El Gobierno aprobó una inversión clave en gas: el RIGI impulsa la ampliación del Gasoducto Perito Moreno
Luis Caputo anunció la decisión en redes y destacó el rol del sector privado en una obra estratégica para el abastecimiento energético
El Gobierno nacional dio un nuevo paso en su estrategia de reconfiguración del sector energético. Este jueves, el Comité Evaluador del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) aprobó el proyecto de ampliación del Gasoducto Perito Moreno, una obra impulsada por Transportadora Gas del Sur (TGS) que demandará una inversión superior a los 500 millones de dólares y que permitirá incrementar de manera sustancial la oferta de gas natural en el área más densamente poblada del país.
El anuncio fue destacado por el ministro de Economía, Luis Caputo, a través de sus redes sociales, donde remarcó la relevancia del proyecto no solo por su impacto económico sino también por el cambio estructural que implica en la forma de financiar y ejecutar obras de infraestructura energética en la Argentina.

Una obra clave para el invierno de 2027
El proyecto contempla una inversión inicial de más de US$500 millones y otros US$200 millones adicionales en etapas complementarias
La iniciativa aprobada contempla una inversión inicial de más de 500 millones de dólares, a lo que se suman otros 200 millones adicionales que la propia TGS podría desembolsar en etapas complementarias. El objetivo es que la ampliación esté operativa antes del invierno de 2027, un plazo clave para garantizar el abastecimiento en los meses de mayor demanda.
Uno de los puntos centrales del proyecto es que permitirá incorporar 12 millones de metros cúbicos diarios de gas al anillo del Gran Buenos Aires. Este incremento tendrá un impacto directo tanto en usuarios residenciales como en el sector industrial y en la generación eléctrica, que podrán acceder a un suministro más abundante y a costos significativamente más bajos en comparación con el Gas Natural Licuado (GNL) importado.

Menos importaciones y ahorro de divisas
El gas de Vaca Muerta permitirá desplazar combustibles más caros como el GNL y el gasoil
Desde el Gobierno subrayan que la obra contribuirá a reducir la dependencia de importaciones energéticas, uno de los principales factores de presión sobre la balanza comercial en los últimos años. El gas proveniente de Vaca Muerta, más competitivo en términos de costos, permitirá desplazar combustibles más caros como el GNL y el gasoil utilizado en generación.
Se estima que la sustitución de importaciones generará un ahorro de divisas superior a los 700 millones de dólares anuales, consolidando el aporte del sector energético a la estabilidad macroeconómica.
Cambio de paradigma: vuelve el financiamiento privado
Después de más de 20 años, el sector privado lidera una obra de transporte de gas sin financiamiento estatal directo
Más allá del impacto económico inmediato, la aprobación del proyecto introduce un elemento considerado clave por la actual administración: el regreso del financiamiento privado en obras de transporte de gas. Según destacó Caputo, se trata de la primera vez en más de dos décadas en que el sector privado asume la contratación, financiamiento y comercialización de capacidad de transporte sin la intervención directa del Estado.
Este cambio de esquema es uno de los pilares del RIGI, el régimen impulsado por el Gobierno de Javier Milei para atraer grandes inversiones y dinamizar sectores estratégicos.
El RIGI suma proyectos millonarios
Ya hay 14 iniciativas aprobadas por US$28.000 millones y otras 26 en evaluación que podrían llevar el total a US$97.000 millones
Con esta aprobación, ya son 14 los proyectos que han recibido luz verde bajo el RIGI, acumulando inversiones por 28 mil millones de dólares.
Además, existen otros 26 proyectos en evaluación que, de concretarse, elevarían el total de inversiones vinculadas al régimen a 97 mil millones de dólares, una cifra que el oficialismo presenta como evidencia del renovado interés del capital privado en la economía argentina.
Los antecedentes de la obra
El proyecto fue presentado en 2024 y adjudicado a TGS en octubre de 2025 tras una licitación pública
La ampliación del Gasoducto Perito Moreno es la continuidad de un proceso iniciado en 2024, cuando TGS presentó la iniciativa como un proyecto privado. Luego de un proceso de licitación nacional e internacional, en octubre de 2025 el Gobierno adjudicó formalmente la obra a la compañía.
El plan técnico contempla elevar la capacidad de transporte de 21 a 35 millones de metros cúbicos diarios en el tramo Tratayén–Salliqueló, junto con obras complementarias para llevar hasta 12 millones de m³ adicionales hacia el Gran Buenos Aires.
Entre las intervenciones previstas se incluyen nuevas plantas compresoras en La Pampa y la optimización de instalaciones existentes en el sistema troncal.
Impacto en Vaca Muerta y la cadena energética
La mayor capacidad de transporte impulsará nuevas perforaciones y más inversiones en el sector
El impacto de esta expansión también se proyecta sobre el segmento upstream. Se estima que la disponibilidad de mayor capacidad permitirá la perforación de unos 20 nuevos pozos en Vaca Muerta.
A su vez, serán necesarias inversiones adicionales cercanas a los 450 millones de dólares en instalaciones de acondicionamiento de gas, lo que generará un efecto multiplicador en toda la cadena de valor energética.
Desde el punto de vista macroeconómico, el proyecto también tendrá un impacto fiscal positivo estimado en unos 500 millones de dólares anuales, sin contar los ingresos adicionales por posibles exportaciones de gas.
Para el Gobierno, este tipo de iniciativas consolida un cambio de modelo en el que el Estado deja de ser el principal financiador de infraestructura y pasa a cumplir un rol facilitador, promoviendo la inversión privada.
Con la mira puesta en el invierno de 2027, la ampliación del Gasoducto Perito Moreno se posiciona como una obra clave para garantizar el abastecimiento energético y como un caso testigo del esquema que impulsa la administración de Javier Milei.
