Trump evalúa levantar sanciones a Siria
un giro que reconfiguraría el tablero geopolítico y económico mundial
En una declaración que sacudió los círculos diplomáticos internacionales, Donald Trump —quien se perfila como favorito para la nominación republicana en 2024— ha dejado entrever la posibilidad de revisar o incluso levantar las sanciones económicas impuestas a Siria durante los últimos tres gobiernos estadounidenses. La noticia marca un punto de inflexión estratégico que podría alterar profundamente las dinámicas en Medio Oriente y, por extensión, el equilibrio global de poder.
🌍 Un quiebre con la política exterior tradicional de Washington
Las sanciones impuestas a Siria —especialmente las de la llamada Ley César sancionada en 2019— buscaron estrangular económicamente al régimen de Bashar al-Ásad, acusado de violaciones sistemáticas a los derechos humanos durante la guerra civil. Estas medidas incluyeron restricciones comerciales, congelamiento de activos y bloqueo financiero total, lo que dejó a la economía siria aislada y colapsada.
Trump, sin embargo, ha sido crítico de la política de “guerras eternas” y del intervencionismo que caracterizó a los demócratas y a sectores neoconservadores del Partido Republicano. En su visión pragmática, el cerco a Siria no ha generado resultados concretos, mientras que ha empujado a Damasco a estrechar lazos con Rusia, Irán y China, consolidando un eje de poder alternativo en la región.
💰 ¿Qué implicancias económicas tendría levantar las sanciones?
Si se concretara la flexibilización o eliminación de las sanciones a Siria, las consecuencias serían inmediatas y de alto impacto económico:
- Reactivación del comercio internacional: Siria podría volver a exportar e importar bienes legalmente, permitiendo reconstruir su infraestructura y abastecer a su población.
- Inversiones regionales: países árabes del Golfo, como Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita —que ya han mostrado signos de distensión con Siria— podrían reactivar inversiones estratégicas en sectores como energía, construcción y agricultura.
- Desdolarización parcial: al restablecer comercio con países sancionados por EE.UU., Siria podría seguir profundizando el uso de yuanes, rublos y dirhams, debilitando indirectamente al dólar en la región.
- Reaparición del petróleo sirio en el mercado: aunque limitado, el petróleo y gas sirio podría volver a tener peso simbólico y práctico en un contexto energético sensible.
🔥 Impacto geopolítico: ¿quién gana y quién pierde?
✅ Ganadores:
- Rusia e Irán: verían legitimada su apuesta por sostener al régimen sirio.
- Siria: recobraría capacidad económica y margen de acción internacional.
- El bloque multipolar: representado por los BRICS, ganaría una nueva victoria simbólica frente al hegemonismo occidental.
❌ Perdedores:
- Israel: vería con preocupación la reactivación de Siria como Estado funcional.
- La OTAN: quedaría nuevamente descolocada ante un Trump que redefine alianzas y adversarios.
- El complejo industrial militar estadounidense: perdería argumentos para sostener bases, presencia y contratos en la región.
📉 ¿Y si no lo hace?
Si las sanciones siguen, Siria continuará atrapada en un círculo de ruina económica, migración forzada y dependencia del eje ruso-iraní, con escaso margen para reintegrarse al sistema internacional. El statu quo favorece a quienes lucran con el conflicto y mantiene congelada una región clave para la estabilidad energética global.
📌 Un gesto que trasciende Medio Oriente
La eventual decisión de Trump —como ya ocurrió con Corea del Norte o su acercamiento con Putin en su mandato anterior— no responde a una visión ideológica clásica, sino a un enfoque de realpolitik cruda: si no funciona, se cambia. Y si levantar sanciones genera estabilidad, oportunidades comerciales y debilita el control burocrático del establishment globalista, entonces vale la pena intentarlo.
Para los defensores del libre comercio, la no intervención y la soberanía nacional, el caso sirio podría convertirse en un nuevo símbolo del fracaso de la diplomacia coercitiva y del éxito de la negociación pragmática.
En un mundo cada vez más multipolar, donde las potencias emergentes desafían el viejo orden, una posible decisión de Trump de liberar a Siria del cerco occidental no solo reordenaría Medio Oriente, sino que sería un golpe al corazón del globalismo intervencionista que ha dominado la escena internacional en las últimas décadas.
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