Reforma laboral: baja histórica del 85% en cargas patronales para nuevos empleos y fuerte impulso al trabajo formal
Con la reforma laboral, el Gobierno reduciría hasta un 85% las cargas patronales para nuevos empleos durante 48 meses, derrumbando uno de los principales frenos a la inversión y al trabajo formal. El ministro Luis Caputo lo definió como “casi lo más importante de la ley”
El Gobierno nacional dio un paso clave hacia la formalización del empleo con la aprobación en el Senado del proyecto de modernización laboral, que incluye una reducción de hasta el 85% en las cargas patronales para nuevos trabajadores durante un período de 48 meses.
La medida forma parte del Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) y apunta directamente a combatir el 43% de informalidad heredado, bajando de manera contundente el costo del empleo registrado y generando nuevas oportunidades laborales.

Menos impuestos al empleo, más trabajo formal
Según el análisis técnico elaborado por el economista Nadin Argañaraz, titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), las contribuciones patronales por cada nuevo empleado bajarían del 27% actual al 15% durante cuatro años.
En términos concretos:
- Las contribuciones del empleador descienden del 27% al 15%.
- La “cuña laboral” total (aportes personales + contribuciones patronales) pasa del 44% al 32%.
- Esto implica una reducción de 12 puntos porcentuales sobre el salario bruto del trabajador.
Además, el informe compara la presión tributaria sobre el empleo formal con países de la OCDE y concluye que Argentina, hoy entre las más altas, pasaría a ubicaciones sensiblemente más bajas: quinto lugar para grandes empresas, séptimo para pymes y puesto 16 para los empleos alcanzados por el RIFL.
Se trata de un giro profundo en la política laboral: menos impuestos al empleo, más incentivos para contratar y más trabajadores dentro del sistema formal.
El “costo argentino” se desploma

A la reducción del 85% en cargas patronales para nuevos empleos se suma un cambio clave que muchos todavía no están visibilizando: la unificación y baja de aportes patronales obligatorios.
Con la reforma, los conceptos correspondientes al SIPA, el Fondo Nacional de Empleo y Asignaciones Familiares pasan a sumar apenas el 2% del salario, cuando antes representaban aproximadamente un 15%.
Esta es, técnicamente, la baja más importante dentro del paquete laboral, y fue destacada públicamente por el ministro de Economía Luis Caputo, aunque todavía no recibió la cobertura que merece.
En términos concretos:
- Antes: estos ítems explicaban cerca del 15% del costo laboral.
- Ahora: pasan a representar solo 2%.
- Resultado: una caída directa de 13 puntos porcentuales en el costo del empleo formal, que se suma a la rebaja del RIFL.
Cuando se integran todas las medidas —Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral, reducción de contribuciones y unificación de aportes— el llamado “costo argentino” baja groseramente alrededor de un 44% para los nuevos empleos.
Es decir: exactamente sobre el punto que durante años empresarios y analistas señalaron como el principal obstáculo para competir, invertir y generar trabajo registrado.
La reforma impulsada por el gobierno de Javier Milei ataca de frente ese problema estructural: menos impuestos al trabajo, menos burocracia y más incentivos reales para contratar en blanco.
Un cambio estructural

Desde el oficialismo destacan que la baja del 85% en cargas patronales es una de las reformas más relevantes de las últimas décadas en materia laboral. El objetivo es claro: reducir el costo del empleo formal, incentivar la contratación —especialmente en pymes y sectores intensivos en mano de obra— y atacar de raíz la informalidad.
Si el proyecto obtiene sanción definitiva en Diputados, Argentina entrará en una nueva etapa de reglas laborales más simples, menos impuestos al trabajo y mayor competitividad.
Para el Gobierno de Milei, la modernización laboral no es solo una reforma técnica: es una apuesta estratégica por el crecimiento, la inversión privada y el empleo registrado, marcando un quiebre con el modelo anterior y sentando las bases para un mercado laboral más dinámico, formal y sostenible.
