Díaz Canel admite que 32 agentes cubanos «Avispas Negras» murieron en los ataques de EE.UU. en Caracas

Tras décadas de negación, el régimen de Cuba admitió la muerte de 32 militares propios durante la operación de Estados Unidos en Venezuela, confirmando por primera vez una presencia militar directa y operativa —incluida una unidad de élite— al servicio de la dictadura chavista y dejando al descubierto la injerencia cubana en Sudamérica.

Díaz Canel

Después de años de negación oficial por parte del régimen castrista sobre su participación militar fuera de la isla, Cuba reconoció públicamente que 32 de sus efectivos murieron en Venezuela durante la reciente operación militar de Estados Unidos que terminó con la captura de Nicolás Maduro. Esta admisión representa la **confirmación más concreta hasta ahora de que La Habana tenía presencia militar directa en un país sudamericano y sumó pruebas de injerencia tras décadas de cooperación con gobiernos socialistas regionales.

El anuncio que cambia un relato histórico

Hasta ahora, el gobierno cubano había mantenido que su cooperación con otros países, incluyendo Venezuela, se circunscribía a asistencias médicas, diplomáticas o de asesoramiento técnico. Sin embargo, en un comunicado oficial divulgado por los medios estatales, el presidente Miguel Díaz-Canel confirmó que 32 miembros de las fuerzas armadas cubanas murieron durante el ataque realizado por Estados Unidos en Caracas en la madrugada del 3 de enero, al tiempo que decretó dos días de duelo nacional por los fallecidos.

Según La Habana, esos efectivos estaban cumpliendo “misiones” en Venezuela “a solicitud de órganos homólogos” del régimen chavista —una frase que finalmente admite oficialmente la **presencia directa de militares cubanos en suelo extranjero, en funciones que van mucho más allá de la cooperación meramente política o ideológica.

Quiénes eran los fallecidos: las Avispas Negras

Lo que añade aún más relevancia a este reconocimiento es el hecho de que los 32 cubanos muertos no eran soldados rasos o asesores civiles, sino miembros de una unidad de élite de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba conocidas como “Avispas Negras” (Black Wasps).

Estas fuerzas:

  • Son unidad de combate especializada de élite dentro del aparato militar cubano, entrenadas para misiones de alto riesgo.
  • Según los informes oficiales, integraban desde hacía tiempo el círculo de seguridad más cercano al presidente Maduro en Venezuela, cumpliendo labores de protección, seguridad y apoyo operacional dentro del esquema de poder chavista.
  • Su presencia en Venezuela —ahora confirmada con muertos en combate y bombardeos estadounidenses— demuestra que Cuba no solo tenía personal militar en la región, sino tropas de élite involucradas directamente en la seguridad institucional de un régimen extranjero.

Implicancias de esta admisión

Este reconocimiento rompe décadas de retórica oficial que negaba cualquier tipo de despliegue militar cubano más allá de su territorio y amplía lo que ya se sabía —pero nunca se había confirmado de manera directa— sobre la injerencia castrista en Sudamérica. Estas son algunas de las conclusiones que se desprenden:

  1. Presencia militar directa: Cuba admitió oficialmente que sus fuerzas armadas estaban desplegadas en Venezuela en funciones de seguridad.
  2. Cooperación operacional real: La participación de las Avispas Negras indica que este despliegue no era una misión simbólica o de asesoramiento, sino una cooperación estratégica operativa dentro del esquema de seguridad del régimen de Maduro.
  3. Vínculo entre dictaduras: Este episodio evidencia que los gobiernos socialistas de Cuba y Venezuela mantenían vínculos que trascendían la simple afinidad ideológica y se extendían a niveles militares y de seguridad nacional.

Reacciones internacionales y geopolíticas

La noticia de la muerte de militares cubanos durante una operación estadounidense ha desatado fuertes reacciones a nivel internacional. Mientras algunos sectores en Estados Unidos y otros países celebran el debilitamiento de las influencias autoritarias en la región, el gobierno cubano ha calificado el ataque como un acto de “terrorismo de Estado” y denuncia una agresión imperialista contra Venezuela y sus aliados.

Este reconocimiento también alimenta el debate sobre la profundidad de la red de apoyo cubana a gobiernos aliados, algo que analistas han documentado durante años, pero que hasta ahora nunca había tenido una confirmación oficial tan directa.

De la negación a la evidencia pública

La admisión de La Habana sobre la muerte de militares cubanos en Venezuela representa un punto de inflexión en la comprensión de la injerencia regional del régimen cubano en Sudamérica. Por primera vez, el propio gobierno reconoció una presencia militar activa que va más allá de la cooperación superficial.

La confirmación de que estos soldados pertenecían a una unidad de élite (Avispas Negras) dentro del aparato militar cubano no solo refuerza las denuncias de intervención extranjera, sino que deja en claro que los lazos entre los regímenes socialistas de Cuba y Venezuela eran no solo ideológicos, sino operativos y estratégicos en materia de seguridad.

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