Argentina y EE. UU. sellan acuerdo de seguridad con miras a la exención de visas: una alianza con impronta geopolítica.
El Presidente Javier Milei recibió en casa rosada a la flamante Secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, reconocida por su firmeza con los inmigrantes y protección de las fronteras.
Con el objetivo de lograr que los argentinos ingresen a EEUU sin visa y fortalecer la cooperación entre ambos paises, se llevo a cabo un convenio firmado entre el presidente Javier Milei, el ministro de relaciones exteriores Gerardo Werthein, la ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, y Kristi Noem, esto representa un nuevo hito en la cooperación bilateral entre Argentina y los Estados Unidos en materia de seguridad. Este acuerdo no sólo consolida la alianza estratégica entre ambos países sino que también sienta las bases para la posible integración de Argentina al Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program), lo cual permitiría a los ciudadanos argentinos viajar a EE. UU. por turismo o negocios sin necesidad de visa por un plazo de 90 días.
El acuerdo, además, contempla coordinación en áreas clave como la lucha contra el narcotráfico, el combate al terrorismo, el crimen organizado y el intercambio de información entre agencias de inteligencia y aduanas.
La presencia de Kristi Noem, figura emergente , no es casual. La administración de Javier Milei ha demostrado un esfuerzo sostenido por reconfigurar sus vínculos internacionales, privilegiando relaciones con Estados Unidos, Israel y países de Europa del Este, priorizando los intereses en beneficio a los ciudadanos argentinos.
Uno de los ejes más relevantes del acuerdo, como se mencionó anteriormente, es su función como paso previo para que Argentina sea incluida en el Visa Waiver Program (VWP). Este programa, al que ya accede Chile como único país latinoamericano, permite la entrada sin visa por un máximo de 90 días. Argentina formó parte del VWP entre 1996 y 2002, pero fue suspendido tras la crisis económica y por preocupaciones de seguridad y migración. Desde entonces, ha intentado sin éxito reincorporarse hasta ahora.
Condicionalidades del acuerdo.
Sin embargo, la inclusión no es automática ni meramente política. Requiere el cumplimiento de una serie de condiciones exigidas por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), entre ellas:
● Emisión de pasaportes biométricos con altos estándares de seguridad,
● Intercambio automático de información criminal y antiterrorista,
● Control migratorio eficiente y bajo índice de rechazo de solicitudes de visa
(menos del 3 %).
Desde una perspectiva geopolítica, este tipo de acuerdos revela un uso estratégico de la seguridad como vector de inserción internacional. La ministra Bullrich, que ya ha mantenido encuentros previos con agencias como la DEA, la FBI y Homeland Security, posiciona al Ministerio de Seguridad como un actor central de la política exterior del
gobierno, algo inédito en la historia reciente del país. Este rol activo refleja una visión del orden internacional en la que el combate al crimen transnacional, el terrorismo y la migración irregular se vuelven temas prioritarios de cooperación interestatal.
Aunque los resultados concretos aún dependen de factores externos e internos, esta alianza estratégica establece una nueva etapa de crecimiento guiada por un enfoque de realineamiento con Occidente y una renovada centralidad de la agenda securitaria, de la mano de los valores libertad y seguridad.
Fortalecimiento de la Alianza Estratégica.
«Argentina se está consolidando como un aliado aún más fuerte de Estados Unidos», dijo la funcionaria de Donald Trump de visita en el país.

Además, destacó que Argentina tiene la tasa más baja de estadías con visa vencida en toda Latinoamérica y que bajo la presidencia de Javier Milei el país está «más comprometido que nunca con la seguridad fronteriza de ambas naciones».
