La guerra que le declararon a Milei: un repaso de operetas, mentiras y persecuciones

ARGENTINA-MILEI ASUNCIÓN

Algunos todavía no comprenden del todo quién es Javier Milei, ni el tipo de persona que está sentado en la Presidencia. Lo que para muchos es una anomalía institucional, para otros es una amenaza directa: un hombre sin pasado político que desafió al sistema desde afuera y llegó a lo más alto sin deberle nada a nadie.

En palabras del usuario de X @traductor, quien hizo un recorrido minucioso por las campañas de difamación sufridas por Milei desde 2020, “la libertad avanzó a pesar de todos los ataques, porque nosotros somos sus guardianes”.


Operetas, mentiras y operaciones

La lista es tan larga como grotesca. Según detalla @traductor, en marzo de 2025 el periodista Martín Boerr, financiado por medios que reciben pauta oficial en Misiones, filtró los números de teléfono de ministros del Gobierno para que fueran acosados. Hoy, ese mismo periodista afirma —sin pruebas— que Milei pidió personalmente que se frene la Ley Ficha Limpia. ¿La fuente? Una cadena de “alguien que dijo que escuchó”.

La pregunta es directa: ¿son muy tontos para creerse eso, o son cómplices?

Desde su ingreso en política, Milei ha sido objeto de una batería constante de ataques:

  • Le inventaron candidaturas nazis.
  • Le falsificaron antecedentes en el sistema NOSIS.
  • Lo acusaron de vender candidaturas, de odiar a los homosexuales, de querer vender órganos, de negar alimentos a comedores populares, de ser títere de Eurnekian, de clonarse un perro, de adorar a la dictadura, de querer privatizar escuelas, hospitales y universidades, y hasta de tener relaciones sexuales con su hermana o sus perros.

Todo sin una sola prueba. Todo amplificado por medios financiados con pauta estatal o intereses políticos de los derrotados.


El gesto que expuso a todos

Cuando Milei sorteó su dieta como diputado, los medios dijeron que quería robar datos personales. Cuando se paró frente a los piquetes, dijeron que no respetaba la protesta. Cuando viajó a Davos, dijeron que llegó tarde. Cuando logró el superávit fiscal en tiempo récord, dijeron que era trucho.

Y sin embargo:

  • Eliminó 19 impuestos.
  • Achicó el Estado.
  • Cortó la obra pública discrecional.
  • Frenó la emisión.
  • Logró superávit financiero.
  • Expuso la red de extorsión de los comedores.
  • Y avanzó con la ley más ambiciosa de desregulación económica de las últimas décadas.

Todo esto lo hizo mientras soportaba campañas permanentes de difamación, amenazas, operaciones judiciales y violaciones a su privacidad.


“El precio de la libertad es su eterna vigilancia”

Las palabras de @traductor son claras: “Opinar en libertad conlleva un precio alto. La casta te ataca sin clemencia. Pero callar tu voz se paga con tu alma.”

A él, como a tantos ciudadanos que apoyan el cambio, también lo persiguieron: filtraron sus datos fiscales, lo inventaron parientes, contratos, delitos, y hasta le iniciaron causas penales por hacer memes.

Pero nada de eso detuvo el proceso. Porque esta vez la libertad tiene fuerza, tiene proyecto y tiene liderazgo.


Milei como símbolo

Hoy, con Milei en la Casa Rosada, Argentina no solo tiene al presidente más votado de su historia, sino también al líder que más ataques concentró por parte del viejo régimen.

No es casualidad.

Es el precio de haber entrado al “coto de caza” de la política, donde todos los partidos eran socios y los contribuyentes, las presas.


No subestimen la batalla cultural

Desde El Liberador, lo dijimos siempre: el poder real odia a quien no puede controlar. Y en Javier Milei encontraron a su peor enemigo. Por eso lo atacan, lo inventan, lo difaman. Pero no lo detienen.

Como cierra @traductor: “Valoren al prócer que tenemos en la Casa Rosada. Esto es histórico. Estamos escribiendo la historia. Guerra pidieron, con guerra será.”

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