Medio Oriente: Trump asegura que la operación puede terminar “en cuatro semanas o menos” mientras Irán escala ataques y rechaza negociar
El conflicto en Oriente Medio se intensifica con ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán que ya impactan en todo el Golfo. El presidente Donald Trump afirmó que la operación podría terminar en “cuatro semanas o menos” y que avanza según lo previsto.
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán entra en su tercer día con una intensidad creciente, pero el presidente Donald Trump aseguró que la operación militar podría concluir “en cuatro semanas o menos” y que avanza “adelantada al cronograma”.
Desde Washington, Trump afirmó que las fuerzas estadounidenses continuarán “hasta que todos nuestros objetivos sean alcanzados”, advirtiendo que podrían producirse más bajas. El Pentágono confirmó la muerte de tres militares estadounidenses desplegados en Kuwait, los primeros caídos en esta fase del conflicto.
La ofensiva inicial —coordinada entre EE.UU. e Israel— eliminó al líder supremo iraní, Ali Khamenei, junto a unos 40 altos mandos del régimen. Según información confirmada por fuentes estadounidenses, inteligencia recopilada durante meses por la CIA y compartida con Israel permitió el ataque de precisión que decapitó la cúpula del poder iraní.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu advirtió que los ataques “se intensificarán en los próximos días”, dejando claro que Occidente no retrocederá frente a las amenazas del régimen.
Irán responde atacando el corazón energético saudí

En una clara señal de escalada regional, la petrolera estatal Saudi Aramco confirmó que su refinería de Ras Tanura Refinery fue alcanzada por un dron, provocando un incendio menor que fue rápidamente contenido.
El ataque impacta directamente en el suministro global de energía y disparó el precio del petróleo, mientras las aseguradoras elevan primas para los buques que atraviesan el estratégico Estrecho de Ormuz. El oro sube como activo refugio y los mercados asiáticos operan en baja.
Explosiones también fueron reportadas en Dubái y Abu Dhabi, lo que confirma que el conflicto ya tiene ramificaciones regionales.
Irán en transición y sin diálogo con Washington

Mientras tanto, Teherán atraviesa una transición política delicada. Un consejo provisional integrado por el clérigo Alireza Arafi y el presidente Masoud Pezeshkian asumió el control temporal tras la muerte de Khamenei.
Sin embargo, el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, fue categórico:
“No negociaremos con Estados Unidos”.
En redes sociales agregó:
“Hoy la nación iraní se está defendiendo. Las Fuerzas Armadas de Irán no iniciaron la agresión”.
Sus declaraciones contradicen la versión de Trump, quien sostuvo que el nuevo liderazgo iraní estaría buscando retomar conversaciones.
Situación nuclear bajo monitoreo
Desde Viena, el director del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Mariano Grossi, informó que “hasta ahora” no hay indicios de que instalaciones nucleares iraníes hayan sido alcanzadas, incluyendo la planta de Bushehr y el reactor de investigación de Teherán. Tampoco se detectaron aumentos en los niveles de radiación en países vecinos.
No obstante, advirtió que un impacto directo podría generar consecuencias radiológicas graves.
Giro estratégico del Reino Unido
En una decisión que marca un cambio significativo, el gobierno del Reino Unido autorizó a Estados Unidos a utilizar bases aéreas británicas para operaciones “muy específicas y limitadas de carácter defensivo”.
El giro se produjo luego de que un dron iraní impactara en una base de la Royal Air Force en Chipre. Hasta ahora, el primer ministro había descartado esa posibilidad, pero tras el incidente afirmó que Washington podrá usar instalaciones británicas exclusivamente para frenar nuevos ataques iraníes.
Entre las bases potencialmente involucradas se encuentran:
- RAF Fairford, en Gloucestershire.
- Diego Garcia, en el Océano Índico.
Según Londres, el uso podría incluir ataques contra depósitos y lanzadores de misiles iraníes para proteger a aliados del Golfo. El gobierno británico incluso publicó asesoramiento legal justificando que la medida se ajusta al derecho internacional, señal de la gravedad con la que evalúa la amenaza.
El primer ministro habló con su par de Chipre y aseguró que la isla no fue atacada deliberadamente, sino que el impacto habría sido consecuencia de fuego iraní indiscriminado.


