Victoria libertaria en Diputados: media sanción a “Inocencia Fiscal” para sacar los dólares del colchón y terminar con la presunción de culpabilidad
La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de Inocencia Fiscal, una iniciativa del oficialismo que busca terminar con la presunción de culpabilidad del contribuyente, liberar dólares del colchón y empezar a revertir décadas de asfixia tributaria del Estado sobre quienes producen y ahorran.
La Cámara de Diputados le dio media sanción al proyecto de “Inocencia Fiscal”, una de las apuestas centrales del oficialismo para repatriar ahorro informal, empujar la formalización y, sobre todo, cambiar la lógica cultural del sistema tributario argentino: dejar atrás el esquema donde el ciudadano es tratado como sospechoso por default. La iniciativa fue aprobada con 130 votos afirmativos, 107 negativos y 2 abstenciones, y ahora pasa al Senado.
Un cambio de paradigma: inocente hasta que ARCA pruebe lo contrario
El núcleo del proyecto introduce explícitamente una idea que en un país normal sería obvia: el contribuyente es inocente hasta que el Estado demuestre lo contrario, invirtiendo la “presunción de evasión” que en la práctica convirtió a la Argentina en una máquina de castigar al que produce y premiar al que vive de la rosca.
El objetivo declarado es habilitar que quienes ahorraron dólares “por fuera” —producto de décadas de confiscaciones, cepos y cambios de reglas— puedan utilizar esos fondos sin persecución penal automática, siempre dentro del nuevo marco.
Evasión: suben fuerte los umbrales y se acota el tiempo de persecución
El proyecto también reforma el régimen penal tributario elevando de manera significativa los montos a partir de los cuales se investiga evasión:
- Evasión simple: el piso sube de $1,5 millones a $100 millones.
- Evasión agravada: se eleva de $15 millones a $1.000 millones.
Además, reduce los plazos de prescripción: de 5 a 3 años para quienes presenten en término su declaración jurada y regularicen deudas e intereses. En términos simples: menos “garrote eterno” y más reglas claras para quien se formaliza.
Ganancias: un régimen simplificado para cortar el control obsesivo del consumo
Otro punto clave es la creación de un régimen simplificado y voluntario de Ganancias para personas humanas, para ingresos de hasta $1.000 millones anuales y patrimonio de hasta $10.000 millones. A diferencia del esquema actual, el nuevo régimen elimina el control minucioso del consumo y la “evolución patrimonial” como método de hostigamiento permanente: si los bienes al cierre del ejercicio son compatibles con los ingresos declarados, el gasto deja de ser un factor de fiscalización.
La política de siempre: acusaciones grandilocuentes para defender el modelo de asfixia
Como era esperable, la reacción fue la habitual: el kirchnerismo y su satélite “progre” buscaron ensuciar el debate. En el recinto, Juan Grabois llegó a acusar al oficialismo de impulsar un proyecto “a favor del narcotráfico”, en una escena más de indignación performática para defender el statu quo: un sistema donde el Estado te persigue por ahorrar, pero nunca se audita a sí mismo.
La coalición que lo hizo posible (y lo que quedó pendiente)
La aprobación se logró con apoyo de aliados (Pro, UCR, MID) y respaldos de gobernadores peronistas no kirchneristas mencionados en la crónica parlamentaria.
En paralelo, no se alcanzó a tratar el proyecto de “Estabilidad Fiscal y Monetaria” que buscaba penalizar el déficit y sancionar la emisión irregular, porque la sesión se levantó tras más de 14 horas. Es decir: se avanzó en liberar ahorro y formalizar, pero quedó pendiente el segundo paso indispensable: blindar por ley el déficit cero para que la Argentina no vuelva al ciclo de impuestos, inflación y estafa monetaria.
Qué significa esta media sanción
“Inocencia Fiscal” no es un tecnicismo: es una señal política de época. Un país que durante décadas empujó a millones a la informalidad por miedo al Estado, ahora discute —por primera vez en serio— cómo volver a premiar al que produce y al que se ordena, en lugar de sostener una AFIP/ARCA convertida en herramienta de disciplinamiento.
Si el Senado acompaña, el oficialismo habrá marcado un hito: más libertad económica, menos persecución fiscal y más dólares en la economía real.
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