Que se hagan cargo: la Argentina no se arruinó sola
Durante décadas, el peronismo, el socialismo y la izquierda tejieron el laberinto económico y cultural que estalló en 2023. Ahora, los mismos que sembraron inflación y dependencia acusan al liberalismo de los males que ellos mismos fabricaron.
✦ La falsa épica del “Estado presente”
La Argentina amaneció distinta el 10 de diciembre de 2023. Por primera vez en décadas, un gobierno de corte liberal-libertario asumió el desafío de enderezar una economía exhausta y una sociedad acostumbrada a depender del poder político.
El contraste es brutal: el peronismo, con su manual de subsidios eternos, inflación crónica y privilegios corporativos, cultivó la idea de que nadie puede prosperar sin la mano salvadora del Estado.
Ese “Estado presente” terminó presente solo en los controles, pero ausente en los resultados.
Juan Bautista Alberdi lo advirtió hace siglo y medio: “El mal de los pueblos no es la libertad sino la tiranía”.
Aquí, en cambio, se convirtió en dogma la creencia de que más Estado es siempre mejor. El resultado: una economía asfixiada, una moneda en caída libre y generaciones enteras educadas para agradecer lo que se les quitó antes de serles dado.
✦ La oposición que quiere que todo fracase
El primer año y medio de este nuevo rumbo no ha sido un camino de rosas. Pero lo más alarmante no está en los números, sino en la política.
Desde el día uno, la oposición que se autoproclama “moderada” operó como una máquina de sabotaje:
- maniobras legislativas para trabar reformas,
- corridas cambiarias como la de abril-mayo de 2024,
- ataques callejeros frente al Congreso disfrazados de causas nobles,
- campañas de fake news y periodistas pagos para sembrar miedo.
El mensaje es inequívoco: si no gobiernan ellos, nadie debe gobernar.
Friedrich Hayek lo escribió con claridad: “La libertad individual es incompatible con la supremacía de una voluntad colectiva ilimitada”.
La izquierda local, incapaz de ganar en las urnas, apuesta a que el caos haga el trabajo que la democracia les negó.
✦ Un gobierno imperfecto, pero libre
Sí, el gobierno de Javier Milei está lejos de ser perfecto: ajustes duros, comunicación áspera, errores administrativos. Todo eso existe.
Pero también es cierto que, después de años de socialismo encubierto:
- la jubilación mínima pasó de rondar 80 dólares reales a más de 250,
- la emisión descontrolada se frenó,
- y se respeta la independencia de la Justicia y del Congreso como no ocurría desde hace mucho.
Mientras tanto, quienes vaciaron las arcas y cerraron escuelas durante la pandemia hoy exigen soluciones mágicas a velocidad imposible.
Milton Friedman lo resumió mejor que nadie: “Una sociedad que prioriza la igualdad por encima de la libertad terminará sin igualdad ni libertad”.
✦ El futuro que vuelve a ser posible
No se trata de nostalgia sino de horizonte. San Martín soñó una patria libre “porque lo demás no importa nada”. Sarmiento apostó a la educación como motor de grandeza.
Es hora de recuperar esa ambición. Argentina fue una de las diez economías más ricas del planeta a comienzos del siglo XX. No hay ley natural que lo impida de nuevo, salvo el miedo a la libertad que la vieja política se empeña en reactivar.
Este gobierno no es infalible, pero ha devuelto algo que parecía perdido: el derecho a respirar un aire distinto, a creer que no nacimos para administrar decadencia.
De nosotros depende que ese aire no vuelva a ser enrarecido por quienes confunden igualdad con sometimiento.
✦ Cierre
La Argentina no se arruinó sola.
Tiene nombre y apellido: populismo, socialismo, peronismo.
Y también tiene una salida: la libertad.
No es una ideología; es una condición de vida.
Quienes hoy atacan al liberalismo lo saben. Por eso lo temen.
✍️ — Ecus
La vibración libre en medio del ruido
