{"id":6735,"date":"2026-02-10T11:00:38","date_gmt":"2026-02-10T14:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/elliberador.com\/?p=6735"},"modified":"2026-02-10T11:00:40","modified_gmt":"2026-02-10T14:00:40","slug":"la-policia-de-santa-fe-acuartelada-contra-el-gobierno-de-pullaro-tras-una-noche-de-represion-y-amenazas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elliberador.com\/index.php\/2026\/02\/10\/la-policia-de-santa-fe-acuartelada-contra-el-gobierno-de-pullaro-tras-una-noche-de-represion-y-amenazas\/","title":{"rendered":"La Polic\u00eda de Santa Fe acuartelada contra el gobierno de Pullaro tras una noche de represi\u00f3n y amenazas"},"content":{"rendered":"\n<p>Corr\u00eda el <strong>sexto d\u00eda<\/strong> de reclamos policiales en Santa Fe. El epicentro, como viene pasando desde hace jornadas, estaba en <strong>la puerta de Jefatura en Rosario<\/strong>: polic\u00edas y familiares sosteniendo el pedido por <strong>condiciones de trabajo dignas<\/strong>, por <strong>sueldos que no alcanzan<\/strong>, por <strong>m\u00f3viles en mal estado<\/strong>, por <strong>recargos eternos<\/strong>, por una rutina que los exprime y despu\u00e9s los deja solos. Pero anoche no fue una noche m\u00e1s. Fue, directamente, la noche en la que el relato del gobierno se choc\u00f3 de frente con la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasada la tarde, y con el corte de calle como punto de tensi\u00f3n, apareci\u00f3 en la puerta de Jefatura el <strong>jefe de la Polic\u00eda de Santa Fe<\/strong>, seg\u00fan versiones internas, enviado por el ministro <strong>Cococcioni<\/strong> con <strong>\u00f3rdenes directas<\/strong> de despejar la zona. La idea era simple y brutal: \u201cterminen con esto\u201d. Lo que sigui\u00f3 fue una postal que deber\u00eda avergonzar a cualquier administraci\u00f3n que se jacte de \u201corden\u201d: <strong>tironeos, palazos, empujones<\/strong>. <strong>Polic\u00edas contra polic\u00edas.<\/strong> Y en el medio, <strong>familiares<\/strong>. Los videos no tardaron nada en explotar: se viralizaron por los grupos internos y por fuera tambi\u00e9n, como un incendio que ya no se puede tapar con partes oficiales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-video\"><video height=\"1948\" style=\"aspect-ratio: 1080 \/ 1948;\" width=\"1080\" controls src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/0210.mp4\"><\/video><\/figure>\n\n\n\n<p>Lo que pretend\u00eda ser un operativo disciplinador produjo el efecto contrario. En minutos, empezaron a llegar <strong>patrulleros, motorizados, agentes en servicio y fuera de servicio<\/strong>. La escena cambi\u00f3: el supuesto \u201ccontrol\u201d se transform\u00f3 en desborde. El operativo qued\u00f3 superado y se repleg\u00f3. Y entonces vino la imagen que el poder provincial no quer\u00eda: <strong>la avenida tomada por la propia fuerza<\/strong>, desde la medianoche, con un clima que mezclaba bronca, cansancio y una camarader\u00eda que nace cuando a un grupo lo empujan al l\u00edmite. No era una marcha partidaria: era una fuerza diciendo \u201cbasta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El detonante de estos d\u00edas no es s\u00f3lo el bolsillo. Es tambi\u00e9n lo que nadie quiere mirar de frente: <strong>el desgaste mental<\/strong>, la humillaci\u00f3n cotidiana, la soledad del agente que no llega a fin de mes y encima carga con un trabajo que lo rompe por dentro. En ese clima, el caso de <strong>\u201cChimi\u201d Valdez<\/strong> termin\u00f3 de romper el dique. Mientras aumentaban los pedidos y se acumulaban se\u00f1ales de alarma, el ministro hablaba como si no pasara nada. Reci\u00e9n cuando la tragedia se hizo imposible de maquillar, aparecieron los anuncios.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo que el gobierno ofrece \u2014y lo que sus medios amigos repiten\u2014 no descomprime: enciende m\u00e1s. Pluses presentados como \u201csoluci\u00f3n\u201d, bonos con condiciones, parches con letra chica, y el mismo mecanismo de siempre: prometer para la tribuna mientras el polic\u00eda de calle sigue contando monedas. Y en paralelo, el otro brazo del sistema: <strong>amenazas, Asuntos Internos, sanciones, descuentos<\/strong>, la cacer\u00eda para ver qui\u00e9n comparte videos, qui\u00e9n habla, qui\u00e9n se anima a mostrar lo que pasa. M\u00e1s castigo sobre sueldos miserables. M\u00e1s presi\u00f3n sobre gente que ya est\u00e1 al borde. Esa es la receta m\u00e1s torpe para apagar un incendio: <strong>apretar a los que sostienen la seguridad<\/strong> como si fueran enemigos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-video\"><video height=\"478\" style=\"aspect-ratio: 848 \/ 478;\" width=\"848\" controls src=\"https:\/\/elliberador.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Represion-jefatura.mp4\"><\/video><\/figure>\n\n\n\n<p>Y ah\u00ed est\u00e1 el dato clave que hoy vuelve innegable el conflicto: <strong>ya no es Rosario<\/strong>. Lo que anoche explot\u00f3 en Jefatura fue la chispa, pero el incendio se extendi\u00f3 y <strong>se repite en toda la provincia<\/strong>. La postal de patrulleros, motos, redoblantes y polic\u00edas autoconvocados se replic\u00f3 <strong>frente a la Casa de Gobierno en Santa Fe ciudad<\/strong>, y tambi\u00e9n en <strong>Rafaela, Reconquista, Tostado, Recreo y Vera<\/strong>, entre much\u00edsimas m\u00e1s con el mismo denominador com\u00fan: bronca acumulada, hartazgo y una conducci\u00f3n pol\u00edtica que pretende bajar l\u00ednea desde arriba sin mirar el piso que pisa la tropa.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando una protesta salta de una puerta a toda una provincia, ya no es \u201cun grupo\u201d: es un s\u00edntoma. Y lo que ese s\u00edntoma dice es clar\u00edsimo: <strong>algo se quebr\u00f3<\/strong> entre la pol\u00edtica y su fuerza. A esta crisis, encima, se le sum\u00f3 otra: la crisis de informaci\u00f3n. A las <strong>8 de la ma\u00f1ana de este martes 10 de febrero<\/strong>, los grandes medios provinciales y locales mostraron, otra vez, su libreto de dependencia: <strong>casi nada del reclamo, casi todo de la respuesta oficial<\/strong>. Titulares calcados del comunicado, foco en \u201clas medidas\u201d, silencio sobre la calle, sobre los videos, sobre el clima interno. Dejaron de ser medios y pasaron a ser <strong>voceros<\/strong>. No informan: <strong>administran el discurso<\/strong>. Y en una provincia donde la pauta p\u00fablica funciona como premio y castigo, se entiende por qu\u00e9 muchos eligieron esa comodidad: es m\u00e1s rentable repetir al gobierno que contar lo que el gobierno no quiere que se cuente. El problema es que la gente lo ve. Y cuando la credibilidad se entrega por conveniencia, rara vez vuelve intacta.<\/p>\n\n\n\n<p>Santa Fe amaneci\u00f3 con una realidad que ya no se puede esconder: <strong>la fuerza est\u00e1 plantada<\/strong>, el interior se contagia, y el gobierno tiene dos caminos. O se sienta a resolver en serio \u2014no con relato, no con parches\u2014 o insiste con la l\u00f3gica del apriete y empuja a la provincia a un escenario todav\u00eda m\u00e1s delicado. Porque cuando el poder pol\u00edtico pretende disciplinar a la polic\u00eda como si fuera una hinchada, lo que est\u00e1 haciendo no es \u201cponer orden\u201d: est\u00e1 jugando con fuego.<\/p>\n\n\n\n<p>Y anoche, en Rosario, el fuego se vio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Corr&iacute;a el sexto d&iacute;a de reclamos policiales en Santa Fe. 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