Milei declara como organización terrorista a los Hermanos Musulmanes

La decisión del gobierno de Javier Milei marca un giro estratégico en política exterior y seguridad, alineando al país con Washington y otras democracias occidentales en la lucha contra el extremismo islámico y el financiamiento del terrorismo.

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El Gobierno argentino resolvió declarar como organizaciones terroristas a distintas filiales de la Hermandad Musulmana con presencia en Egipto, Jordania y Líbano, una medida anunciada apenas un día después de que Estados Unidos adoptara una decisión equivalente. La disposición, impulsada por el presidente Javier Milei y coordinada entre varios ministerios, consolida un nuevo posicionamiento internacional de la Argentina, basado en el alineamiento con Washington y con países que consideran al islamismo radical una amenaza directa para la seguridad global.

La incorporación de estas ramas islamistas al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET) fue definida en conjunto por los ministerios de Relaciones Exteriores, Seguridad, Justicia y la Secretaría de Inteligencia, en cumplimiento de la normativa nacional vigente y de los compromisos internacionales asumidos por el país en materia de lucha contra el terrorismo.

Según informó la Oficina del Presidente, la medida se fundamenta en informes oficiales que acreditan actividades ilícitas de carácter transnacional, vínculos con otras organizaciones terroristas, llamados públicos al extremismo violento y un potencial impacto directo en la seguridad de la República Argentina.

Quiénes son los Hermanos Musulmanes

La Hermandad Musulmana es un movimiento islamista fundado en 1928 en Egipto que concibe al islam no solo como una religión, sino como un sistema total de organización política, social y jurídica. A lo largo de casi un siglo, la organización se expandió por Medio Oriente y el norte de África, desarrollando una estructura transnacional que combina participación política, acción social y redes de influencia ideológica.

Detrás de su fachada religiosa y asistencial, la Hermandad Musulmana ha operado como una plataforma de radicalización, legitimando el uso de la violencia con fines políticos y brindando apoyo ideológico, logístico o financiero a organizaciones extremistas. En ese marco, es señalada como matriz doctrinaria de grupos como Hamás, catalogado como terrorista por Estados Unidos, la Unión Europea e Israel.

La Hermandad Musulmana representa una amenaza para la estabilidad democrática, la seguridad regional y el orden institucional, al promover una ideología incompatible con el pluralismo, los derechos individuales y la convivencia entre religiones.

Un alineamiento explícito con Estados Unidos y Occidente

La decisión argentina se produce en un contexto de coordinación directa con Estados Unidos, que el día anterior había designado como terroristas a las mismas facciones de la Hermandad Musulmana por sus vínculos con el grupo islamista Hamás. Desde la Casa Rosada subrayaron que esta coincidencia no es casual, sino parte de una estrategia deliberada de reencuadre geopolítico.

El objetivo es fortalecer los mecanismos de prevención, detección temprana y sanción del terrorismo y de quienes lo financian, y profundizar la cooperación con países aliados que ya han adoptado este tipo de clasificaciones.

Con esta medida, Argentina se suma a un grupo de países que incluyen a Estados Unidos, Israel, Paraguay, Emiratos Árabes Unidos y Egipto, todos ellos firmes en la identificación de la Hermandad Musulmana como una estructura que, detrás de una fachada política o social, impulsa o legitima el uso de la violencia con fines ideológicos.

Milei y la política de “llamar al terrorismo por su nombre”

Desde el inicio de su mandato, Javier Milei ha planteado una ruptura con la ambigüedad histórica de la política exterior argentina en materia de seguridad internacional. La designación de las filiales de la Hermandad Musulmana se inscribe en la misma línea que decisiones previas, como la declaración de Hamás como organización terrorista y el endurecimiento del discurso oficial contra redes criminales y actores transnacionales.

“El compromiso del presidente es reconocer a los terroristas por lo que son, sin relativismos ni dobles estándares”, indicaron desde la Presidencia. En ese sentido, el Gobierno sostiene que no puede haber neutralidad frente a organizaciones que promueven el extremismo, la violencia y la destrucción de los derechos individuales.

La Casa Rosada también remarcó que esta política busca proteger a la Argentina de posibles operaciones financieras, logísticas o de captación vinculadas al terrorismo internacional, cerrando espacios de maniobra para organizaciones que operan de manera encubierta.

Seguridad, financiamiento y cooperación internacional

La inclusión de las filiales de la Hermandad Musulmana en el RePET habilita una serie de medidas concretas: congelamiento de activos, restricciones financieras, monitoreo de movimientos y cooperación judicial e informativa con otros países. Esto fortalece la capacidad del Estado argentino para actuar de manera preventiva, en lugar de reaccionar cuando los riesgos ya se han materializado.

En paralelo, la decisión refuerza la credibilidad internacional de la Argentina como socio confiable en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado, un punto clave para la agenda diplomática de Milei, que busca reposicionar al país dentro del bloque de naciones occidentales.

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Julián Sayago
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