Los impuestos provinciales y municipales asfixian a la industria automotriz: Ford alerta que argentina exporta con una mochila del 12%
El caso de la industria automotriz expone con claridad una de las mayores contradicciones del kirchnerismo: hablan de “defender la industria nacional”, pero la asfixian con impuestos provinciales y municipales que destruyen su competitividad
La industria automotriz argentina enfrenta uno de los mayores obstáculos de su historia para competir en el mundo: una carga impositiva que encarece hasta un 12% cada auto exportado, muy por encima de sus competidores regionales y globales. Así lo expuso con crudeza el presidente de Ford Argentina y Ford Sudamérica, Martín Galdeano, tras reunirse esta semana con el ministro de Economía, Luis Caputo, en el Palacio de Hacienda.
El dato es demoledor: Brasil exporta vehículos con solo un 3% de impuestos y avanza hacia el 0%, mientras que México y Tailandia exportan con 0%, y China directamente subsidia sus exportaciones. En contraste, una Ford Ranger fabricada en Pacheco carga entre 12 y 15 puntos porcentuales de impuestos, lo que la deja en clara desventaja frente a las fábricas del resto del mundo.
EL DATO CLAVE: SOLO 3 PUNTOS SON NACIONALES

De ese 12–15% total que pagan los autos argentinos al exportarse, apenas 3 puntos corresponden a impuestos nacionales, como:
- Impuesto a los Débitos y Créditos
- Derechos de exportación
El resto de la carga impositiva —la mayor parte— es responsabilidad directa de las provincias y los municipios, principalmente a través de:
- Ingresos Brutos provinciales (hasta 7%), un impuesto acumulativo que se paga en cada eslabón de la cadena productiva
- Tasas municipales (entre 2% y 3%), que en muchos casos no tienen contraprestación real
Es decir: la mayor parte del costo impositivo que destruye la competitividad no depende de la Nación, sino de gobernadores e intendentes.
KICILLOF Y LOS MUNICIPIOS: LOS VERDADEROS RESPONSABLES

Galdeano fue categórico al explicar que, si se eliminaran o redujeran los impuestos provinciales y municipales, la planta de Pacheco quedaría en condiciones muy similares a las de Brasil y podría competir de igual a igual por mercados internacionales.
“Hoy nuestras fábricas no solo compiten con otras terminales argentinas, sino con plantas de Ford en otros países. Y en ese escenario, Argentina arranca perdiendo por culpa de los impuestos provinciales y municipales”, explicó.
En particular, la Provincia de Buenos Aires, gobernada por Axel Kicillof, concentra buena parte de la presión vía Ingresos Brutos, a lo que se suman tasas municipales que llegan a equiparar el peso impositivo de países enteros.
“Mientras Brasil entero suma un 3% a sus exportaciones, en Argentina un solo municipio puede cargar lo mismo que un país completo”, graficó el ejecutivo.
PROYECTOS CAÍDOS, EMPLEO PERDIDO
La consecuencia de este esquema es concreta y ya se está viendo:
- Proyectos industriales cancelados
- Menos exportaciones
- Menos empleo
- Autos más caros para los argentinos
Ford confirmó que el proyecto para fabricar la SUV Everest en Pacheco fue descartado exclusivamente por la carga impositiva, y que hoy ese modelo se produce en Tailandia, desde donde se exporta con costos mucho más competitivos.
“Estamos rompiendo algo que ya existe. Plantas instaladas, trabajadores capacitados, tecnología de primer nivel. Todo eso queda en riesgo por impuestos distorsivos”, advirtió Galdeano.

