No le atienden el teléfono a Gisela Scaglia y crecen los rumores de no asumir como diputada tras la dura derrota
Una fuente de Provincias Unidas confió a El Liberador que la coalición atraviesa una fuerte interna tras la derrota legislativa. Señalan a Gisela Scaglia por incomunicación con aliados y versiones de que no asumiría su banca de diputada para seguir como vicegobernadora. También describen una campaña carísima, denuncias de clientelismo y un video viral con presunta compra de votos. Todo, en un espacio que —según la fuente— “se partió en facciones”.
Lo que dice la fuente
De acuerdo con un dirigente que integra Provincias Unidas y pidió reserva de identidad, la presidente del PRO santafesino, Gisela Scaglia, “no estaría siendo atendida por propios ni ajenos” desde la noche electoral. En ese marco, cobraron fuerza los rumores de que no asumiría la banca nacional que encabezó, para permanecer en la Vicegobernación. Este punto no fue confirmado oficialmente por la Casa Gris ni por el PRO, pero agrava el clima interno descripto por la fuente.
Campaña millonaria, relato de “tercios” y resultado adverso
La misma voz sostiene que la coalición ejecutó una de las campañas más costosas que se recuerden en legislativas santafesinas, con una baja masiva de pauta para instalar el “escenario de tercios”. El resultado —marcado por la derrota— habría desatado pases de factura entre equipos de comunicación, territorio y cúpulas partidarias.
Denuncias por clientelismo y un video bajo la lupa
En paralelo, llegaron a este medio denuncias por entrega de bolsones y dinero a cambio de votos. Circula un video —grabado el mismo domingo— en el que se ve a una mujer orientando a electores a marcar un número, tomar una foto de la boleta y luego retirar “el dinero y el bolsón”.
Un tablero que tiembla
Con un resultado pobre, gasto elevado y señales de desconexión entre el comando central y los socios, la lectura de la fuente es tajante: “Lo que se firmó como un acuerdo millonario terminó en facciones”. En ese escenario, la definición de Scaglia sobre su asunción o no al Congreso se vuelve clave para recomponer (o no) la línea de mando.
