Brasil queda excluido por la Unión Europea para exportar carne y Argentina queda fortalecida con la medida

La Unión Europea excluyó a Brasil por incumplimientos sanitarios y Argentina quedó habilitada para exportar carne al mercado europeo

ChatGPT Image 14 may 2026, 08_01_00 a.m.

La entrada en vigencia del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea comenzó a mostrar sus primeros efectos concretos y dejó una señal política y económica contundente para la región: mientras la Argentina quedó habilitada para ampliar sus exportaciones agroindustriales al mercado europeo, Brasil recibió un duro revés internacional tras ser marginado de las exportaciones de carne y productos animales por incumplimientos sanitarios vinculados al uso de antibióticos y antimicrobianos en la producción ganadera.

La decisión de Bruselas representa un fuerte golpe para el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, que había apostado gran parte de su capital político al acuerdo Mercosur-UE y ahora enfrenta una crisis comercial con uno de sus principales mercados.

La medida comenzará a regir oficialmente el 3 de septiembre y afectará exportaciones brasileñas de carne bovina, aves, equinos, huevos, miel, productos de acuicultura y otros derivados animales destinados al consumo humano.

Según informó la Comisión Europea, Brasil dejó de integrar la lista de países autorizados para exportar determinados productos animales debido a que no presentó garantías suficientes respecto al control del uso de antimicrobianos en toda la cadena de producción animal.

Europa endureció sus normas sanitarias en el marco de la estrategia “One Health”, orientada a combatir la resistencia antimicrobiana, considerada por organismos internacionales como una de las mayores amenazas para la salud pública mundial. Desde 2022, los productores europeos tienen prohibido utilizar ciertos antibióticos para estimular el crecimiento animal y Bruselas exige que los productos importados respeten estándares equivalentes.

La votación que definió la exclusión de Brasil habría sido unánime entre los Estados miembros de la Unión Europea y distintos medios europeos señalaron que se trata del primer país excluido específicamente por incumplimientos vinculados al uso de antimicrobianos en producción animal.

El impacto económico para Brasil puede ser severo. Solo en 2025, las exportaciones brasileñas de carne bovina hacia Europa superaron las 370.000 toneladas, por un valor cercano a los 1.800 millones de dólares. La Unión Europea fue el tercer destino de exportación de carne brasileña, detrás de Estados Unidos y China.

La decisión generó malestar inmediato en Brasilia. El gobierno de Lula anunció negociaciones diplomáticas urgentes en Bruselas y aseguró que defenderá su sistema sanitario, al que calificó como “robusto e internacionalmente reconocido”. El embajador brasileño ante la Unión Europea ya solicitó reuniones técnicas para intentar revertir la medida.

Sin embargo, el daño político ya está hecho. La sanción europea llega apenas días después de la entrada en vigor provisional del acuerdo Mercosur-UE, negociado durante más de 25 años y presentado por Lula como uno de los grandes logros estratégicos de su política exterior.

Mientras Brasil queda bajo sospecha sanitaria, la Argentina aparece beneficiada por haber cumplido con los parámetros exigidos por Europa.

Milei capitaliza la apertura comercial y el agro argentino se prepara para un salto exportador

El gobierno de Javier Milei encuentra en este escenario una oportunidad inédita para posicionar al país como proveedor estratégico de alimentos de alta calidad para Europa.

La Bolsa de Comercio de Rosario estimó que el acuerdo Mercosur-UE podría generar más de 10.529 millones de dólares adicionales para la Argentina en la próxima década, principalmente gracias al crecimiento de las exportaciones agroindustriales.

Actualmente, la Unión Europea representa el segundo destino de exportación para la Argentina y el principal inversor extranjero en el país. Durante 2025, las ventas argentinas al bloque europeo alcanzaron los 8.486 millones de dólares, equivalentes al 9,7% del total exportado.

El agro argentino aparece como el gran ganador del acuerdo. Cerca del 85% de las exportaciones nacionales hacia Europa corresponden a productos agroindustriales como harina de soja, biodiésel, carne bovina, maní y alimentos procesados.

Uno de los puntos más importantes del tratado es la reducción de aranceles. El 99% de las exportaciones del Mercosur ingresará al mercado europeo con beneficios comerciales. Un 74% ya quedó libre de aranceles desde mayo y otro 18% tendrá desgravación progresiva durante la próxima década.

Además, el acuerdo incorpora compromisos sobre derechos de exportación. A partir de mayo de 2029, la Argentina no podrá aplicar retenciones a exportaciones destinadas a la Unión Europea, salvo excepciones específicas.

En el caso del complejo sojero, el país asumió el compromiso de reducir progresivamente los derechos de exportación hasta un máximo del 18% en 2031 y del 14% en 2036.

Productos como maíz, trigo, sorgo, girasol y carnes podrían quedar con derechos de exportación cero en apenas tres años para las ventas destinadas al mercado europeo.

Este nuevo esquema mejora notablemente la competitividad argentina frente a otros países que ya poseen acuerdos preferenciales con Europa, como Chile, México, Canadá o Nueva Zelanda.

Europa endurece controles y aumenta la presión sobre el Mercosur

La crisis brasileña también reabre el debate sobre las condiciones sanitarias y ambientales exigidas por Europa dentro del acuerdo comercial.

Productores rurales europeos, especialmente en Francia, vienen reclamando desde hace años mayores controles sobre productos agroalimentarios provenientes de Sudamérica, argumentando que los productores europeos enfrentan normas ambientales y sanitarias mucho más estrictas.

El Parlamento Europeo incluso decidió enviar el acuerdo Mercosur-UE al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para una revisión jurídica, proceso que todavía podría demorar la ratificación definitiva del tratado.

En paralelo, distintos países europeos endurecieron controles sobre fitosanitarios, antibióticos y estándares ambientales aplicados a productos importados desde el Mercosur.

Por ahora, Argentina, Paraguay y Uruguay continúan habilitados para exportar productos animales al mercado europeo, aunque la decisión sobre Brasil incrementa la presión regulatoria sobre toda la región.

Inversiones, energía y nueva etapa económica

El acuerdo también abre perspectivas de inversión. La Unión Europea comprometió 1.800 millones de euros para proyectos vinculados al Mercosur y recientemente Alemania anunció un acuerdo para abastecerse de dos millones de toneladas de gas natural licuado argentino desde 2027.

En el gobierno argentino consideran que el tratado puede transformarse en una herramienta clave para atraer inversiones, generar empleo y ampliar el ingreso de divisas en un contexto internacional cada vez más competitivo.

La diferencia entre Argentina y Brasil comienza a quedar expuesta en la propia implementación del acuerdo. Mientras la administración de Milei apuesta a la apertura comercial, reducción de regulaciones y alineamiento con estándares internacionales, el modelo impulsado por Lula enfrenta crecientes cuestionamientos por parte de Europa en materia sanitaria y productiva.

La controversia ocurre además en medio de un escenario global atravesado por tensiones comerciales, debates ambientales y nuevas barreras sanitarias. Analistas internacionales consideran que el conflicto por la carne brasileña podría convertirse en el primer gran foco de crisis dentro de la implementación del acuerdo Mercosur-Unión Europea.

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Julián Sayago
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