Rafaela: el mileísmo desembarca en el Concejo y pide bajar las dietas desde el día uno
Los concejales libertarios Fabricio Dellasanta y Milagros Zafra, del bloque La Libertad Avanza, presentaron en su primera sesión un proyecto para bajar sus propias dietas, atarlas al salario promedio de los trabajadores y recortar beneficios de la política local. Se declaran parte del “plan motosierra” de Javier Milei y del esquema de trabajo que impulsa la diputada Romina Diez en toda la provincia.
El desembarco libertario en Rafaela
La ola liberal-libertaria que llevó a Javier Milei a la presidencia ya tiene representación activa en el Concejo Municipal de Rafaela. Los concejales Fabricio Dellasanta y Milagros Zafra debutaron en el recinto con un proyecto que rompe de lleno con la lógica de la “casta” local: en vez de reclamar más cargos o estructura, arrancan pidiendo bajar sus propios sueldos y limitar el gasto político.
Lejos del gradualismo de los partidos tradicionales —el “partido del Estado” disfrazado de distintos colores—, el bloque de La Libertad Avanza hizo explícito que este es solo el primer paso de una batería de iniciativas para recortar privilegios y achicar el costo de la política municipal.
Qué propone el proyecto: menos dieta y sin aguinaldo
El texto ingresado al Concejo modifica el artículo 17 del Reglamento Interno y redefine desde cero cómo se calcula la dieta de los concejales.
Los puntos centrales son:
- Atar el sueldo de los concejales al bolsillo de los trabajadores:
La dieta pasaría a ser el equivalente a dos veces el RIPTE, el índice que refleja la remuneración imponible promedio de los trabajadores estables registrados en todo el país. Es decir, el salario de los concejales dejaría de depender de decisiones políticas del propio Concejo y quedaría vinculado directamente a lo que gana el sector privado formal. - Actualización automática, pero solo cuando suban los salarios reales:
La actualización se realizaría dos veces al año, en enero y junio, usando siempre el último dato oficial disponible del RIPTE. Si los sueldos reales se estancan, también se estanca la dieta política. - Sin aguinaldo para los concejales:
El proyecto aclara que el cobro de la dieta no genera derecho al sueldo anual complementario (SAC), un beneficio típico del empleo permanente que Dellasanta y Zafra consideran incompatible con un cargo político temporario.
Golpe a la “casta ampliada”: secretarios de bloque y estructura
El recorte no se limita a los concejales. El proyecto también modifica la resolución que fija los haberes de los secretarios de bloque, reduciendo su remuneración al 50% de la dieta de un concejal (es decir, el equivalente a un RIPTE).
El mensaje es claro: si se ajustan los representantes, también debe ajustarse el círculo de asesores y cargos políticos que orbitan alrededor del Concejo. Menos política profesional, menos estructura, menos incentivos para vivir del Estado municipal.

Alberdi, ética pública y el mandato de Milei
En los fundamentos, Dellasanta y Zafra citan expresamente el Estatuto del Personal Municipal, la Ley de Ética Pública y recuperan conceptos de Juan Bautista Alberdi sobre la defensa de la propiedad privada, la libertad económica y el rol limitado del Estado.
Sostienen que:
- El gasto público se financia con los impuestos que pagan vecinos y empresas, por lo que es una obligación ética eliminar privilegios y gastos superfluos.
- El exceso de gasto político desvía recursos que podrían destinarse a inversión productiva, empleo y mejora del salario real.
- La dieta de un concejal no puede equipararse al sueldo de un empleado de planta permanente, porque se trata de un cargo electivo, temporal y de representación política, no de una carrera administrativa.
La lógica es 100% alineada al discurso nacional: si el presidente Milei pide achicar el Estado, la política local no puede seguir indexando sus propios privilegios por encima de lo que gana el trabajador promedio.
Invitación al Ejecutivo a seguir el mismo camino
El proyecto no se queda dentro del recinto. En uno de sus artículos, el bloque libertario invita formalmente al Departamento Ejecutivo Municipal a adoptar medidas similares para reducir el gasto político y así generar espacio para bajar tasas e impuestos locales, liberando al sector productivo de parte de la presión fiscal que asfixia a comercios, pymes y emprendedores rafaelinos.
Es decir, Dellasanta y Zafra buscan que el gesto de “motosierra” no quede solo en el Concejo, sino que se extienda a toda la estructura municipal.
El laboratorio libertario de Romina Diez en el interior santafesino
Fabricio Dellasanta y Milagros Zafra forman parte de la red política que la diputada nacional Romina Diez viene tejiendo en toda la provincia de Santa Fe: concejales, equipos técnicos y militancia libertaria en ciudades clave del interior, desde Rosario hasta Rafaela, Villa Constitución y otras localidades.
El proyecto presentado en Rafaela es una pieza más de esa estrategia: convertir cada Concejo Municipal en un frente de batalla contra los privilegios de la casta local, alineando la agenda institucional con el rumbo que marca el presidente Milei a nivel nacional.
Si el proyecto avanza, Rafaela podría transformarse en uno de los primeros municipios de la provincia donde los concejales ganen en función del salario promedio de los trabajadores y no de acuerdos entre partidos del sistema. Y, sobre todo, sería una señal concreta de que el rupturismo libertario llegó para incomodar a la vieja política… empezando por el propio recibo de sueldo.
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