4TTOXIAAeiPN.jpeg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Oda del gasto p\u00fablico para mostrar a los pol\u00edticos que administran la caja<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 importan los n\u00fameros, si todo se ve \u201cbonito\u201d en la foto?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Porque <strong>en la foto no se come, no se paga la luz ni la garrafa<\/strong>.<br>Porque las promesas de campa\u00f1a y los actos simb\u00f3licos <strong>no generan riqueza real<\/strong> ni alivian la presi\u00f3n monetaria sobre las familias.<br>Y porque cuando un administrador de fondos p\u00fablicos se celebra a s\u00ed mismo \u2014como quien festeja que \u201carregl\u00f3 ca\u00f1er\u00edas o puso luz en el palier\u201d\u2014 <strong>con el dinero del edificio<\/strong>, con su foto en cada aviso y con pauta oficial financiada por todos, la distorsi\u00f3n de incentivos es peligrosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Es exactamente ese mecanismo el que el poder pol\u00edtico ha convertido en normalidad:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>se gasta m\u00e1s de lo necesario en espect\u00e1culo,<\/li>\n\n\n\n<li>se publica el relato,<\/li>\n\n\n\n<li>se multiplica la pauta oficial en medios afines,<\/li>\n\n\n\n<li>se vende la sensaci\u00f3n de \u201cgesti\u00f3n hist\u00f3rica\u201d.<br>El resultado es un circuito cerrado donde <strong>no importa lo que realmente sucedi\u00f3<\/strong>, sino <strong>c\u00f3mo se muestra<\/strong>.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>1.500 asistentes que multiplicaron artificialmente en medios pautados a 25.000<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En el anuncio oficial se habl\u00f3 de <strong>25.000 personas presentes<\/strong>. Pero quienes observaron las im\u00e1genes a\u00e9reas y el flujo real de la gente se preguntan si ese n\u00famero tiene sustento t\u00e9cnico:<br>para que hubiera esa asistencia, <strong>hubiera sido necesario llenar toda la pista, los alrededores de ingreso, la avenida de acceso y zonas contiguas<\/strong>. Las <strong>estimaciones visuales sugieren que las personas presentes rondaron \u2014en el mejor momento\u2014 apenas unos cientos o, a lo sumo, poco m\u00e1s de mil.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esa discrepancia no es menor: es parte de la <strong>construcci\u00f3n de relato<\/strong> que a menudo acompa\u00f1a a los actos pol\u00edticos estatales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N_QyBXYAAqttr-1024x768.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5452\" srcset=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N_QyBXYAAqttr-1024x768.jpeg 1024w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N_QyBXYAAqttr-300x225.jpeg 300w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N_QyBXYAAqttr-768x576.jpeg 768w, https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/G9N_QyBXYAAqttr.jpeg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Un pu\u00f1ado de personas vendidas como 25.000 para agrandar el relato<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El administrador <\/strong>que usa los recursos para s\u00ed mismo<\/h3>\n\n\n\n<p>Imaginemos algo sencillo: viv\u00eds en un edificio y el <strong>administrador<\/strong> tiene la obligaci\u00f3n de arreglar ca\u00f1er\u00edas, cambiar luces del palier y mantener el ascensor. Lo hace usando <strong>tu plata<\/strong>, la de las expensas. Perfecto: para eso est\u00e1.<br>Ahora imagin\u00e1 que, despu\u00e9s de cambiar las ca\u00f1er\u00edas y poner luces nuevas, decide organizar una <strong>fiesta en la terraza<\/strong>: contrata una banda, pone un catering, alquila sonido, luces y hasta invitan a un mago para los chicos. Todo pago con <strong>la caja del consorcio<\/strong>. Y adem\u00e1s, contrata avisos en los diarios del barrio, tambi\u00e9n con plata del edificio, para salir en la foto como \u201cel administrador modelo que moderniz\u00f3 el edificio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Si encima aparece una empresa privada \u2014por ejemplo, la de los ascensores o la de las luminarias\u2014 y \u201cpone algo\u201d para esa fiesta, el problema se multiplica:<br>\u00bflo hace por amor al arte? \u00bfo porque espera que el administrador la siga eligiendo, le firme contratos sin competencia o le permita cobrar m\u00e1s caro?<br>En ese escenario, el administrador ya no solo derrocha el dinero de todos para celebrarse, sino que adem\u00e1s <strong>se apalanca en proveedores privados que lo ayudan a construirse una imagen<\/strong>, con la expectativa de alg\u00fan tipo de beneficio a cambio.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso mismo es lo que estamos viendo, a otra escala, con este tipo de actos oficiales:<br>un <strong>administrador de fondos p\u00fablicos<\/strong> que arma su propia fiesta para levantarse a s\u00ed mismo, que usa recursos del \u201cconsorcio\u201d provincial, y que despu\u00e9s se hace promocionar por medios que viven de la pauta. Como si el cajero del banco pretendiera ser venerado por darte tu propia plata, pero cobr\u00e1ndote comisi\u00f3n por aplaudirlo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La verdadera pregunta<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>No es cu\u00e1nto cost\u00f3 el evento.<br>Es: <strong>\u00bfpor qu\u00e9 no sabemos cu\u00e1nto cost\u00f3?<\/strong><br>\u00bfPor qu\u00e9 el gasto p\u00fablico se convierte en espect\u00e1culo pol\u00edtico con relatos dise\u00f1ados para mostrar gesti\u00f3n, y no en cuentas claras publicadas para el contribuyente?<\/p>\n\n\n\n<p>La opacidad y la propaganda pueden disfrazar la realidad, pero no la reemplazan. Y cuando la administraci\u00f3n de fondos p\u00fablicos se usa para <strong>lavar imagen pol\u00edtica con un festival pagado por todos<\/strong>, la justicia m\u00ednima que el ciudadano merece es <strong>transparencia total<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre artistas, shows a\u00e9reos, paracaidistas, sorteos y despliegue t\u00e9cnico, el evento organizado por el gobierno de Santa Fe habr\u00eda superado ampliamente los USD 450 mil. Sin rendici\u00f3n de cuentas clara, el festejo aparece como un acto de autopromoci\u00f3n pagado con dinero p\u00fablico.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5453,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[660,20,167,99],"class_list":["post-5460","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica","tag-aeropuerto-rosario","tag-destacados","tag-gasto-publico","tag-pullaro"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/e_1766884477.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5460","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5460"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5460\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5462,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5460\/revisions\/5462"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5453"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5460"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}