Inversión histórica en el Garrahan impulsa la lucha contra el cáncer infantil
Personal médico del Hospital Garrahan junto al nuevo acelerador lineal Elekta EVO durante su instalación (noviembre de 2025).
La incorporación de tecnología de punta en el Hospital de Pediatría Garrahan marca un hito para la salud infantil en Argentina. El pasado 28 de noviembre, el principal hospital pediátrico del país recibió un acelerador lineal Elekta EVO, un dispositivo único en Argentina diseñado específicamente para tratar el cáncer infantil. Este equipo de última generación, provisto por la empresa estatal INVAP con financiamiento de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), es el primero de su tipo en el continente americano. Su llegada “marca un antes y un después” en el tratamiento oncológico pediátrico en el país y la región, al ofrecer terapias más precisas y seguras para los niños enfermos de cáncer.
César Avellaneda, miembro del Consejo de Administración del Garrahan, destacó que el hospital atiende al 50% de los niños con cáncer de todo el país, por lo que incorporar esta tecnología “cambia para siempre el tratamiento del cáncer infantil en la Argentina” Por su parte, la jefa del servicio de Radioterapia, Natalia Pinto, señaló que la tasa de sobrevida de estos pacientes ya supera el 70% a cinco años –comparable con los mejores centros del mundo– y subrayó que la calidad de atención “está muy ligada al recurso tecnológico”. En este sentido, contar con un acelerador lineal pediátrico de última generación permitirá mejorar la precisión de los tratamientos, reducir toxicidad y reafirmar el compromiso con la excelencia médica.
Entre los beneficios del nuevo acelerador Elekta EVO se destacan:
- Máxima precisión: dirige la radiación al tumor con exactitud milimétrica, protegiendo el tejido sano circundante.
- Menor toxicidad: al ser una radioterapia altamente focalizada, minimiza la exposición de órganos sanos y reduce efectos adversos a largo plazo, respetando el desarrollo
- Radioterapia adaptativa en tiempo real: la tecnología ajusta el tratamiento en cada sesión según los cambios anatómicos del paciente, optimizando la eficacia de la terapia.
Un plan estratégico de modernización hospitalaria
Esta incorporación no es un hecho aislado, sino parte de un plan de modernización integral del Garrahan impulsado en 2025 con una inversión sin precedentes cercana a $30.000 millones. El objetivo es posicionar al Garrahan entre los mejores centros pediátricos de alta complejidad de Latinoamérica, elevando la calidad de atención para miles de niños de todo el país. En octubre, el vocero presidencial Manuel Adorni anunció que, fruto de una administración eficiente, el hospital llevaría adelante este ambicioso programa con fondos propios y sin transferencias adicionales, gracias a que “el dinero va a donde tiene que ir y no se despilfarra en gastos políticos”.
Dentro de las mejoras estratégicas planificadas se cuentan la adquisición del acelerador lineal pediátrico (único en la región), la ampliación del Área de Trasplante de Médula Ósea para evitar traslados costosos de pacientes al exterior, y la reapertura de cuatro quirófanos que estaban fuera de servicio, ahora equipados con tecnología de última generación. Asimismo, el plan contempla la compra de una ambulancia equipada con ECMO (sistema de oxigenación por membrana extracorpórea) para trasladar pacientes críticos, la renovación de 400 camas, camillas y sillas de ruedas –muchas con más de tres décadas de uso–, nuevas máquinas de perfusión renal y hepática, y la adquisición de equipamiento moderno para esterilización, diagnóstico por imágenes, farmacia y laboratorio. Estas acciones, enmarcadas en el Plan de Obras Hospitalario recientemente anunciado y en el Plan Nacional de Medicina Nuclear de la CNEA, buscan proyectar al Garrahan hacia el futuro y consolidarlo como el mejor hospital pediátrico de América Latina, garantizando una atención de excelencia con innovación tecnológica y calidez humana.
De la campaña del miedo a la gestión eficaz
La evolución del Garrahan bajo la nueva administración contrasta con las advertencias lanzadas por la oposición durante el último año. Sectores alineados con el kirchnerismo llegaron a vaticinar una supuesta “desfinanciación” e incluso el cierre del hospital pediátrico, alimentando temores en la sociedad. Esos reclamos derivaron en protestas y hasta en la ocupación de oficinas centrales del hospital por parte de gremialistas, medidas extremas que terminaron afectando la atención de cientos de pacientes. Sin embargo, la realidad que se observa es muy distinta. Con disciplina fiscal –reflejada en un inédito superávit en las cuentas públicas– y una gestión austera, el Gobierno nacional no solo garantizó mejoras salariales para médicos y personal (incluyendo un complemento mensual permanente recientemente otorgado), sino que además está ejecutando inversiones históricas para fortalecer al Garrahan. La prioridad se ha puesto en los pacientes y sus familias por encima de los intereses de la vieja política o “casta” dirigente, desmontando en los hechos el discurso alarmista de la oposición.
En definitiva, la transformación en marcha del Hospital Garrahan se erige como símbolo de una batalla cultural más amplia: la que enfrenta la eficiencia en la gestión pública y los resultados concretos contra las narrativas del miedo. Mejor que decir es hacer, y mejor que prometer es realizar –como citó Adorni–; hoy el Garrahan lo demuestra con hechos, dando tranquilidad y esperanza renovada a las familias de los niños más vulnerables.
Ecus
La libertad no se mendiga, se ejerce
