El Concejo de Rosario usará $9 millones de fondos públicos en cajas navideñas para ellos mismos
En una Rosario golpeada por la pobreza y las emergencias alimentarias, el Concejo Municipal decidió destinar casi $9 millones del dinero de los contribuyentes a comprar 252 cajas navideñas premium para empleados y concejales. Mientras miles de familias dependen de módulos de comida para subsistir, los representantes políticos —con sueldos altos, estabilidad y todos los privilegios del Estado— se aseguran pan dulce de primeras marcas y espumante pago por todos. Un recordatorio brutal de cómo el Estado se premia a sí mismo antes de asistir a quienes realmente lo necesitan.
Mientras Rosario multiplica los comedores, las ollas y las listas de espera para módulos alimentarios, el Concejo Municipal decidió destinar casi $8,4 millones (redondeados a $9 millones con impuestos y ajustes) para comprar 252 cajas navideñas “de primeras marcas” para empleados y concejales. Cada caja: unos $33.300. LP112025
Cajas premium con plata de todos
Según el Pliego de Licitación Privada 11-2025 del propio Concejo, el objeto es la “Provisión de Cajas Navideñas” para 252 unidades, embaladas en caja microcorrugada con manija, con el siguiente contenido mínimo:
- 2 pan dulces (con frutas y con chips de chocolate, 400 g cada uno)
- 2 budines (con y sin frutas, 200 g cada uno)
- Turrón, postre de maní, pasas de uva bañadas en chocolate
- 1 vino tinto/blanco 750 cc
- 1 espumante Extra Brut 750 cc
- Todo exigido en “primeras marcas”, con especial atención a la calidad de los productos. LP112025
El valor estimado oficial del pliego es de $8.391.600, lo que da un costo por unidad de $33.300 por caja. LP112025
Es decir: en una ciudad con miles de familias que no llegan a cubrir una canasta básica alimentaria que supera el medio millón de pesos mensuales para un hogar tipo, según los últimos datos del INDEC, el Concejo se asegura vino, espumante y pan dulce premium para su propia estructura.
Privilegios adentro, emergencia afuera
Desde una mirada libertaria y humanista, el problema no es que la gente brinde en Navidad. El problema es quién paga la cuenta:
- El Concejo deliberante se financia íntegramente con impuestos que se cobran por la fuerza sobre los vecinos de Rosario.
- Sus miembros y empleados ya cuentan con buenos sueldos, estabilidad laboral, edificios calefaccionados en invierno y climatizados en verano, sillones de alta gama, aguinaldo y múltiples beneficios.
- A todo eso ahora se suma, como “gesto institucional”, una caja navideña de $33.300 pagada con plata que ya fue sacada al vecino que no puede elegir en qué se gasta.
En paralelo, el propio municipio reconoce que cada vez más jubilados y personas mayores dependen de módulos alimentarios para poder comer, en un contexto donde la pobreza entre adultos mayores no deja de crecer. Esos módulos contienen productos básicos (aceite, arroz, fideos, harina, legumbres, yerba, etc.) y se entregan a quienes ni siquiera pueden cubrir la comida del mes.
El contraste es brutal:
- Adentro del Palacio Vasallo: cajas navideñas con espumante de primeras marcas para trabajadores formales y concejales.
- Afuera, en los barrios: filas para bolsones de comida, comedores que no dan abasto y adultos mayores haciendo trámites para acceder a un módulo alimentario mínimo.
¿Cuántas familias podrían comer con esos $9 millones?
Tomemos la pregunta de fondo: ¿a cuántas familias en situación extrema se puede ayudar con $9 millones?
No existe un único valor oficial de “módulo alimentario”, porque varía según programa y municipio, pero sí podemos hacer una estimación conservadora partiendo de dos referencias:
- El INDEC marca que una canasta básica alimentaria para un hogar de cuatro integrantes ronda los $572.000 mensuales (línea de indigencia).
- Los módulos alimentarios municipales para jubilados, según detalla la Municipalidad de Rosario, incluyen un listado básico de alimentos (aceite, arroz, arvejas, azúcar, fideos, harina, lentejas, puré/pulpa de tomate y yerba).
Si consideramos un módulo de emergencia que cueste entre $15.000 y $20.000 (muy por debajo de la canasta mensual completa, pero suficiente para reforzar la comida de una familia vulnerable por varias semanas), con los casi $9 millones del gasto en cajas navideñas se podría:
- Financiar alrededor de 600 módulos de $15.000, o
- Aproximadamente 450 módulos de $20.000.
No importa tanto si la cifra final es 400, 500 o 600 familias:
lo que queda claro es que cada caja navideña de $33.300 para un concejal o un empleado equivale, por lo menos, al refuerzo alimentario de una familia entera en situación extrema.
Cuando el Estado se premia a sí mismo
La lógica de este gasto es la misma que vemos repetida en todos los niveles del Estado:
- Primero se exprime al contribuyente con impuestos, tasas, multas y recargos.
- Después, una parte de ese dinero se usa para sostener privilegios políticos y burocráticos, incluso en nombre de supuestos “derechos laborales” que no existen en el sector privado.
- Recién al final, y con lo que sobra, se intenta atender la emergencia social que ese mismo sistema ayuda a profundizar.
En una ciudad con índices de pobreza alarmantes, con comedores en crisis y con jubilados que necesitan un módulo alimentario para llegar a fin de mes, destinar $8,4 millones a cajas navideñas de lujo para el personal del Concejo es un mensaje político clarísimo:
La clase política primero se atiende a sí misma.
Los pobres pueden esperar.
Desde una perspectiva liberal-libertaria mínima —la que acepta que, ya que el Estado existe y cobra impuestos, al menos debería priorizar a los más vulnerables— este tipo de decisiones son indefendibles: no son un error administrativo, son una declaración de prioridades.
Mientras tanto, el contribuyente rosarino, que no elige si paga o no, mira desde afuera cómo su esfuerzo se convierte en pan dulce de primera marca, espumante y cajas de cartón con moño… pero no en comida para los que no tienen nada que poner en la mesa de Navidad.

Si hay concejales de todos los partidos: por qué no 🤔 se plantan y NO ACEPTAN las cajas navideñas ??
Si son varios y hay más gente honesta en el Consejo deberían subir la propuesta y utilizar ese dinero para repartir cajas en barrios carenciados
El que calla otorga!!!