La Justicia inquisitoria de Lula ordenó detener a Eduardo Bolsonaro a 16 días del balotaje con Flávio
El magistrado del Supremo Tribunal Federal dispuso que comience a cumplir una condena de cuatro años y dos meses y ordenó cancelar sus pasaportes. Eduardo reside actualmente en Estados Unidos. La familia Bolsonaro denunció una nueva ofensiva judicial en plena campaña presidencial.
La tensión política en Brasil volvió a escalar a poco más de dos semanas de la elección que definirá al próximo presidente. El juez Alexandre de Moraes, integrante del Supremo Tribunal Federal, ordenó iniciar la ejecución de la condena contra Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y hermano del candidato presidencial Flávio Bolsonaro.
La decisión fue adoptada después de que Moraes declarara firme la sentencia, es decir, sin recursos ordinarios pendientes. Eduardo fue condenado a cuatro años y dos meses de prisión, inicialmente bajo régimen semiabierto, por el delito de coacción contra autoridades judiciales. El magistrado también ordenó cancelar sus pasaportes brasileños.
El exdiputado vive actualmente en Texas, donde posee residencia permanente estadounidense. La orden establece que deberá ser detenido si regresa a Brasil. Especialistas consultados por Associated Press consideran difícil que pueda concretarse una extradición desde Estados Unidos por las características del caso y porque buena parte de las conductas juzgadas ocurrieron mientras Eduardo se encontraba en territorio norteamericano.
La acusación contra Eduardo
La Procuraduría General de la República acusó al hijo de Bolsonaro de utilizar sus contactos en Washington para presionar a funcionarios norteamericanos con el objetivo de conseguir sanciones contra integrantes del Supremo Tribunal Federal y otras autoridades brasileñas.
Según la acusación, esa actividad buscó condicionar las investigaciones y procesos que involucraban a Jair Bolsonaro. Moraes sostuvo durante el juicio que las gestiones de Eduardo en Estados Unidos excedieron su actuación política y tuvieron por finalidad intimidar al Poder Judicial.
Eduardo y sus aliados rechazan esa interpretación. Desde el bolsonarismo calificaron el proceso como una persecución política y cuestionaron reiteradamente la concentración de poder que atribuyen a Moraes dentro del sistema judicial brasileño. Esa es la posición de la familia Bolsonaro, no una conclusión independiente sobre la actuación del tribunal.
Una resolución en plena campaña
El momento elegido para ejecutar la condena agrega inevitablemente tensión política.
Brasil celebrará el 25 de octubre la segunda vuelta presidencial entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro. En la primera vuelta, Flávio terminó por delante del presidente y ambos pasaron al balotaje.
Eduardo ha tenido además un papel relevante en los vínculos de la familia Bolsonaro con dirigentes republicanos de Estados Unidos y fue uno de los articuladores de los contactos de su hermano con el entorno de Donald Trump.
Flávio reaccionó duramente ante la medida contra su hermano y volvió a cuestionar a Moraes. Incluso planteó impulsar acciones políticas contra el magistrado desde el Senado.
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