La AFA empañó la despedida de Messi: apareció Sancor Seguros y el Monumental cantó contra Tapia
La histórica última noche del capitán con la Selección terminó atravesada por una polémica organización. En pleno homenaje, los drones formaron primero el logotipo de la aseguradora y provocaron silbidos, insultos contra el presidente de la AFA y una catarata de memes.
Lionel Messi se despidió de la Selección argentina con un gol, dos asistencias y una última exhibición de su enorme talento. Sin embargo, cuando el fútbol terminó y llegó el momento del homenaje, la organización de la AFA consiguió lo impensado: convertir una ceremonia cargada de emoción en una vidriera publicitaria.
Después del triunfo por 3 a 0 contra Benín, los más de 85.000 espectadores que colmaron el Monumental dirigieron su mirada al cielo para presenciar el anunciado espectáculo de drones.
Los hinchas esperaban ver la camiseta número 10, la Copa del Mundo, el rostro de Messi o algún mensaje de agradecimiento. La primera gran figura que apareció sobre el estadio, no obstante, fue el logotipo de Sancor Seguros, patrocinador de la AFA.
La reacción resultó inmediata. Las tribunas respondieron con silbidos, abucheos y cánticos contra Claudio “Chiqui” Tapia. En las redes sociales, las imágenes se multiplicaron junto con críticas, memes y comentarios que cuestionaron que la publicidad ocupara el centro de uno de los momentos más emotivos de la historia del fútbol argentino.
El sponsor apareció antes que el homenajeado
La molestia no estuvo originada únicamente en la presencia de una marca. El cuestionamiento apuntó especialmente al momento y al orden elegidos: mientras Messi permanecía en el campo junto con su familia y sus compañeros, el espectáculo comenzó promocionando a una empresa antes de mostrar las imágenes dedicadas al capitán.
Después del logotipo llegaron las figuras vinculadas con la trayectoria del rosarino. Para entonces, sin embargo, el clima ya se había transformado. El supuesto broche de oro de la jornada había quedado asociado a los silbidos del público y al repudio contra la conducción de la AFA.
La aseguradora consiguió así una exposición de alcance mundial, aunque acompañada por una reacción completamente opuesta a la que cualquier patrocinador buscaría obtener.
El episodio también volvió a colocar a Tapia en el centro de las críticas. Los usuarios acusaron a la organización de haber intentado monetizar hasta el último instante de la despedida y de no haber comprendido la dimensión emocional del acontecimiento.
Una organización que ya llegaba cuestionada
La controversia de los drones no fue el único reparo formulado contra la preparación del homenaje. Durante los días previos hubo cuestionamientos por la elección de Benín, un rival sin peso deportivo para acompañar el retiro del futbolista más importante de la historia argentina.
También se denunciaron maniobras de reventa de entradas a valores muy superiores a los oficiales. A esto se sumó el antecedente del amistoso contra Burkina Faso, cuya delegación llegó a la Argentina pocas horas antes del partido y con numerosos futbolistas que no integraban habitualmente la selección principal.
La AFA defendió esta sucesión de amistosos por las dificultades de calendario y la imposibilidad de contratar adversarios europeos. Sin embargo, las desprolijidades reforzaron las críticas hacia una estructura que consiguió grandes ingresos comerciales alrededor de la despedida, pero no estuvo a la misma altura en todos los aspectos organizativos.
Messi volvió a estar por encima de todo
Pese al papelón final, la noche perteneció a Messi. Argentina ganó con goles de Nicolás Otamendi, Nico Paz y el propio capitán, quien convirtió de penal y asistió en los primeros dos tantos.
El rosarino cerró su trayectoria internacional con 208 partidos, 126 goles y 70 asistencias. Durante más de dos décadas condujo a la Selección hasta conquistar el Mundial de Qatar 2022, dos Copas América y la Finalissima.
Visiblemente conmovido, agradeció a su familia, a sus compañeros y a los hinchas. También recordó a su padre, recientemente fallecido, y reconoció que dejar de vestir la camiseta argentina representaba uno de los momentos más dolorosos de su carrera.
Messi consiguió que la noche fuera histórica. La organización de Tapia, en cambio, logró que el país pasara en segundos de las lágrimas por el número 10 a los silbidos contra una publicidad. El contraste quedó resumido en las redes: el homenaje era para Messi, pero la AFA quiso que el primer protagonista del cielo fuera un sponsor.
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