¿Operación política en Melincué? Controversial actuación de la justicia contra el ganador de las PASO
Silvio Garbolino y la operación Melincué: la justicia como herramienta del poder
Por Redacción El Liberador
El caso de Silvio Garbolino, referente de La Libertad Avanza en el sur santafesino, dejó al descubierto una trama de irregularidades judiciales, versiones contradictorias y maniobras mediáticas que difícilmente pueden entenderse como una simple actuación de rutina. A medida que se conocen nuevos datos, el caso deja de parecer una causa judicial y comienza a parecer un intento desesperado de ensuciar al principal referente de la oposición local.
Estos son los ejes que evidencian una posible operación con motivación política.
El carnicero de bajos recursos: ¿quién le cambia cheques sin respaldo?
Uno de los actores centrales del expediente judicial es un carnicero de bajos recursos, sin respaldo patrimonial ni actividad financiera formal, que supuestamente habría recibido cheques y obtenido dinero a cambio.
La pregunta que se hacen todos en Melincué es lógica: ¿qué mutual, financiera o particular le cambiaría cheques a alguien que no tiene cómo responder en caso de incumplimiento? La respuesta es obvia: nadie con seriedad lo haría, lo que deja al descubierto la debilidad del relato judicial y la inconsistencia del armado.
Comentarios de vecinos: ¿un favor judicial a cambio de un favor político?
Vecinos de la localidad, en contacto con El Liberador, mencionaron con insistencia que el carnicero señalado tendría una hija abogada, y que esto podría estar vinculado a un posible intercambio de favores con sectores del Poder Judicial. Aunque no hay confirmación oficial, los rumores apuntan a que la colaboración en la causa podría buscar ser recompensada institucionalmente.
Estos comentarios, repetidos en voz baja en el pueblo, reflejan la desconfianza creciente en la independencia judicial y el uso de figuras vulnerables como herramientas para fines políticos.
SUR24: pauta oficial y noticias antes que el acusado sea notificado
El portal SUR24, que recibe pauta oficial del gobierno provincial, fue uno de los primeros en difundir la noticia de la supuesta detención… incluso antes de que el propio Silvio Garbolino fuera formalmente notificado.
Este hecho no es casual. Es una práctica ya conocida: instalar una acusación en los medios antes de que la Justicia actúe formalmente, para lograr el “efecto condena” sin necesidad de juicio. La operación mediática precede y condiciona al proceso judicial.
Mentiras mediáticas: no hubo fianza, hubo garante
Otra distorsión difundida por medios alineados con el oficialismo fue que Garbolino salió en libertad tras pagar miles de dólares en fianza. Sin embargo, lo cierto es que su abogado firmó como garante, y no se desembolsó ningún dinero.
Este tipo de informaciones falsas, repetidas sin contrastar, buscan instalar culpabilidad y deslegitimar a un dirigente político en ascenso. Es parte de una estrategia para que la opinión pública crea en un delito donde la Justicia ni siquiera encontró motivos para retenerlo detenido.
Intentaron dejar tras las rejas a un candidato por una causa civil sin damnificados
Uno de los aspectos más escandalosos del caso es que la Justicia pretendía dejar preso a Garbolino durante el proceso electoral, a pesar de que se trataba de una causa de índole civil, sin damnificados reales, y sin que se hubiera entregado dinero alguno.
No había riesgo procesal, no había antecedentes, no había pruebas de un delito penal. Pero sí había una elección en puerta y un candidato libertario con chances reales de disputar el poder local. El intento de mantenerlo tras las rejas fue una jugada política, disfrazada de acción judicial, con un objetivo: corroer su imagen y condicionar su campaña.
Una operación política de manual
Lo que comenzó como un procedimiento judicial se revela, cada vez más, como una operación política cuidadosamente orquestada. La ausencia de pruebas, el uso de personajes vulnerables
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