La extrema izquierda de Sudáfrica llama abiertamente a matar a personas blancas

OIP (6)

En Sudáfrica, el clima político y social se ve sacudido por el crecimiento del Economic Freedom Fighters (EFF), un partido de extrema izquierda que ha ganado notoriedad por su retórica incendiaria y sus llamados abiertos a la violencia racial. Fundado por Julius Malema, exmiembro del Congreso Nacional Africano (ANC), el EFF combina elementos de comunismo, nacionalismo negro y panafricanismo, y se ha consolidado como la tercera fuerza parlamentaria del país.

Uno de los aspectos más alarmantes de este partido es su uso reiterado de la canción «Kill the Boer» (Mata al granjero blanco), una consigna heredada del apartheid que Malema entona en actos políticos y manifestaciones. Aunque sus defensores argumentan que se trata de una expresión simbólica de resistencia histórica, su utilización actual ocurre en un contexto de creciente violencia contra los boers (campesinos blancos), lo que ha desatado preocupación internacional.

Las cifras son escalofriantes: cada año se registran cientos de ataques contra granjas, muchas veces con niveles extremos de crueldad. En zonas rurales de Sudáfrica, han comenzado a aparecer filas de cruces blancas en homenaje a los granjeros asesinados, como un silencioso testimonio del drama que vive esta comunidad. Mientras tanto, el gobierno sudafricano y gran parte de la comunidad internacional guardan silencio o minimizan el fenómeno por temor a ser etiquetados de racistas.

Donald Trump mostró un video revelador al presidente de Sudáfrica

Un episodio revelador de esta negación ocurrió durante una reunión bilateral entre el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, en la Casa Blanca. En dicho encuentro, Trump le mostró un video que documentaba los ataques y asesinatos de granjeros blancos en zonas rurales sudafricanas. Ramaphosa, sorprendido, preguntó si eso realmente estaba ocurriendo en su país, como si desconociera la situación que afecta a miles de sus compatriotas. El gesto no solo mostró desconexión o cinismo, sino también la falta de voluntad del gobierno sudafricano para asumir y condenar estos crímenes.

La estrategia del EFF es clara: consolidar poder explotando tensiones raciales no resueltas, promoviendo la expropiación de tierras sin compensación y profundizando el resentimiento histórico como motor político. Esta narrativa, lejos de apuntar a una reconciliación nacional, ha contribuido a polarizar aún más a la sociedad sudafricana, generando un clima de persecución contra una minoría específica.

Estereotipo de líder comunista

1En este contexto, Julius Malema no escapa al estereotipo del líder comunista: mientras llama a la violencia desde los escenarios, viste boina roja al estilo revolucionario y lanza consignas de odio racial, acumula riqueza y privilegios personales. Se ha reportado que Malema vive en propiedades de alto valor, posee vehículos de lujo y mantiene un estilo de vida que contrasta violentamente con la retórica proletaria que predica. A pesar de su discurso igualitarista, Malema representa ese modelo clásico del líder de izquierda radical que predica la revolución desde la comodidad de sus privilegios.

Desde una perspectiva libertaria y de respeto por los derechos humanos, lo que ocurre en Sudáfrica debe ser condenado sin eufemismos. La violencia racial, venga de donde venga, no puede ser justificada por ninguna causa histórica ni bandera ideológica. El uso del Estado o de la representación política para avalar el odio y la persecución sienta un precedente peligroso para cualquier democracia que aspire a la paz y la libertad.

icono
el.liberador.diario@gmail.com |  + posts
Compartí esta noticia

1 pensamiento sobre “La extrema izquierda de Sudáfrica llama abiertamente a matar a personas blancas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *