Incendios intencionales en la Patagonia: el Gobierno apunta a terroristas que se amparan en la causa mapuche
El incendio que arrasa la Patagonia es investigado como un hecho intencional y el Gobierno nacional y el de Chubut apuntan a grupos violentos que se amparan en la causa mapuche para reclamar tierras. Las autoridades hablan de fuego planificado, amenazas previas y un ataque que puso en riesgo vidas y destruyó un ecosistema único.
La Patagonia atraviesa una de las peores catástrofes ambientales de su historia reciente. Miles de hectáreas de bosque nativo fueron arrasadas por el fuego en Chubut, Río Negro y Neuquén, con focos que, según las investigaciones oficiales, no tienen origen natural. Para el Gobierno nacional y las autoridades provinciales, los incendios fueron provocados de manera deliberada y existirían indicios que vinculan los ataques a grupos violentos que se autoproclaman mapuches y reclaman tierras mediante acciones de sabotaje y terror ambiental.
En Chubut, uno de los epicentros del desastre, ya se confirmaron focos con uso de acelerantes, amenazas previas a brigadistas y hallazgos de explosivos. El saldo es dramático: más de 2.200 hectáreas destruidas, familias evacuadas, infraestructura dañada y un ecosistema único cuya recuperación demandará siglos.
Amenazas previas, explosivos y fuego planificado
El gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, aseguró que los incendios no fueron hechos aislados ni fortuitos. Reveló que hubo amenazas telefónicas directas contra brigadistas y advertencias explícitas sobre los lugares que luego terminaron incendiados.
La brigada recibió amenazas poco antes de iniciarse el fuego. Dijeron que iban a prender fuego Puerto Patriada, en un horario en el que había muchísima gente. Se quiso hacer el mayor daño posible y se pusieron en riesgo muchísimas vidas. Es difícil entender las cabezas de estas gentes que son marginales, se trata de los mismos delirios revolucionarios del año pasado, no puedo asegurar que sean las mismas personas. Son grupos violentos que se embanderan en falsas banderas originarias para cometer delitos, tomar tierras de manera ilegal, no quieren turismo y son personajes que no queremos en la provincia, son delincuentes y tienen que estar presos, afirmó Torres.
El mandatario provincial también confirmó el hallazgo de seis granadas y carteles con consignas de contenido revolucionario en zonas cercanas a los focos ígneos, lo que refuerza la hipótesis de una acción coordinada. Si bien aclaró que la mayoría de las comunidades mapuches mantienen una convivencia pacífica, fue contundente al señalar que se trata de un grupo reducido pero extremadamente peligroso, que utiliza “falsas banderas identitarias” para cometer delitos.
Terrorismo ambiental
Desde el Gobierno nacional, la respuesta fue aún más dura. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, advirtió que no se tolerará la violencia ni la destrucción intencional, y que, de comprobarse la autoría de grupos radicalizados, se aplicará todo el peso de la ley.
“Si los grupos que se autoproclaman mapuches son responsables de estos incendios, las van a pagar como terroristas”, sostuvo Bullrich.

En la misma línea, el Ministerio de Seguridad recordó que la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) fue declarada organización terrorista por sus antecedentes en incendios provocados, ataques a la propiedad privada y hechos de violencia, y remarcó que el 95% de los incendios forestales en el país tienen origen humano.
Investigación en marcha y despliegue federal
La titular de la Agencia Federal de Emergencias, Alejandra Monteoliva, destacó el operativo nacional en el sur y remarcó la gravedad penal de provocar incendios en un contexto de emergencia climática.

“Provocar un incendio es un delito grave que pone en peligro vidas y propiedades. No vamos a tolerar el caos ni la destrucción intencional: a los responsables los estamos investigando, los vamos a encontrar y los vamos a atrapar”, afirmó.
En el terreno operan aviones hidrantes, helicópteros, brigadistas del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, fuerzas federales y equipos provinciales, mientras la Justicia avanza con peritajes que ya confirmaron la ausencia de tormentas eléctricas y la presencia de acelerantes en varios focos.
Un patrón que se repite
En 2012, la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció la compra de 26 aviones hidrantes que nunca fueron licitados ni adquiridos, una promesa que hoy vuelve a ser mencionada frente a la magnitud del desastre.
Los bosques andino-patagónicos son ecosistemas únicos en el mundo. Lengas, coihues, cipreses y alerces milenarios tardarán cientos de años en regenerarse, si es que logran hacerlo. La pérdida no es solo ambiental: afecta al turismo, a las economías regionales y a comunidades enteras que hoy viven bajo la amenaza constante del fuego.
Con las investigaciones en curso, el Gobierno apuesta a enviar un mensaje político y judicial contundente: los incendios intencionales ya no serán tratados como delitos menores, sino como ataques deliberados contra la seguridad, el ambiente y la vida humana.
