Milei acelera la privatización ferroviaria: licitan Belgrano Cargas, San Martín y Urquiza
El Gobierno habilitó el concurso nacional e internacional para concesionar las vías por 50 años. Los privados podrán adquirir material rodante y las ofertas se recibirán hasta el 11 de noviembre.
El Gobierno de Javier Milei dio otro paso decisivo en su programa de transformación de las empresas públicas y autorizó el llamado a licitación para avanzar con la privatización de Belgrano Cargas y Logística, mediante la concesión de infraestructura correspondiente a las líneas General Belgrano, General San Martín y General Urquiza.
La decisión quedó formalizada a través de la Resolución 1350/2026 del Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo. El procedimiento será de alcance nacional e internacional y permitirá que operadores privados compitan por la explotación de una parte estratégica de la red ferroviaria argentina.
El esquema prevé concesiones de las vías y los inmuebles asociados por un plazo de 50 años, mientras que los adjudicatarios tendrán además la posibilidad de adquirir el material rodante correspondiente a cada línea. Se trata de uno de los movimientos más importantes hasta el momento dentro de la política de privatizaciones impulsada por la administración libertaria.
La licitación será realizada íntegramente mediante la plataforma CONTRAT.AR. Según el cronograma oficial, los interesados podrán efectuar consultas sobre los pliegos hasta el 28 de octubre a las 10, mientras que las ofertas podrán presentarse hasta el 11 de noviembre a las 9.59. La apertura se realizará ese mismo día, a las 10, mediante un acto público digital.
Un nuevo modelo para los trenes de carga
La privatización de Belgrano Cargas había sido autorizada originalmente mediante el Decreto 67/2025, luego de que la empresa quedara incluida entre las compañías estatales sujetas a privatización por la Ley Bases.
El plan elegido por el Ejecutivo contempla una privatización total mediante la separación de las distintas unidades de negocio. En lugar de transferir toda la compañía estatal como una única estructura, el Gobierno decidió dividir el proceso entre material rodante, vías e inmuebles aledaños y talleres.
La intención es abandonar el modelo de una empresa estatal integrada verticalmente y abrir diferentes segmentos de la actividad a operadores privados.
En el caso de las vías, las compañías adjudicatarias asumirán compromisos vinculados con su operación y mantenimiento. Los pliegos correspondientes a las tres líneas establecerán además qué material rodante podrá ser incorporado a cada concesión.
La decisión afecta a una red fundamental para la logística productiva argentina. El Belgrano conecta especialmente las provincias del norte con los principales nodos portuarios; el San Martín atraviesa el corredor productivo hacia Cuyo; y el Urquiza constituye un enlace ferroviario central de la Mesopotamia.
El objetivo oficial es que la inversión privada permita recuperar infraestructura, mejorar la velocidad y confiabilidad de los servicios y aumentar el volumen de mercadería transportada por ferrocarril.
Los fondos deberán volver al sistema ferroviario
Uno de los puntos centrales del esquema definido por el Ejecutivo es qué ocurrirá con los recursos obtenidos mediante la venta del material rodante.
El Decreto 718/2026, que modificó aspectos del mecanismo originalmente establecido, determinó que el dinero proveniente tanto de los remates públicos como de la venta de material incluida dentro de los contratos de concesión deberá ser destinado a un fideicomiso cuyo único objetivo será financiar y pagar obras a cargo de los concesionarios.
De esta manera, el Gobierno pretende que los recursos generados por la propia privatización sean reinvertidos en infraestructura ferroviaria en lugar de incorporarse simplemente a las cuentas generales del Estado.
El Ministerio de Economía será responsable de determinar el precio de venta de los equipos incorporados a las concesiones. Como piso deberá utilizar las tasaciones realizadas por el Tribunal de Tasaciones de la Nación.
El proceso contempla, por lo tanto, una transformación mucho más profunda que un simple cambio de operador: implica desarmar la actual estructura empresarial de Belgrano Cargas y trasladar diferentes componentes del sistema hacia esquemas de gestión privada.
Capital privado para recuperar una red estratégica
La administración Milei sostiene que el Estado no debe continuar absorbiendo los costos derivados de empresas públicas que requieren inversiones permanentes y que esas actividades pueden ser desarrolladas de manera más eficiente mediante capital privado.
La apuesta adquiere especial relevancia en el transporte ferroviario de cargas, donde los costos logísticos repercuten directamente sobre la competitividad de sectores como el agro, la minería y distintas industrias regionales.
El Gobierno busca así que los futuros operadores tengan incentivos económicos para invertir en vías, locomotoras, vagones y capacidad operativa, mientras el Estado deja de ocupar el rol de empresario ferroviario.
El proceso también fue vinculado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), luego de que se habilitara la posibilidad de encuadrar determinadas inversiones ferroviarias dentro del régimen. La medida apunta a mejorar las condiciones para captar capital destinado a una infraestructura que necesita desembolsos elevados y horizontes de recuperación de largo plazo.
La licitación de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza representa, en consecuencia, uno de los mayores ensayos de la estrategia libertaria aplicada al sistema ferroviario: retirar al Estado de la operación empresarial, abrir el negocio a la competencia por capital privado y trasladar al concesionario la responsabilidad de invertir y mantener la infraestructura.
Con el llamado ya autorizado y una fecha concreta para recibir ofertas, el proceso entra ahora en su etapa decisiva. El 11 de noviembre se conocerán los interesados en quedarse con concesiones por medio siglo de tres corredores que resultan fundamentales para conectar las zonas productivas argentiargentinas con los principales mercados y puertos del país.
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