Buscan frenar la asunción de Capitanich en el Senado: causas judiciales, clan Sena y la discusión por la “honorabilidad”

Buscan impedir que Jorge Capitanich jure como senador mientras arrastra un inminente veredicto en la causa “Fútbol para Todos” y la sombra política del clan Sena. Entre denuncias de corrupción, clientelismo y femicidio, vuelve a quedar expuesta la doble vara de un Senado que habla de “honorabilidad”, pero sigue abriendo sus puertas a la casta.

caso-sena-capitanichjpg

Mientras el kirchnerismo se prepara para sentar otra vez a Jorge Milton Capitanich en una banca del Congreso, La Libertad Avanza y sectores de la oposición empujan en sentido contrario: piden frenar su asunción como senador nacional por Chaco y llevar al límite el concepto de “idoneidad moral” que la propia política dice exigir… pero casi nunca aplica.


La jugada libertaria en la antesala del Senado

La ofensiva quedó plasmada en dos escritos presentados en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, minutos antes de que se tratara el “diploma” de los 24 senadores electos.

Según reconstruyó el portal Chaco Ahora, fue la propia ministra de Seguridad y futura jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, quien acercó a Mesa de Entradas las impugnaciones contra Jorge Capitanich y el también peronista Martín Soria.

En el caso del exgobernador chaqueño, la presentación fue firmada por Rafael David Serfaty (referente de LLA), que pidió que el Senado no lo deje asumir por:

  • “Causas judiciales abiertas” por fraude a la administración pública, lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.
  • Vínculos políticos y financieros con el clan Sena, recientemente condenado por el femicidio de Cecilia Strzyzowski.

El argumento central es simple: si el Senado está dispuesto a revisar la “capacidad moral” de otros senadores electos, como la rionegrina Lorena Villaverde, debería aplicar el mismo estándar para Capitanich.


El reloj de “Fútbol para Todos”: veredicto a cinco días de que asuma

El condimento explosivo es el calendario. El Tribunal Oral Federal N.º 1 de Comodoro Py fijó para el 5 de diciembre la lectura del veredicto en el juicio por las irregularidades del programa “Fútbol para Todos”, donde Capitanich está imputado por violación de los deberes de funcionario público.

El fiscal Miguel Ángel Osorio pidió para él 8 meses de prisión en suspenso e inhabilitación especial para ejercer cargos, dentro de una causa que investiga el uso fraudulento de fondos del Estado canalizados a través de la AFA entre 2009 y 2015.

La sentencia llegará apenas cinco días antes de la fecha prevista para que el chaqueño jure como senador nacional. Si el tribunal lo condenara con inhabilitación, el escenario jurídico y político podría cambiar drásticamente: la Cámara Alta se vería obligada a decidir si lo sostiene igual, si le toma juramento “a riesgo” o si detiene el trámite hasta que el fallo quede firme.


La sombra del clan Sena y el femicidio de Cecilia Strzyzowski

La impugnación de La Libertad Avanza no se apoya sólo en “Fútbol para Todos”. También apunta a la responsabilidad política de Capitanich en el entramado de poder que rodeó al clan Sena.

Emerenciano Sena, Marcela Acuña y su hijo César fueron condenados en noviembre de 2025 por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, caso que sacudió a todo el país y, en particular, al aparato político del Chaco.

Los Sena no eran simples “dirigentes sociales”: durante años tejieron una alianza estrecha con el gobierno provincial. Según datos oficiales incluidos en la propia causa, el Ejecutivo chaqueño transfirió más de 141 millones de pesos a sus organizaciones (como la Fundación “Doctor Saúl Acuña”) en concepto de obras, planes y programas sociales, hasta el mismo día en que quedaron detenidos.

La impugnación libertaria sostiene que, aun cuando Capitanich no esté formalmente imputado en el femicidio, esa red de financiamiento y promoción política hacia el clan Sena lo deja comprometido en términos de honorabilidad y control del uso de fondos públicos.


“Ficha limpia” selectiva: la doble vara en el Senado

La discusión no se da en el vacío. La misma reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales venía atravesada por la pelea por el diploma de Lorena Villaverde, senadora electa de La Libertad Avanza por Río Negro, cuestionada por el PJ local por una causa de drogas en Estados Unidos y sus vínculos con el empresario Fred Machado, imputado por narcotráfico y lavado.

Frente a esa ofensiva, el oficialismo libertario respondió con las impugnaciones a Capitanich y Soria, planteando un interrogante incómodo para todo el sistema:

¿La “ficha limpia” se aplica sólo a los rivales políticos o también a los viejos jefes del aparato kirchnerista?

Incluso senadores habitualmente cercanos al oficialismo tradicional –como Juan Carlos Romero– admitieron que no se puede exigir que “el que las hace las pague” para un caso y mirar para otro lado con el resto.


El dilema de fondo: ¿qué es ser “moralmente idóneo” para representar a una provincia?

El reglamento del Senado le da margen a la Cámara para valorar no sólo si un senador electo cumple con los requisitos legales básicos, sino también si reúne la “idoneidad moral y ética” que exige el cargo. Esa cláusula, que durante décadas fue letra muerta, hoy aparece en boca de todos… pero con lecturas interesadas.

En el caso Capitanich, confluyen:

  • Un juicio oral en etapa de veredicto por malversación de fondos en un programa emblema del kirchnerismo.
  • La responsabilidad política por haber financiado y empoderado a organizaciones que terminaron en el banquillo por uno de los femicidios más atroces de los últimos años.
  • Una larga trayectoria de manejo discrecional de recursos públicos, denunciada y archivada una y otra vez en los tribunales.

El planteo es claro: si el Congreso quiere recuperar credibilidad, no puede seguir consagrando a figuras que concentran causas de corrupción, redes clientelares y vínculos con estructuras violentas. La banca de un senador no puede ser un refugio de impunidad, ni un premio de consuelo para gobernadores que dejan tierra arrasada en sus provincias.

Por ahora, la mayoría del Senado parece dispuesta a convalidar el pliego de Capitanich. Pero la combinación de un fallo inminente en “Fútbol para Todos” y una sociedad cada vez más sensible a los símbolos de la casta hace que su futura asunción esté lejos de ser un trámite más.

Vikingo logo
El Vikingo
+ posts
Compartí esta noticia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *