Exdiputada de Santa Fe cobra $11 millones y no quiere pagar un aporte solidario
Que la justicia social la paguen los ciudadanos, no la casta política
La exsenadora nacional Alejandra Vucasovich volvió a ocupar titulares, no por una propuesta de fondo, ni por defender a los ciudadanos que alguna vez dijo representar, sino por algo mucho más revelador: cobra más de $11 millones mensuales de jubilación y presentó un amparo judicial para no pagar un aporte solidario.
La exlegisladora, que alguna vez se proclamó defensora de la justicia social, se niega a aportar un 6% de su millonaria jubilación. En tiempos donde la mayoría de los jubilados vive con ingresos que no cubren la canasta básica, Vucasovich —quien jamás sufrió sobresaltos económicos— se ampara en la justicia para no contribuir ni siquiera con una fracción de sus privilegios.
De peronista a macrista, sin perder nunca los beneficios
Vucasovich inició su carrera política en el peronismo, de la mano de Carlos Reutemann. Tras alejarse del kirchnerismo en 2008, se acercó a Unión-PRO y más tarde fue parte del interbloque de Cambiemos. Su conversión partidaria, sin embargo, no alteró su relación con los beneficios del poder: siguió siendo parte del sistema que garantiza jubilaciones de privilegio, dietas elevadas y blindaje económico para los de siempre.
Durante su mandato como diputada provincial (2011-2019), impulsó iniciativas como la creación de una policía antinarcóticos provincial, pero nunca puso en discusión los verdaderos privilegios de la política. Su paso por el Senado nacional, donde reemplazó a Reutemann tras su fallecimiento en 2021, fue fugaz y sin mayor trascendencia legislativa.
Hoy, fuera de todo cargo pero aferrada a los privilegios de ayer, deja en claro una máxima de la casta que no distingue entre partidos: la igualdad la deben financiar los otros. El político profesional siempre encuentra la forma de que el ajuste nunca le toque.
Casta sin disfraz
La actitud de Vucasovich no es una excepción, sino un reflejo claro de lo que es la política tradicional argentina. Gritan justicia social desde el atril, pero se retiran con jubilaciones obscenas que jamás cuestionaron. Cambian de partido, pero no de privilegio.
Compartí esta noticia