El agro argentino ya llega a 143 países: exportaciones al 75% del mundo, récord de ingresos y una economía que vuelve a integrarse
Con ventas externas por USD 52.900 millones, presencia en más de 140 mercados y liderazgo mundial en productos estratégicos, la agroindustria explicó seis de cada diez dólares que ingresaron al país en 2025. El sector aparece como el principal motor del esquema de apertura comercial y competitividad impulsado por el Gobierno de Javier Milei
La agroindustria volvió a mostrar su peso estructural dentro de la economía argentina. De acuerdo al último relevamiento de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), los productos del campo nacional llegan actualmente a alrededor del 75% de los países del mundo, una cobertura internacional pocas veces vista para un país en desarrollo.
Durante 2025, Argentina exportó bienes por US$ 87.076 millones. De ese total, US$ 52.900 millones provinieron de las cadenas agroindustriales, lo que representa el 61% del comercio exterior argentino. Traducido a números simples: seis de cada diez dólares que entraron al país fueron generados por el agro.

Este desempeño confirma al sector como la principal fuente de divisas genuinas y uno de los motores centrales del superávit comercial, que cerró el año con un saldo positivo de US$ 11.285 millones. Dentro de ese resultado, la agroindustria aportó US$ 42.196 millones, muy por encima de energía y minería.
Liderazgo internacional en productos estratégicos
El informe muestra que Argentina ocupa posiciones de privilegio en los mercados globales. Es el principal exportador mundial de maní, aceite de soja y aceite y jugo de limón. Además, se ubica en el segundo puesto en harina de soja y yerba mate, y completa el podio internacional con el maíz.
La carne vacuna argentina, por su parte, llega hoy a más de 60 países, mientras que el maíz se exporta a más de 85 destinos.
En total, 18 de las 20 cadenas productivas analizadas por FADA se encuentran entre los diez mayores exportadores del planeta dentro de sus respectivos rubros.
Argentina ocupa posiciones de privilegio en los mercados internacionales. En 2025 fue:
- Primer exportador mundial de aceite de soja, maní y aceite y jugo de limón.
- Parte del podio global en soja, maíz y carne vacuna, que concentran el grueso del comercio exterior del sector.
El Top 3 de productos exportados quedó encabezado por:
- Soja: 41%
- Maíz: 13%
- Carne vacuna: 9%
A su vez, algunos complejos muestran una inserción internacional casi total:
- Arroz: 98% de su producción se exporta
- Soja: 93%
- Limón: 92%
El promedio de inserción internacional de los 20 complejos agroindustriales monitoreados alcanza el 48%.
Producción federal y fuerte impronta territorial
El mapa exportador refleja una matriz profundamente federal, con especializaciones productivas bien definidas:
- En la Región Pampeana predominan los complejos de granos, carnes y lácteos, que explican el 98% de las exportaciones agro-pampeanas.
- En el NEA y NOA se concentran principalmente economías regionales como limón, poroto (legumbres), forestal, té y yerba mate.
- En Cuyo, el complejo de la uva representa el 59% de las exportaciones regionales.
- En la Patagonia, las peras y manzanas junto al complejo pesquero explican el 99% de las exportaciones agro-patagónicas.
Este entramado productivo sostiene empleo, inversión y actividad en todo el país, desde los grandes polos cerealeros hasta las economías regionales del norte y la fruticultura del sur.

Concentración regional y de destinos
El informe también revela una marcada concentración geográfica en determinados complejos:
- Té: 100% con origen en el NEA
- Cebada y lácteos: 100% de origen pampeano
- Legumbres: 98% provenientes del NOA
En cuanto a los mercados de destino, algunos productos dependen fuertemente de pocos compradores:
- Yerba mate: 89% concentrado en pocos destinos
- Té: 86%
- Cebada: 83%
En promedio, el 64% de las exportaciones de cada complejo se concentra en apenas cinco países, un dato que deja en evidencia tanto la fortaleza del posicionamiento externo como el potencial todavía pendiente de diversificación comercial.
El relevamiento se apoya en un Monitor que analiza más de 200 datos, 10 indicadores y 20 complejos agroindustriales, ofreciendo una radiografía completa del desempeño exportador argentino.
De esos 20 complejos, la mayoría mostró crecimiento interanual, confirmando una recuperación sostenida del sector, incluso en un contexto macroeconómico todavía en proceso de normalización.
El agro como eje del nuevo modelo económico

Este desempeño se inscribe en el cambio de rumbo impulsado por el presidente Javier Milei, cuyo programa económico apunta a abrir mercados, eliminar distorsiones internas, reducir regulaciones y fortalecer la competitividad del sector privado.
Desde el Gobierno sostienen que la inserción internacional, el libre comercio y la previsibilidad macroeconómica son condiciones indispensables para que sectores como la agroindustria puedan desplegar todo su potencial. El objetivo es claro: transformar capacidad productiva en exportaciones, inversión y empleo formal.
Con presencia en más de 140 países, liderazgo mundial en productos estratégicos y un aporte decisivo al superávit comercial, el campo aparece como el principal beneficiario —y a la vez sostén— del esquema de apertura económica.
Mientras Argentina redefine su estructura productiva tras años de cepos, controles y desincentivos, los números muestran que la agroindustria ya compite de igual a igual en el mercado global y vuelve a marcar el camino hacia un modelo basado en producción, competitividad y reglas claras.




