La EPE cortó la luz en Carrizales durante el operativo conjunto de ANSeS y PAMI que volvían tras 4 años de ausencia

EPE cortó la luz justo cuando ANSeS y PAMI atendían en el centro «Amistad y Progreso» después de 4 años de abandono. ¿Casualidad? En la provincia de Pullaro, la burocracia es cómplice de la miseria

ChatGPT Image 11 mar 2026, 12_48_06

Clarke (Carrizales), Santa Fe. Una localidad olvidada por el Estado durante años. Cuatro años, para ser exactos, desde que ANSeS ponía un pie en el pueblo. Cuatro años en que los jubilados, los discapacitados, los que necesitaban gestionar una pensión, tenían que tomarse un colecto que no va directo, hacer trasbordo en algún cruce de rutas polvorientas, y llegar exhaustos a Maciel o Timbúes para ser atendidos.

Hoy, por primera vez, el gobierno nacional llegó. El Ministerio de Capital Humano organizó un operativo conjunto ANSeS-PAMI en el Centro de Jubilados y Pensionados Nacionales y Provinciales «Amistad y Progreso», ubicado en Laprida 1100. Una novedad. Un hito. Una demostración de que con voluntad política se puede llegar a donde la casta provincial no quiere pisar.

Y entonces, la provincia de Santa Fe respondió como sabe: ¿con sabotaje?

9 de la mañana. Horario de apertura. Los vecinos hacían cola desde temprano en el centro «Amistad y Progreso». Los operadores de ANSeS y PAMI preparaban mesas, computadoras, documentación. Corte de luz generalizado. Sin previo aviso. Sin justificación técnica. Sin responsables visibles.

La EPE, ese ente provincial que debería garantizar un servicio básico, desapareció. Los organizadores se trasladaron hasta la oficina taller de la EPE en calle Moreno 1150: cerrada. Fueron a los dos transformadores de la localidad: ninguno tenía cuadrilla trabajando. Nadie revisando nada. Nadie dando explicaciones. Llamaron al encargado de EPE Carrizales: teléfono sin respuesta. Dos horas de llamadas. Dos horas de silencio. Dos horas de Estado ausente cuando se lo necesita, presente cuando quiere joder.

¿Casualidad? El corte duró exactamente lo que duraba la atención: hasta las 12, cuando el operativo cerraba a las 13. Tres horas de oscuridad programada, calculada, para que fracasara la iniciativa nacional en territorio «enemigo».

Pero acá está lo hermoso: fracasaron los saboteadores.

Los operadores de ANSeS y PAMI, esos empleados públicos que sí trabajan, que sí se sacrifican, que sí entienden que del otro lado hay un jubilado esperando en el centro «Amistad y Progreso», sacaron sus celulares personales. Activaron datos móviles. Cargaron laptops desde las baterías de sus autos particulares. Hicieron la tarea a pesar del Estado provincial, no gracias a él.

La atención fue completa. Todos los trámites resueltos. Todos los vecinos atendidos hasta las 13 horas. La tecnología y la voluntad vencieron al aparato burocrático de la provincia de Santa Fe.

El colmo de la jornada: la comuna de Clarke, ese municipio que debería ser el primer eslabón de contacto con el ciudadano, tampoco funcionaba. Paro del gremio SITRAM. Nadie en la Municipalidad. Nadie para dar explicaciones. Nadie para gestionar una solución. El municipio fantasma, el Estado provincial invisible, la estructura de la casta santafesina dedicada exclusivamente a cobrar sueldos y hacer paros, nunca a resolver problemas.

Esta es la provincia de Pullaro en una imagen: radicales, socialistas y PRO en la misma coalición, todos amigos, todos repartiéndose el Estado, todos ausentes cuando el vecino necesita luz para que le firmen una jubilación en el centro «Amistad y Progreso». La grieta es falsa, la complicidad es real. Mientras tanto, el único que llega a Clarke es Milei. Y cuando llega, le cortan la luz.

¿Qué hubiera pasado si el operativo fracasaba? Los mismos que hoy hacen paro y cortan la luz, mañana salían a decir que «el gobierno nacional abandona el interior». El mismo manual de siempre: crear el problema, culpar al que intenta la solución.

Pero no funcionó. La gente de Capital Humano, ANSeS y PAMI demostraron que hay empleados públicos que sí sirven, que sí se la juegan, que no necesitan de la estructura parasitaria provincial para cumplir. Y los vecinos de Clarke se fueron del centro «Amistad y Progreso» con sus trámites hechos, con sus sonrisas, con la certeza de que alguien en Buenos Aires sí se acuerda de ellos.

La luz volvió a las 12. Pero la verdad quedó expuesta para siempre: en Santa Fe, la EPE, la comuna, los gremios, toda la estructura del Estado provincial, están contra el ciudadano. Solo el gobierno nacional llega con soluciones. Y aunque le corten la luz, la atención sigue.

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